martes, 13 de abril de 2010

El espíritu de la medicina


Si llevamos una vida natural y sana, no tendremos necesidad de ninguna medicina, excepto en casos de accidentes o emergencias.


Como puede comprobarse la mayoría de las veces los trastornos o enfermedades que se sufren son debidos a una forma errónea de vivir, a desequilibrios emocionales y a una mala adaptación al entorno.

La historia nos muestra que la medicina es un reflejo de la condición social de la época.

En tiempos de guerras y caos social eran frecuentes las epidemias y se imponía la presencia de la medicina.

Los tratados clásicos afirman que el hecho de necesitar una medicina ya es una indicación que se vive de modo anormal y sin respetar las leyes de la naturaleza.

Esto afirmación parece rara actualmente donde las empresas médicas y los laboratorios hacen publicidad de sus servicios y productos, buscando obviamente beneficios. La mayoría de los grandes laboratorios, incluso, cotizan en la bolsa de valores. Por ejemplo repartiendo masivamente vacunas a la población sin una necesidad real, previniendo contra una epidemia inexistente y por lo tanto generando grandes ganancias para un pequeño grupo y miedo y mala salud para el resto de la población que cae en la trampa.

Pero para curar de verdad hay que ir a la causa, no solo al síntoma.

El desarrollo de nuevas técnicas quirúrgicas y de rehabilitación para soldados heridos no significa nada sino se hace algo para evitar las guerras.

La medicina creada para curar los efectos de la contaminación ambiental, el estrés o la vida sedentaria no puede considerarse un adelanto si no se hace nada por eliminar la causa y mejorar la calidad de vida.

En el caso de la ahora famosa Gripe A, la verdadera defensa la hace el sistema inmunitario de la persona y no una vacuna de dudosa eficacia, manipulada y además verdaderamente inespecífica, ya que el virus de la gripe cambia (muta) permanentemente.

Y el sistema inmunitario se fortalece con una buena alimentación, ejercicios y un espíritu alegre y feliz. Pero esta forma de vida no es aparentemente "científica" y mucho menos un “negocio”.

Mientras la medicina siga estando centrada en la curación de los síntomas de enfermedades provocadas por nuestro desorden social y tecnológico, solo contribuirá a que esa condición se perpetúe y se agrave.

Es evidente que la salud y la felicidad, a nivel individual y por extensión a nivel social, no puede estar a cargo de grupos empresariales, ni “grandes marcas”, que persiguen el beneficio económico. Un medicamento, como el Tamiflú (o muchos otros), podrá cotizar en la bolsa, pero nuestra salud no.

Lamentablemente, hoy en día, muchos médicos se han convertido en intermediarios entre las empresas y el paciente, desvirtuando completamente el espíritu del verdadero arte de curar y ayudar al prójimo
La respuesta está en cada uno.

Hay que fortalecerse, comer sano y natural, estar feliz y despreocupado, aunque haya que aceptar las cosas difíciles de la vida. Se puede aceptar sin identificarse.

Hacer ejercicios, aprender y caminar libres y dignos sobre esta gran tierra, nuestra casa, nuestra verdadera madre.

Sin miedo, abriendo el espíritu a la naturaleza, a los demás, a si mismo.

Entonces, seguramente, no necesitaremos depender de un sistema diseñado para enfermarnos. Y contribuiremos, casi sin quererlo, a que se vuelva mas humano y menos egoísta.

8 comentarios:

jose angel dijo...

hola Mariano

es certera tu exposición, yo tambien veo como las personas solo quieren "remedios", pero no los gusta escuchar que tienen cierta responsabilidad en su enfermedad,

se que eres medico, ¿atiendes actualmente pacientes? me gustaria saber un poco si aplicas esto con tus pacientes y como responden.

Un abrazo y gracias por compartir.

mariano giacobone dijo...

Hola jose angel,
en respuesta a tu pregunta, atiendo pacientes y doy educación al mismo tiempo.
Mi actividad como médico no es diferente a mi actitud como ser humano.
Lo que digo no es solo conocimiento teórico, es también el fruto de mi experiencia y evolución personal, y mi deseo profundo de aprender y mejorar.

Las personas responden de manera diferente, según sus propias características, pero no conozco a nadie que no haya mejorado y cambiado en profundidad despues de un tratamiento.
Es muy simple y natural. Lo difícil es salir del molde de lo convencional y de la comodidad, que dan la ilusión de seguridad y coherencia.
Cambiar algunos malos hábitos es lo mas difícil, por eso la educación y la buena medicina van de la mano.
El objetivo es volvernos sanos y felices, libres, y cuanto más personas así haya mejor será para todos.
Un abrazo
mariano

jose angel silva jaen dijo...

Que afortunados considero que son tus pacientes, ojala aprovechen tu manera de atenderlos,

y puedo preguntar que enseñas?

mariano giacobone dijo...

Enseño zazen, chi kung, doy clases de medicina china y plantas medicinales y trato de transmitir lo que he aprendido de mis maestros.
Me alegro de que participes y te interese este espacio de conocimiento.
un fuerte abrazo para ti
mariano

jose angel dijo...

Que pena que viva yo tan lejos, iria a tomar tus clases.

Aca en México tambien tenemos una tradicion muy antigua de herbolaria, recien he empezado a tomar un te de una planta que aqui le llaman "cola de caballo", me la han recomendado para disminuir la producción de oxalatos de calcio en la orina.


Gracias por este espacio, me ha enseñado mucho. También un fuerte abrazo para vos (como dicen uds).

mariano giacobone dijo...

gracias jose angel,
Es verdad que la "cola de caballo" ees eficaz para ayudar a eliminar los cálculos de oxalato de calcio.
Debes hacer atención en la dieta a no consumir alimentos ricos en oxalatos como chocolate, te, nueces, cacahuetes, espinaca,el salvado de trigo, etc, también disminuir el consumo d eproteínas animales y sal.
Las semillas de calabaza son muy eficaces, pudes consumirlas durante y entre las comidas.
También el tomate, naranja, limón y plátanos que son ricos en potasio.
un abrazo
mariano

mariano giacobone dijo...

He omitido hacerte una aclaración jose angel,
el limón es un poco controversial respecto al oxalato, en teoría hay que evitarlo, ya que podría aumentar los niveles de oxalato, pero en la práctica no es tan así. En resumen, mejor no abusar.
bebe abundante líquido, poco alcohol y pocos lácteos (por el calcio)
Ahora sí.
salud y felicidad.
Mariano

jose angel dijo...

Gracias por las recomendaciones, las voy a tomar en cuenta, ya una vez tuve un cálculo y no quiero volver a sentir ese dolor.

Te deseo un gran fin de semana ¡¡¡¡