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martes, 28 de noviembre de 2023
martes, 26 de julio de 2016
La célula inteligente (2a. parte)
El orden en los sistemas biológicos
¿Cómo hace un organismo para evitar la desorganización o el
desorden?
La respuesta es: Al comer, beber, respirar y en el caso de
las plantas, por la asimilación. Es lo que se llama: metabolismo, que en griego significa cambio o intercambio.
¿Cambio de qué? Originalmente, la idea subyacente es, sin duda,
el intercambio de material, por ejemplo la palabra alemana para el metabolismo
es StoffWechsel (Stoff=materia,
sustancia. Wechsel=cambio).
Que el intercambio de material deba ser lo esencial es
absurdo. Cualquier átomo de nitrógeno, oxígeno, carbono, azufre, etc, es
tan bueno como cualquier otro de su clase, ¿que podría ganarse con el
intercambio entre ellos?
De igual forma con respecto a la
energía. Clasificar a los alimentos por su contenido en calorías no es correcto porque en un organismo adulto el contenido
de energía es tan invariable como el contenido material. Esto es debido a la conservación de la masa y de la energía.
Es obvio que ninguna caloría vale más que otra caloría, de manera que no se
puede ver como este intercambio podría evitar la desorganización del organismo.
¿Cuál es el contenido precioso en los alimentos que nos
aleja de la muerte? Eso es fácil de responder. Todos los procesos, todo
lo que está pasando en la naturaleza, lleva a un aumento de la entropía por parte del mundo en el que
está pasando. Así, un organismo vivo aumenta continuamente su entropía, o
también podemos decir que produce entropía
positiva, y por lo tanto tiende a acercarse al peligroso estado de entropía máxima, que es la muerte.
Sólo puede mantenerse al margen de ella, es decir, con vida,
mediante la continua elaboración en su entorno de entorno entropía negativa, lo cual es algo muy positivo como veremos
enseguida.
Esencialmente un
organismo se alimenta de entropía negativa.
O, para decirlo menos paradójicamente, lo esencial en el
metabolismo es que el organismo consigue liberarse de toda la entropía que no puede
dejar de producir mientras está vivo.
La entropía negativa
(también llamada negentropía o sintropía) de un sistema vivo, es
la entropía que el sistema exporta para mantener su entropía baja;
esto lo hace para evitar el rápido deterioro al que lo llevaría el estado
inerte de "equilibrio" de la entropía.
¿Qué es la
entropía?
Es una magnitud física que designa, en cualquier sistema
termodinámico aislado y tendiente al equilibrio, la parte de energía que no puede usarse para
producir trabajo. Está en relación al grado de desorden molecular interno que
presenta un sistema, es una medida del desorden. A mayor orden, menor entropía.
Por eso nuestro organismo lucha contra la entropía, para no
desorganizarse.
La entropía está relacionada con la 2ª ley de la termodinámica, la cual expresa que la cantidad
de entropía del universo tiende
a incrementarse en el tiempo, y si bien la materia y la energía no se pueden
crear ni destruir, sí pueden transformarse, y establece el sentido en el que se
produce dicha transformación, de forma irreversible.
El universo tiende a distribuir la energía uniformemente; o
sea, a maximizar la entropía.
Hay una diferencia en los modos cómo la materia inorgánica y
la materia viva se las arreglan para hacer frente a la segunda ley de la
termodinámica- de la cual surge el concepto de entropía.
Mientras que en el caso de la materia inorgánica es
necesaria la participación de enormes cantidades de átomos para, en promedio,
alcanzar cierta estabilidad que hace posible a los organismos asegurar su
existencia; en el caso de los sistemas vivos, la ley de los grandes números
para evitar la entropía no es una condición absoluta, ya que comparativamente con
solo unos pocos átomos participantes en las estructuras y procesos celulares,
logran evitar el desorden (caos) del movimiento térmico.
Y es que la materia viva, por la peculiar organización de
sus átomos en cristales aperiódicos o quasicristales,
absorbe entropía negativa del
ambiente y se resiste a la degradación.
La vida representa el
comportamiento ordenado y organizado de la materia, que no está basado solo en
su tendencia a pasar del orden al desorden, sino también basado en un orden
existente que es transmitido y mantenido. Dos son, pues, los principios que
pueden describir la existencia de los sistemas vivos: el orden a partir del
desorden (propio de los sistemas físicos) y el orden a partir del orden (típico
de los sistemas biológicos).
Orden a partir
del desorden
Un sistema biológico se mantiene vivo en su estado
organizado tomando energía del ambiente y procesándola a través de su eficiente
maquinaria química. Ésta acopla las sucesivas transformaciones energéticas a la
producción de trabajo útil, lo que le permite ejercer las diferentes funciones
celulares y así mantener su organización interna. Durante estos procesos, las
células devuelven a su entorno energía disipada que consiste en calor y otras
formas que rápidamente se distribuyen en el ambiente aumentando su desorden y entropía. Así, los organismos vivos
ganan orden interno a expensas de generar desorden en su ambiente.
Orden a partir
del orden
No toda la ordenación de un organismo vivo exige que su
ambiente se desordene. Existe un orden transmitido genéticamente. La estructura
del ADN permite almacenar la
información genética de forma inalterada durante generaciones.
Debido a su estructura molecular (un verdadero cristal
aperiódico), un gen no es perturbado
por la agitación térmica y por eso
puede transmitir la información genética de generación en generación sin
degradarse.
Este tipo de cristal
aperiódico se diferencia de los cristales ordinarios (que presentan
periodicidad y regularidad en su estructura), en el rol que juegan sus átomos y
moléculas individuales que permiten codificar gran cantidad de información y
mantenerla estable y duradera.
ADN
La vida se las arregla para mantener el orden en los
organismos y evitar la extinción.
jueves, 9 de junio de 2016
La célula inteligente
Parte 1
UNA NUEVA VISIÓN
El diccionario define a la inteligencia (del latín intellegentĭa), como la "capacidad para entender o comprender" y también como la "capacidad de resolver problemas".
La célula entra dentro de esta definición.
Podemos considerar a la inteligencia como una propiedad fractal del universo: una naturaleza inteligente genera ecosistemas inteligentes,
que contienen poblaciones inteligentes, compuestas
por organismos inteligentes, formados por células inteligentes, que
contienen orgánulos inteligentes, constituidos por moléculas y partículas
inteligentes ... y así sucesivamente hasta la esencia misma.
Con lo cual podemos concluir que somos conscientes porque el
universo es consciente y el universo es consciente porque nosotros lo somos
también.
Somos el universo, no hay separación, no hay fragmentación.
Solo hay una Conciencia y cada creación (incluyéndonos) es una manifestación de
esta conciencia experimentándose a si misma subjetivamente.
La ciencia en la actualidad dedica sus esfuerzos a demostrar
que son las interacciones moleculares específicas o la información
genética las que determinan las funciones celulares tales como la división celular, el movimiento, la
diferenciación, el diseño de la matriz extracelular, la comunicación entre
células, etc.
Se considera convencionalmente de una manera determinante el
rol de los genes y del sustrato
físico (material) en la función celular. Como un mecanismo de relojería que se
ajusta a leyes físicas y biológicas inmutables.
Sin embargo, es obvio, que alguien le da cuerda al reloj.
Alguna inteligencia diseñó ese mecanismo.
El universo físico es una creación de la Mente
¿Pero, de donde saca los materiales la Mente o la Conciencia
creadora, es decir Dios, para crear su universo?
Veamos.
Como no puede existir nada fuera de esa Mente creadora, que
es la Conciencia única, la Fuente de donde surge toda la Creación, ni tampoco
esta Conciencia puede crear ni importar materiales fuera de si misma, ya que
“es” Todo y no puede existir nada fuera de ese “Todo”, podemos deducir que el
universo está hecho de conciencia misma y que todas las manifestaciones, son
expresiones y cristalizaciones momentáneas de esta única Conciencia.
Se ha demostrado claramente que las células son inteligentes
y establecen comunicación entre ellas de variadas formas.
Actualmente gracias al aporte de nuevas investigaciones y a
un cambio de mentalidad en una buena parte de la comunidad científica, se
describe un nuevo panorama, en el que se considera a la conciencia como
componente fundamental de la materia y directora de los cambios moleculares y
genéticos.
Este nivel de conciencia no solo les permite a las células
adaptarse y aprender, sino también comunicar e intercambiar información con el
medio.
El campo y la célula forman una unidad de
intercambio de energía e información que controla y modula la forma y la
actividad.
Un diálogo de
conciencias
Debemos comenzar aceptando el hecho de que los médicos no curan, en el sentido estricto del término, a ningún paciente.
Únicamente las células del cuerpo pueden curar al
cuerpo.
Sólo las células saben cómo cerrar las heridas,
curar infecciones o regenerar tejidos, solo ellas comprenden qué
hacer adaptándose si cambian las condiciones del medio y conocen la forma
de destruir patógenos y células mutantes.
Podemos afirmar que son las células las que curan y no los
médicos
Lo mejor que un médico puede hacer es ayudar: cerrando heridas, para evitar
hemorragias e infecciones, reparando tejidos, moviendo los
obstáculos del camino de las células, promoviendo la circulación de
energía y sangre con acupuntura, dieta, ejercicios, masajes e incluso
cirugía, suministrando materiales necesarios para las
células (medicamentos y nutrientes) y sobretodo:
abandonando los métodos invasivos y la lucha “armada” contra la
enfermedad, o sea, respetando su naturaleza.
Para esto hay que estar dispuesto al diálogo y permitir que
las células se expresen.
Muchas veces lo que se considera enfermedad es simplemente el resultado de una falta de comunicación
y entendimiento de lo que sucede en el cuerpo.
¿Podemos aprender a “comunicar” con las células?
Hay que dejar atrás la manera convencional de enfrentarnos a
la enfermedad.
La lucha cuerpo a cuerpo contra los “patógenos”,
tarde o temprano condena a las células.
Una nueva comprensión del universo y de las leyes que lo describen
trae aparejado cambios en la manera de interpretar no solo la salud y la
enfermedad, sino también nuestro rol como seres humanos viviendo en un entorno
inteligente.
El cuerpo, al igual que el universo, tiene su manera de
hacer las cosas, pero esto no significa que se corresponda con mecanismos fijos
y determinados ni que la enfermedad sea en verdad lo que pensamos. El cuerpo
tiene su propio lenguaje y en
general lo desconocemos.
Las células tienen su manera de adaptarse provocando cambios
que en general son considerados como nocivos, sobretodo si provocan trastornos,
imposibilidad o dolor.
Estos cambios son considerados como una enfermedad y los médicos, desconocedores de este lenguaje natural,
atacan a los síntomas y luchan contra estos, sin considerarlos como un factor
de equilibrio y un cartel indicador de lo que no está funcionando bien.
Así, sin darse cuenta, en la mayoría de los casos, esta
supresión de signos y síntomas trae más desequilibrios y debilita al cuerpo,
resultado: más enfermedad.
Todo está en perpetuo cambio y movimiento y nosotros, como
parte de un universo vivo y consciente, participamos inevitablemente de estas
transformaciones.
En los procesos curativos se debe tener paciencia y aceptar
los mecanismos del cuerpo, después de todo representan el resultado de millones
de años de evolución.
Más importante que anular los síntomas y llevar las cosas a
una “normalidad” arbitraria, protocolar y alejada de lo real, es escuchar al
cuerpo, sus mensajes y señales, acompañando inteligentemente los procesos.
Incluso si a veces las reacciones son exageradas o molestas.
Si las células están mal informadas, o reaccionan de
forma exagerada como en el shock anafiláctico, o
incluso atacando a su propio cuerpo en forma de alergias y enfermedades autoinmunes, somos absolutamente incapaces
de cambiar su manera de hacer.
Del mismo modo, estamos
bastante indefensos cuando el cuerpo fabrica células cancerosas e incluso
cuando favorece la construcción de nuevos capilares con el fin
de satisfacer la alta demanda de nutrientes y oxígeno de estas células
"mutantes”.
¿No sería un verdadero salto cualitativo
en la evolución de la medicina si aprendiéramos a pedirles a las
células del cáncer que detengan su crecimiento y la invasión, o persuadir
a las células del sistema de defensa para que se abstengan de hacer
anticuerpos auto-destructivos, o convencer a las células para que
reconstruyan tejidos y estructuras?
Ya que los construyeron antes,
cuando éramos embriones, ¿por qué no serían capaces de
hacerlo de nuevo? Las células madre
en nuestro cuerpo contienen esta información.
En los niveles fundamentales, materia y energía se
transforman sin cesar y la información
viaja en todas las direcciones del espacio-tiempo.
Solo hay que aprender a comunicar.
Es una transferencia de información.
En estos niveles la
creencia y la intención son fundamentales.
La conciencia tiene el poder de transformar la materia.
Lo interesante es que se trata de uno mismo. De su verdadera
naturaleza.
Como individuos somos la suma de todas las conciencias
celulares en una conciencia unificada y la suma de todas las conciencias
individuales forman una conciencia mayor aún.
Nuestro organismo es parte de un organismo superior y este a
su vez de otro. La conciencia se estructura en niveles de jerarquía al igual
que los organismos en biología, pero esencialmente no hay fisuras ni
separación: la conciencia es una, la misma conciencia que es el sustrato de
todo.
Nuestro diálogo interno es escuchado por cada célula.
Continuará...
jueves, 25 de febrero de 2016
La intención, la luz y la serpiente cósmica
El poder de la
intención
La intención es el pensamiento enfocado con un propósito
determinado.
Los pensamientos dirigidos con un objetivo pueden afectar a
la materia y a los seres vivos, desde una simple célula hasta los organismos
complejos, como los seres humanos.
La emisión de partículas de luz (biofotones) es el mecanismo
mediante el cual una intención produce sus efectos.
Donde hay vida hay luz y donde hay luz hay vida.
Esta frase parece una obviedad, sin embargo conviene
reflexionar profundamente sobre esto y asimilarlo.
La luz comunica, integra, organiza y regenera, aportando
información y energía.
La luz es el vehículo de la conciencia
Cuando la luz interactúa con la conciencia del observador se
particulariza, toma forma de fotón.
Todos los seres vivos emiten naturalmente un flujo constante
de fotones por medio de los cuales dirigen señales instantáneas no locales de
una parte del cuerpo a otra y a otros seres.
Esta bioluminiscencia natural no es el resultado de
reacciones químicas celulares.
Esta radiación lumínica espontánea que los seres vivos
emiten, es una corriente constante de biofotones
cuyo número depende de la posición del organismo en la escala evolutiva;
mientras más complejo sea, el número de fotones emitidos es menor. Los organismos
rudimentarios o las plantas emiten alrededor de 100 fotones por cm2 cada segundo, con una longitud de onda de 300 a 800 nanómetros,
correspondiente al rango visible, mientras que los seres humanos sólo emiten aprox.
10 fotones por cm2 por segundo, esta
emisión sigue además los ritmos biológicos.
Los biofotones son emitidos y almacenados por el ADN en el interior de la célula.
El ADN está íntimamente relacionado con la luz y por lo
tanto con la conciencia, por eso, el ADN es fuente de conocimiento e iluminación
El ADN es el maestro iluminador.
Cuando el organismo está enfermo se producen cambios en la
emisión de estos biofotones.
La intención, o sea, el
pensamiento focalizado y dirigido se manifiesta como una corriente de energía e
información, produciendo un flujo ordenado de fotones, al igual que un láser,
con capacidad para alterar la realidad física.
Nuestras intenciones actúan como frecuencias altamente
coherentes y ordenadas capaces de modificar la estructura molecular de la
materia.
La intención es
luz focalizada
La intención de curación se manifiesta como una radiación de
luz ordenada y coherente, al igual que un láser.
Los seres humanos son receptores y emisores de señales
cuánticas.
La intención dirigida se presenta como una radiación
electromagnética que produce un flujo ordenado de fotones visibles y mesurables
mediante equipos sensibles.
Nuestras intenciones operan como frecuencias altamente
coherentes capaces de cambiar la estructura molecular de la materia. Como
cualquier forma de coherencia en el mundo subatómico, un pensamiento bien
enfocado puede actuar como un rayo láser, transmitiendo energía e información
sin alteración, incluso a distancia.
Existen evidencias de un flujo bidireccional constante de
información entre todos los seres vivientes, como si éstos estuvieran en una
comunicación cuántica constante que explicaría el mecanismo mediante el cual
los pensamientos tienen un efecto físico.
La ciencia ha demostrado que las plantas son sensibles a la
intención, esto no es nuevo para las culturas ancestrales y los chamanes que
basan su saber en la enseñanza que les brindan las plantas.
Podemos tratar de explicar esta conexión entre los seres
vivos, mediante los biofotones, es decir la luz, pero lo cierto es que debemos
comprender que en esencia todo es una misma conciencia, manifestada en
diferentes niveles y organizada en campos de energía e información propios para
cada especie y cada individuo, pero todos interconectados.
Incluso la intención sanadora puede afectar no solamente al
individuo objeto de la sanación sino a todos los seres vivos situados a su
alrededor.
La energía del pensamiento puede afectar el medio ambiente.
El proceso de la intención parece continuar perpetuando y aún intensificando su
“carga”; de allí la importancia de establecer una habitación o espacio
particular para enviar una intención determinada. Este parece ser el sentido de
muchas construcciones megalíticas de la antigüedad, como las pirámides y templos
o de ciertos lugares considerados sagrados. Pero incluso podemos registrarlo en
un consultorio médico, o en un hospital, donde los campos de energía de los
médicos y los pacientes están perturbando la red de energía sutil colectiva de
esos espacios.
Para que la intención sea efectiva también es necesario
escoger el momento apropiado. Esto no solo se relaciona con ciertas épocas del
año, días y momentos relacionados con el biorritmo y los ciclos de la
naturaleza, sino también con el estado de espíritu del sanador o aquel que
emite la intención.
Desde tiempos remotos la intención ha sido utilizada con
fines terapéuticos, ya que las culturas ancestrales conocían el hecho que la
materia física puede ser influenciada y alterada por el pensamiento.
Podemos aceptar que todo es vibración y que la mente y la
materia en esencia son la misma cosa (en diferente presentación y nivel de
vibración).
La ciencia desconoce el mecanismo
mediante el cual un pensamiento puede afectar la realidad física porque niega o
ignora que la esencia de todo lo manifestado es la conciencia, y lo que vibra
es el movimiento de la misma.
Pero existen múltiples planos de correspondencia y de
manifestación del espíritu y cada plano tiene su nivel de conciencia. El plano
físico y el mundo material es solo uno de ellos.
Para descargar el archivo completo, click aquí.
jueves, 29 de octubre de 2015
Despierta a tu conciencia cósmica
No hay tiempo y no hay espacio y no tenemos más remedio que
realizar que estamos conectados entre nosotros y con todo el cosmos porque esa
es nuestra naturaleza. De hecho, en esencia somos inseparables ya que somos creaciones
de la misma Mente que crea todo, estamos hechos con la misma sustancia y
compartimos los mismos materiales cósmicos. Somos su conciencia.
Esto es válido para una ameba, un cristal, una planta, un
ser humano, una estrella o una galaxia. Cada cual con sus características y
grados de complejidad pero compartiendo la misma naturaleza.
No existe una dimensión especial que en este momento pueda
ser concebida ni un lugar especial a donde ir, ya que todo es conciencia y la
conciencia lo abarca todo.
Cuando el tiempo es visto como “algo” capaz de ejercer
alguna influencia sobre ti mismo, puedes
estar seguro de que es una restricción auto-impuesta, porque el tiempo nació
con tu creencia errónea de que estás separado de la Mente que te creó.
El tiempo es sólo la medición de un sueño no realizado
Mide una separación. El tiempo es la medida de la
disociación de la mente. Para la mente unificada el tiempo (y el espacio) es
cero.
Sin embargo, en la vida cotidiana parece permitirnos
funcionar, sirve como referencia, también parece darnos una idea o nos ayuda a
entender lo que describimos como el momento presente o el ahora. Aunque en realidad lo que entendemos como momento presente o
"ahora" no es tiempo, ya que el tiempo no tiene medida, ni tampoco
ninguna dimensión.
Podemos llamarlo momento de conciencia o experiencia consciente. Un momento es la suma de
varios eventos de consciencia. Esto es las señales que llegan al nivel de tu
consciente, bits de información que son el resultado del procesamiento en los
niveles subconscientes. Estos eventos son como olas (ondas) de consciencia que
generan una verdadera marea electroquímica en el cerebro y un flujo de conocimiento.
Para un cerebro promedio cada momento
o instante de experiencia (conciencia del ahora) corresponde a unos 40 eventos
conscientes, o sea unos 2000 bits de información/segundo, procesados
principalmente por las neuronas de la corteza
y el tálamo, y esa información es
suficiente para crear la aparentemente sólida realidad cotidiana. Bastante escaso
si consideramos que el cerebro en su totalidad
procesa miles de millones de bits de información por segundo.
Las mentes más desarrolladas, correspondientes a cerebros mejor configurados, más
inteligentes y eficaces en la generación de respuestas, procesan más
información por segundo y por eso se mueven más rápido o anticipadamente,
encontrando siempre respuestas, mejorando su adaptación: Son modelos más
evolucionados.
El error más común que cometemos es considerar al tiempo como
algo que transcurre, como si fuera una corriente que avanza, enganchando
inexorablemente un momento con el otro como si fuera una cadena.
Pero debes saber que este es solo el efecto de la memoria residual y de las reverberaciones de la actividad
eléctrica del cerebro. Esto crea la ilusión de continuidad y aporta “coherencia” a la realidad. Pero se mueve lentamente y de manera
previsible.
La composición de la realidad es como un film hecho de
fotogramas. Cada evento consciente es como un fotograma, pero a diferencia de
un film donde lo que se mueve es la película y se proyecta una imagen virtual,
la conciencia es la que se mueve y proyecta una realidad física.
Así se crea la historia personal y la cadena de recuerdos y
preocupaciones que te mantiene encadenado a una realidad particular.
Lo que mantiene la continuidad de tu realidad son tus
creencias
El tiempo no transcurre, siempre es presente, no puede ni pasar ni extenderse porque expresa la
naturaleza de lo que eres: conciencia infinita, existiendo en todas partes y a
cada momento.
La conciencia lo abarca
todo.
No es ni vasta ni pequeña; simplemente es.
No puede ser concebida como una dimensión porque eso sería
limitarla. Por ser tan vasta es imposible para nuestra mente limitada poder
abarcarla. Intentar cualquier explicación, no es más que un juego para
entretener la mente y distraernos.
Sin embargo debes tener bien claro algo:
No hay tiempo, no hay espacio, no hay manera para
nosotros de estar separados porque somos parte de la misma conciencia, de la
misma imaginación de la
Mente Creadora.
El Espíritu es la verdadera sustancia de todo y dentro de
esa totalidad se encuentran sus creaciones en diferentes niveles u octavas de evolución, vibrando en los diversos planos,
entre las altas frecuencias (octavas superiores) de los cuerpos espirituales y
mentales, hasta las más densas y físicas
(octavas inferiores) de la materia.
Cada plano tiene sus propias características, sin embargo no
son independientes ya que son escalas de vibración de la misma sustancia: la Mente.
Los planos superiores incluyen a los inferiores pero no así
a la inversa. Es decir, la conciencia cósmica incluye todas las demás
conciencias incluida la del cuerpo físico, pero las bajas vibraciones del plano
físico no incluyen la conciencia de las dimensiones superiores. Y esto es
porque es la mente que crea la materia
y no al revés.
Los planos superiores o fundamentales, no son físicos, no se
corporizan, se caracterizan por su alta frecuencia de vibración y elevadísima
energía. Los planos inferiores o físicos hacen masa, se corporizan, vibran a
menor frecuencia y poseen menor energía.
Por ejemplo: Las moléculas, cristales, y gases
biatómicos (CO2, etc), que forman la
mayor parte del ambiente físico que nos rodea está unido por enlaces químicos (iónicos o covalentes), que determinan las
propiedades físicas y químicas de la materia. Estos
enlaces químicos, generados por una afinidad eléctrica entre los átomos, se
rompen con cierta facilidad, de ahí las innumerables reacciones químicas y la
transformación constante del mundo material.
Pero si vas más allá del átomo y te acercas a los planos
fundamentales, mayor es la cantidad de energía implicada. La altísima energía
que desprende la fisión nuclear se utiliza en reactores nucleares y para hacer
bombas atómicas. Pero los físicos no pueden ir más allá de este nivel porque no
tienen la tecnología como para generar tal cantidad de energía, por más que
construyen enormes aceleradores de partículas, apenas raspan la superficie y
siguen sin comprender la verdadera naturaleza de esa energía.
El espacio que te rodea
forma parte de tu ser
De hecho, la mayor parte de él se encuentra distribuida en
los campos de energía que rodean al cuerpo
físico.
Tu cuerpo físico es una proyección
de tus planos superiores, es la parte más pequeña de tu existencia y la más
limitada, aunque la más densa y en apariencia “real”.
Existes tanto en el espacio que te rodea como en tu cuerpo
físico, pero precisas tu cuerpo para manifestarte en el plano físico, que es el
nivel de la experiencia consciente.
En nuestro nivel de evolución humana, la conciencia necesita
del cuerpo físico para registrar la experiencia.
Tu mente existe en todas partes, no conoce límites de
espacio ni de tiempo
La memoria no está
guardada exclusivamente en el cerebro, sino que está distribuida entre toda la
red de conciencias, es no localizada y atemporal, al igual que la información
que el cerebro gestiona.
El ADN de tus células es una verdadera antena que capta y
envía información en múltiples dimensiones (que ni siquiera imaginamos) y
depende de su estado de vibración para crear una determinada realidad física.
Es como un dispositivo que capta y emite señales, traduce información y la
convierte en materia, crea los bloques de nuestra realidad física: proteínas y
otras moléculas que determinan la configuración física.
El ADN tiene inscripta la información codificada a lo largo de su molécula en sitios llamados genes, que
lejos de ser un código fijo e inmutable, los genes expresan la información
adaptándose al entorno, también por resonancia, y además tienen una relación
directa con la conciencia y en particular con el corazón (que es la morada de
la conciencia).
La energía del corazón aporta
el fuego necesario para que el ADN vibre en las frecuencias óptimas. La
vibración del corazón, su fuerza, ritmo y armonía, se transmite a todo el
cuerpo, cada célula recibe la señal y vibra resonando, pero el ADN tiene además
la capacidad de resonar e interactuar con campos de
información en otras dimensiones.
Los sentimientos de alta vibración como el amor, la empatía
y la alegría hacen que el ADN se
estructure de una manera ordenada,
replegándose en estructuras geométricas (dodecaedros), vibrando intensamente
con ritmo y armonía, activando muchas más zonas de su molécula, es decir, más
información, Esto, además de mejorar el funcionamiento del organismo, provoca
una expansión del campo de posibilidades y de las dimensiones del ser. Se
amplifica la señal.
El miedo, el rencor y las bajas vibraciones, desorganizan al
ADN, su estructura se debilita, esto además del mal funcionamiento, favorece la
aparición de mutaciones y otros trastornos estructurales y funcionales. El
sistema se fragmenta. Los diferentes niveles, espiritual, mental y físico, se
estrechan. Se reduce la señal.
Para descargar el documento completo haz click aquí
miércoles, 2 de julio de 2014
Tu mejor amigo
No es
tu perro, no es alguien que conoces de hace mucho y te cae bien. No es tampoco
tu pareja, ni tu padre ni tu camarada de la juventud, mucho menos tu analista o
tu cura confesor.
Tu
único y verdadero amigo es tu corazón.
Tu
corazón nunca va a traicionarte, ni fallarte, si lo hace es el fin de ambos.
Tu corazón te nutre, te apoya, te da calor y
alegría.
Te
enseña lo que es el amor incondicional, trabaja todo el día y todos los días
para mantenerte vivo y no pide nada a cambio, como todo en la naturaleza.
Al
igual que el sol, que te da la vida y te ilumina, el corazón hace lo mismo, de
hecho son de la misma naturaleza: fuego.
El corazón es la morada del espíritu y el director de la orquesta, es tu verdadero
maestro y tienes que escucharlo, seguirlo, cuidarlo.
La
manera de escucharlo es mediante el silencio, apagando el dialogo interno,
calmando la mente, volviendo a tu ser interior.
Para
seguirlo, seguí su ritmo, su armonía. Su latido sigue el ritmo de la
naturaleza, su armonía es la música del cosmos y si la aprendes, conocerás los
secretos mismos del universo, porque tu corazón sabe lo que tus pensamientos
dispersos y confusos ni siquiera imaginan.
La
mejor forma de cuidarlo no es tomando aspirina (como te lo vende Bayer para
hacerte consumidor y enfermo potencial), tampoco es haciéndote chequeos médicos
o estudios sofisticados, porque todo eso ya sabemos como termina.
Lo que
tu corazón necesita es alegría, confianza y motivación.
Seguro
que es importante cuidar tu salud, hacer ejercicios, comer sano y natural, pero
lo primero es el espíritu, y el espíritu vive en el corazón.
El
corazón no solo es la sede de la compasión y la generosidad, es la fuente de la
intuición y las corazonadas.
Su
campo electromagnético es el más grande que genera tu cuerpo, y no solo modela
el espacio tiempo que te rodea sino que además esta influyendo (y siendo
influido) por los campos de energía de los seres que te rodean.
El
corazón genera coherencia molecular, en el agua de tu cuerpo, en el ADN y en todos
los procesos bioquímicos fundamentales de tu organismo. Esta propiedad es
esencial porque va a afectar la forma y la dinámica del ADN y su información
genética, y todas sus funciones se verán potenciadas (o disminuidas y
bloqueadas sino lo cuidas).
Ya ves
porque es tu verdadero amigo, porque en realidad eres tú mismo, por eso debes
volverte unidad con tu corazón, porque significa volver a casa, al palacio
celestial donde reina la paz, el amor, la música y la armonía.
Llenalo
de luz, de buenas vibraciones. Alimentalo con sentimientos positivos. Descarta
el miedo y la preocupación. Cultiva la alegría de vivir. Practica meditación,
es el mejor momento para estar en silencio y en equilibrio con tu corazón.
Si te
haces amigo de tu corazón conocerás el valor de la verdadera amistad y el
afecto por todos los seres.
miércoles, 25 de junio de 2014
La Matriz y los usurpadores 3
Parte 3
Manipulación
genética
La manipulación de
nuestro ADN no es algo nuevo,
hay registros muy antiguos sobre esto, solo que no figuran obviamente en las
fuentes oficiales. Esta manipulación anuló o más bien silenció, algunas de las habilidades
mentales y la capacidad original de
sincronización completa con la red energética global, limitando nuestras
capacidades cognitivas y acortando la duración de la vida, esto además
favoreció a aislarnos de la madre naturaleza, siendo propensos a las adicciones
y a la violencia.
La ingeniería genética se ha desarrollado enormemente y crece cada día
al ritmo de la tecnología y los intereses de las grandes empresas, laboratorios
y gobiernos. El verdadero asunto es que detrás del negocio hay otros intereses
más turbios y peligrosos para la gente común, que en definitiva son los
destinatarios de estos experimentos.
Esta habilidad para
manipular genes, nos viene también
heredada genéticamente.
Es difícil de creerlo, porque
nuestra mente ordinaria funciona linealmente y se traga todo lo que le cuentan,
pero hay pruebas arqueológicas e históricas más que suficientes acerca de otras
civilizaciones muy desarrolladas en un pasado remoto.
La mayoría ni siquiera puede
vislumbrar una salida o la posibilidad de transformarse profundamente.
Nuestra estructura genética
fue alterada para poder conseguir el
alto grado de inmovilización que muestra el ser humano.
Hemos sido drogados e
hipnotizados en un estado de sumisión y conectados a una matriz falsificada de
realidad virtual, diseñada con el propósito de mantenernos aplacados y sujetos
al mecanismo de extracción de nuestra energía emocional por acción de todo tipo
de psicodramas virtuales.
Esta energía es extraída por
los seres oscuros para su propio consumo y beneficio.
Las religiones mayoritarias
como el cristianismo, el islamismo y el judaísmo son un invento que sirve a
esta finalidad: mantener a los seres humanos sometidos bajo la culpa, el
pecado, dogmas ridículos y, vaya casualidad, fomentadores de guerras y
violencia.
No es casualidad que estos
movimientos religiosos se hayan originado en la misma región, desde siempre una
zona “muy caliente”.
El verdadero anticristo es la Iglesia Católica y sus curas,
lejos de ayudar a liberar y curar a la gente, como lo hacía Jesús, se sirven de
ellas (muchas veces incluso abusando de niños). Basta además con informarse y
ver la historia, otro ejemplo; la Santa
Inquisición ; que durante varios siglos se encargó de quemar y
torturar seres inocentes. ¿Y las riquezas del Vaticano y sus negocios
financieros turbios?
¿Cómo alguien puede aceptar
y más aún, creer en esto, sin no es bajo hipnosis y sumisión?
Elocuentes imágenes
Bendiciendo la
maquinaria de guerra…Que la paz sea contigo!!
Los musulmanes y judíos no
son muy diferentes, no hablo de personas individuales, me refiero a las
instituciones y sus cabezas, que históricamente promueven guerras y violencia.
¿A que dios representan?
¿Cuál es su verdadero propósito?
Si abres los ojos y la mente, la respuesta es clara.
Todas las instituciones religiosas a su manera
participan del fraude, aunque clamen por la paz, y si no, fijate con quien
comparte en grato momento el Dalai Lama.
Otra forma de mantener al
ganado humano es en jaulas llamadas ciudades.
Basta con observar el diseño cuadriculado de las mismas y el ritmo en el que se
vive en su interior. Bloques cuadrados de metal y cemento donde la gente vive
apiñada, calles abarrotadas de vehículos que contaminan, vibraciones nocivas
constantes; ruidos, TV, celulares, sirenas, crímenes, droga, insatisfacción
general, bares, iglesias, policía. La gente cortada del ritmo natural de la
tierra, sin tener en cuenta las estaciones ni los cambios naturales.
Gastando su tiempo
trabajando para pagar sus vidas cada vez más caras, la mayoría endeudados.
Muchos de los jóvenes estudian para ganarse luego la vida y acceder a puestos
de privilegio y mejores opciones y otros ni saben bien para que.
El panorama no es alentador,
es devastador, y el desarrollo y el final son previsibles. Sino te mata esta
forma de vida, los médicos y el sistema de salud se encargarán de hacerlo.
¿Hay salida? ¿Es posible un
cambio?
Si. Simplemente hay que
desconectarse de esta falsa matriz. Comenzar a eliminar los programas nocivos y
parásitos. Cambiar tus creencias y combatir tus miedos y debilidades.
Debes dejar de trabajar
absurdamente para este sistema materialista, injusto y perverso y trabajar en
tu desarrollo personal. Aumentar la confianza en ti mismo y en tus
posibilidades. Comprender y aceptar tu naturaleza cósmica y activar tu conexión
con la matriz universal, que te conectará con dimensiones superiores, más
amplias, inteligentes y benéficas.
Desarrolla
tu poder personal
No es para tu beneficio
particular, es por el bien de todos, que también es el tuyo porque en esencia
somos una misma conciencia, solo que debido al estado de ignorancia e hipnosis
percibimos formas separadas y un medio hostil y escaso.
Desde una perspectiva
general, inclusive la matriz virtual impuesta por estos seres, es una enorme
lección para todos nosotros.
Es parte del juego que nos
toca jugar.
Seguramente desde nuestra
perspectiva limitada nos cueste comprenderlo, por eso es muy importante pasar a
un nivel superior, que nos ofrezca otras posibilidades y nuevos puntos de
vista.
La realidad que experimentas
y el mundo en el que vives han sido (y son) elegidos por vos, aunque te cueste
aceptarlo, es así.
No te apegues a ellos,
considéralos parte del camino de aprendizaje, un campo de entrenamiento y
perfeccionamiento.
Pero hasta que logremos trascender este obstáculo, la lección
estará incompleta. Y el primer paso en esa dirección es percibir claramente lo
que sucede.
Observa tu realidad
particular y trata de ver las cosas que están verdaderamente mal en ella, las
debilidades y adicciones, lo que no te gusta y quisieras cambiar.
Pregúntale a tu corazón
No se puede destruir la
matriz virtual, cada uno debe liberarse.
Podemos y debemos ayudarnos, despertarnos, aumentar la empatía y la compasión,
inundar la realidad de pensamientos positivos y actitudes generosas.
Una vez que un número
crítico de seres humanos consigan liberarse, la matriz virtual creada por estos
seres oscuros no podrá sostenerse a
sí misma cuando se haya reducido la fuente de energías emocionales que la
mantiene funcionando. Como consecuencia de esto, será inevitable que colapse y
se comience a desvanecer como cualquier otra forma de pensamiento privada de
energía.
Puesto que la liberación
final de la influencia de la matriz completa la lección para el individuo, y como
se requiere de una basta mayoría de seres
liberados para que actúen como catalizadores de la transformación, para
cuando esta matriz se haya disuelto, la mayoría de los seres humanos no van a
tener ninguna necesidad de la misma por que ya la habrán superado.
Por lo tanto, todo el
fenómeno de la matriz manipuladora y esclavizante sirve de manera eficaz como
herramienta de aprendizaje y continuará vigente hasta que la mayoría no tenga
más necesidad de ella.
Hasta que lleguemos a ese
punto, continuará sirviendo a fines oscuros, controlando y manipulando las
vidas de todos aquellos que se encuentren conectados
a ella.
Es preciso entender, sin
embargo, que liberarse de la matriz no es lo mismo que escapar de ella. No es posible
escapar puesto que vivimos dentro de ella y estamos rodeados de gente que está
bajo su control.
Escapar o correr detrás es la misma cosa
Liberarse,
en cambio, significa hacer un salto cuántico de tu conciencia y pasar a un
nivel superior donde su influencia negativa ya no te dañe.
Liberarse es transformarse
También significa
incrementar tu nivel de energía para
poder tener mayor claridad de mente y mayor fuerza de voluntad para
transformarte y dar el salto. Esto es lo que llamamos aumentar tu poder
personal.
Abrí tu corazón, llenalo de
luz y de amor. Esta radiación poderosa ahuyentará el miedo y la duda y te
abrirá a nuevas posibilidades.
En la actualidad, la mayoría
de la gente se encuentra muy drenada y debilitada para pensar siquiera en resistirse
o cambiar el estado de las cosas.
Es como un recipiente con
agujeros por más que intentes llenarlo, tendrá siempre pérdidas y se vaciará.
Hasta que repares las fugas…o cambies el recipiente.
El recipiente es tu cuerpo y
el precioso contenido que se escapa, es tu esencia
vital y tu verdadero espíritu.
Los agujeros y fugas de energía son tus
creencias y todo lo exterior a lo que
está conectada tu mente
A medida que te desconectes
de estos enchufes artificiales a los cuales somos conectados desde niños,
comenzarás a sanar y a reparar las fisuras, esto evitará las pérdidas inútiles
y dejarás de alimentar parásitos y entonces te liberarás.
Incrementar
su provisión de energía vital, mental y emocional, implica disminuir tu
susceptibilidad a las manipulaciones emocionales y conectarte a la fuente
ilimitada de energía de tu Ser Superior.
Cuanto más energía acumules,
mejor salud tendrás y más vitalidad y te resultará más fácil afectar las
probabilidades en tu favor, podrás activar segmentos “silenciados” de tu ADN, esto te abrirá nuevos espacios
dimensionales y habilidades mentales (lo que algunos llaman poderes
paranormales), así podrás visualizar más claramente tus metas y convertirte en
una verdadera ayuda para los demás.
La protección en contra de la
manipulación emocional viene como resultado del incremento de tu energía y la
expansión de tu conciencia
En lugar de reaccionar con
ira, desprecio, envidia, angustia, frustración y otras emociones negativas,
trata de ver las cosas desde un punto de vista compasivo.
Puedes ser consciente que
gran parte de las emociones negativas y pensamientos parásitos que afectan a
todos, son inducidos, son reactivos,
no son naturales, porque es precisamente esa negatividad la que los seres oscuros
necesitan y cosechan a través de la matriz establecida.
La sociedad moderna está
construida con ese objetivo.
Por favor, despierta!.
Entre mayor sea la cantidad
de tu energía emocional que ellos posean, con más facilidad serás controlado y
manipulado, ya que la emoción es una
forma sutil de energía que afecta directamente el plano físico, condicionando
tu vida.
Pero si reaccionas de manera
positiva y constructiva al
enfrentarte a eventos en apariencia desafortunados, tendrás el poder de romper
el círculo y la cadena de efectos repetidos. Y al redireccionar tu energía y tu mente hacia la visualización
de la vida y el futuro que deseas, y comenzarás inevitablemente a atraerlos.
Los iguales se atraen, no lo dudes, si
piensas positivo, si visualizas la luz de tu ser verdadero, tu vida se llenará de
luz y de posibilidades
La práctica de la meditación te conecta y te alinea con
tu Ser Superior, expande tu conciencia y tu campo de energía, aparte de
condicionar tu cuerpo metafísico preparándolo para el despertar de las
facultades psíquicas.
Zazen: postura de despertar de la
conciencia
Por lo tanto, la meditación
es uno de los mejores métodos para
liberarte de la matriz y permitirte evolucionar.
No solamente incrementa tu
flujo de energía, sino que adquieres nuevas habilidades cognitivas, aumenta tu
intuición y tu nivel de compasión
hacia todos los seres. Lo que te permitirá moverte libremente, creando nuevos
espacios para desarrollar tu vida, y sobretodo…ya no te dejarás abusar por
nadie ni participarás de la mentira.
El conocimiento es tu mejor protección
Busca las fuentes del conocimiento más elevado, con
motivación y disciplina y aplica todo lo que aprendas, desarróllalo, cultiva y
protege la mejor versión de ti mismo.
Es el camino de tu vida, transítalo
con alegría, confianza y afecto por
todos los seres.
Sin esta determinación para
alcanzar la libertad por medio del conocimiento, las cadenas de la ignorancia permanecerán
fuertes y continuarás encadenado a ellas.
No puedes salir de tu prisión mental con la
misma mente que te puso en ella
Cambia la
dirección de tu mirada hacia el interior de tu ser.
Ahí se encuentra la salida.
Fortalece
tu cuerpo con ejercicios cotidianos, la vida sedentaria y el mundo virtual te
debilitan, y te hacen propenso a la manipulación.
Si llegaste al final de este
escrito, es porque hay algo en ti que quiere aprender y siente curiosidad, es
tu ser verdadero, tu Ser Superior
que busca liberarse y manifestarse, y seguramente revolucionará tu vida.
Dale espacio y tiempo, no lo
molestes con tus dudas e ilusiones.
No tengas miedo de la
revolución interior, porque esta es cósmica y siempre positiva, además…
la naturaleza fundamental
del universo es revolucionaria!
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