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domingo, 5 de julio de 2020

Como dirigir tu espíritu


Dr. Mariano Giacobone

En el post precedente vimos la importancia de tomar posesión del propio espíritu y aprender a dirigirlo para cualquier meta o propósito en la vida.

Pero, ¿Cómo realizarlo?

Lo primero que debes hacer es olvidar los conceptos y las ideas que tienes sobre las cosas y sobre ti mismo.

Desde el nacimiento somos condicionados a percibir y creer en el mundo físico, hecho de objetos materiales, de seres que funcionan por separado y de sucesos aislados. Nos cuesta comprender el principio de causa y efecto y de que todo lo que existe está conectado entre si.

Sin embargo, las evidencias científicas son abrumadoras: las cosas no son cosas y la materia es energía e información cristalizada por un cierto tiempo. En otras palabras, la esencia de nuestro mundo físico tan “particular”, rígido y determinado, es vibración.

Ondas de información y energía que por interacción con la conciencia del observador le dan forma y sustancia a la miríada de seres y cosas que aparecen en la realidad física.

Es el espíritu el creador de todo. Vivimos en un universo espiritual que crea una realidad física para experimentar y guardar memoria.

El universo está vivo y consciente, debes aceptarlo. No hay nada vacío, todo está interconectado, todo surge de la misma fuente. Podemos llamarlo “el mar de la potencialidad infinita”. Que no lo veas ni comprendas, es otra cosa.

Así que lo segundo, es abrirse a una realidad espiritual más amplia, flexible y creativa. Cambiar la manera de pensar y empezar a ver a las cosas y sucesos más bien como posibilidades y a las personas como parte de nuestro espíritu (y viceversa).

Percibir el movimiento y la trasformación aumenta la dimensión de tu conciencia y al mismo tiempo tu mente, como una función de la conciencia, incrementará su nivel de energía y sus capacidades. O sea, vibrará más y mejor.

A partir de aquí, puedes pasar al tercer paso que es conectar tu mente con lo que quieras, enviando y recibiendo información y por lo tanto energía, para cualquier propósito.

¿Cómo funciona esto?

El pensamiento es una onda de energía que transporta información. Es electricidad, y por lo tanto se comporta como tal. Podemos medir su voltaje, su intensidad, su campo electromagnético. Veamos ejemplos: El impulso nervioso es un fenómeno bioeléctrico. El EEG (electroencefalograma), con su diferente trazado de ondas, mide la actividad eléctrica del cerebro. La actividad del corazón y la de los músculos también se mide eléctricamente. Inclusos la respiración es un intercambio de cargas eléctricas.

 Elon Musk quiere convertir a los humanos en cyborgs y busca ...

La actividad del universo es electricidad. El movimiento es electricidad, y magnetismo, ya que la corriente eléctrica produce campos magnéticos, y los campos magnéticos variables en el tiempo generan corriente eléctrica.

La electricidad genera y el magnetismo controla.

Sin control no hay movimiento (sería caótico) y a su vez el movimiento genera espontáneamente su control. Movimiento y no movimiento. Como una rueda que se mueve alrededor de su centro inmóvil.

En sentido inverso, la electricidad, como energía que es, se transforma: en luz, en movimiento y actividad, en calor, en materia, en posibilidades!

Volviendo al pensamiento. Al ser una onda de información y energía presenta características tales como: ritmo y armonía, frecuencia y amplitud, intensidad, etc.

Los pensamientos pueden ser caóticos y desordenados, recurrentes e incluso negativos, en un sentido psíquico y físico. O todo lo contrario, dependiendo de su calidad.

Y como son de naturaleza eléctrica, conectan un polo con el otro y circulan por diferencia de potencial.

Por eso es necesario controlar la actividad mental, porque los pensamientos buscan conectarse con lo que sea y es así que se crea constantemente una realidad determinada. Luego te identificas con ella, le das una valoración y crees que eso es algo en si mismo, sin considerar que en realidad fue tu espíritu el que lo creo.

Por lo tanto, para dirigir tu mente (espíritu) debes saber a que conectarla y reforzar esta conexión según tu voluntad, luego puedes desconectar y conectar con otra fuente o reconectar, etc.

Los dispositivos que usamos cotidianamente son un buen ejemplo.

Por eso hay formas de pensar que te descargan de energía, es decir, te vacían. Hay pensamientos parásitos, recurrentes, etc. que están permanentemente creando una realidad que se ajusta a ese estado mental.

Hay vibraciones que te desconfiguran y fragmentan y otras que generan calma y orden.

Cuanto más clara sea la imagen de lo que deseas, cuanto más ordenada esté la información y cuanto más intenso sea ese deseo en tu espíritu, más probabilidades de éxito tendrás.

Cuanto más pienses en algo, más reforzarás la imagen, eso genera densidad de carga eléctrica que indefectiblemente actúa modificando la gravedad y por ende el mundo físico.

Puedes conectar tu mente y dirigir tu espíritu a lo que quieras y necesites. El espíritu manda, la energía y la materia lo siguen y eso es un hecho.

Debes tener confianza y entrenarte todos los días con disciplina, aprender a poner el espíritu en todo lo que haces, incluso en las acciones más simples y cotidianas.

Debes aprender a pensar y a controlar tu mente.

La clave está ahí: cuerpo y mente en unidad. La capacidad de foco y la atención son fundamentales. Ejercitarte en respirar correctamente también.

Pero sobre todo debes evitar los pensamientos negativos y controlar las emociones tales como el miedo, la angustia y la preocupación, ya que fragmentan tu mente y dispersan tu energía.

Adelante!, con confianza y determinación, la verdadera felicidad surge del conocimiento de uno mismo y la fortaleza de espíritu emerge de nuestras debilidades.


domingo, 24 de mayo de 2020

El misterio del tiempo

Dr. Seiki Giacobone


Cada vez que pensamos en la materia, deberíamos pensar en las ondas de pensamiento que la crearon.
El universo físico es una creación de la Mente.
La materia vibra, es movimiento. Pero la materia no tiene sustancia propia ni se mueve por si misma. Lo único que se mueve es la mente.

La sustancia de la materia es la mente.

La densidad de la materia no es otra cosa que la acumulación de ondas de pensamiento a diferentes presiones, generando gravedad y curvando el espacio.
Este es un fenómeno eléctrico. Toda la materia está polarizada, o sea, está cargada.

El universo físico esta hecho de luz polarizada, es decir luz (energía) dividida en dos polos.

Igualmente deberíamos considerar al tiempo como una acumulación de ondas de pensamiento.
Ondas acumuladas durante innumerables ciclos en la formación de los cuerpos y del mundo físico.

De la misma forma que estas ondas de pensamiento le aportan a la materia su densidad, forma, textura y otras dimensiones, también le añaden tiempo mediante la prolongación de los intervalos de tiempo necesarios para repetir ese cuerpo.

Las ondas de pensamiento acumulan tiempo, de la misma forma que acumulan masa.

Los cuerpos materiales son simplemente ondas enrolladas. Energía empaquetada, por un tiempo. Ese tiempo es también ondas empaquetadas.
Una onda de pensamiento es extremadamente rápida, de hecho puede alcanzar una velocidad de 300.000 km/seg., como la luz. De hecho el pensamiento es luz. Es una onda que transporta información y energía.
Esta velocidad lumínica es el límite máximo al que se puede viajar en este universo físico. Más allá desaparece el tiempo y el espacio como lo conocemos.

A medida que estas ondas de pensamiento se van acumulando en masas de materia, van ralentizando su frecuencia, se hacen más densas y así prolongan su ciclo de crecimiento y decrecimiento, aparición desaparición, en proporción a la masa de ondas empaquetadas en ese cuerpo.

Este concepto es difícil de asimilar porque desde pequeños nos acostumbramos a percibir la materia y al mundo físico de una forma estática y fija, como si las cosas se crearan y desaparecieran por si solas.

Es más fácil si te hablan sobre ondas de naturaleza física: luz visible, sonido, olas, etc., sin embargo el pensamiento es vibración, es movimiento, y todo lo que se mueve lo hace en forma de onda, ondas que transportan información y energía,  y estas ondas pueden acumularse generando carga, densidad, masa y tiempo.

El tiempo de vida de cualquier creación en la naturaleza está dado por la acumulación de ondas de pensamiento en ese cuerpo.

Si aún tienes dificultades para concebir lo que son las ondas de pensamiento o de luz, piensa en algo que vibra, electricidad, energía, sonido, formas o colores, no importa, lo que mejor imagines vale, porque esa imaginación es justamente ondas de pensamiento.

El pensamiento es luz.
La luz es movimiento.
El movimiento es tiempo.
El pensamiento es tiempo y materia.
El tiempo y la materia están unidos, ambos son luz.
Sin movimiento no hay tiempo.
Sin tiempo no hay materia, ni vida ni muerte.

A un árbol puede llevarle muchos años completar un ciclo de vida-muerte, consumiendo patrones de ondas de pensamiento acumuladas en su cuerpo, desplegándose desde su semilla, madurando y volviendo a replegar el registro de estos patrones nuevamente en ella.
Aparición, desaparición y reaparición. Despliegue, repliegue, etc.

Los ciclos de vida y muerte de los insectos pueden variar de minutos a meses. En los animales puede ir de años a décadas, mientras que en los soles y galaxias, la acumulación de ondas de pensamiento puede tomar miles de millones de años en completar un ciclo de vida-muerte.

Cualquier otro ciclo en la naturaleza que tenga una frecuencia de repetición sigue este principio, se trate de las estaciones del año,  la respiración, el sueño, el ciclo sexual, las hormonas o la digestión.

Los períodos de gestación también se prologan en relación a la acumulación de patrones de ondas de pensamiento sobre otros patrones de onda, lo que produce cuerpos complejos.

Los patrones de ondas al acumularse generan entre si interferencias creando una verdadera matriz holográfica. Un molde del cual surge la forma y vuelve a él.
El mundo físico es una proyección de esta matriz de pensamiento.


La duración e un cuerpo es el tiempo que le lleva desenvolver todos los patrones de ondas acumuladas en él.

A mayor acumulación de ondas de pensamiento, mayor será la duración o el tiempo consumido por ese cuerpo para cumplir su ciclo de aparición y desaparición.

Cuantas más ondas de pensamiento, es decir ondas de energía e información, almacene tu cuerpo, más tiempo durará. En los seres humanos, la pérdida de esta carga está relacionada con la forma de vida desequilibrada y las creencias de la persona.

La alquimia espiritual provoca una inversión de este flujo descontrolado. Mediante el control mental, la respiración y las posturas del cuerpo.
Cuando el sistema está en equilibrio, el gasto energético es mínimo.

Se trata de dejar de pensar en la materia como algo fijo e inerte y percibirla como vibración y como un flujo de tiempo.


El momento presente

…o la conciencia del ahora.

 Cada experiencia consciente es un momento discreto (separado), que se encadena con el momento contiguo, forman un flujo en el tiempo, o más bien un collage de momentos organizados arbitrariamente, cuya continuidad es una ilusión de la memoria
Incluso esta "cadena" de pensamientos que crea una verdadera corriente de conocimiento, esta formada por información "residual" en la memoria, programas subconscientes y otras vibraciones que no registramos y ni siquiera nos pertenecen.
El inconsciente colectivo entra en este paquete.

En cualquier caso, nos percibimos conscientemente como una continuidad, un "flujo" de tiempo, y este aparente flujo del tiempo además puede variar.

Tiempo y existencia son uno
Tiempo y existencia son una ilusión

Todos experimentamos la “relatividad” del tiempo. Ante situaciones extremas o no ordinarias, la noción del tiempo cambia.

Durante el sueño la percepción del tiempo varía. Al estar desconectados de los sentidos físicos se modifica drásticamente la geometría del espacio-tiempo (en otras palabras, la realidad), permitiendo que la conciencia se expanda y cambie de dimensión (o de universo) al no encontrar los límites de la percepción ordinaria ni del pensamiento consciente.

Cuanto más rápido se mueve la conciencia, más lento pasa el tiempo.
Esta ilusión se relaciona, como hemos visto, con la frecuencia de vibración y la acumulación de las ondas de pensamiento.
Cuanta más energía e información acumule un cuerpo, más lenta será su degradación y más rápida se moverá su conciencia.

La velocidad mental, al igual que las otras habilidades cognitivas, depende también de las conexiones neuronales y el estado del sistema físico, es decir, el hardware cerebral.

Una característica de la evolución humana, es la capacidad de modificar el hardware cerebral creando nuevas conexiones y redes neuronales. Las nuevas generaciones de humanos vienen con un sistema físico mejor adaptado y que rinde más, o sea, más inteligente. Algunos individuos se adelantan a su tiempo y pueden tomar el camino de la genialidad...o la locura, depende. La diferencia depende del contexto.

También dada la plasticidad del cerebro, con entrenamiento adecuado una persona puede cambiar su programación mental, mejorar el procesador, aumentar el número de conexiones neuronales y optimizar el funcionamiento cerebral, lo que se traduce en una mayor inteligencia y expansión de su conciencia. Esto brinda un número mayor de posibilidades al gestionar el cerebro más cantidad de información simultáneamente.

Otra de las características extrañas de la conciencia es la sincronía temporal de estímulos sensoriales.
Incluso los actos simples como caminar, involucran una cantidad enorme de estímulos sensoriales (energía e información) que son coordinados de manera compleja para darnos una sensación de percepción unificada.

Las sensaciones táctiles de los pies en contacto con el piso viajan a través de las vías nerviosas sensitivas en un recorrido bastante largo y lento, debido a los tiempos de conducción y los retrasos sinápticos, a través de las piernas y la médula espinal hasta el cerebro… pero la información visual de ver a nuestros pies en contacto con el piso llega a nuestro cerebro mucho más rápido a través de los nervios ópticos.
Sin embargo, percibimos la información visual y táctil como simultáneas.
Nuestra percepción consciente no es sincronizada (vemos a nuestros pies golpear el piso y una fracción de segundo más tarde los sentimos golpear el piso), pero los recordamos como sincronizados, el cerebro hace una revisión globalizada del suceso.

Esto implica que nuestra visión de la realidad es puramente una construcción, es decir, una ilusión.

Otra explicación es que las percepciones rápidas (visión) se retrasan para esperar a la percepción lenta (tacto).
Esto implica que estaríamos constantemente "viviendo en el pasado”.

Nuestra conciencia va retrasada con respecto a la realidad.

Hay otro hecho. La evidencia experimental sugiere que el cerebro refiere la información "hacia atrás en el tiempo".

De hecho esta referencia hacia atrás puede ser algo trivial, lo que nos permite vivir el momento presente a pesar de los retrasos finitos en nuestra experiencia sensorial. Este mecanismo nos permite actuar, y luego un poco más tarde decidir acerca de la acción.
En los niveles fundamentales el tiempo es incierto y los eventos se pueden ejecutar en el sentido inverso.
De manera que la información puede provenir también del futuro.

Hablamos de presente, pasado, futuro, pero esencialmente no hay separación.
Cada punto de la existencia contiene su pasado, su presente y su futuro.
Desde este "aquí y ahora" podemos enviar y recibir información de todas las direcciones del tiempo y el espacio.
Y de hecho es lo que ocurre, aunque no seamos conscientes.
Puedes modificar un recuerdo, purificarlo, embellecerlo o iluminarlo, y esta simple acción iluminará nuestro presente.

De la misma forma puedes enviar información al futuro, modelando sutilmente la geometría del espacio-tiempo con un propósito o una intención y al mismo tiempo recibir información del futuro.

Seguramente nuestro ser de mañana estará recordando este hoy de la misma forma que nuestro ser de hoy recuerda ayer.
Verdaderamente está más cercano a la magia que a la ciencia.


Es difícil comprender esto conscientemente ya que la experiencia consciente se mueve hacia adelante en el tiempo, de pasado a futuro y el pensamiento inevitablemente tiende a hacer categorías y a darle forma a las cosas.

Pero en el mundo del espíritu todo es posible. Es cuestión de probabilidades. La intención es determinante. La intención es el propósito focalizado. Es la conciencia enfocada en algo.

En el microscópico mundo de las partículas y átomos, la conciencia genera densidad de energía e información en cualquier punto y esto modifica (curva y modela) la geometría del espacio-tiempo, es decir el sustrato de la realidad.

Si modificas la información en un punto, todo el universo se modifica respecto de ese punto.
Ese punto es tiempo y existencia.
Estamos hechos de puntos. Nuestra existencia contiene una infinidad de puntos.
Sin embargo un punto no tiene dimensiones, o sea, no tiene existencia física, ni forma ni tiempo, y a su vez el punto contiene todas las formas y todos los tiempos.

El tiempo es ser
El ser es tiempo
Fuero de esto no hay nada

El infinito se encuentra en tu interior. El océano de infinitas posibilidades es tu mente más allá del pensamiento consciente.
Para acceder a ese nivel debes entrar por el corazón y acumular poder personal con método y disciplina, el resto se hace solo.


martes, 14 de abril de 2020

La ilusión de la libertad



Cada pensamiento que pensamos, cada palabra que decimos, cada acto que realizamos, tiene sus resultados directos e indirectos que encajan en la gran cadena de causas y efectos.

Desde este punto de vista es difícil determinar entonces hasta que punto existe el “libre albedrío”, hasta que punto somos libres o prisioneros de esta cadena infinita de causas y efectos que nos preceden.

Se puede decir que no hay una verdad absoluta, somos libres y no lo somos al mismo tiempo.
El principio de polaridad muestra que ambas son medias verdades, son los polos opuestos de la verdad absoluta.

Una persona puede ser a la vez libre y sin embargo estar atada u obligada por la necesidad o las circunstancias.
Sin embargo: "Cuanto más te alejas de tu centro, más necesidades y ataduras tendrás, cuanto más cerca del centro estás, más libre serás de todo."

Cuanto más cerca estés de tu centro, podrás experimentar el equilibrio y el autocontrol, entonces habrá menos tensiones y contradicciones en tu vida.

La medida de tus tensiones es la medida de tu desequilibrio
La medida de tu desequilibrio es la medida de tu sufrimiento e ilusiones

Pero, ¿Qué es la libertad? ¿Por qué la ansiamos tanto?

La mayoría de las personas son más o menos esclavas de su herencia, de su educación, de su historia personal, del medio ambiente, de su forma de vida y de sus adicciones, manifestando muy poca libertad. Son arrastrados por las opiniones, costumbres y pensamientos del mundo exterior, y también por sus propios conceptos, emociones, sentimientos, costumbres y estados de ánimo.
No manifiestan ningún control y mucho menos ninguna maestría. Por si mismos son incapaces de cambiar, incluso un ápice, sus hábitos de vida y sus rutinas.
Muchos reaccionan indignados cuando se los confronta a este hecho, diciendo: "¡Por supuesto que soy libre de pensar y hacer lo que quiero, siempre puedo hacer lo que me place!". Pero no pueden explicar de dónde surge el "quiero" y "lo que me place”. ¿Qué los hace querer hacer una cosa en lugar de otra, o porque tienen preferencias y desagrados, ¿Cuál es su origen? ¿Acaso pueden detectarlo y cambiarlo si realmente quisieran?

La maestría consiste en cambiar estos “placeres” y "deseos" por otros en el extremo opuesto del polo mental. Esta es la voluntad por la voluntad misma, es acción, es libertad. Aplicas la negación y equilibras el movimiento.
En lugar de la voluntad debida a algún sentimiento, estado de ánimo, emoción o sugestión del entorno que hace surgir el deseo, el placer o el rechazo. Esta última es voluntad reactiva, atada a la cadena interminable de efectos. Crees que eres libre, pero tus pensamientos y acciones son en realidad reacciones sin control verdadero de tu parte.
Son pensamientos y pulsiones que surgen desde tu subconsciente por programas instalados en lo profundo de tu mente, algunos desde la infancia.
  
En esta posición reactiva, estás siempre buscando o huyendo, consciente o inconscientemente.

La mayoría de las personas son arrastradas como la piedra que cae de la montaña, obedientes ciegamente al medio ambiente, a las influencias externas y a sus pensamientos e ilusiones, por no hablar de los deseos y voluntades de otros más fuertes que ellos mismos, la herencia, las costumbres y la sugestión, que los arrastra por la vida sin resistencia de su parte, sin el mínimo ejercicio de la voluntad. Movidos como peones en el tablero de ajedrez de la vida, desempeñando sus papeles y luego dejados de lado cuando ya no tienen utilidad.

Este es el destino del ser ordinario, ser siempre un  efecto repetido, un peón en un tablero, un eslabón de una cadena que ni siquiera conoce.

Pero una persona con sabiduría, conociendo las reglas del juego, se eleva por encima del plano de la vida ordinaria, y poniéndose en contacto con los poderes superiores de su naturaleza, domina sus propios estados de ánimo y pensamientos, cultiva sus cualidades y practica la polaridad, afectando también a su entorno y así en vez de convertirse en un peón movido por otros, se transforma ella misma en la hacedora de su juego.
Crea su propia vida y su propia sabiduría.

Se vuelve la causa y no el efecto.
Los maestros y sabios no escapan a la causalidad de los planos superiores, sino que se armonizan con los planos superiores y así controlan las circunstancias en el plano inferior. Forman así una parte consciente del devenir cósmico, en lugar de ser meros instrumentos ciegos.

Al sintonizarse con las frecuencias sutiles superiores, reciben energía e información que afecta inevitablemente al plano físico.
Mientras que sirven en los planos superiores, gobiernan en el plano material.

Pero, ya sea en lo alto o en lo bajo, el principio de causa y efecto está siempre vigente.

No hay tal cosa como la suerte o el azar

Somos capaces de ver ahora, con ojos aclarados por el conocimiento, que todo se rige por la única Ley, incluso el número infinito de leyes que existen, no son más que manifestaciones de la única ley y principio, que es el TODO.

Es cierto en verdad que ni una piedrita cae sin ser advertida por la mente del TODO, porque todo es su Mente, (y nuestra mente es una proyección de la única mente o consciencia universal). Nada pasa desapercibido en la totalidad. No hay nada fuera de esta ley; nada que suceda contrario a ella. Y, sin embargo, no cometas el error de suponer que esto te convierte en un autómata ciego, sin la posibilidad de desarrollar tu poder personal ni nada que hacer al respecto, todo lo contrario.

Puede utilizar la ley para superar las leyes, ya que tu ser superior siempre prevalecerá sobre el inferior. Puedes mejorar tu naturaleza fundamental. Ampliar tus capacidades. Cambiar tus hábitos y tus puntos de vista.

¿Eres capaz de comprender el significado de esto?

Lo que se entiende comúnmente por libertad es simplemente la aspirina de los esclavos.

Ya eres libre por naturaleza, pero si quieres experimentarlo en tu vida basta con desatarte de la cadena de pensamientos y acciones que te han traído hasta este punto.
Puedes asumir sin identificarte y cambiar la secuencia de eventos y efectos en tu favor.

Cambia tus creencias. Olvida la educación recibida hasta el presente. Reinicia el sistema a partir de tu silencio interior. Transforma tu entorno con tu deseo y con tu mirada.

Si quieres cambiar el efecto debes volverte la causa

Vuelve a tu centro!


Dr. Mariano Giacobone


domingo, 8 de noviembre de 2015

Vuelve a tu centro


Cada pensamiento que pensamos, cada palabra que decimos, cada acto que realizamos, tiene sus resultados directos e indirectos que encajan en la gran cadena de eventos y efectos.

Desde este punto de vista es difícil determinar entonces hasta que punto existe el “libre albedrío”, hasta que punto somos libres o prisioneros de esta cadena infinita de efectos que nos preceden.
Se puede decir que no hay una verdad absoluta, somos libres y no lo somos al mismo tiempo.

El principio de polaridad muestra que ambas son medias verdades, son los polos opuestos de la verdad absoluta.
Una persona puede ser a la vez libre y sin embargo estar atada u obligada por la necesidad o las circunstancias.
Sin embargo: "Cuanto más te alejas de tu centro, más necesidades y ataduras tendrás, cuanto más cerca del centro estás, más libre serás de todo."



Cuanto más cerca estés de tu centro, podrás experimentar el equilibrio y el autocontrol, entonces habrá menos tensiones y contradicciones en tu vida.

La medida de tus tensiones es la medida de tu desequilibrio
La medida de tu desequilibrio es la medida de tu sufrimiento e ilusiones

La mayoría de las personas son más o menos esclavas de su herencia, de su educación, de su historia personal, del medio ambiente, etc, y manifiesta muy poca libertad. Son arrastrados por las opiniones, costumbres y pensamientos del mundo exterior, y también por sus propios conceptos, emociones, sentimientos y estados de ánimo.

No manifiestan ningún control y mucho menos ninguna maestría.

Muchos reaccionan indignados cuando se los confronta a este hecho, diciendo: "¡Por supuesto que soy libre de pensar y hacer lo que quiero, siempre puedo hacer lo que me place!". Pero no pueden explicar de dónde surge el "quiero" y "lo que me place”. ¿Qué los hace querer hacer una cosa en lugar de otra, o porque tienen preferencias y desagrados, ¿Cuál es su origen? ¿Acaso pueden detectarlo y cambiarlo si realmente quisieran?

La maestría consiste en cambiar estos “placeres” y "deseos" por otros en el extremo opuesto del polo mental. Esta es la voluntad por la voluntad misma, es acción, es libertad. Aplicas la negación y equilibras el movimiento.
En lugar de la voluntad debida a algún sentimiento, estado de ánimo, emoción o sugestión del entorno que hace surgir el deseo, el placer o el rechazo. Esta es voluntad reactiva, atada a la cadena interminable de efectos. Crees que eres libre, pero tus pensamientos y acciones son en realidad reacciones sin control verdadero de tu parte.


En esta posición reactiva, estás siempre buscando o huyendo, consciente o inconscientemente.

La mayoría de las personas son arrastradas como la piedra que cae de la montaña, obedientes ciegamente al medio ambiente, a las influencias externas y a sus pensamientos e ilusiones, por no hablar de los deseos y voluntades de otros más fuertes que ellos mismos, la herencia, las costumbres y la sugestión, que los arrastra por la vida sin resistencia de su parte, sin el mínimo ejercicio de la voluntad. Movidos como peones en el tablero de ajedrez de la vida, desempeñando sus papeles y luego dejados de lado cuando ya no tienen utilidad.

Este es el destino del ser ordinario, ser siempre un  efecto repetido, un peón en un tablero, un eslabón de una cadena que ni siquiera conoce.

Pero el sabio, conociendo las reglas del juego, se eleva por encima del plano de la vida material, y poniéndose en contacto con los poderes superiores de su naturaleza, domina sus propios estados de ánimo y pensamientos, cultiva sus cualidades y practica la polaridad, afectando también a su entorno y así en vez de convertirse en un peón movido por otros, se transforma el mismo en el hacedor de su juego.
Crea su propia vida y su propia sabiduría.

Se vuelve la causa y no el efecto.

Los maestros y sabios no escapan a la causalidad de los planos superiores, sino que se armonizan con los planos superiores y así controlan las circunstancias en el plano inferior. Forman así una parte consciente del devenir cósmico, en lugar de ser meros instrumentos ciegos.

Al sintonizarse con las frecuencias sutiles superiores, reciben energía e información que afecta inevitablemente al plano físico.
Mientras que sirven en los planos superiores, gobiernan en el plano material.

Pero, ya sea en lo alto o en lo bajo, el principio de causa y efecto está siempre vigente.

No hay tal cosa como la suerte o el azar

Somos capaces de ver ahora, con ojos aclarados por el conocimiento, que todo se rige por la única Ley, incluso el número infinito de leyes que existen, no son más que manifestaciones de la Única Ley y Principio, que es el TODO.

Es cierto en verdad que ni una piedrita cae sin ser advertida por la mente del TODO, se dice que hasta los cabellos de nuestra cabeza están contados. Nada pasa desapercibido en la totalidad. No hay nada fuera de la ley; nada que suceda contrario a ella. Y, sin embargo, no cometas el error de suponer que esto te convierte en un autómata ciego, sin la posibilidad de desarrollar tu poder personal ni nada que hacer al respecto, todo lo contrario.

Puede utilizar la ley para superar las leyes, ya que tu ser superior siempre prevalecerá sobre el inferior. Puedes mejorar tu naturaleza fundamental. Ampliar tus capacidades. Cambiar tus hábitos y tus puntos de vista.

¿Eres capaz de comprender el significado de esto?

Lo que se entiende comúnmente por libertad es simplemente la aspirina de los esclavos.

Ya eres libre por naturaleza, pero si quieres experimentarlo en tu vida basta con desatarte de la cadena de pensamientos y acciones que te han traído hasta este punto.
Puedes asumir sin identificarte y cambiar la secuencia de eventos y efectos en tu favor.

Cambia tus creencias. Olvida la educación recibida hasta el presente. Reinicia el sistema a partir de tu silencio interior. Transforma tu entorno con tu deseo y con tu mirada.

Si quieres cambiar el efecto debes volverte la causa




lunes, 22 de septiembre de 2014

Tu mente te pertenece



Tu mente te pertenece. 
Tu experiencia es única. 
   
Si no vives tu propia vida, alguien más lo hace por ti

Si no creas tu propia realidad, si no desarrollas tus propios sentimientos y aspiraciones, si no evolucionas y no permites a la vida que se exprese a través de tu ser, entonces no eres diferente que un zombie, un muerto viviente.




Desde la cuna somos instruidos para creer y servir en este sistema injusto e inhumano, bajo pena de fracaso y exclusión. Han deformado los verdaderos valores del ser humano, fragmentado su mente, aprisionado su espíritu.

A fuerza de malas vibraciones y de una educación tendenciosa, han conseguido encerrar la conciencia, que por naturaleza es libre e infinita, entre cuatro paredes de materialismo y categorías absurdas.



Han modelado el cerebro para que funcione al castigo y a la recompensa.
Los niños que no se adaptan a esa enseñanza estrecha, obsoleta y aburrida, son catalogados como con "problemas de aprendizaje" y deben cargar con eso, pagando el precio de ser "diferentes", y en muchos casos, además, les endosan un trastorno psicológico, incluso muchos terminan medicados, para tranquilidad de los padres y la seguridad del sistema.



 Para los adultos el panorama no es muy diferente.

“Si te portas bien, tendrás tu premio, sino, ya verás, ya sabes lo que le pasa a los que no siguen las reglas establecidas… No querrás que el amo se enoje, no!?.., no te gustaría quedarte solo, ni ser un looser, ni perder todo lo que tanto te ha costado acumular, no!?”

Definitivamente, la cultura no es tu amiga.

Las religiones establecidas, los dogmas, las ideologías, las instituciones enquistadas en el poder, representan el sistema.
Un sistema que bajo la forma de “sociedad de consumo” está diseñado para beneficio de una élite y perjuicio de la mayoría.

La ciencia olvida al ser humano y corre detrás de la tecnología.
Los políticos olvidan al ser humano y corren detrás del poder.
Las empresas han olvidado al ser humano y corren detrás del dinero.

La sociedad en su conjunto ha olvidado al ser humano y corre asustada en todas las direcciones, sin sentido.
Es obvio, el sentido de la vida lo da el espíritu.

Estamos dirigidos por los peores, los más incapaces. Gente con miedo, de mente estrecha, ávida, mentirosa, estúpida y egoísta. Y aunque quizás, algunos, en la pirámide social, sean sinceros y crean en lo que hacen, de una manera u otra todos participan y son intermediarios de la mentira.
   
Se han apropiado de tu derecho a la salud y a la felicidad

Los amos que hacen las normas, te inoculan sus miedos y principios y te venden sus productos. Se han apoderado de tu mente. Tus pensamientos ya no te pertenecen, han tomado el control de tu cuerpo emocional.

Los programas son tan eficientemente instalados, que aunque intelectualmente pienses lo contrario y creas que haces lo que quieres, cuando suena el pito, todos hacen la cola para votar y pagar sus impuestos, y quizás luego, como recompensa puedan ir a McDonald´s.

Al punto que es una verdad cultural que la medida del éxito en la vida está determinada por lo que posees. Siguiendo este paradigma, la inmensa mayoría empeñan sus vidas trabajando como esclavos pensando que la ganan…Uppss!

“El burrito sencillo va solito al corral”..., dice una canción.


En el fondo, aunque no guste, todos esperan que les digan que hacer, que pensar, a donde ir, como educar a sus hijos, a que dioses rezar, a quien votar, como vestir, que comer, ¿a quien debo parecerme para no fracasar en la vida?

Triste realidad para seres dotados de conciencia infinita, de una inteligencia que evoluciona. Capaces de amar y perdonar y viajar con sus mente más allá del tiempo y del espacio

Pero algunos despiertan, renacen, recuerdan y comprenden que todo es una ilusión, solo un viaje, una experiencia. Realizan lo transitorio y relativo de las cosas. Asumen su naturaleza universal y eterna y toman el control de sus vidas, de sus pensamientos, de sus emociones.
Y entienden que no es solo un viaje de ida, una línea recta y aceptan que además, no van solos.


Entonces vuelven y se lo comunican a los otros: ¡Hey, despierten, no se dejen abusar, somos libres, siempre lo fuimos, tomen de vuelta sus mentes, enderecen la espalda, sean felices, no se identifiquen con esta mierda llamada “sociedad”. Apaguen la TV y los celulares. No tengan miedo, aprendan a comunicar con el corazón, a escuchar a la naturaleza, a observar su propia vida, íntimamente. Son seres luminosos, permitan que brille su luz interior e ilumine el camino de otros. Si son así, el universo entero abrirá sus puertas y les ofrecerá sus secretos, porque resonarán con su esencia, ya que el universo, el Creador, es transformación y amor incondicional”.

Eres conciencia infinita

Recoge tu espíritu, ilumina tu corazón y toma el control de tus pensamientos.

Tu mente te pertenece.
  



martes, 6 de mayo de 2014

Latidos coherentes

  

Todos los órganos de nuestro cuerpo generan su propio campo energético específico. 

Estos campos brindan coherencia y orden al organismo y contienen información para controlar todo el cuerpo. Estos son sistemas de control por sobre el nivel molecular y bioquímico.
El cuerpo humano es un campo de energía e información estructurada. Un campo energético de ondas estacionarias, escalares, que están organizadas proporcionalmente en niveles de jerarquía,

Existe un tipo diferente de ondas electromagnéticas, que sólo existen en el vacío del espacio, en el campo infinito de posibilidades no manifestadas.
Estas ondas escalares constituyen una especie de océano de energía infinita, y ahora se ha descubierto que esta energía abundante puede ser utilizada en nuestro mundo de 3 dimensiones como fuente inagotable de energía y para curar el cuerpo de cualquier enfermedad y regenerar tejidos. Este es el llamado electromagnetismo escalar, la energía de punto cero, la energía de la matriz universal.

El corazón irradia un campo que no solo influye en todos los demás órganos sino también en el entorno.

El corazón está constantemente emitiendo ondas: sonido, calor, presión, señales electromagnéticas, luz y cada célula del cuerpo recibe en un determinado momento esta influencia vital.
   

La frecuencia de su pulso es fundamental, su ritmo afecta  a todas las células.

Si consideramos a este campo como una onda portadora de información, entonces las emociones juegan un papel modulador fundamental. Si sentimos enojo o frustración cambia la información en el campo proyectando estas vibraciones, pero si sentimos alegría y afecto esta información modula los patrones de información y el funcionamiento del organismo entero.

El corazón genera un campo electromagnético mucho más poderoso que el cerebro

Hay extensa evidencia de que la información que el corazón envía continuamente al cerebro no sólo juega un papel en la homeostasis, sino que además influye en las funciones cerebrales más especializadas, como la atención, la percepción, el aprendizaje y el procesamiento de las emociones.

En esencia, los mensajes que el corazón envía al cerebro afectan el cómo percibimos y respondemos al mundo que nos rodea, y además afectan el cómo nos sentimos.

Mientras que todos los órganos se comunican con el cerebro, el corazón posee un vínculo especialmente fuerte con este.
Particularmente por el sistema neurovegetativo que conecta mediante potenciales eléctricos y sustancias químicas estructuras cerebrales como el hipotálamo y la corteza.

Hay más vías nerviosas llevando información del corazón al cerebro que a la inversa

Otro hecho importante es que, lejos de ser solo un bombeador, el corazón es en realidad un sofisticado centro de codificación y procesamiento de información. El sistema nervioso dentro del corazón, que contiene más de 40.000 neuronas, es altamente complejo.

Este campo electromagnético nos rodea y puede ser medido a varios metros de distancia del cuerpo.


La información dentro del campo del corazón cambia a medida que experimentamos diferentes emociones


Cuando sonreímos y sentimos afecto y emociones positivas, el ritmo del corazón se hace más regular y coherente y su campo electromagnético se vuelve, en consecuencia, más organizado y expansivo.

El campo electromagnético del corazón es de hecho registrado fisiológicamente por otras personas a nuestro alrededor, influyendo inclusive en la actividad cerebral.

Esto significa que el campo del corazón cambia dinámicamente con nuestras emociones y estados mentales y modifica el campo de los seres vivos que nos rodean. Por el mismo camino las emociones de los otros nos afectan.

Entonces cuando elegimos sonreír y activar conscientemente sentimientos positivos, el campo de nuestro corazón transmite instantáneamente esa información coherente y armoniosa a nuestro entorno y lo modifica.

Los animales y las plantas, también son sensibles y responden a la información contenida en estas señales electromagnéticas.

Mientras más personas en un determinado ambiente activan una sonrisa de corazón, con sentimientos de aprecio, gratitud, amor, o profundo interés, el efecto se hace aún más poderoso, el campo de energía se vuelve más intenso y brillante. La conciencia y las dimensiones del espacio tiempo se expanden.
En efecto, ¡estamos literalmente afectando nuestro entorno mientras sonreímos!

El cuerpo físico es el reflejo de algo que es no físico

Es la materialización de una vibración mucho más amplia, sutil e interconectada.

Los sentimientos influyen a nivel cuántico en la composición atómica de la materia.
Los pensamientos son energía e información.
Un pensamiento positivo puede ser muy poderoso. 

El pensamiento es la imagen de la posibilidad cuántica

En el reino de las posibilidades todo existe ya en una superposición de estados, solo que de manera no manifestada. A nivel de la escala de Planck todas las posibilidades existen superpuestas y la mente escoge una de tantas.

Esta elección no es precisamente consciente, se hace en niveles subconscientes, pero el consciente puede influir, generando control: negando, observando, etc.

Podemos identificar esa imagen, esa posibilidad o esa realidad y aislarla. Pero para poder insuflarle vida hace falta el sentimiento. Para que esa posibilidad cuántica se realice en la realidad cotidiana hay que agregarle el sentimiento: amor…o miedo, los dos funcionan, aunque el miedo es menos poderoso y genera otros efectos adversos (también en el entorno).
No hace falta saberlo, es suficiente con sentirlo.

Por eso es muy importante la autoconfianza, tener fe en tu propia naturaleza. En tu propio genio.
Sin este componente, podremos hacer afirmaciones positivas, pero no tendremos la energía suficiente para traerlas al plano de la existencia.
Sin el sentimiento serán solo ideas vacías. El poder de lo que creemos es fundamental.
Es una cuestión de claridad y de cortar con las dudas y el parloteo mental.

Hay que escuchar al corazón

Entonces, este campo de potencialidad infinita o simplemente, la Matriz, es un puente entre el mundo interior y el exterior. Un espejo que nos devuelve la información que le damos.  Lo estamos creando todo el tiempo con nuestros sentimientos y observaciones y a su vez la matriz nos crea y modela también.

Querer o detestar algo, es lo mismo, igual lo atraemos

Si tenemos miedo, eso que más tememos ocurrirá porque lo estamos atrayendo. Si sentimos enojo o frustración, todo el día estaremos peleando o entablando relaciones conflictivas con los demás, aunque conscientemente deseemos lo opuesto.

¿Por qué tenemos la tendencia a interiorizar lo que no queremos y no lo contrario?
¿Y si apagáramos ese “ruido”, esa interferencia y nos focalizáramos verdaderamente en aquello que queremos? ¿Y si escogemos solamente lo que queremos?
¿Cómo sería la vida?

Por empezar comprobaríamos que los demás no son los culpables de nuestras dificultades. Nos daríamos cuenta que todo es una creación de nuestro espíritu.

Estudiando el ADN se ha comprobado de qué manera el amor y el miedo lo modifican.
Las emociones, los sentimientos, los pensamientos, son vibraciones. Ondas que transportan patrones de información y perturban el campo por el que se desplazan.

Mientras que la vibración del amor es de alta frecuencia, el miedo genera una onda lenta y amplia. ¿Cuál es la significación de esto?

EL ADN es como una antena que recibe y emite. Traduce y transcribe información y la convierte en materia, en proteínas que formarán estructuras, funciones, etc.



La onda de alta frecuencia del amor, del afecto, del sentimiento positivo, hace que sus cadenas y nucleótidos vibren y se activen en mayor número, generando por lo tanto una realidad física más amplia, más consciente, de mayor dimensión (además de todos los beneficios fisiológicos que se registran en todo el organismo).

El miedo al corresponderse con una vibración mas baja, por el contrario, desactiva a la molécula de ADN, la bloquea, hace que funcione al mínimo, con lo cual la realidad que se crea es limitada e insuficiente (incluso a nivel fisiológico), la antena capta y transmite poco y mal.

La puerta de la salud, la abundancia y la felicidad se abre (y se cierra) desde el corazón.
Lo que nos conecta con todos los seres es la compasión.

La matriz universal está hecha de pura conciencia.

La energía del corazón unifica, da ritmo y coherencia, profundidad y calor, alegría de vivir y amor incondicional


Llénalo de luz diariamente, deja que esa luz impregne cada célula de tu cuerpo y el medio que te rodea. Cultiva esa luz, es fuente de energía curativa, de felicidad y de conocimiento.