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miércoles, 3 de marzo de 2021

Las funciones creativas de la mente

Dr. Seiki Giacobone


La función de la mente es la de crear una coherencia entre la realidad que percibes y tus creencias. Por lo tanto si existe en tu mente la creencia que no eres capaz o eres susceptible o vulnerable a algo, la mente se encarga de que eso se vuelva coherente y se manifieste esa creencia en la realidad, es decir en el mundo físico.

El caso opuesto lo representa la autoestima, la confianza en si mismo y el pensamiento positivo, que también generan una realidad acorde. La realidad es una materialización de un pensamiento previo.

Es una cuestión de vibración: simplemente variaciones de frecuencia y longitud de onda.

Por eso atención con las frecuencias a las que te conectas!

Los pensamientos impactan en el mundo físico

Un antiguo proverbio dice: “cuidado con lo que deseas, por que se puede cumplir”, Entonces, si crees que puedes o si crees que no puedes, en ambos casos: ¡tienes razón! El diálogo interno es el que hace la diferencia.

Las curaciones espontáneas no tienen ninguna explicación por parte de la ciencia, obviamente ya que la mayoría de los médicos no consideran que alguien pueda curarse por si mismo. No se considera al cuerpo como un organismo consciente de si mismo, dotado de inteligencia propia.

Sin embargo hay toneladas de evidencias de gente que se cura, a pesar de la opinión y del tratamiento médico, de enfermedades “incurables” como el cáncer, trastornos de la inmunidad, enfermedades degenerativas, artritis reumatoide, etc.

Y el común denominador de estas personas es que dejaron la antigua forma de pensar y decidieron cambiar la manera de percibir su propia vida. Cambiaron su percepción del mundo pensando de otra forma, y lo que curó la enfermedad fue un cambio en la mentalidad.

Los sabios taoístas de la antigüedad sabían, de forma empírica y por intuición, que la mente mueve la energía y la energía mueve a la materia.

Donde va la mente, la materia se organiza. Pero, sin materia la mente no se puede manifestar. Se necesitan mutuamente. El pensamiento es energía e información, así que correctamente enfocado puede modificar el sustrato mismo de la materia.

Todo es conciencia, Vivimos sumergidos en un mar de conciencia infinita. No hay forma de separarnos porque somos esa conciencia experimentándose a si misma, bajo una expresión física individual. Una misma conciencia que se divide para experimentar, expresando así su naturaleza.

Finalmente, ¿Qué es la vida sino una expresión de esa conciencia viva? Y si aceptamos que todo es conciencia, debemos asumir que todo está vivo, de una u otra forma. Vivimos en un universo vivo y consciente y cada uno de nosotros lo es, porque somos eso mismo.

Piensa. ¿Cómo algo podría nacer si no hubiera vida previa? ¿De donde sale la vida, de algo muerto o inerte? Eso no es posible.

Dando vuelta la cuestión, ¿Cómo podría morir lo que ya estaba vivo?

Solo hay transformación. Aparición y desaparición, para volver a aparecer bajo otra forma.

La individualidad está destinada a desaparecer, es solo el soporte físico de experiencia, pero la esencia de tu ser siempre permanecerá porque es inmutable.

Considera que tenemos dos partes. Una descartable, reciclable atada a la conciencia individual y la otra eterna, inconsciente, que es el soporte y la esencia de la expresión individual.

La primera desaparecerá, junto con su memoria, su existencia y su aspecto físico.

La segunda permanecerá siempre, sin modificarse, porque es esencia, porque es lo que es en si mismo.

La memoria individual, es como la memoria RAM, (memoria de trabajo en un ordenador), que luego se borra.

Pero hay una memoria más profunda, que guarda programas e información fundamental, memoria de almacenamiento, (como la memoria ROM). Aquí es donde se guardan nuestras experiencias y enriquecen el almacén universal de experiencias.

El problema surge porque te identificas con tu ser individual y su memoria descartable. Por eso es difícil recordar quien eres en realidad y tienes dificultad para acceder al registro de tus experiencias pasadas (y futuras).

Ese apego a la imagen individual actúa como una barrera que le impide a la mente trascender sus límites y acceder a los niveles más profundos, inconscientes, donde se almacena la información fundamental y se encuentra tu verdadero poder.

Pero no cometas el error de creer que tu vida física no existe. Existe y no existe al mismo tiempo. Existe como en un sueño transitorio. Sueños con densidad física.

Observemos nuestro cuerpo físico. Tomemos como ejemplo a las células.

Las células son reprogramables

El destino de las células no depende exclusivamente de los genes, si no que también es el medio ambiente el que lo determina.

En esencia todo es información.

Crecemos con la idea que somos entidades individuales, cuando en realidad somos una gran comunidad, compuesta por 50 trillones de células (más o menos), cada una consciente y altamente capacitada para nutrirse, reproducirse, regenerarse, adaptarse y realizar intercambios con el medio externo e interno.

La célula es un microcosmos hecho a imagen y semejanza del Cosmos, (además de ser una auténtica farmacia natural). Si tomamos algunas células o un tejido del cuerpo y lo colocamos en un medio de cultivo desfavorable, las células sufren, enferman y si no se cambia la situación, mueren.

Pero si las sacamos de este medio y las colocamos en otro más favorable, comienzan a sanar inmediatamente. Esto está probado. El entorno influye en el medio interno, a su vez el entorno, es creado y moldeado por los pensamientos. Pero en esencia no hay adentro ni afuera. Los límites entre el “adentro” y el “afuera” son relativos.

¿Cuáles son los límites de nuestra persona? ¿La piel, la ropa, el campo electromagnético? Si en esencia hay una sola conciencia y estamos todos interconectados ¿Cual es el límite de un pensamiento o de un sentimiento? ¿Verdaderamente nos pertenecen nuestros pensamientos?

La conexión entre el medio interno y el externo se hace por medio de una retroalimentación. Información que viaja en ambas direcciones. Tomamos y damos al medio constantemente energía e información. Creamos al medio y el medio nos crea.

Las células y el medio extracelular forman una unidad funcional.Un reciclaje constante de partículas, átomos y moléculas. Cuerpo y espíritu en permanente transformación.

¿Qué parte de nuestro cuerpo podemos considerar verdaderamente propia? ¿Si cuerpo y mente en esencia son lo mismo: ¿Porqué nos identificamos con lo que ni siquiera nos pertenece verdaderamente?

No es que pertenezcamos a alguien más, simplemente es la comprobación de que lo que creemos tan sólido y real, es solo una ilusión, un error perceptual.

Nuestro verdadero ser es ilimitado

Esto solo puede aceptarse en un estado de equilibrio y normalidad. Desde el punto de vista ordinario del ser humano moderno y civilizado es impensable la vida sin los límites y adicciones de la materia (el mundo físico de los sentidos) y las obligaciones impuestas por otros.

Muchas personas pasan la totalidad de sus vidas, sin saberlo, en una prisión construida con la mente, son prisioneras de sus pensamientos y de sus límites.

Identificarse con la individualidad sin considerar la totalidad del ser, es tan ridículo como considerar a una hoja como algo separado del resto del árbol.

La realidad que percibimos es una proyección de nuestra mente

Con la mente podemos, además comunicar con cualquier órgano interno, con cualquier parte del cuerpo. Cada célula piensa y siente.

Los pensamientos modelan el medio interno.

Visto así, es sencillo, sin embargo, cambiar la programación a veces no lo es. Sobretodo porque desde niños estamos condicionados por la educación en la familia y en las escuelas, a creer más en lo que nos dicen que en lo que pensamos o sentimos. Somos educados para ser controlados más que para ser controladores o creadores. Por eso parece difícil poder controlar los pensamientos o crear una nueva manera de pensar.

La práctica de la meditación le permite a uno trascender los límites del pensamiento consciente y volverse íntimo consigo mismo, de está forma se descubre el ser universal, su naturaleza esencial, que entonces puede expresarse espontáneamente en la vida diaria.

La mente que se observa a si misma gana en energía e información

A esto se le llama: “expansión de la conciencia”

La mente tiene 2 aspectos. Uno consciente y otro subconsciente. Y aunque son parte de una totalidad, son diferentes.

El consciente es la parte visible y por lo tanto la más pequeña (como un iceberg). La parte consciente de la mente es con lo que pensamos, incluye nuestros deseos y anhelos, las aspiraciones. Es la actividad mental que aparentemente nos conecta con todo lo demás.

El subconsciente es como una máquina. Graba y reproduce. Si te acostumbras a un programa y lo repites suficientes veces queda grabado en el subconsciente y cuando tocas el “play” continúa reproduciendo esto el resto de tu vida, a menos que lo programes de nuevo.

Incluso a nivel cerebral, las neuronas forman redes dinámicas de intercomunicación que modulan la entrada y salida de información y pueden cambiar la configuración del hardware, esta capacidad del tejido nervioso es llamada neuroplasticidad.

Existe la creencia que dirigimos nuestras vidas con la mente consciente. Sin embargo la neurociencia hace ya tiempo que ha comprobado que esto no es así. La mente consciente como mucho funciona un 5% del día y generalmente solo un 1%.

Increíble, ¿no?

Esto significa que en realidad tu vida está siendo dirigida por la mente subconsciente, y los programas primarios o básicos que se graban en este nivel los adquieres generalmente de otras personas y en épocas tempranas de la vida.

Ya en el estado fetal, en el útero, comenzamos a descargar programas, a adquirir conductas de nuestros padres, de manera que cuando nacemos, una buena parte de la personalidad ya está establecida y a los 2 años de edad, podría decirse que gran parte de la programación ya fue hecha... Y estos programas, de los que no somos conscientes, porque fueron instalados desde que éramos muy pequeños, van generando y controlando nuestro vida cotidiana.

Como ya vimos, hay una tendencia establecida a quitarnos el poder sobre nosotros mismos, por medio de la cultura, la educación, la religión, los medios de comunicación e incluso la medicina.

Entonces a la pregunta: ¿Porqué me pasa siempre esto?, ¿Porque no puedo ser feliz? ¿Por qué no tengo dinero, o salud? La respuesta es: ¡“Porque solo una pequeñita parte de tu mente consciente controla tu vida”!, dicho de otra forma; “solo el 5% de tu vida procede de lo que tu quieres” y el 95% restante son programas y conductas provenientes del subconsciente que han sido programadas previamente por otros. Y esto es lo que nos limita y modifica la percepción de lo que en verdad somos.

Lo que cambia el modo de percibir el entorno y a uno mismo es creer en el poder para solucionar algo, o cambiar aspectos de su vida, o mejorar, sentirse bien, encontrar una nueva forma de pensamiento u otras emociones e incluso…curarse.

Este cambio de mentalidad es lo que nos permitirá percibir y actuar desde la profundidad de nuestro ser. Nuestras células guardan el recuerdo y la información de la esencia misma del universo. Son el universo.

La respiración celular es la respiración del universo. La inteligencia celular es la inteligencia del universo.

En el inconsciente profundo se encuentra guardada toda la información.

El verdadero poder está en el inconsciente

Einstein decía. “Una decisión muy importante que deberás tomar en tu vida, es decidir si vives en un universo que te sustenta, te apoya y te ama o en un universo que no te sostiene, que te ignora y que te es hostil.”

Es evidente que no es lo mismo andar por la vida sintiéndose aislado y cortado del resto, como un individuo perdido, amenazado y sin muchas posibilidades, que sentirse íntegros y confiados, siempre y en cualquier parte en “casa” y sin conflictos con todo lo demás.

Abrir la mente, es abrir el corazón.

Eres parte de Todo, siempre lo fuiste y lo serás, abandona el miedo y el egoísmo y déjate llevar por la corriente cósmica, en una aventura de conocimiento y amor.

No le temas a las dificultades, lo verdadero es siempre difícil, pero los desafíos templarán tu espíritu, y fortalecerán tu cuerpo y tu mente.

Buen viaje!


jueves, 21 de noviembre de 2019

Un diálogo de conciencias. A dialogue of conscientes


Dr. Seiki Giacobone

Debemos comenzar aceptando el hecho de que los médicos no curan, en el sentido estricto del término, a ningún paciente. 
Únicamente las células del cuerpo pueden curar al cuerpo. 
Sólo las células saben cómo cerrar las heridas, curar infecciones o regenerar tejidos, solo ellas comprenden qué hacer adaptándose si cambian las condiciones del medio y conocen la forma de destruir patógenos y células mutantes. 

We must begin by accepting the fact that doctors do not cure, in the strict sense of the term, any patient.
Only body cells can heal the body.
Only cells know how to close wounds, cure infections or regenerate tissues, only they understand what to do by adapting if environmental conditions change and know how to destroy pathogens and mutant cells.

Podemos afirmar que son las células las que curan y no los médicos

We can say that it is the cells that heal and not the doctors

Lo mejor que un médico puede hacer es ayudar: cerrando heridas, para evitar hemorragias e infecciones, reparando tejidos, moviendo los obstáculos del camino de las células, promoviendo la circulación de energía y sangre con acupuntura, dieta, ejercicios, masajes e incluso cirugía, suministrando materiales necesarios para las células (medicamentos y nutrientes) y sobretodo: abandonando los métodos invasivos y la lucha “armada” contra la enfermedad, o sea, respetando su naturaleza.
Para esto hay que estar dispuesto al diálogo y permitir que las células se expresen.
Muchas veces lo que se considera enfermedad es simplemente el resultado de una falta de comunicación y entendimiento de lo que sucede en el cuerpo.

The best thing that a doctor can do is help: closing wounds, to avoid hemorrhages and infections, repairing tissues, moving obstacles in the path of cells, promoting the circulation of energy and blood with acupuncture, diet, exercises, massages and even surgery, providing necessary materials for cells (medicines and nutrients) and above all: abandoning invasive methods and the "armed" fight against the disease, that is, respecting its nature.
For this we must be willing to dialogue and allow the cells to express themselves.
Many times what is considered disease is simply the result of a lack of communication and understanding of what is happening in the body.

¿Podemos aprender a “comunicar” con las células?

Can we learn to "communicate" with cells?

Hay que dejar atrás la manera convencional de enfrentarnos a la enfermedad.
La lucha cuerpo a cuerpo contra los “patógenos”, tarde o temprano condena a las células. 
Una nueva comprensión del universo y de las leyes que lo describen trae aparejado cambios en la manera de interpretar no solo la salud y la enfermedad, sino también nuestro rol como seres humanos viviendo en un entorno inteligente.
El cuerpo, al igual que el universo, tiene su manera de hacer las cosas, pero esto no significa que se corresponda con mecanismos fijos y determinados ni que la enfermedad sea en verdad lo que pensamos. El cuerpo tiene su propio lenguaje y en general lo desconocemos.
Las células tienen su manera de adaptarse provocando cambios que en general son considerados como nocivos, sobretodo si provocan trastornos, imposibilidad o dolor.
Estos cambios son considerados como una enfermedad y los médicos, desconocedores de este lenguaje natural, atacan a los síntomas y luchan contra estos, sin considerarlos como un factor de equilibrio y un cartel indicador de lo que no está funcionando bien.
Así, sin darse cuenta, en la mayoría de los casos, esta supresión de signos y síntomas trae más desequilibrios y debilita al cuerpo, resultado: más enfermedad.

The conventional way of dealing with the disease must be left behind.
The melee fight against the "pathogens" sooner or later condemns the cells.
A new understanding of the universe and the laws that describe it brings changes in the way of interpreting not only health and disease, but also our role as human beings living in an intelligent environment.
The body, like the universe, has its way of doing things, but this does not mean that it corresponds to fixed and determined mechanisms or that the disease is really what we think. The body has its own language and in general we do not know it.
The cells have their way of adapting causing changes that in general are considered harmful, especially if they cause disorders, impossibility or pain.
These changes are considered a disease and doctors, unaware of this natural language, attack the symptoms and fight against them, without considering them as an equilibrium factor and an indicator sign of what is not working well.
Thus, without realizing it, in most cases, this suppression of signs and symptoms brings more imbalances and weakens the body, the result: more disease.

Todo está en perpetuo cambio y movimiento y nosotros, como parte de un universo vivo y consciente, participamos inevitablemente de estas transformaciones.
En los procesos curativos se debe tener paciencia y aceptar los mecanismos del cuerpo, después de todo representan el resultado de millones de años de evolución.
Más importante que anular los síntomas y llevar las cosas a una “normalidad” arbitraria, protocolar y alejada de lo real, es escuchar al cuerpo, sus mensajes y señales, acompañando inteligentemente los procesos.
Incluso si a veces las reacciones son exageradas o molestas.

Si las células están mal informadas, o reaccionan de forma exagerada como en el shock anafiláctico, o incluso atacando a su propio cuerpo en forma de alergias y enfermedades autoinmunes, somos absolutamente incapaces de cambiar su manera de hacer.

Everything is in perpetual change and movement and we, as part of a living and conscious universe, inevitably participate in these transformations.
In healing processes you must be patient and accept the body's mechanisms, after all they represent the result of millions of years of evolution.
More important than nullifying the symptoms and bringing things to an arbitrary "protocol" normality, far from the real thing, is to listen to the body, its messages and signals, intelligently accompanying the processes.
Even if sometimes the reactions are exaggerated or annoying.

If the cells are poorly informed, or overreact as in anaphylactic shock, or even attacking your own body in the form of allergies and autoimmune diseases, we are absolutely unable to change the way that they doing.



Linfocito entre glóbulos rojos
Lymphocyte between red blood cells

Del mismo modo, estamos bastante indefensos cuando el cuerpo fabrica células cancerosas e incluso cuando favorece la construcción de nuevos capilares con el fin de satisfacer la alta demanda de nutrientes y oxígeno de estas células "mutantes”.
 ¿No sería un verdadero salto cualitativo en la evolución de la medicina si aprendiéramos a pedirles a las células del cáncer que detengan su crecimiento y la invasión, o persuadir a las células del sistema de defensa para que se abstengan de hacer anticuerpos auto-destructivos, o convencer a las células para que reconstruyan tejidos y estructuras? 

Similarly, we are quite helpless when the body makes cancer cells and even when it favors the construction of new capillaries in order to meet the high demand for nutrients and oxygen from these "mutant" cells.
 Wouldn't it be a true qualitative leap in the evolution of medicine if we learned to ask cancer cells to stop their growth and invasion, or persuade the defense system cells to refrain from making self-destructive antibodies, or convince cells to rebuild tissues and structures?

Ya que los construyeron antes, cuando éramos embriones, ¿por qué no serían capaces de hacerlo de nuevo? Las células madre en nuestro cuerpo contienen esta información.

En los niveles fundamentales, materia y energía se transforman sin cesar y la información viaja en todas las direcciones del espacio-tiempo.

Solo hay que aprender a comunicar.
Es una transferencia de información.
En estos niveles la creencia y la intención son fundamentales.
La conciencia tiene el poder de transformar la materia.
Lo interesante es que se trata de uno mismo. De su verdadera naturaleza.

Como individuos somos la suma de todas las conciencias celulares en una conciencia unificada y la suma de todas las conciencias individuales forman una conciencia mayor aún.
Nuestro organismo es parte de un organismo superior y este a su vez de otro. La conciencia se estructura en niveles de jerarquía al igual que los organismos en biología, pero esencialmente no hay fisuras ni separación: la conciencia es una, la misma conciencia que es el sustrato de todo.

Nuestro diálogo interno es escuchado por cada célula.

If they were built before, when we were embryos, why wouldn't they be able to do it again? Stem cells in our body contain this information.

At the fundamental levels, matter and energy are constantly transformed and information travels in all directions of space-time.

You just have to learn to communicate.
It is a transfer of information.
At these levels, belief and intention are fundamental.
Consciousness has the power to transform matter.
The interesting thing is that it is about oneself. Our true nature.

As individuals we are the sum of all cellular consciousnesses in a unified consciousness and the sum of all individual consciousnesses forms an even greater consciousness.
Our organism is part of a superior organism and this in turn of another. Consciousness is structured in hierarchy levels just like organisms in biology, but essentially there are no cracks or separation: consciousness is one, the same consciousness that is the substrate of everything.

Our internal dialogue is heard by each cell.




Células madre
Stem cells




martes, 26 de julio de 2016

La célula inteligente (2a. parte)


El orden en los sistemas biológicos

¿Cómo hace un organismo para evitar la desorganización o el desorden? 

La respuesta es: Al comer, beber, respirar y en el caso de las plantas, por la asimilación. Es lo que se llama: metabolismo, que en griego significa cambio o intercambio. 
¿Cambio de qué? Originalmente, la idea subyacente es, sin duda, el intercambio de material, por ejemplo la palabra alemana para el metabolismo es StoffWechsel (Stoff=materia, sustancia. Wechsel=cambio).
Que el intercambio de material deba ser lo esencial es absurdo. Cualquier átomo de nitrógeno, oxígeno, carbono, azufre, etc, es tan bueno como cualquier otro de su clase, ¿que podría ganarse con el intercambio entre ellos? 

De igual forma con respecto a la energía. Clasificar a los alimentos por su contenido en calorías no es correcto porque en un organismo adulto el contenido de energía es tan invariable como el contenido material. Esto es debido a la conservación de la masa y de la energía. Es obvio que ninguna caloría vale más que otra caloría, de manera que no se puede ver como este intercambio podría evitar la desorganización del organismo.

¿Cuál es el contenido precioso en los alimentos que nos aleja de la muerte? Eso es fácil de responder. Todos los procesos, todo lo que está pasando en la naturaleza, lleva a un aumento de la entropía por parte del mundo en el que está pasando. Así, un organismo vivo aumenta continuamente su entropía, o también podemos decir que produce entropía positiva, y por lo tanto tiende a acercarse al peligroso estado de entropía máxima, que es la muerte. 
Sólo puede mantenerse al margen de ella, es decir, con vida, mediante la continua elaboración en su entorno de entorno entropía negativa, lo cual es algo muy positivo como veremos enseguida. 
Esencialmente un organismo se alimenta de entropía negativa. 

O, para decirlo menos paradójicamente, lo esencial en el metabolismo es que el organismo consigue liberarse de toda la entropía que no puede dejar de producir mientras está vivo.

La entropía negativa (también llamada negentropía o sintropía) de un sistema vivo, es la entropía que el sistema exporta para mantener su entropía baja; esto lo hace para evitar el rápido deterioro al que lo llevaría el estado inerte de "equilibrio" de la entropía.
  
¿Qué es la entropía?

Es una magnitud física que designa, en cualquier sistema termodinámico aislado y tendiente al equilibrio, la parte de energía que no puede usarse para producir trabajo. Está en relación al grado de desorden molecular interno que presenta un sistema, es una medida del desorden. A mayor orden, menor entropía.
Por eso nuestro organismo lucha contra la entropía, para no desorganizarse.
La entropía está relacionada con la 2ª ley de la termodinámica, la cual expresa que la cantidad de entropía del universo tiende a incrementarse en el tiempo, y si bien la materia y la energía no se pueden crear ni destruir, sí pueden transformarse, y establece el sentido en el que se produce dicha transformación, de forma irreversible.
El universo tiende a distribuir la energía uniformemente; o sea, a maximizar la entropía.

Hay una diferencia en los modos cómo la materia inorgánica y la materia viva se las arreglan para hacer frente a la segunda ley de la termodinámica- de la cual surge el concepto de entropía.
Mientras que en el caso de la materia inorgánica es necesaria la participación de enormes cantidades de átomos para, en promedio, alcanzar cierta estabilidad que hace posible a los organismos asegurar su existencia; en el caso de los sistemas vivos, la ley de los grandes números para evitar la entropía no es una condición absoluta, ya que comparativamente con solo unos pocos átomos participantes en las estructuras y procesos celulares, logran evitar el desorden (caos) del movimiento térmico.
Y es que la materia viva, por la peculiar organización de sus átomos en cristales aperiódicos o quasicristales, absorbe entropía negativa del ambiente y se resiste a la degradación.

Cuasicristal

La vida  representa el comportamiento ordenado y organizado de la materia, que no está basado solo en su tendencia a pasar del orden al desorden, sino también basado en un orden existente que es transmitido y mantenido. Dos son, pues, los principios que pueden describir la existencia de los sistemas vivos: el orden a partir del desorden (propio de los sistemas físicos) y el orden a partir del orden (típico de los sistemas biológicos).

Orden a partir del desorden
Un sistema biológico se mantiene vivo en su estado organizado tomando energía del ambiente y procesándola a través de su eficiente maquinaria química. Ésta acopla las sucesivas transformaciones energéticas a la producción de trabajo útil, lo que le permite ejercer las diferentes funciones celulares y así mantener su organización interna. Durante estos procesos, las células devuelven a su entorno energía disipada que consiste en calor y otras formas que rápidamente se distribuyen en el ambiente aumentando su desorden y entropía. Así, los organismos vivos ganan orden interno a expensas de generar desorden en su ambiente.

Orden a partir del orden
No toda la ordenación de un organismo vivo exige que su ambiente se desordene. Existe un orden transmitido genéticamente. La estructura del ADN permite almacenar la información genética de forma inalterada durante generaciones.
Debido a su estructura molecular (un verdadero cristal aperiódico), un gen no es perturbado por la agitación térmica y por eso puede transmitir la información genética de generación en generación sin degradarse.

Este tipo de cristal aperiódico se diferencia de los cristales ordinarios (que presentan periodicidad y regularidad en su estructura), en el rol que juegan sus átomos y moléculas individuales que permiten codificar gran cantidad de información y mantenerla estable y duradera.

ADN

La vida se las arregla para mantener el orden en los organismos y evitar la extinción.


Continuará...


jueves, 9 de junio de 2016

La célula inteligente





Parte 1

UNA NUEVA VISIÓN

La célula es la unidad morfológica y funcional de todo ser vivo. La biología clásica considera a las células como autómatas biológicos, es decir, material biológico genéticamente programado para una o varias funciones. Sin embargo cada célula tiene un grado fundamental de conciencia. Una célula es una unidad de conciencia. Con un grado de inteligencia que le permite adaptarse a las variaciones del medio y cambiar su programación e incluso improvisar para sobrevivir.

El diccionario define a la inteligencia (del latín intellegentĭa), como la "capacidad para entender o comprender" y también como la "capacidad de resolver problemas".

La célula entra dentro de esta definición.


Podemos considerar a la inteligencia como una propiedad fractal del universo: una naturaleza inteligente genera ecosistemas inteligentes, que contienen poblaciones inteligentes, compuestas por organismos inteligentes, formados por células inteligentes, que contienen orgánulos inteligentes, constituidos por moléculas y partículas inteligentes ... y así sucesivamente hasta la esencia misma.
Con lo cual podemos concluir que somos conscientes porque el universo es consciente y el universo es consciente porque nosotros lo somos también.

Somos el universo, no hay separación, no hay fragmentación. Solo hay una Conciencia y cada creación (incluyéndonos) es una manifestación de esta conciencia experimentándose a si misma subjetivamente.

La ciencia en la actualidad dedica sus esfuerzos a demostrar que son las interacciones moleculares específicas o la información genética las que determinan las funciones celulares tales como la división celular, el movimiento, la diferenciación, el diseño de la matriz extracelular, la comunicación entre células, etc.
Se considera convencionalmente de una manera determinante el rol de los genes y del sustrato físico (material) en la función celular. Como un mecanismo de relojería que se ajusta a leyes físicas y biológicas inmutables.
Sin embargo, es obvio, que alguien le da cuerda al reloj. Alguna inteligencia diseñó ese mecanismo.

El universo físico es una creación de la Mente

¿Pero, de donde saca los materiales la Mente o la Conciencia creadora, es decir Dios, para crear su universo?
Veamos.
Como no puede existir nada fuera de esa Mente creadora, que es la Conciencia única, la Fuente de donde surge toda la Creación, ni tampoco esta Conciencia puede crear ni importar materiales fuera de si misma, ya que “es” Todo y no puede existir nada fuera de ese “Todo”, podemos deducir que el universo está hecho de conciencia misma y que todas las manifestaciones, son expresiones y cristalizaciones momentáneas de esta única Conciencia.

Se ha demostrado claramente que las células son inteligentes y establecen comunicación entre ellas de variadas formas.

Actualmente gracias al aporte de nuevas investigaciones y a un cambio de mentalidad en una buena parte de la comunidad científica, se describe un nuevo panorama, en el que se considera a la conciencia como componente fundamental de la materia y directora de los cambios moleculares y genéticos.
Este nivel de conciencia no solo les permite a las células adaptarse y aprender, sino también comunicar e intercambiar información con el medio.

El campo y la célula forman una unidad de intercambio de energía e información que controla y modula la forma y la actividad.
  

Un diálogo de conciencias

Debemos comenzar aceptando el hecho de que los médicos no curan, en el sentido estricto del término, a ningún paciente. 
Únicamente las células del cuerpo pueden curar al cuerpo. 
Sólo las células saben cómo cerrar las heridas, curar infecciones o regenerar tejidos, solo ellas comprenden qué hacer adaptándose si cambian las condiciones del medio y conocen la forma de destruir patógenos y células mutantes. 

Podemos afirmar que son las células las que curan y no los médicos

Lo mejor que un médico puede hacer es ayudar: cerrando heridas, para evitar hemorragias e infecciones, reparando tejidos, moviendo los obstáculos del camino de las células, promoviendo la circulación de energía y sangre con acupuntura, dieta, ejercicios, masajes e incluso cirugía, suministrando materiales necesarios para las células (medicamentos y nutrientes) y sobretodo: abandonando los métodos invasivos y la lucha “armada” contra la enfermedad, o sea, respetando su naturaleza.
Para esto hay que estar dispuesto al diálogo y permitir que las células se expresen.
Muchas veces lo que se considera enfermedad es simplemente el resultado de una falta de comunicación y entendimiento de lo que sucede en el cuerpo.

¿Podemos aprender a “comunicar” con las células?

Hay que dejar atrás la manera convencional de enfrentarnos a la enfermedad.
La lucha cuerpo a cuerpo contra los “patógenos”, tarde o temprano condena a las células. 
Una nueva comprensión del universo y de las leyes que lo describen trae aparejado cambios en la manera de interpretar no solo la salud y la enfermedad, sino también nuestro rol como seres humanos viviendo en un entorno inteligente.
El cuerpo, al igual que el universo, tiene su manera de hacer las cosas, pero esto no significa que se corresponda con mecanismos fijos y determinados ni que la enfermedad sea en verdad lo que pensamos. El cuerpo tiene su propio lenguaje y en general lo desconocemos.
Las células tienen su manera de adaptarse provocando cambios que en general son considerados como nocivos, sobretodo si provocan trastornos, imposibilidad o dolor.
Estos cambios son considerados como una enfermedad y los médicos, desconocedores de este lenguaje natural, atacan a los síntomas y luchan contra estos, sin considerarlos como un factor de equilibrio y un cartel indicador de lo que no está funcionando bien.
Así, sin darse cuenta, en la mayoría de los casos, esta supresión de signos y síntomas trae más desequilibrios y debilita al cuerpo, resultado: más enfermedad.

Todo está en perpetuo cambio y movimiento y nosotros, como parte de un universo vivo y consciente, participamos inevitablemente de estas transformaciones.
En los procesos curativos se debe tener paciencia y aceptar los mecanismos del cuerpo, después de todo representan el resultado de millones de años de evolución.
Más importante que anular los síntomas y llevar las cosas a una “normalidad” arbitraria, protocolar y alejada de lo real, es escuchar al cuerpo, sus mensajes y señales, acompañando inteligentemente los procesos.
Incluso si a veces las reacciones son exageradas o molestas.

Si las células están mal informadas, o reaccionan de forma exagerada como en el shock anafiláctico, o incluso atacando a su propio cuerpo en forma de alergias y enfermedades autoinmunes, somos absolutamente incapaces de cambiar su manera de hacer.



 Células cancerosas (neoplasia)

Del mismo modo, estamos bastante indefensos cuando el cuerpo fabrica células cancerosas e incluso cuando favorece la construcción de nuevos capilares con el fin de satisfacer la alta demanda de nutrientes y oxígeno de estas células "mutantes”.
 ¿No sería un verdadero salto cualitativo en la evolución de la medicina si aprendiéramos a pedirles a las células del cáncer que detengan su crecimiento y la invasión, o persuadir a las células del sistema de defensa para que se abstengan de hacer anticuerpos auto-destructivos, o convencer a las células para que reconstruyan tejidos y estructuras? 

Ya que los construyeron antes, cuando éramos embriones, ¿por qué no serían capaces de hacerlo de nuevo? Las células madre en nuestro cuerpo contienen esta información.

Células madre

En los niveles fundamentales, materia y energía se transforman sin cesar y la información viaja en todas las direcciones del espacio-tiempo.

Solo hay que aprender a comunicar.
Es una transferencia de información.
En estos niveles la creencia y la intención son fundamentales.
La conciencia tiene el poder de transformar la materia.
Lo interesante es que se trata de uno mismo. De su verdadera naturaleza.

Como individuos somos la suma de todas las conciencias celulares en una conciencia unificada y la suma de todas las conciencias individuales forman una conciencia mayor aún.
Nuestro organismo es parte de un organismo superior y este a su vez de otro. La conciencia se estructura en niveles de jerarquía al igual que los organismos en biología, pero esencialmente no hay fisuras ni separación: la conciencia es una, la misma conciencia que es el sustrato de todo.


Nuestro diálogo interno es escuchado por cada célula.

Continuará...



miércoles, 26 de agosto de 2015

Niveles de conciencia


Planos de correspondencia
  
He aquí una breve descripción de los planos o niveles de la conciencia:

1) El TODO (la Mente Creadora, Dios, Espíritu, Conciencia Única o como prefieras llamarlo/a).
Es el nivel más fundamental. Es la unidad absoluta. Es el punto cero. Es el origen de la vida y de cualquier manifestación de la conciencia. De esto no se puede hablar ni intentar clasificarlo, porque es la fuerza o la conciencia de la cual surge todo lo creado: desde complejos universos hasta la más ínfima partícula y por eso excede nuestra limitada capacidad humana.

2) Conciencia cósmica o mente universal: subconsciente profundo, conciencia Alaya, es multidimensional, no localizada, es la sede del conocimiento y el almacén de la memoria universal. Forma el cuerpo espiritual. Es la mente unificada. Es la luz total, que no viaja ni mueve por no estar dividida. Es anterior aún al deseo que provoca su movimiento y separación.

3) Éter o plasma: es el primer movimiento de la conciencia (pensamiento) que se separa para cumplir con los deseos de la mente. Es multidimensional, es la sede de los registros akásicos, que es el almacén cósmico de información.
Presenta varios niveles de densidad. Forma el cuerpo etérico y su vibración tiende a condensarse en formas materiales. Es la sustancia tenue que llena todo el espacio.


4) Cuerdas y/o Quarks (componentes fundamentales de la materia): corresponde al nivel cuántico, es la sopa donde se cocina el mundo físico. A partir de este nivel aparecen las partículas y se crea la realidad física. Forma el cuerpo de energía o cuerpo luminoso.

5) Partículas subatómicas: es el nivel por debajo del átomo. Es el dominio de los electrones, protones, neutrones, fotones (luz en movimiento: como partícula presente en los intercambios de energía). Electromagnetismo.. El elemento que lo representa es el fuego. Forma el cuerpo mental.


6) Átomo: es el primer nivel de la materia: representado por gases (aire) y líquidos (agua). Se definen los elementos constitutivos de la materia (tabla periódica). Se crean el tiempo y el espacio como los conocemos. Es el cuerpo físico no visible e incluye al cuerpo emocional, ya que las emociones son las más físicas de las vibraciones sutiles.


7) Molécula: es el más físico de los niveles. Forma la materia como la conocemos y sobre la que nos informan nuestros sentidos: Corresponde a los sólidos (elemento tierra). Células. Tejidos. Organismos. Es el nivel de las reacciones químicas y de la información genética. Forma el cuerpo físico visible.



El diagrama se presenta de forma lineal pero hay que entenderlo como una onda que aparece, crece, evoluciona y desaparece para volver a aparecer eternamente en ciclos.
  
El espíritu se transforma en materia. La materia libera espíritu.
La materia es energía concentrada. La energía es materia liberada.
La energía es luz, la luz es vida, la vida es conciencia.
La vida y la conciencia impregnan toda la Creación.

A partir del TODO, es decir, Dios o la Mente Creadora, omnipresente, inmóvil e indiferenciada, la conciencia comienza a moverse (vibrar) para cumplir los deseos del Creador de realizar o plasmar su creación.

Desde la tenuidad extrema hasta la densidad de la materia, cuanto más se acerca a los planos físicos, más se diferencia y toma el aspecto de una creación individual, cuyo único propósito es el de contener a la conciencia, es decir, servir de vehículo de información y energía, manteniendo el equilibrio con todo el cosmos.

Si comprendes esto podrás asumir más fácilmente el hecho de que vives en un universo lleno de luz y conciencia, en el que abunda la energía y la vida y cuyo lenguaje común es la transformación y el intercambio rítmico equilibrado.

Vivimos en un universo de abundancia, cada creación es un acto amor.

El universo, con todas sus manifestaciones, es una creación del espíritu.
La realidad en la que vives es una creación del espíritu.
Tu cuerpo mismo es una creación del espíritu.

Tu conciencia individual es una extensión de la conciencia única, la Mente Creadora de todo, y tienes la capacidad para hacerla vibrar y ascender a planos superiores de tu ser o no hacer nada y resonar por defecto con la frecuencia básica y material.

En esencia no hay diferencia, sin embargo, en los niveles superiores tu conciencia se vuelve cósmica, se expande, gana en información, energía y posibilidades. Es el camino de la iluminación.

Si no cambias tu percepción ordinaria y material del mundo que te rodea y de ti mismo, vivirás prisionero de tus sentidos y de la realidad física que has creado: desequilibrada, tensa, limitada y generalmente dolorosa.

De aquí la importancia de estudiar la conciencia, comprender como están hechas las cosas y como influir en ellas, controlar tu mente y tus emociones, aprender a respirar y a conectarse con la naturaleza. Es el camino del autoconocimiento y del cultivo de la energía. Es la vía del despertar.
   

La Conciencia experimenta y se conoce a través de sus creaciones

domingo, 4 de noviembre de 2012

Nuestro cuerpo de energía


Los potenciales de acción

La integración de las diferentes señales físicas que recibe la célula, sólo es posible si cada una es traducida primero en un tipo común y unificador de señal.
Una vez unificadas las señales, estas se integran y posteriormente son traducidas en una respuesta en los diferentes niveles. 


El lenguaje común para generar una respuesta a nivel celular, son los potenciales de acción.
Por ejemplo, todos los diferentes tipos de señales que recibimos en nuestro cerebro (visión, audición, tacto, propiocepción, etc.) son traducidas en impulsos eléctricos que permiten una respuesta unificada y coherente. 


Como vimos en entradas anteriores, un potencial de acción es una onda de descarga eléctrica que viaja a lo largo de la membrana celular. La polaridad se invierte de negativo a positivo volviendo a negativo, en un ciclo que dura unos milisegundos. 
Esta actividad electrica no se mantiene en un punto de la membrana, sino que se desplaza a lo largo de la misma. Puede recorrer el axón de una neurona a mucha distancia, por ejemplo transportando señales desde el cerebro hasta la médula espinal y de allí a un músculo en alguna extremidad del cuerpo. En animales grandes como las jirafas o las ballenas la distancia puede incluso ser de varios metros. 

Para que se desencadene un potencial de acción es necesario un estímulo suficiente para traspasar un determinado umbral.

Los potenciales de acción se utilizan en el cuerpo para intercambiar información entre las diferentes células y tejidos del organismo.
Esta información bioeléctrica es transformada en las estructuras encargadas de generar una respuesta, por ejemplo: los músculos la vuelven a convertir en acción mecánica, o las glándulas en secreción química

Si las células tienen un sistema de integración, también deben de utilizar señales de unificación heredadas e incluidas en la información genética. Las células siguen reglas lógicas y específicas antes de responder y además comunican entre ellas de maneras diversas, pero poseen una comunicación holística e instantánea que no puede ser mediada por potenciales eléctricos ni químicos, dada su velocidad, complejidad e instantaneidad.
Existe un nivel de organización y control mucho más sutil e instantáneo que integra las señales y la información. 

El sistema nervioso es discontinuo y está formado por una gran variedad de estructuras, cada una con sus particularidades y distintas velocidades de interacción, sin embargo la integración de las señales es instantánea, varias de estas estructuras y conexiones se activan al mismo tiempo.

Por lo tanto, estas señales de unificación celular no pueden ser señales eléctricas, químicas o mecánicas. 

¿Cómo es que cada célula sabe lo que le pasa al resto de las células del organismo casi instantáneamente? 
Porque forman parte de un mismo organismo, organizado en niveles vibratorios de jerarquía y complejidad y cada nivel tiene su vehículo de información apropiado para ese nivel (electricidad, química o luz), pero debemos considerar que el sustrato fundamental e integrador es la conciencia.

Coherencia a través del agua


cúmulos de agua
La capacidad del agua para formar cúmulos ordenados de moléculas y las características hidrofóbicas de la membrana plasmática y de ciertas biomoléculas, generan las condiciones para que las células puedan procesar información tan eficazmente como lo hacen. 


Para que una simple célula de nuestro cuerpo pueda efectuar miles de reacciones químicas por segundo, la información no puede seguir el procesamiento clásico secuencial (algorítmico), ya que demandaría mucho tiempo y el sistema sufriría retardos e imposibilidad de funcionar. 
La información a ese nivel se procesa en forma paralela, precisamente por el mantenimiento de la superposición cuántica de los sistemas de partículas y moléculas nadando en un medio acuoso.
El agua aporta orden y coherencia, ya que dada sus propiedades electromagnéticas y sus cambios de estado, permite aislar el sistema y evitar así la decoherencia ambiental.

El campo y la materia

Los sistemas biológicos se rigen por la interacción especial entre el campo electromagnético coherente generado por la luz (biofotones) y la materia viva.

Esta emisión de biofotones es una luz con un alto grado de orden. La radiación lumínica de este tipo es muy sutil y se caracteriza por su coherencia, por tener una intensidad muy estable y las oscilaciones, que normalmente están presentes en la luz, son mínimas. 


Emisión de biofotones por un tejido vivo
Por este motivo el campo electromagnético de este tipo de luz tiene la capacidad de transmitir información y de actuar como formador de orden. Esta radiación tiene las características de un láser biológico. 
El modelo clásico de la biología no es suficiente para explicar lo que realmente sucede en el cuerpo, y esta limitación se debe a que se omite su interacción con los campos de energía e información que crean y sustentan al organismo. 


Cada célula genera su propio campo electromagnético, en consecuencia, los diferentes tejidos y órganos también tienen su propio campo y así hasta el organismo completo, que genera su propio campo, el que interactúa con el resto de los campos electromagnéticos de otros organismos, todos viviendo bajo la influencia del campo electromagnético de la Tierra, que recibe la influencia del campo solar y este, de otras estrellas y galaxias. 

Cada nivel de la escala genera su propio campo electromagnético, desde un átomo hasta una estrella, pasando por la célula. Infinitos campos interconectados mediante un flujo incesante de energía e información. 

El cuerpo humano es un gran campo electromagnético en su totalidad. 


Es un cuerpo de energía, y la percepción que tenemos de él como de una estructura de carne y hueso es sólo la representación que hace nuestro cerebro de las señales que reciben los sentidos. La forma, el color, el movimiento, el olor, el sabor, las texturas que experimentamos con nuestro cuerpo, son representaciones virtuales que el cerebro hace de estas señales, del mismo modo que un televisor transforma señales electromagnéticas en imágenes y sonidos, capaces de generar emociones e impactar en el mundo físico. 
Líneas de fuerza en un dipolo
La mayoría de las moléculas del organismo son dipolos eléctricos, en presencia de un campo eléctrico se polarizan, orientando sus cargas en relación a ese campo. Cuando la radiación presenta una frecuencia y amplitud correctas, los dipolos se alinean, favoreciendo la coherencia y la fuerza del propio campo electromagnético de la célula, modificando la permeabilidad y las funciones de la membrana y del resto de las estructuras de la célula.

Hemos visto que la membrana celular está formada por moléculas que son dipolos, por lo que un campo electromagnético externo influirá directamente en su organización y función.
Podemos deducir a partir de este hecho, la influencia que tienen las radiaciones nocivas (celulares, antenas de telefonía, líneas de electricidad, microondas, rayos X y Gamma, etc.) en la estructura molecular de las células.
Por otra parte, este efecto perjudicial sobre la salud ya es un hecho comprobado, aunque las empresas que se benefician con la venta de estos dispositivos lo oculten o minimicen.


Nos alimentamos de luz

La principal fuente de energía es el sol. La vida aparece y se desarrolla mediante procesos que transforman la luz en energía química.

La luz es el nutriente fundamental de los seres vivos, y está demostrado que bastan unos pocos fotones para generar efectos en el nivel fundamental de la célula.


Esta es la razón fundamental del porque es importante comer alimentos frescos y naturales, con el menor tratamiento y proceso industrial posible, ya que estos procedimientos, aunque parezcan eficaces y seguros, anulan la capacidad del alimento para transmitirle orden al organismo y esto es esencial para mantener el normal funcionamiento de las células, lo que se traduce en salud y felicidad.

La resonancia celular

Las células tienen la habilidad de comportase como verdaderos resonadores

Un resonador es cualquier dispositivo o sistema que es capaz de entrar en resonancia o que tiene la capacidad de comportarse de manera resonante, lo cual quiere decir que oscila a unas determinadas frecuencias con una amplitud más grande que a otras.

Las ondas u oscilaciones pueden ser electromagnéticas o mecánicas. Los resonadores se utilizan tanto para generar ondas de frecuencias determinadas o para seleccionar frecuencias específicas de una señal. Por ejemplo, los instrumentos musicales utilizan resonadores acústicos que producen ondas sonoras de tonos específicos.

Una cavidad resonante es un resonador electromagnético, es decir, es un dispositivo formado por un cierto espacio limitado por superficies dieléctricas, que utiliza la resonancia para seleccionar determinadas frecuencias del conjunto de ondas electromagnéticas que lo atraviesan.

Las células de nuestro cuerpo se comportan como resonadores electromagnéticos. Este tipo de resonancia eléctrica se produce al coincidir la frecuencia propia de la célula con la frecuencia de una excitación externa. 

Por esto las células pueden entrar en resonancia entre ellas. El hecho de que sus membranas estén compuestas por materiales dieléctricos les permiten crear campos electromagnéticos evanescentes, que no transmiten energía pero si información y les permiten interactuar con sistemas similares. 

Este es el mecanismo electromagnético de control de las funciones biológicas, mediado por biofotones de baja intensidad (radiación electromagnética ultradébil). 

La resonancia mórfica crea campos de información que son un mecanismo de memoria y aprendizaje en la naturaleza. 

Todo lo similar dentro de un sistema autoorganizado será influido por todo lo que ha sucedido en el pasado, y todo lo que suceda en el futuro en un sistema similar será influido por lo que sucede en el presente. Es una memoria en la naturaleza basada en la similitud, y se aplica a átomos, moléculas, cristales, organismos vivos, animales, plantas, cerebros, sociedades y, también, planetas y galaxias. Así que es un principio de memoria y hábito en la naturaleza. 




Según Sheldrake
"Morfo viene de la palabra griega morphe, que significa forma. Los campos mórficos son campos de forma; campos, patrones o estructuras de orden. Estos campos organizan no solo los campos de organismos vivos sino también de cristales y moléculas. Cada tipo de molécula, cada proteína por ejemplo, tiene su propio campo mórfico -un campo de hemoglobina, un campo de insulina, etc. De igual manera cada tipo de cristal, cada tipo de organismo, cada tipo de instinto o patrón de comportamiento tiene su campo mórfico. Estos campos son los que ordenan la naturaleza. Hay muchos tipos de campos porque hay muchos tipos de cosas y patrones en la naturaleza..." 


Nuestras células naturalmente emiten y absorben fotones, y sin ellos, la vida no sería posible. 
Hay una retroalimentación permanente entre el campo y la materia, de manera que el campo dirige la ubicación y la actividad de la materia, mientras que la materia proporciona las condiciones de contorno del campo. Dado que el campo es casi totalmente coherente, los patrones de interferencia lumínica en el campo contienen la información necesaria sobre la función reguladora.

La célula y los agujeros negros

La vibración fundamental de la membrana celular se encuentra en el rango de los 100 GHz (1011 Hz), por lo tanto tiene un período de oscilación de 0,01 nanosegundo.

Si relacionamos esta altísima frecuencia con el radio de una célula promedio, aprox. 0,005 mm = 5 micras (µ), y su masa, aprox. 30 picogramos (pg) = 30 x 10-12 gr, resulta que la membrana de la célula se comporta como un horizonte de sucesos conteniendo una singularidad, esto convierte a las células en diminutos agujeros negros, es decir, las células presentan la misma estructura y dinámica que estos.

El centro de cada partícula, de cada célula, de cada organismo, de nuestro cuerpo, del planeta, del sol, de la galaxia y de hecho, de todo el universo, contiene una singularidad.
Una singularidad es un lugar en el que la densidad de materia y la curvatura del espacio se hacen infinitas, y pierde significado desde el punto de vista matemático. 

De acuerdo a la teoría general de la relatividad, una singularidad es un punto teórico con volumen cero y densidad infinita.
La membrana celular limita y contiene un espacio infinito, o sea una singularidad

Dentro de un círculo o una esfera, podemos efectuar infinita cantidad de divisiones, esto significa que tenemos infinita cantidad de información. Cada división representa un nuevo nivel, con un nuevo límite, el que a su vez puede ser dividido en uno más pequeño y así hasta el infinito. Todos los niveles están conectados, cada nivel con sus coordenadas temporoespaciales específicas observa a los demás desde su propio y único punto de vista.

Sin embargo, ninguno dejo de pertenecer a la totalidad




Esta dinámica fractal se observa en todo el universo, en todas las escalas. Incluso en nuestras células y átomos. En el interior de sus límites se encuentra el infinito, es decir, contienen potencialidad infinita e infinita conectividad con todo lo demás. 

Podemos tomar cada célula, átomo o partícula que constituyen nuestro cuerpo y dividirlos hasta el infinito, eso significa que contienen infinita cantidad de información y que poseemos infinita cantidad de divisiones dentro de nosotros.
Es como si cada átomo fuera un diminuto agujero negro con una cantidad infinita de información, o sea, infinita cantidad de partículas que a su vez pueden ser divididas ad infinitum, eso significa que tiene una masa infinita. 

Cada nivel de la escala, cada límite, es una singularidad en si mismo.

La realidad resulta de las múltiples divisiones del espacio en un vacío estructurado de manera fractal. Los niveles mas grandes contienen a los más pequeños y todos comparten la misma información.

El vacío representa la fuerza en contracción, no lo podemos percibir porque en cada punto todos los vectores convergen cancelándose y por eso no hay manifestación. Mientras que todos los fenómenos que percibimos son la fuerza en expansión, vectores que sobresalen y nosotros captamos estos desequilibrios
Toda la realidad emerge de la interacción entre contracción y expansión.

Sístole y diástole, al igual que el corazón.

La radiación electromagnética es la fuerza que se expande, como la luz, un chorro de plasma o la sangre que expulsa el corazón, es lo que percibimos, la generación.

La fuerza que tira hacia el centro y que curva el espacio-tiempo creando una singularidad es la gravedad, la fuerza en contracción, la implosión, el control.
Cada célula es infinita en su interior, esta es la razón por la que podemos compararla con un agujero negro. 

Algo más sobre los agujeros negros

De acuerdo con las últimas investigaciones efectuadas en las universidades de Michigan y Maryland, en el Max-Planck Institute para Física Extraterrestre en Alemania y el Centro para Astrofísica del Harvard-Smithsonian, junto con los nuevos datos aportados por el observatorio de Rayos-X Chandra de la NASA, los poderosos agujeros negros en el centro de las grandes galaxias y cúmulos galácticos actúan como los corazones del sistema, bombeando energía en períodos regulares para controlar el crecimiento de ellos mismos, así como la formación de estrellas.

La materia que cae dentro de los agujeros negros provoca esporádicos o aislados estallidos de energía, mediante la cual los agujeros negros son capaces de influir en el destino de sus galaxias anfitrionas. Las investigaciones demuestran que los agujeros negros pueden bombear energía de un modo apacible y rítmico, más que con violencia, tal como lo hace el corazón.

Mediante la observación y la simulación por computadoras, los científicos comprobaron cómo el agujero negro en el centro de la galaxia elíptica M 84 envía de manera segura burbujas de plasma caliente al espacio calentando así el espacio interestelar. 



M84 (fotografía del observatorio Chandra), puede observarse los chorros de plasma caliente expelidos desde el agujero negro masivo en el centro de la galaxia
Este calor disminuye la velocidad de formación de estrellas nuevas y el crecimiento del agujero negro mismo y esto aporta estabilidad a la galaxia. Los gases interestelares sólo se unen en nuevas estrellas cuando se van enfriando. Aparentemente el calentamiento es más eficiente en los sitios donde es más necesario. 

Podemos comparar el agujero negro central de una galaxia con el corazón, que bombea sangre periódicamente a nuestro sistema circulatorio para mantenernos vivos, los agujeros negros de igual manera, les dan a las galaxias un componente caliente vital que permite controlar su crecimiento. Los agujeros negros son una cuidadosa creación de la naturaleza que permite que una galaxia mantenga un equilibrio dinámico. 

Estas observaciones explican el porque de la existencia de grandes cantidades de gas caliente alrededor de ciertas galaxias, haciéndolas aparecer brillantes al telescopio de rayos-X Chandra.
El mecanismo de calentamiento de los agujeros negros es persistente y rítmico, produciendo suficiente calor para sofocar significativamente la formación de estrellas. Estas burbujas de plasma son producidas por los estallidos de energía que ocurren, uno tras otro y ocasionalmente. 

¿Que tiene que ver todo esto con la célula

Esto parece un tanto abstracto y opuesto a nuestra manera de percibir las cosas. Pero si las partículas que constituyen los átomos que forman las células, se comportan como agujeros negros (ver: electrón agujero negro) y el centro de nuestra galaxia (y aparentemente de todas las galaxias) es un agujero negro supermasivo, ¿Por qué no lo sería también la célula que se encuentra entre los dos? 
Después de todo es parte de la dinámica de polaridades que presenta el universo: una fuerza que contrae y lleva al colapso y otra que expande e irradia. Fuerzas opuestas que se complementan. Control y generación. Una fuerza que tiende al orden y otra que desordena. 

Este equilibrio permite la vida.

Es la misma relación que existe entre lo finito y el infinito. Como hemos visto, los dos son complementarios.

Nuestro cuerpo es infinito en su interior.

La membrana plasmática no solo sirve para delimitar dos espacios y contener una singularidad, sino que funciona como un verdadero microchip que procesa todo tipo de señales controlando el medio interno celular, por lo tanto la salud de la célula, y de todo el organismo, depende de los campos magnéticos, las cargas eléctricas y la dinámica de la membrana.

Los campos electromagnéticos alteran la permeabilidad de la membrana celular y con ello el funcionamiento y la organización de todo el organismo.




Esto evidencia la influencia que ejercen en la calidad de vida las radiaciones nocivas, y también las benéficas.

Conclusión: Más sol, ejercicios al aire libre y alimentación natural y menos teléfonos celulares, computadoras, comida procesada y vida sedentaria. 



Después de todo es lo menos que podemos hacer por nuestro cuerpo, que en definitiva es el que nos mantiene vivos y nos permite percibir y proyectar la realidad que vivimos.

El verdadero cuidado del medio ambiente comienza en cada uno.