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domingo, 4 de febrero de 2024
miércoles, 11 de noviembre de 2015
El sueño de la vida
La vida
es un sueño y la principal función de la mente es soñar.
Todo lo
que percibes es parte de ese sueño, incluso mientras estás leyendo estas
líneas, estás soñando. Sueñas con el cerebro despierto.
La mente no deja nunca de soñar, está siempre activa, y
este movimiento es la actividad de la conciencia única e infinita que se
manifiesta precisamente soñando. Cuando este movimiento encuentra su
equilibrio, la conciencia se despierta, comprende su propia naturaleza y la
naturaleza de la realidad creada, que es su sueño.
Soñamos
despiertos y soñamos dormidos.
Las
leyes del mundo de la vigilia, son diferentes que cuando dormimos.
Cuando
el cerebro esta despierto hay un marco material de referencia, es el mundo
físico tridimensional que se mueve saltando de momento en momento y el cerebro
une estos momentos creando la ilusión de una continuidad, de una línea que va
desde un pasado hasta un futuro. A esto
se le llama duración y sería la 4ª dimensión de nuestra realidad física de la
vigilia, es decir, la vida ordinaria.
Sin
embargo, cada percepción, cada momento, son como fotogramas.
El
movimiento de la mente y la luz hacen el resto, y así se proyecta el sueño o la
realidad ilusoria. Los objetos y los seres reflejan esta luz y le dan forma al holograma que crea nuestra realidad cotidiana.
En el
momento de dormir, cuando el cerebro apaga sus luces, la realidad cambia, es el mundo de los sueños. Aquí no hay un marco físico
de referencia, el proyector de la realidad física 3D esta momentáneamente
apagado (aunque no completamente).
Los
seres humanos soñamos todo el tiempo y este sueño se transmite de generación en
generación. Es el sueño de la sociedad,
que es un sueño colectivo hecho de miles de millones de sueños individuales,
los cuales se unen formando el sueño de la familia, de la comunidad, del país,
del planeta. Este sueño mayor incluye todas las leyes y reglas de la sociedad,
su lenguaje, su cultura, sus religiones, su ciencia, su manera de percibir la
realidad, sus escuelas y gobiernos.
jueves, 14 de marzo de 2013
El agua y la información
![]() |
| H2O |
La información contenida en cada molécula de agua se remonta a los orígenes mismos
del universo. Las sustancias que entran en contacto con el agua no le imprimen
nueva información, en realidad lo que hacen es activar estructuras particulares
de la memoria.
El cerebro funciona de forma similar.
El agua puede guardar información y transmitirla, esta capacidad está relacionada con su estructura molecular y la particular forma que tienen sus moléculas de agruparse formando racimos o conglomerados que interactúan entre si de manera específica y dinámica, llamados en inglés water clusters.
Esta tendencia a formar agrupaciones o cúmulos es una
característica del universo y la podemos observar a gran escala en las
estrellas y galaxias, pero también en
las asociaciones humanas (clusters empresariales) e incluso en el mundo de la
informática como es el caso de Linux,
que es un sistema operativo libre desarrollado por colaboradores de todo el
mundo.
Los clusters del agua son grupos de moléculas enlazadas
entre sí constituyendo una unidad funcional, siendo variable la cantidad de
moléculas que los conforman. Estas agrupaciones moleculares no son bien
comprendidos aún por la ciencia, la cual mediante modelos virtuales
(computacionales) trata de describirlas y entender sus peculiares
características.
Las cargas diferenciadas en el interior de cada molécula (el oxígeno de carga negativa y el hidrógeno de carga positiva) representan un dipolo. Como cargas iguales se repelen y cargas diferentes se atraen, las moléculas se unen formando determinados diseños o patrones, cuyas agrupaciones tridimensionales se llaman “cluster”.
Las cargas diferenciadas en el interior de cada molécula (el oxígeno de carga negativa y el hidrógeno de carga positiva) representan un dipolo. Como cargas iguales se repelen y cargas diferentes se atraen, las moléculas se unen formando determinados diseños o patrones, cuyas agrupaciones tridimensionales se llaman “cluster”.
Los puentes o enlaces de hidrógeno entre las moléculas son
los encargados de transmitir la información al agua.
Las moléculas de agua que describimos como pequeños triángulos cuyos 3 vértices están ocupados por un oxígeno y dos hidrógenos, unidos fuertemente entre si mediante enlaces covalentes, poseen algo mas.
Las moléculas de agua que describimos como pequeños triángulos cuyos 3 vértices están ocupados por un oxígeno y dos hidrógenos, unidos fuertemente entre si mediante enlaces covalentes, poseen algo mas.
Según el químico inglés John Anthony Pople (1925 – 2004, premio Nobel de Química en
1998):
“Los hidrógenos de una molécula se unen al oxigeno de su
vecina por medio de enlaces de hidrógeno de una fuerza mucho más débil, esto es
que cada átomo de oxígeno se une a cuatro de hidrógeno, a dos mediante enlaces
covalentes normales y a dos por enlaces de hidrógeno, el oxígeno en el centro
del tetraedro y los cuatro hidrógenos en los vértices con cargas electrostáticas que difieren”.
Estos puentes de hidrógeno descubiertos por Pople, operan
con una fuerza mucho más débil que los enlaces covalentes normales pudiendo
estirarse, doblarse, y moldearse sin romperse.
Es así que estos enlaces pueden absorber, almacenar y ceder
energía, comportándose como si fueran unos resortes flexibles que modificando
sus características posicionales y espaciales de múltiples formas, almacenan
información en la estructura del agua, de una manera similar a como un
ordenador puede almacenar, captar y transmitir los elementos de la memoria.
La estructura del agua
está ordenada en tetraedros, de la
misma forma que un cristal de cuarzo. Esto está comprobado y es aceptado por la
mayoría de los físicos y químicos especializados en este campo, aunque
mantengan una actitud conservadora, típica de la ciencia dominante.
![]() |
| molécula de agua (H20) |
![]() |
| molécula de cuarzo (Si02) |
De acuerdo con las leyes de la mecánica cuántica y el principio de incertidumbre de Heisenberg, estos tetraedros que forman las unidades moleculares del agua presentan pulsos eléctricos ya que sus enlaces de hidrógeno cambian en covalentes con cargas eléctricas muy distintas, al mismo tiempo que los electrones que desaparecen de un vértice, aparecen en otro.
Los clusters de agua emiten señales de energía típicas relacionadas con el movimiento de sus moléculas individuales. En el agua, los clusters forman estructuras cuasi-cristalinas. Estas redes vibran con altas frecuencias de gran variabilidad, incluso pueden parecerse a las ondas de radio y ser captadas. Esto lo ha hecho un grupo de investigadores de la Universidad de Berkley, con un espectrómetro de absorción por infrarrojo.
Las moléculas del agua responden a las vibraciones del medio organizándose de acuerdo a la naturaleza de estas.
Alexander Lauterwasser, un investigador y fotógrafo alemán, realizó un trabajo fotográfico, basado a su vez en las investigaciones hechas por Ernst Chladni y Hans Jenny en el campo de la cimática. En 2002, publicó su libro Wasser Klang Bilder (Imágenes del sonido en el agua) con las imágenes de la superficie del agua puestas en movimiento por diferentes fuentes sonoras que iban desde ondas sinusoidales puras, música de Beethoven, Karlheinz Stockhausen e incluso cantos armónicos (difónicos). Estas son algunas de las imágenes obtenidas:
Patrones de sonido en el agua
La memoria del agua
Mediante diversos experimentos bioquímicos se comprobó que
la inmunoglobulina E (IgE), que es un
anticuerpo presente en las reacciones alérgicas e inflamatorias, puede estimular a
los leucocitos basófilos para
que liberen la histamina contenida en sus gránulos.
Lo notable es que en estos experimentos, como los realizados
por el médico inmunólogo J. Benveniste,
después de ser diluida la solución de IgE al 10-120, todavía ocurría una activa desgranulación de
los basófilos. Hay que aclarar que de acuerdo al número de Avogadro (que es el número de moléculas presentes en 1
mol de sustancia, NA =
6,022 x 1023 mol), las máximas
diluciones ya no contendrían moléculas del anticuerpo.
Esto demuestra que el agua preserva las características de
las sustancias con las cuales estuvo en contacto.
Esta capacidad del agua
para guardar información es el fundamento de la Homeopatía.
A principios 2001, científicos de la Queen's University de Belfast, efectuaron una serie de estudios sobre la Homeopatía con el objetivo de demostrar como falsa la teoría sobre la capacidad del agua de memorizar información. Estos investigadores, liderados por la Prof. Madeleine Ennis, llevaron a cabo un experimento de grandes dimensiones, tomando parte en él también universidades y laboratorios en Bélgica, Francia e Italia.
Los estudios comprobaron que las moléculas de agua tienden a organizarse entre ellas de maneras diversas y de forma estable, por lo que pueden memorizar información absorbida a su vez previamente de otras moléculas.
Las características físicas del agua, en especial las que involucran la estructura y capacidad de sus moléculas para agruparse de múltiples formas, están relacionadas con la calidad de la misma. Los modelos actuales para el comportamiento del agua líquida proponen que las estructuras principales que explican las propiedades anómalas características del agua, son las uniones icosaédricas de un número determinado de moléculas.
Se trata de una red cerrada de moléculas cuya estructura le permite al agua contraerse y expandirse para conservar el equilibrio entre sus puentes de hidrógeno. Estas estructuras aportan una gran estabilidad.
Otra comprobación interesante de esta fuerza subyacente que aporta orden, la hizo hace poco un grupo de investigadores de físico-química en la Universidad de Pensilvania. Descubrieron que las moléculas de los clusters se agrupan en estructuras de ordenación superior. Estas estructuras son, exclusivamente, los 5 cuerpos o sólidos Platónicos es decir: tetraedro, hexaedro, octaedro, dodecaedro y el icosaedro.
Una única molécula de H2O forma, como ya vimos, un simple tetraedro, y puede por ejemplo, agruparse en estructuras dodecaédricas de veinte moléculas individuales, lo que se parece al dibujo de una pelota de fútbol. De esta manera se constituyen en el agua complejas estructuras estables, quedando intactas incluso en el vapor de agua; lo que indica que poseen una gran energía en su interior.
A estas formaciones se las puede definir como estructuras con “densidad de información extremadamente alta“. El nivel de organización de estas formaciones es tan alto como el de los cristales (la estructura con más alto orden), por lo que a estos agrupamientos también se los conoce como: “cristales líquidos” o “agua cristalina”.
Linus Pauling ganador 2 veces del premio Nobel, a mediados de 1950, postuló la teoría de que las moléculas de agua podían presentarse unidas formando dodeicosaedros de caras hexagonales y pentagonales a las que llamó clatratos.
Clatratos
Un clatrato (del latín clathratus, "rodeado o protegido, enrejado") es una sustancia química formada por una red de un determinado tipo de molécula, como el agua, que atrapa y retiene a un segundo tipo diferente de molécula.
Un hidrato gaseoso es, por ejemplo, un tipo especial de clatrato en el que la molécula de agua forma una estructura capaz de contener un gas
El agua congelada puede crear celdas capaces de contener moléculas de gas, enlazadas mediante puentes de hidrógeno. Numerosos gases de bajo peso molecular, como el oxígeno (O), nitrógeno (N), dióxido de carbono (CO2), metano (CH4), ácido sulfihídrico (H2S), Argón (Ar), Kriptón (Kr), Xenón (Xe), etc., forman clatratos en ciertas condiciones de presión y temperatura. Cuando están vacías, estas celdas son inestables y colapsan formando hielo convencional.
La estructura del agua en nuestro cuerpo es en su mayor parte cristal líquido en forma de clatrato (H2O)37, es decir, un estado intermedio de la materia (mesomórfico), estable y que por ser cristal líquido conserva las propiedades de los líquidos más las propiedades de los cristales ópticos y eso lo convierte en un medio con capacidad para almacenar información (memoria).
Esta conformación permite que la información y la energía recorran todo el organismo a velocidad lumínica, aportando sincronía y coherencia. De hecho, estos fotones contienen una cantidad enorme de información.
Es el agua la que permite la conexión electromagnética (fotónica) de todo el cuerpo.
Si los cristales líquidos del agua orgánica tienen las propiedades de fluidez y movimiento de un líquido y la óptica de un cristal sólido, es evidente que además sirven como unidad de almacenamiento de memoria. De hecho estas propiedades explican que las células puedan procesar información en millonésimas de segundo.
Por otra parte las propiedades de los cristales líquidos han sido la base de grandes avances tecnológicos en el campo de la informática, las ciencias y las comunicaciones (ordenadores, pantallas de plasma, telefonía móvil, satélites, aparatos de diagnóstico en medicina, holografía, láseres, etc.)
Podemos decir que los seres humanos somos como un complejo ordenador biológico, donde las células se comunican a través de una pantalla de cristal líquido descodificando y proyectando hologramas.
Esta demostrado que el ADN tiene propiedades de antena (emite y recibe radiaciones, incluso más allá del espacio-tiempo) y que el interior de su molécula enrollada funciona como un superconductor.
Un superconductor se comporta de un modo muy distinto a los conductores normales: no se trata de un conductor cuya resistencia es cercana a cero, sino que la resistencia es exactamente igual a cero. Esto no se puede explicar mediante los modelos empleados para los conductores habituales.
La superconductividad se puede explicar como una aplicación del Condensado de Bose-Einstein, que es un estado de agregación de la materia que se da en ciertos materiales a muy bajas temperaturas. La propiedad que lo caracteriza es que una cantidad macroscópica de las partículas del material pasan al nivel de mínima energía, denominado estado fundamental.
El condensado es una propiedad cuántica que no tiene análogo clásico. Debido al principio de exclusión de Pauli, sólo las partículas bosónicas (como los fotones) pueden tener este estado de agregación (superposición).
Sin embargo, los electrones que son fermiones, pueden aparearse formando un par de fermiones que se comporta como un bosón. Esta pareja se denomina “par de Cooper”.
Las interacciones de los electrones entre sí están mediadas por la estructura cristalina del agua.
Nuestro cuerpo vibra y guarda información de acuerdo a nuestras emociones y a nuestra actividad mental... y el agua no olvida.
lunes, 28 de mayo de 2012
La sinfonía de las neuronas
El piloto consciente
Imagínate un avión atravesando el océano, el vuelo
transcurre con normalidad por lo que el piloto pasa a modo “automático”. El
piloto está presente, pero puede leer, comer, hablar con el copiloto
o la azafata, o tal vez se hecha un sueñito e incluso sueña.
De repente hay turbulencias o suena una alarma en el panel. El piloto asume el control consciente, observa lo que ocurre, se informa y corrige el problema. Una vez resuelta la situación deja el control de la aeronave nuevamente en modo automático, y regresa a su lectura, su charla o lo que sea.
De repente hay turbulencias o suena una alarma en el panel. El piloto asume el control consciente, observa lo que ocurre, se informa y corrige el problema. Una vez resuelta la situación deja el control de la aeronave nuevamente en modo automático, y regresa a su lectura, su charla o lo que sea.
Muchas de las actividades cognitivas del cerebro pueden llevarse a cabo en ambos modos: manual y automático, o sea, consciente y no consciente, por ejemplo:
-el procesamiento sensorial
-el control del comportamiento
-el aprendizaje
-la memoria
-la atención y otras funciones mentales superiores como la concentración y el foco
-el sueño
-el control del comportamiento
-el aprendizaje
-la memoria
-la atención y otras funciones mentales superiores como la concentración y el foco
-el sueño
-los movimientos
oculares
-algunas funciones
viscelares como la respiración, micción, sexo, etc.
Estas actividades son el resultado del procesamiento en
paralelo de la red neuronal multidimensional. Si bien el cerebro puede ser
visto como un superordenador biológico, ya que muchos de sus procesos son
computacionales y siguen algoritmos, la experiencia subjetiva y otras
cualidades de la conciencia no pueden ser explicadas matemáticamente, de hecho
por ningún lenguaje.
Las funciones cognitivas pueden realizarse de forma consciente o no consciente….
¿Cuál es la diferencia entre ambos modos?...Las ondas
gamma.
La sincronía gamma
Cuando las funciones cognitivas son conscientes, van
acompañas por ondas de alta frecuencia conocidas como sincronía gamma.
![]() |
| ondas gamma |
Las ondas gamma son responsables de las actividades mentales
superiores.
La percepción consciente, coherente y unificada, se
relaciona con periodos transitorios de pulsos sincrónicos de ondas gamma, en
los cuales conjuntos completos de neuronas de diferentes partes del cerebro se activan
de forma simultánea.
Algunos estudios
recientes indican que la introspección mental (visión interior) y la capacidad
de resolver problemas, están relacionadas con ondas sincrónicas de alta
frecuencia.
Oscilaciones coherentes de variados orígenes, distribuidas por todo el cerebro y actuando simultáneamente, que armonizan y "afinan" como una orquesta sinfónica.
Oscilaciones coherentes de variados orígenes, distribuidas por todo el cerebro y actuando simultáneamente, que armonizan y "afinan" como una orquesta sinfónica.
Cuando estas descargas neuronales se sincronizan entre sí se
generan redes transitorias que integran los procesos neurológicos diseminados
por todo el cerebro en funciones superiores de carácter cognitivo y afectivo.
Hay ondas gamma lentas y rápidas que proceden de distintas
zonas del cerebro, del mismo modo que las emisoras de radio transmiten en
distintas frecuencias.
Cuando las células del cerebro necesitan conectarse entre
sí, sincronizan su actividad, "sintonizando" su longitud de onda con
la de las demás.
Esto se ha estudiado en el hipocampo, (estructura del cerebro medio relacionada con la memoria y el aprendizaje) donde, literalmente, existe un sofisticado sistema de comunicación por radio. Las frecuencias bajas sirven para transmitir recuerdos de experiencias pasadas, y las altas para transmitir lo que ocurre en el momento presente.
Esto se ha estudiado en el hipocampo, (estructura del cerebro medio relacionada con la memoria y el aprendizaje) donde, literalmente, existe un sofisticado sistema de comunicación por radio. Las frecuencias bajas sirven para transmitir recuerdos de experiencias pasadas, y las altas para transmitir lo que ocurre en el momento presente.
Es importante resaltar que este patrón de actividad es capaz
de inducir modificaciones sinápticas, es decir, cambios estructurales y físicos
duraderos en la forma en la que las neuronas se conectan entre sí.
Todo acto cognitivo implica la coordinación de numerosas
regiones neuronales. La coordinación se basa en la formación transitoria de
grupos de neuronas que son sincronizados en sus fases (sus ondas "suben y
bajan juntas"), este estado de coherencia permite la sincronía, a su vez
esta sincronía de fases genera la experiencia consciente unificada.
De acuerdo a las descripciones clásicas, el procesamiento de
la información en el cerebro sigue dos caminos fijos, que incluyen principalmente al tálamo, al tallo cerebral y a la neocorteza, que interconecta con el resto de las estructuras. Sin embargo estudios
actuales demuestran que su funcionamiento es mucho más flexible, por ejemplo:
entre los miles de señales que recibe una célula del cerebro, ésta puede
"decidir" escuchar las de un tipo e ignorar las otras, y esta selección
que realiza cambia constantemente.
Cuando se perturba la sincronía neuronal en la corteza prefrontal del cerebro, se
interrumpe la comunicación entre esta región y otras áreas cerebrales,
produciendo percepciones, pensamientos y emociones alteradas.
Efectos de la meditación en
el cerebro
La práctica de zazen incrementa la sincronía gamma. Esto ha
sido demostrado en numerosas investigaciones.
Estas ondas gamma reflejan la coherencia de la actividad cerebral
y se detectan durante estados de atención y concentración. Es un estado supraconsciente, es decir, una expansión de la conciencia que se manifiesta naturalmente a partir de la concentración y la observación relacionadas con la respiración, la inmovilidad y el equilibrio de la postura.
Esta coherencia de la actividad cerebral se corresponde con una
reorganización de las conexiones cerebrales. La formación de nuevas conexiones
y la flexibilidad de las redes neuronales manifiestan la capacidad plástica del
cerebro.
La cantidad de horas de meditación también genera un efecto
“duradero” en la configuración de las redes de neuronas. Este fenómeno llamado
“potenciación a largo término” (PLT) esta relacionado con la fuerza de las
conexiones sinápticas.
También se registra un aumento de las ondas gamma después de
la meditación, esto implica un impacto a corto plazo en la dinámica cerebral.
Este estado de conciencia produce una verdadera reorganización del cerebro, incrementando su eficacia en el procesamiento de información y la generación de respuestas.
Estos beneficios son inconscientes, o en todo caso no son algo que se busque conscientemente durante la práctica de la meditación.
La coherencia y el aumento de la sincronía neuronal son el resultado de la unidad de la mente y el cuerpo en el instante presente.
Cuanto más "afinadas" estén las neuronas, mejor sonarán, pero para que el sonido de la orquesta resulte armónico, rítmico y melodioso, depende de la dirección.
Este estado de conciencia produce una verdadera reorganización del cerebro, incrementando su eficacia en el procesamiento de información y la generación de respuestas.
Estos beneficios son inconscientes, o en todo caso no son algo que se busque conscientemente durante la práctica de la meditación.
La coherencia y el aumento de la sincronía neuronal son el resultado de la unidad de la mente y el cuerpo en el instante presente.
Cuanto más "afinadas" estén las neuronas, mejor sonarán, pero para que el sonido de la orquesta resulte armónico, rítmico y melodioso, depende de la dirección.
La directora de la orquesta es la conciencia.
viernes, 9 de marzo de 2012
Los misterios de la percepción
Como hemos visto anteriormente, la información en el microscópico mundo cuántico puede viajar hacia
atrás en el tiempo, mientras que en el nivel macroscópico de la realidad cotidiana,
la información solo puede seguir la vía clásica, es decir, del pasado al
futuro.
Debido a una “particularidad” de la percepción, el mundo que
experimentamos nos parece objetivo y concreto, separado de nosotros, y además tenemos
la impresión de que el tiempo transcurre, lo que nos da una sensación de
continuidad y la ilusión de que la vida “va pasando”.
Sin embargo la solidez de la materia es debida a la altísima frecuencia en la
que vibran los átomos y a que sus partículas constituyentes, como el electrón,
el protón o el neutrón, son fermiones.
¿Qué es un fermión?
El fermión es uno de los dos tipos básicos de partículas que existen en la naturaleza (el otro tipo son los bosones, como el fotón).
Los fermiones son de dos tipos: los constituyentes del núcleo atómico como los protones y los neutrones ( que a su vez están compuestos de partículas más pequeñas: los quarks) y los electrones, que orbitan el núcleo.
El fotón es un tipo de bosón. Los bosones no tienen masa y por eso no pueden formar materia (la luz es inmaterial), son vehículo de energía e información.
La materia ordinaria está básicamente formada por fermiones y a ellos debe prácticamente toda su masa.
El principio de exclusión de Pauli obedecido por los fermiones es el responsable de la "impenetrabilidad" de la materia ordinaria, que hace que esta sea una substancia extensa. El principio de Pauli también es responsable de la estabilidad de los orbitales atómicos, lo que permite la complejidad de los procesos químicos.
Este principio establece que en un mismo sistema dos fermiones no pueden tener un mismo estado cuántico y también que dos electrones en la corteza de un átomo no pueden tener al mismo tiempo los mismos números cuánticos.
A diferencia de los fotones, que pueden estar en un mismo estado cuántico de partícula, como en el láser, que es un haz de luz coherente (no diverge como la luz blanca), ya que una multitud de ellos pueden estar en estado de superposición.
Los fotones pierden su individualidad pero no su información.
La memoria, que nos permite aprender y seleccionar, conecta los momentos y rellena los espacios, aunque generalmente se mezcla con la imaginación, con falsos recuerdos y otras informaciones. Nos brinda continuidad mental, pero inevitablemente nos hace vivir en el pasado y muchos de los recuerdos que nos parecen “vívidos” corresponden a fabricaciones mentales, un collage de información retocada y ensamblada, que probablemente no coincide con los hechos tal cual fueron.
Somos vehículo de experiencias y de información, sin esta aparente
solidez y continuidad de nuestra realidad física nos sería imposible realizar
una experiencia individual y consciente e interactuar con el entorno.
Pero la otra cara de la moneda, y esto hay que tenerlo en cuenta, es
que la realidad que percibimos corresponde solamente a una descripción. Las
cosas no son lo que parecen.
Todo se pasa dentro del
cerebro
El cerebro se encarga de ordenar y gestionar la información y en
consecuencia proyectar una realidad, como un holograma perfectamente diseñado que
modela la geometría del espacio-tiempo. Una imagen en 3D densa y persistente, (o
4D si agregamos el tiempo).
Otra habilidad del cerebro es
la de hacernos creer que lo que percibimos sucede afuera.
Pero el niño que vemos jugando o el sonido del pájaro que canta,
suceden dentro del cerebro. Son construcciones producto de la actividad
neuronal, afuera solo hay bits de información y campos de energía. Señales y
patrones de interferencia que son decodificados e interpretados por nuestro
procesador central.
La mayor parte de la información que gestiona el cerebro se encuentra fuera del mismo, o
sea, en el campo. La interacción
entre ambos es continua, de hecho no hay separación.
Las variaciones en uno generan una reacción en el otro.
Verdaderamente somos modelados y controlados por el campo, del
cual surgimos. Algunos llaman a este campo: el mar de potencialidad infinita.
Cuando nos damos cuenta de este hecho, el espacio deja de estar
vacío y se vuelve consciente, vivo, una extensión de nuestro ser.
En esencia, nuestro mundo de personas, objetos y situaciones concretas,
corresponde en verdad a una dinámica de flujos y condensaciones de energía e
información que el cerebro traduce, interpreta y selecciona, según su
programación, para luego proyectar una realidad (entre tantas).
Una realidad que se nos presenta bien concreta, duradera y a veces
dolorosa, pero que tiene la misma solidez que un sueño.
Van Gogh - Starry night
Estos infinitos campos de energía vibran en diferentes frecuencias
y crean los múltiples niveles de la realidad.
La película de la vida
Lo que percibimos nos parece “real” debido a la habilidad del cerebro
de captar y seleccionar determinados campos de energía e información y
proyectar una realidad “humana” concreta, con tanta eficacia que tendemos a creer
que lo que percibimos tiene existencia propia (particular) y separada de
nosotros.
Sujeto y objeto por separado.
Sujeto y objeto por separado.
Así también nos percibimos: como organismos particulares,
individuales y aislados.
Cuerpos físicos con ideas, sentimientos y una historia personal.
Vemos la particularidad, la materialidad, nuestro lado individual pero
no el lado interconectado e interdependiente.
Estamos condicionados para ver la forma y el reflejo de las cosas
y por eso nos identificamos con ello fácilmente.
Apreciamos las ramas y los frutos pero no consideramos las raíces
y esto, es fuente de error y contradicciones, ya que nos da una visión parcial y tendenciosa de lo que percibimos.
Cuando solo nos quedamos con el reflejo de las cosas y no vemos más allá, la vida se vuelve superficial y condicionada por valores arbitrarios
(educación, modas, hábitos y adicciones, mentalidad, etc.), muchas veces alejados de nuestro
ser biológico.
En los niveles fundamentales solo existe la realidad del perpetuo
cambio y la interconexión. No hay separación. Las cosas no existen por si mismas ni tienen
sustancia propia. No son ni buenas ni malas, ni mejores ni peores. Todo depende de las circunstancias y de los efectos que generen.
Nuestro cuerpo cambia todo el tiempo: tejidos, células, moléculas
y partículas son recicladas permanentemente con el medio. No hay nada que
podamos identificar como propio. Somos parte
del universo, una parte del todo. Una pequeña parte que es reflejo y
expresión del todo, y que de hecho, contiene la información de la totalidad.
Es nuestro lado interconectado, entrelazado con todo lo demás.
Para vivir la vida en plenitud, con salud y felicidad, y acceder a
un nivel superior de conciencia, es importante conocer y experimentar todos los
aspectos de nuestra existencia. Lo que vemos y lo que no vemos. La particularidad
y la interconexión.
Por ejemplo, si decimos que somos una bolsa parlante de piel llena de
huesos y preocupaciones y que además huele y duele, es cierto.
Pero si decimos que somos seres luminosos, ensamblados con material cósmico imperecedero, conectados con todo y dotados de la misma energía que el sol y las estrellas y la conciencia misma del universo, también es cierto.
Pero si decimos que somos seres luminosos, ensamblados con material cósmico imperecedero, conectados con todo y dotados de la misma energía que el sol y las estrellas y la conciencia misma del universo, también es cierto.
No se trata de esto o aquello. Simplemente somos todo al mismo
tiempo.
Solo depende de cual de los aspectos prevalece en nuestra vida, si el ser aislado y sufrido, más bien opaco o el ser conectado, despreocupado y brillante.
Solo depende de cual de los aspectos prevalece en nuestra vida, si el ser aislado y sufrido, más bien opaco o el ser conectado, despreocupado y brillante.
Trascender los límites de la realidad cotidiana es fundamental.
Ir más allá de la mente personal y de los propios puntos de vista.
Además de generar confianza y un sentimiento acogedor, el hecho de
trascender la individualidad y ser conscientes de la conexión con todo lo que
percibimos, representa una fuente preciosa de energía e información, que cuando
estamos “aislados” o desconectados no podemos acceder, y así la vida se vuelve
limitada, estrecha y con menos posibilidades.
Cuando se dice: “conócete a ti mismo”, no es solo una frase
intelectual. Hay que volverse íntimo consigo mismo. Conocer su verdadera
naturaleza implica también trascender la percepción ordinaria, y esto incluye al
silencio y la no acción.
La práctica regular de la meditación es esencial. (zazen)
La práctica regular de la meditación es esencial. (zazen)
Naturalmente se apaga la actividad consciente, que mantiene a la
conciencia en una determinada frecuencia y nivel, generando siempre la misma
realidad, la misma “particularidad”.
Cuando trascendemos el pensamiento consciente, que es la base de
nuestra individualidad, podemos sintonizarnos con nuestro espíritu universal,
eterno, ilimitado, conectado con todas las existencias.
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miércoles, 29 de febrero de 2012
Tiempo y conciencia II
El momento presente
Cada experiencia consciente es un momentos discreto (separado), que se encadena con el momento contiguo, forman un flujo en el tiempo, o más bien un collage
de momentos organizados arbitrariamente, cuya continuidad es una
ilusión de la memoria.
Incluso esta "cadena" de pensamientos que crea una verdadera corriente de conocimiento, esta formada por información "residual" en la memoria, programas subconscientes y otras vibraciones que no registramos y ni siquiera nos pertenecen.
En cualquier caso, nos percibimos
conscientemente como una continuidad, un "flujo" de
tiempo, y este aparente flujo del tiempo además puede variar.
Todos experimentamos la “relatividad” del tiempo. Ante
situaciones extremas o no ordinarias, la noción del tiempo cambia.
Durante zazen, la
percepción del tiempo varía. La inmovilidad y el no pensamiento modifican
drásticamente la geometría del espacio-tiempo (la realidad, en otras palabras), permitiendo que la conciencia se
expanda y cambie de dimensión al no encontrar los límites de la percepción
ordinaria ni del pensamiento consciente.
Si estamos con alguien que amamos el tiempo pasa más rápido
que si estamos con alguien que no queremos. Si hacemos algo que nos gusta, el
tiempo pasa “volando”, pero cuando hacemos algo que no nos agrada el tiempo
pasa lento…muy lento…
Algunos deportistas de alto nivel, como el jugador
de fútbol Lionel Messi o el atleta Usaín Bolt son capaces de sobresalir porque se mueven mucho más rápido que sus rivales, los cuales parecen reaccionar en cámara lenta.
Velocidad física a un lado, esta capacidad se relaciona con un aumento en la frecuencia de los eventos conscientes en las neuronas
implicadas.
Por ejemplo, si Messi
tiene 60 eventos conscientes por segundo, y los defensores sólo tienen
40 eventos conscientes por segundo (que es la media), Messi tiene 50% más de
percepciones, decisiones y reacciones sobre cualquier intervalo de
tiempo, dado que sus rivales parecerán moverse “más lentamente”. Es decir, su cerebro procesa mas información y más rápido. Como los procesadores actuales de 5ª generación (Pentium de doble núcleo) con respecto a los de hace más de 5 años (Pentium 4).
El caso contrario es, por ejemplo, alguien que ha bebido
alcohol en exceso. El alcohol, que es un depresor del sistema nervioso provoca
menos eventos conscientes por segundo, y por lo tanto su
percepción consciente es que los acontecimientos en el resto del
mundo se están produciendo con mayor rapidez que el ritmo de su
propia percepción (por eso no es una buena idea conducir un
coche en estas condiciones).
Esta modificación en el hardware cerebral es una característica de la evolución humana, las nuevas generaciones vienen con un sistema físico mejor adaptado y que rinde más, o sea, más inteligente. Algunos individuos se adelantan a su tiempo y pueden tomar el camino de la genialidad...o la locura, depende.
También dada la plasticidad del cerebro, con entrenamiento adecuado, una persona puede cambiar su programación, mejorar el procesador, aumentar el número de conexiones neuronales y optimizar el funcionamiento cerebral, lo que se traduce en una mayor inteligencia y expansión de su conciencia. Esto brinda un número mayor de posibilidades al gestionar el cerebro más cantidad de información simultáneamente.
Esta modificación en el hardware cerebral es una característica de la evolución humana, las nuevas generaciones vienen con un sistema físico mejor adaptado y que rinde más, o sea, más inteligente. Algunos individuos se adelantan a su tiempo y pueden tomar el camino de la genialidad...o la locura, depende.
También dada la plasticidad del cerebro, con entrenamiento adecuado, una persona puede cambiar su programación, mejorar el procesador, aumentar el número de conexiones neuronales y optimizar el funcionamiento cerebral, lo que se traduce en una mayor inteligencia y expansión de su conciencia. Esto brinda un número mayor de posibilidades al gestionar el cerebro más cantidad de información simultáneamente.
Otra de las características extrañas de la
conciencia es la sincronía temporal de los estímulos
sensoriales.
Incluso los actos simples como caminar, involucran una
cantidad enorme de estímulos sensoriales (que en esencia son energía e información) que son coordinados de
manera compleja para darnos una sensación de percepción unificada.
Las sensaciones táctiles de los pies en contacto
con el piso viajan a través de las vías
nerviosas sensitivas en un recorrido bastante largo y lento, debido
a los tiempos de conducción y los retrasos sinápticos, a través
de las piernas y la médula espinal hasta el cerebro… pero
la información visual de ver a nuestros pies en contacto
con el piso llega a nuestro cerebro mucho más rápido a
través de los nervios ópticos.
Sin embargo, percibimos la información visual y
táctil como simultáneas.
Nuestra percepción consciente no es sincronizada (vemos
a nuestros pies golpear el piso y una fracción de segundo más
tarde los sentimos golpear el piso), pero los recordamos como
sincronizados, el cerebro hace una revisión globalizada del suceso.
Esto implica que nuestra visión de la
realidad es puramente una construcción, o sea, una ilusión.
Otra explicación es que las
percepciones rápidas (visión) se retrasan para esperar
a la percepción lenta (tacto).
Esto implica que estaríamos constantemente "viviendo
en el pasado”.
Nuestra
conciencia va retrasada con respecto a la realidad.
Hay otro hecho. La evidencia experimental sugiere que
el cerebro refiere la información "hacia atrás en el
tiempo".
De hecho esta referencia hacia
atrás puede ser algo trivial, lo que nos permite vivir el
momento presente a pesar de los retrasos finitos en nuestra
experiencia sensorial. Este mecanismo nos permite actuar, y
luego un poco más tarde decidir acerca de la acción.
En el reino cuántico el tiempo es incierto
y los eventos se pueden ejecutar en el sentido inverso. De manera que la información puede provenir del futuro y a su vez del presente enviar información al pasado.
Hablamos de presente, pasado, futuro, pero en el nivel fundamental no hay separación.
Cada punto de la existencia contiene al pasado y al futuro.
Desde este "aquí y ahora" podemos enviar y recibir información de todas las direcciones del tiempo y el espacio.
Podemos modificar un recuerdo, embellecerlo, iluminarlo y ese hecho ya está iluminando nuestro presente.
Podemos enviar información al futuro, modelando sutilmente la geometría del espacio-tiempo con un propósito o una intención y al mismo tiempo recibir información de nuestro futuro.
Seguramente nuestro ser de mañana estará recordando este hoy de la misma forma que nuestro ser de hoy recuerda ayer.
Verdaderamente está más cercano a la magia que a la ciencia.
Es difícil comprender esto conscientemente ya que la experiencia consciente se mueve hacia adelante en el tiempo, de pasado a futuro y la mente inevitablemente tiende a hacer categorías y a darle forma a las cosas.
Pero en los niveles fundamentales todo es posible. Es cuestión de probabilidades. La intención es determinante. La intención es el propósito focalizado. Es la conciencia enfocada en algo. En el microscópico mundo cuántico la conciencia genera densidad de energía e información en cualquier punto y esto modifica (curva y modela) la geometría del espacio-tiempo, es decir el sustrato de la realidad.
Nuestro cerebro está acostumbrado a "particularizar" lo que percibe ya que el sistema de sensores (órganos de los sentidos) esta diseñado para captar partículas (forma, materia), pero, y esto es un hecho,
existen al mismo tiempo una infinidad de campos de energía e información que se condensan momentáneamente en materia, partículas, con información y existencia propia.
A esto la física lo llama dualidad onda-partícula.
En realidad lo que percibimos como sólido y "real" es el resultado de múltiples interconexiones y no existe por si mismo. La realidad fundamental es de interconexión, de interdependencia de todos los seres, cosas y fenómenos.
En el nivel cuántico se le llama entrelazamiento. Las partículas surgidas de la misma fuente comparten la información, permanecen entrelazadas (entangled) más allá del tiempo y el espacio. La información que recibe una la registra la otra (u otras) instantáneamente. La transferencia de información hacia atrás en el tiempo puede explicarse así por el entrelazamiento cuántico.
Este principio de la mecánica cuántica y que es uno de los fundamentos de la física moderna, es la base de la enseñanza de Buda y de otros maestros espirituales desde hace miles de años.
La realidad que percibimos (incluso cada uno de nosotros), es solo una manifestación, un fenómeno emergente y pasajero surgido del campo de infinitas posibilidades.
La esencia de nuestra vida no es la forma sino la interconexión con todos los seres y cosas.
One heart, one love...
Hablamos de presente, pasado, futuro, pero en el nivel fundamental no hay separación.
Cada punto de la existencia contiene al pasado y al futuro.
Desde este "aquí y ahora" podemos enviar y recibir información de todas las direcciones del tiempo y el espacio.
Podemos modificar un recuerdo, embellecerlo, iluminarlo y ese hecho ya está iluminando nuestro presente.
Podemos enviar información al futuro, modelando sutilmente la geometría del espacio-tiempo con un propósito o una intención y al mismo tiempo recibir información de nuestro futuro.
Seguramente nuestro ser de mañana estará recordando este hoy de la misma forma que nuestro ser de hoy recuerda ayer.
Verdaderamente está más cercano a la magia que a la ciencia.
Es difícil comprender esto conscientemente ya que la experiencia consciente se mueve hacia adelante en el tiempo, de pasado a futuro y la mente inevitablemente tiende a hacer categorías y a darle forma a las cosas.
Pero en los niveles fundamentales todo es posible. Es cuestión de probabilidades. La intención es determinante. La intención es el propósito focalizado. Es la conciencia enfocada en algo. En el microscópico mundo cuántico la conciencia genera densidad de energía e información en cualquier punto y esto modifica (curva y modela) la geometría del espacio-tiempo, es decir el sustrato de la realidad.
Nuestro cerebro está acostumbrado a "particularizar" lo que percibe ya que el sistema de sensores (órganos de los sentidos) esta diseñado para captar partículas (forma, materia), pero, y esto es un hecho,
existen al mismo tiempo una infinidad de campos de energía e información que se condensan momentáneamente en materia, partículas, con información y existencia propia.
A esto la física lo llama dualidad onda-partícula.
En realidad lo que percibimos como sólido y "real" es el resultado de múltiples interconexiones y no existe por si mismo. La realidad fundamental es de interconexión, de interdependencia de todos los seres, cosas y fenómenos.
En el nivel cuántico se le llama entrelazamiento. Las partículas surgidas de la misma fuente comparten la información, permanecen entrelazadas (entangled) más allá del tiempo y el espacio. La información que recibe una la registra la otra (u otras) instantáneamente. La transferencia de información hacia atrás en el tiempo puede explicarse así por el entrelazamiento cuántico.
Este principio de la mecánica cuántica y que es uno de los fundamentos de la física moderna, es la base de la enseñanza de Buda y de otros maestros espirituales desde hace miles de años.
La realidad que percibimos (incluso cada uno de nosotros), es solo una manifestación, un fenómeno emergente y pasajero surgido del campo de infinitas posibilidades.
La esencia de nuestra vida no es la forma sino la interconexión con todos los seres y cosas.
One heart, one love...
lunes, 27 de febrero de 2012
Tiempo y conciencia
La conciencia crea el tiempo
¿Qué es
el tiempo? ¿Qué relación tienen el tiempo y la conciencia? ¿Existe el tiempo
fuera de la conciencia?
La idea de que el tiempo es un proceso que
"fluye" en una sola dirección es ilusoria, ya que si el
tiempo fluyera lo haría en un medio o por un vaso, como las
radiaciones o un fluido, y no es así.
Pero además, ¿minutos de que? ¿Qué es una hora?
¿Por qué se producen los procesos de forma
unidireccional en el tiempo?
Si consideramos que la conciencia es la que crea el espacio-tiempo, es más fácil comprender
la “relatividad” del tiempo y del espacio. Dicho de otra forma: el tiempo no
tiene existencia propia, no existe fuera del espacio y del observador
(conciencia).
El concepto de tiempo “absoluto” corresponde a la física clásica donde el tiempo es el
mismo para todos los observadores.
En física relativista la medida del transcurso del tiempo depende del sistema de referencia donde esté situado el observador y de su estado de movimiento, es decir, diferentes observadores miden diferentes tiempos transcurridos entre dos eventos que se encuentran causalmente conectados. Por tanto, la duración de un proceso depende del sistema de referencia donde se encuentre el observador.
¿Pero
que pasa con el tiempo en si mismo?
Si bien en la vida cotidiana dependemos de
la hora, podemos decir que es más bien un arreglo humano para organizar la
actividad y el trabajo, y aunque una hora es una hora en cualquier parte, la duración del
tiempo es relativa.
El tiempo
solo puede ser comprendido por el
conocimiento interior al cual pertenece.
Cada momento o evento consciente
corresponde a una nueva organización de la geometría del espacio-tiempo, que se
selecciona a nivel de la escala de Planck de manera irreversible.
Cada momento
tiene su propia realidad con su propio tiempo y espacio.
La escala de
Planck (ℓP) es la distancia o longitud por debajo de la cual el
espacio deja de tener una geometría clásica (formas geométricas, etc.). No
es posible tratar una medida de esta magnitud en los modelos actuales de la física.
La geometría
euclidiana es aquella que estudia las propiedades del plano, la recta y el espacio tridimensional. Con frecuencia, geometría euclidiana es
sinónimo de geometría clásica.
En todo el dominio de la física clásica que abarca
desde las leyes de Newton hasta la teoría de la
relatividad general de Einstein, se considera que el espacio es un continuum infinitamente divisible y
que visto al microscopio es localmente como el espacio euclídeo.
Sin embargo a escalas de longitud tan increíblemente
pequeñas como la longitud de Planck la concepción clásica del espacio como un continuum con rectas y planos, deja de ser válida, ya que a esas escalas el espacio (y el tiempo) de hecho tienen un comportamiento cuántico. Es decir, probabilístico e indeterminado. En otras palabras, en los niveles fundamentales, más allá del átomo, las partículas se comportan de manera imprevisible y no determinada, solo podemos referirnos a ellas en términos de probabilidades.
En los niveles esenciales, todo es posible.
Una vez producida la reducción o el colapso
de la función de probabilidades en una determinada, la información sigue la vía clásica,
donde no
hay vuelta atrás a lo largo del mismo camino, que no sigue un algoritmo. El proceso
es irreversible y no computable.
En
los niveles cuánticos no manifestados,
los estados existen de manera superpuesta y coherente, pero una vez
elegido uno de los tantos estados posibles (reducción o colapso), ya no hay
vuelta atrás, la materia, el tiempo y el espacio se comportan como los
conocemos.
Los eventos de reducción objetiva (colapsos de la
función de onda) "se incrementan" hacia adelante en la geometría del espacio-tiempo.
Con frecuencia decimos: “el tiempo pasa”, pero es la conciencia, como una secuencia de
eventos conscientes (al igual que fotogramas), la que pasa y reorganiza la geometría fundamental del
espacio-tiempo, o sea, la realidad.
El flujo unidireccional y ordenado del tiempo es una función de nuestra conciencia.
La conciencia es una "corriente" de eventos discretos y no un estado continuo.
La
conciencia crea el tiempo y por lo tanto el espacio
Cada
evento discreto, o sea, cada instante consciente, representa un estado de reducción en una de las tantas
posibilidades, es el resultado del colapso o caída de la onda de posibilidades
no manifestadas, en una partícula de conocimiento. La palabra discreto proviene
del latín discretus, que
significa "separado". En matemáticas y física, una
función, variable o sistema se considerarán discretos, en contraposición
a continuos, si son divisibles un número finito de veces. Así,
el conjunto de los números naturales (1, 2, 3, 4, etc.) es
un conjunto discreto, así como también lo es la energía de los estados cuánticos.
La
“continuidad” es una ilusión creada por el cerebro para brindar coherencia y esta
relacionada con la memoria y el
pensamiento consciente de tipo
secuencial (encadenado), vinculado a la actividad del neocórtex (particularmente
en el lóbulo frontal).
Es como
un film, vemos el movimiento, la acción, incluso “vivimos” la historia, los
protagonistas, el significado, los efectos especiales, etc., sin embargo todos
sabemos que son fotogramas que al
ser pasados a una determinada velocidad crean la ilusión de continuidad.
Podríamos describir nuestro flujo de conciencia como una serie de "engañosos” presentes de corta
duración de
los que somos inmediatamente sensibles sin cesar.
Cada momento o evento
consciente es un fotograma.
La conciencia es sólo momentánea... lo que
consideramos como conciencia es una secuencia de momentos, que se
encadenan unos a otros... cada momento de la
conciencia sólo dura un período muy corto de tiempo, tan solo
un 1/64 del chasquido de dos dedos.
Con la practica regular de zazen es posible detectar el paso de un momento a otro,
de un pensamiento a otro…pensamiento…no pensamiento…pensamiento…Es lo que se
llama pensar sin pensar o pensar desde el fondo del no pensamiento. Se puede
observar el origen y el final de un pensamiento, sin hacer que se encadene con
ningún otro. Es decir, sin que en el cerebro haya una reacción generalizada de ondas de alta
frecuencia ni flujo de pensamientos que “encienda” la actividad del neocórtex.
Lo que consideramos como “presente” es en realidad el "pasado", esto es debido a que funciona lo que se describe como memoria de
trabajo.
Podemos considerar el momento
presente, pero cuando lo hacemos ya pasó, por eso tenemos la impresión de que
el tiempo transcurre. El hecho es que vamos de ahora en ahora, y cada ahora
tiene su existencia única y definitiva y su propia geometría espacio-temporal.
La memoria de trabajo se refiere a la capacidad de
almacenamiento temporal y a la forma de manipulación de la información
guardada.
A nivel neurofisiológico, consiste en la activación de un
grupo de neuronas neocorticales que se mantienen activas en la corteza prefrontal (lóbulofrontal) por la información contenida en esa red y para ser usada para una
acción anticipada. El rol de la corteza prefrontal en la memoria de trabajo es
fundamental.
La memoria de trabajo requiere la activación de un circuito
de neuronas, el cual activa en sí la memoria propiamente dicha. Esta memoria,
si bien es activada desde la corteza prefrontal, requiere a su vez la
activación del resto de estructuras cerebrales implicadas, como el lóbulo
temporal para el significado y
la audición, el lóbulo parietal relacionado con la comprensión, la asociación y la sensibilidad (dolor, tacto) y el lóbulo occipital para la imagen visual.
Podemos compararla con la memoria RAM en las computadoras.
La memoria de trabajo
es fundamental para realizar un análisis y síntesis de la información y retener
datos necesarios para la consecución de un determinado proceso mental.
Si se afecta este tipo de memoria operativa afectará a un
gran número de procesos de aprendizaje, provocando una disminución de la
atención, dificultad para inhibir estímulos irrelevantes, problemas en el
reconocimiento de prioridades, en la resolución de un problema y en la
planificación y ejecución de un plan.
De todas formas, la memoria no es un dispositivo ubicado solamente en alguna o en varias partes del cerebro, y si bien depende de la integridad de ciertas estructuras cerebrales (como el hipocampo y la corteza frontal) según investigaciones actuales, el cerebro gestiona esta actividad en su conjunto y en interdependencia con los campos de información (como una verdadera red informática).
continúa...
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