jueves, 28 de diciembre de 2017

Aprende a unificar la mente y el cuerpo

por Mariano Giacobone

Lo limitado y lo infinito


El punto y la realidad

El punto es infinito en si mismo.
Se dice que fundamentalmente todo es unidad.
La conciencia es infinita y existe en todos partes, sin límites.

La energía circula, vibra, se condensa en materia, se polariza, nunca está quieta, no tiene forma fija ni límites. Entonces, si todo está integrado con todo y todo es unidad, ¿cómo aparecen los límites entre las cosas?
¿Cómo es que interactúa el infinito con lo finito?, ¿puede un sistema ser finito e infinito a la vez?

Generalmente los consideramos separados, si algo es finito no puede ser infinito.

Esto se ve claramente en la Física, hay un física para lo grande que describe un universo continuo hasta el infinito, de acuerdo a la relatividad de Einstein.

Por otra parte la física cuántica predice un espacio limitado y finito, en el que las partículas aparecen y desaparecen, La primera, la relatividad: la física de lo grande, es determinista y la segunda, la mecánica cuántica: la física de lo pequeño, es probabilística.

Hasta el presente no se consigue unificarlas en una sola teoría, Einstein trató pero no pudo.

Podemos observar esta separación entre lo infinito y lo limitado también en la sociedad.

La espiritualidad tiende a pensar en términos de infinito, de conciencia, de sistemas abiertos y entrelazados, mientras que la ciencia piensa en términos racionales, en sistemas cerrados, limitados y finitos. Y entre las dos no hay entendimiento. Si es de rigor científico pierde espiritualidad y si es espiritual la ciencia queda afuera.

Esta dicotomía se ve en la percepción que tenemos de la existencia y de la no existencia. Si algo existe no puede no existir y si no existe, no existe. Nos cuesta de entrada comprender que algo exista y no exista al mismo tiempo.

Sin embargo aunque sean aspectos aparentemente opuestos son complementarios, uno depende del otro.
La existencia contiene en esencia a la no existencia, es decir, los límites de la existencia contienen lo infinito de la no existencia.

Si nuestro cuerpo tiene un límite finito, ¿como puede contener a lo infinito?

Veámoslo desde la perspectiva del punto.

Un punto es la menor fracción indivisible. Es un concepto abstracto.
Se dice que un punto no tiene dimensiones (0D o N-dimensiones), o sea que también tiene infinitas dimensiones (infinitos vectores que convergen y se cancelan precisamente en ese punto).
Algunos sostienen que al no poseer dimensiones y no encerrar volumen, el punto no existe.

Una sucesión de puntos forman una línea, que convencionalmente se considera de una dimensión (1D). Siguiendo la misma idea, entonces tampoco existe. Si unimos cuatro líneas formando un cuadrado, ahora tenemos un plano de dos dimensiones (2D), pero como no tiene volumen no ocupa espacio por lo tanto no se puede decir que exista.
Continuamos uniendo planos, en este caso 6, y obtenemos una figura tridimensional, un cubo (3D), que contiene volumen y por lo tanto lo definimos como existencia.



¿Es así realmente?
¿Cómo se consigue que algo exista a partir de algo que no existe?
Quizás lo único que existe es el punto y todo lo demás aparece como proyección de él.

Cada punto tiene el potencial de contener toda la información en si mismo
Podemos ilustrarlo geométricamente.

Dentro de un círculo (o esfera) que delimita un espacio, ponemos un triángulo equilátero (o un tetraedro si lo consideramos en 3D), en realidad como el universo está polarizado en 2 fuerzas opuestas y complementarias hay que agregar otro triángulo (o tetraedro) invertido, formando la estrella de 6 puntas, común en varias culturas de la antigüedad, en particular la Judía.

A partir de esta figura bipolar podemos efectuar divisiones hasta el infinito, sin salir de los límites origínales. A medida que vamos dividiendo la estrella en estrellas más pequeñas encontramos nuevos límites, cada nivel tiene su límite y sin embargo sigue formando parte de un espacio ilimitado.



Todos los niveles están conectados, cada nivel con sus coordenadas temporoespaciales específicas observa a los demás desde su propio y único punto de vista.



Sin embargo, ninguno dejo de pertenecer a la totalidad.

Esta dinámica fractal se observa en todo el universo, en todas las escalas. Incluso en nuestras células y átomos. En el interior de sus límites se encuentra el infinito, es decir, contienen potencialidad infinita e infinita conectividad con todo lo demás.

Podemos tomar cada célula, átomo o partícula que constituyen nuestro cuerpo y dividirlos hasta el infinito, eso significa que contienen infinita cantidad de información y que poseemos infinita cantidad de divisiones dentro de nosotros.

Nuestro cuerpo es infinito en el interior, en el exterior siempre están los límites de la percepción
No podemos percibir lo infinitamente grande, porque somos el contenido, pero si podemos acceder a lo infinitamente pequeño, ya que lo contenemos en nuestro interior.

La realidad exterior siempre es limitada y determinada mientras que el mundo interior esta lleno de posibilidades, infinitas. Infinitas partículas, infinitos puntos conectando todos los niveles de la escala.

Podemos descomponer todo hasta llegar a un punto y luego ampliar ese punto con un zoom y seguir descomponiéndolo y así sucesivamente.

Si observamos una de célula y ampliamos la escala alejando el foco, la célula se vuelve un punto, nosotros mismos somos puntos vistos desde el aire, pasando Marte nuestro bello planeta es apenas un punto en el espacio.


La Tierra vista desde Marte (fotografía de la NASA)

Por eso podemos considerar al punto como una representación de lo infinito y lo finito integrados.

Todo está hecho de puntos

Cada momento de nuestra vida es un punto. Nunca existió ni existe una continuidad, excepto en la mente. Vamos de punto en punto, de a saltos cuánticos, imperceptibles para el cerebro cotidiano, pero lo cierto es que si paramos el proyector, o sea la mente consciente, podemos descomponer lo que percibimos en puntos, en píxeles de realidad, considerando que cada cosa que observamos, cada punto de la imagen es parte de una imagen más grande, nosotros mismos podemos considerarnos proyecciones de planos superiores.

Cada aquí y ahora es un punto en la existencia y por ser un punto, contiene infinitas posibilidades.

Si podemos concentrarnos en cada punto, en cada momento, la vida seguramente se vuelve mucho más plena y con más posibilidades.

La verdadera fuente de creatividad esta en nuestro interior.
Esto nos permite apagar y reiniciar cuando queremos. Cada punto es un final y un nuevo inicio.

Nuestra verdadera naturaleza es infinita e interconectada.

Pero eso no significa que somos todos iguales. No somos producidos en serie, como un prototipo de fábrica.
Cada átomo, cada célula, cada uno de nosotros ocupa un lugar único de la experiencia, es decir, no hay manera que dos personas ante la misma situación, en las mismas condiciones, experimenten lo mismo.

¿No es genial? ¿Para que buscar afuera lo que ya somos? ¿Y que somos?

Un punto único de experiencia en el universo infinito.

¿Pero entonces que es lo que nos conecta con todo lo demás?

El espacio

El espacio está por todas partes. A gran escala lo podemos observar entre galaxias (y probablemente entre universos), estrellas y planetas, todo está rodeado de una gran cantidad de espacio. Y en la escala microscópica el espacio es todavía más enorme.
Cada átomo está formado por un 99,9999 % de vacío.
En otras palabras, la estructura atómica de nuestra realidad cotidiana está construida, excepto un 0,00001 %, por espacio.

El resto, que es la parte que podemos percibir y consideramos sólida, concreta  inmutable, oscila, vibra en una altísima frecuencia, y lo más notable es que estas oscilaciones “nunca se tocan”. En ningún momento, en ningún lugar, jamás se tocan.
Los átomos y moléculas se enlazan, forman uniones más o menos estables, intercambian electrones, pero no entran nunca en contacto. Por ejemplo, una estructura resistente y densa como la del diamante (que es una forma alotrópica del carbono), si agrandáramos una de sus moléculas al tamaño de una naranja, la siguiente se encontraría a medio kilómetro de distancia. Tal es el espacio entre las cosas.

Sin embargo, a pesar de esta evidencia, seguimos prestándole atención a ese ínfimo porcentaje que aceptamos como concreto y “real”. Gastamos nuestra energía y tiempo en ese 0,00001 % que llamamos materia y generalmente ni siquiera reparamos en el 99,9999 % restante, que es el espacio entre las cosas.

¿Cuál es la parte que te define entonces, la materia o el espacio? ¿La parte sustancial o la parte insustancial?
Percibimos la realidad desde la perspectiva de la materia, por eso nuestra percepción es limitada y estrecha y nuestra vida, determinada y previsible.

Pero si percibiéramos a partir del vacío, de lo insustancial, aceptaríamos que es el espacio el que define nuestros límites y modela nuestra percepción, entonces crearíamos una realidad más amplia, con más espacio (y tiempo) y seríamos más libres.

Quizás no somos nosotros los que creamos y definimos el espacio, sino que es el espacio el que nos define y da forma.
Aparentemente esto no cambia nada en nuestra realidad cotidiana, igual tengo salir a trabajar y todo eso, pero una cosa es andar por el mundo creyendo que la materia y las cosas existen por si mismas y que son ellas las que crean tus límites, y otra cosa es considerarte principalmente vacío, espacio ilimitado e interconectado, y que es justamente ese espacio el que crea, delimita los objetos y tus experiencias y te conecta con todo.

Somos responsables de la forma en que alimentamos de información al espacio

De acuerdo a la información que enviemos recibiremos una respuesta, a veces no en el momento ni de la forma que esperamos, por eso también es importante comprender y aceptar la interdependencia que existe entre todo.

Cuando enfocamos la observación desde esta perspectiva más total, el cerebro cambia su dinámica y su organización, se reformatea permitiendo procesar la nueva información, más amplia e interconectada. Nuevas áreas cerebrales se despiertan y su actividad se vuelve más coherente y unificada.

El espacio que nos rodea y nos modela, aunque se le llame vacío, esta repleto de energía, infinita energía. Esto se ha calculado, 1 cm3 de espacio tiene una densidad de energía de unos 10-93 gr. Esto no nos dice nada a priori. ¿Que podría significar esa cifra en la vida diaria?

Si tomamos todas las estrellas que podemos ver con el telescopio más potente y las compactamos en 1 cm3 de espacio vacío, eso llega a un 10-55 gr de densidad de energía por cm3, y esto es mucho considerando que solo en nuestra galaxia hay unos 100 mil millones de estrellas y todavía nos faltaría agregar 39 ceros para alcanzar la densidad de energía del vacío.
Lo que consideramos espacio vacío, en realidad es infinitamente denso, no lo podemos percibir porque al ser infinito en cada punto, se cancela, (infinitos vectores que convergen en cada punto) y por eso lo vemos como nada. Aclarando que nuestros sensores solo captan los desequilibrios o las diferencias (algunas), es decir los vectores que sobresalen del resto, así que cuando están en perfecto equilibrio no los percibimos.

Como el pez que no sabe que está en el agua hasta que lo sacas y siente una densidad diferente, para el pez el océano es ilimitado, adonde vaya está en su casa.


Es igual para el ave que vuela libre en el cielo, su espacio es ilimitado, todo es espacio.


Lo cierto es que estamos sumergidos en un mar de energía infinita. La aparente escasez de recursos es el resultado de la ignorancia y la mala utilización de los mismos.
Vivimos en un universo de abundancia
Es el espacio el que determina la dinámica del universo y es el espacio lo que compartimos y nos conecta a todos. La información divide el espacio en escalas diferentes y estas escalas o niveles son los que crean nuestra realidad. Somos parte de esos niveles.

La materia no es algo salido de ninguna parte, sino que surge como consecuencia de las divisiones de la estructura del espacio mismo y cada uno de nosotros está interactuando cada instante de su vida con esta estructura.

Sin silencios no habría música, es el silencio el que corta y da las características a cada nota. Sin vacío no habría realidad posible, es el espacio el que define y modela los límites y contornos de la materia.

Es el espacio el que brinda utilidad a las cosas., sino imagínate una casa maciza o una taza llena.


Las partículas que forman nuestros átomos aparecen y desaparecen todo el tiempo en el vacío. Cada vez que el electrón aparece, aprende de tu experiencia y lleva nuevamente la información al vacío. En cada instante estás informando al universo acerca de tu experiencia, es decir, informas sobre tu propio y particular punto de vista.

Somos los ojos del universo. Podemos considerarnos vehículos de experiencia, modelos experimentales expresando el deseo de fuerzas superiores.

La vida nos atraviesa.

Creamos nuestra realidad, pero también la realidad nos está creando. Esa es la contraparte, el opuesto complementario. Enviamos información al espacio y este nos la devuelve, modificada a su vez por la experiencia de los otros. Somos creadores creados.

Si solo fuéramos nosotros los que creamos nuestra realidad, además de encontrarnos solos siempre en nuestra pequeña burbuja artificial, sería muy aburrido y no podríamos aprender nada… y tampoco el universo.

La riqueza y la abundancia surgen del flujo y de la interconexión, no de la acumulación. Lo que se acumula se estanca y lo que se estanca degenera

Somos un punto en un universo de infinitos puntos.

Un punto formado por infinitos puntos. Todos interconectados.

Concentrarse en un 1 punto es la puerta a dimensiones superiores de la mente y a infinitas posibilidades. En nuestro cuerpo físico el punto central se encuentra a unos 3 cm. bajo el ombligo. Podemos respirar y concentrar la mente en cualquier punto del cuerpo, pero es en este punto central donde la acción se vuelve más eficaz y la conciencia se equilibra más fácilmente.


En el centro de tu ser se encuentra el centro del universo.

Puedes encerrar al universo en un punto y depositarlo en el punto bajo el ombligo. Si te concentras en ese punto con la totalidad de tu cuerpo-mente, así será.





Escuela Budo Shin


武 道心流

jueves, 16 de noviembre de 2017

vida creativa



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lunes, 30 de octubre de 2017

El lenguaje químico de las emociones




Sabemos ahora que las emociones y los pensamientos, tienen su expresión química en el cuerpo. Cada célula del organismo escucha y participa del “diálogo interno”.

El cerebro responde a cada pensamiento con una química determinada, ya sea de alegría, de placer, de miedo, de alarma o de dolor.

Ya hemos visto el rol de los neuropéptidos cerebrales en la comunicación de información a distancia en el organismo.
Un neuropéptido es una cadena de aminoácidos, unidos por puentes peptídicos que se diferencian de otras proteínas sólo por la longitud de su cadena. Se han identificado hasta el momento alrededor de 100 neuropéptidos.



Su tamaño puede variar desde 2 aminoácidos, como ejemplo la carnocina, hasta más de 40 aminoácidos, como la CRH (hormona liberadora de corticotrofina).

Tienen función tanto excitatoria como inhibidora.
Los neuropéptidos, que también se llaman neuromoduladores, se pueden agrupar en varios grupos.

También se conocen bien otros transmisores de información como la Adrenalina Noradrenalina, la Dopamina, la Serotonina, la Histamina, etc.
Estas sustancias químicas son las responsables que sintamos por ejemplo placer, miedo, sueño, hambre motivación, entre otras funciones.

Lo notable es que según el tipo de pensamiento que tengamos, según el área del cerebro, o dicho de otra forma, el grupo de neuronas que se active, habrá un tipo de química correspondiente.

Un ejemplo claro lo constituye el estrés.

El exceso de “máquina”, de problemas, de pensamientos, de obligaciones, enciende todo el tiempo los mecanismos de alarma (sistema neurovegetativo simpático: prepara para la lucha y la huida) del cuerpo y por consiguiente este produce una química acorde a la situación, es como prender todas las luces de la casa todo el tiempo cuando no hace falta. Resultado: el sistema se desgasta, se quema rápido, y en el caso del organismo se pierde eficacia y se vive mal y poco.

La preocupación y la frustración generan un tipo de química, la calma y la aceptación otra. Un pensamiento positivo tiene una química. Uno negativo, otra.

A su vez, está química generará pensamientos y emociones positivas o negativas, en un sistema de retroalimentación permanente.

Aunque creamos que nadie escucha lo que pensamos, las células de todo el cuerpo si lo hacen, perciben todo, ya que cuerpo y mente son diferentes expresiones de una misma realidad.

El sistema inmunitario es otro ejemplo. Se han descubierto en la membrana de los linfocitos y otras células de defensa receptores para estos neuropéptidos, de manera que el estado emocional de la persona influye directamente sobre su sistema defensivo, es decir, sobre la capacidad de resistencia a las enfermedades y el control y eliminación de células y microorganismos nocivos.

Por eso la higiene mental es tan importante como la higiene corporal.

Limpiar y eliminar cotidianamente los viejos sentimientos, los miedos, las preocupaciones, la ansiedad y los pensamientos negativos, y reemplazarlos por una nueva manera de percibir al entorno y a nosotros mismos. Con motivación y de manera positiva. Un cambio de mentalidad.

Este simple y monumental acto, generará un torrente de sustancias químicas y de energía, que no solo fortalecerá el sistema inmunitario, si no que será fuente de salud y felicidad.
Amar es inteligente.

Un solo pensamiento positivo tiene el poder de cambiar la realidad y transformar nuestra vida. Y esto es un hecho científico.

El no pensamiento, o sea, la observación y el conocimiento de la propia actividad mental, es la fuente de la creatividad y la sabiduría profunda y constituye la mejor manera de hacer “higiene mental”, de calmar la mente y volver a "0".
Aunque en realidad se trata de volver al “1”, a la unidad, a “uno mismo” y a la unión del cuerpo y la mente, que de hecho son “1”. Cuerpo y mente en unidad.


El verdadero poder se encuentra en el inconsciente

Sin control no hay poder

El control de la mente se consigue a través del entrenamiento

La mente es el camino

El camino es el entrenamiento





miércoles, 3 de mayo de 2017

Los dos lados de la verdad

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Si bien, de acuerdo a las más antiguas enseñanzas y a la propia intuición al respecto, el universo es mental, es una creación del Espíritu. Este es solo uno de los lados de la totalidad de la verdad. Desde este lado, podemos decir que lo único real es la Mente creadora, la que llamamos Dios, y que todas sus creaciones son parecidas a un sueño o a una imaginación pasajera, es  decir: sin sustancia propia y en continuo cambio.

Cuando decimos que las cosas no tienen sustancia propia, podemos cometer fácilmente el error de no considerarlas como son en realidad.

Nuestra naturaleza, al igual que todo en la naturaleza, tiene 2 aspectos: el Absoluto y el Relativo.

Los maestros han estado y están constantemente advirtiendo a sus estudiantes contra el error de omitir el "otro lado" de cualquier cuestión. Y sus advertencias se dirigen particularmente a los problemas de lo Absoluto y lo Relativo. Esto deja perplejos y confundidos a muchos ya que contradice lo que se acepta generalmente como "sentido común".
Por eso es importante abrir la mente a este conocimiento, y asegurarse de captar la esencia de lo absoluto y lo relativo. Si no es así, uno estará siempre encerrado en la prisión de la verdad a medias (que es una falsedad). Así que reflexionen, sientan y busquen siempre el equilibrio en cada pensamiento, en cada palabra y en cada acción.

Reflexionando profundamente podemos darnos cuenta de la verdad de que el Universo es una creación mental de Dios, y por lo tanto el universo y todo lo que contiene es una mera ilusión, una irrealidad, contra lo cual nuestros instintos se revelan. Pero esto, como todas las otras grandes verdades, debe considerarse tanto desde el punto de vista absoluto como del relativo.

Desde el punto de vista absoluto, por supuesto, el Universo y todo lo que contiene posee la naturaleza de una ilusión, un sueño, una proyección luminosa creada por el Espíritu mismo. Podemos darnos cuenta de esto incluso con nuestro punto de vista ordinario, pues hablamos del mundo como " un espectáculo fugaz " que aparece y desaparece, nace y muere, somos sensibles a la impermanencia y el cambio, a la finitud e insustancialidad. Esta es la idea que se nos presenta del universo creado cuando se contrasta con la idea del Espíritu Creador eterno e inmutable, no importa lo que puede ser nuestras creencias acerca de la naturaleza de ambos.

Todo lo que tiene un principio y un final debe ser, en cierto sentido, irreal y falso, ilusorio, y el Universo que percibimos no escapa a esta regla

Desde el punto de vista absoluto, no hay nada real excepto Dios, el Espíritu o la Conciencia responsable de la Creación, no importa qué términos podemos utilizar para pensar o hablar de este asunto.
Ya sea que el Universo es una creación material o una creación espiritual en la mente de Dios; es insustancial, no duradero, sujeto al tiempo, al espacio y al cambio. Quisiera que se den cuenta de este hecho a fondo, para poder comprender verdaderamente la naturaleza mental del Universo.

Pero el punto de vista absoluto muestra sólo un lado de la imagen, el otro aspecto es el relativo.

Podemos decir que la verdad absoluta, "son las cosas como la mente de Dios las conoce, mientras que la verdad relativa es, " las cosas como nuestro entendimiento más elevado las puede comprender”.

El punto de vista de Dios es absoluto
El punto de vista del humano es relativo

Obviamente, no podemos conocer conscientemente el punto de vista absoluto, ni mucho menos intentar describirlo, pero podemos conocerlo de manera  intuitiva e inconscientemente, asumiendo que nuestra conciencia es una proyección de la conciencia única, creadora de todo, lo que venimos llamando Dios.

Y así, mientras que para Dios, el Universo debe ser irreal e ilusorio, un mero sueño o el resultado de su imaginación; para las mentes finitas que forman parte de ese universo, y que lo perciben a través de sus facultades mortales, el Universo es muy real, y debe ser considerado así.

Al reconocer el aspecto absoluto, no debemos cometer el error de ignorar o negar los hechos y fenómenos del universo tal como se presentan a nuestros sentidos y facultades.
Recuerda, no somos Dios, somos su creación, una proyección de su conciencia.

Por ejemplo, todos reconocemos el hecho de que la materia "existe", es evidente para nuestros sentidos, nos irá mal si no lo hacemos.
Y sin embargo, incluso nuestras mentes finitas entienden la explicación científica de que de acuerdo a la física moderna, no hay tal cosa como la materia, lo que llamamos materia es meramente una agregación de átomos, los cuales están constituidos de partículas que en realidad son energía vibrando a altísima velocidad.
Golpeamos una piedra y sentimos el impacto, parece ser real, a pesar de que sabemos que es simplemente lo que hemos dicho antes.
Pero también tené en cuenta que nuestro pie, que siente el impacto por medio de nuestro cerebro, es también materia, constituida de partículas que no son más que energía vibrante, y de hecho nuestros cerebros, son lo mismo.
Y, a lo mejor, si no fuera por nuestra mente, ni nos enteraríamos del pie o de la piedra en absoluto.

La materia es importante para nosotros mientras permanezcamos en el plano de la materia. Pero incluso reconociendo que la materia es en sustancia solo movimiento de la mente, esto no la hace menos materia.
Mientras que en el plano de la materia hay que reconocer sus fenómenos, podemos controlar la materia (como todos los Maestros en mayor o menor grado lo hacen), pero solo podemos hacerlo mediante la aplicación de fuerzas superiores.

Cometemos un error cuando tratamos de negar la existencia de la materia en el aspecto relativo. Podemos negar su dominio sobre nosotros, y con razón, pero no debemos intentar ignorarla en su aspecto relativo, al menos mientras permanezcamos en su plano.

Tampoco las leyes de la naturaleza son menos constantes o efectivas, cuando los conocemos, aunque sepamos que son simplemente creaciones mentales. Se encuentran en plena vigencia en los distintos planos. Cada plano del Ser y de la vida tiene sus propias leyes, si bien en esencia no hay separación.

Solamente superamos las leyes de los planos inferiores, aplicando leyes de los planos superiores, esto es: la mente controla la materia, y es de esta manera solamente que podemos realizar una verdadera transformación o alquimia espiritual.

Este proceso no queda solo en la imaginación, intervienen la actitud mental correcta, la respiración correcta, la postura correcta, la forma de vida correcta y la práctica correcta

No podemos escapar de las leyes y principios de la naturaleza, pero si podemos (y debemos) conocer el funcionamiento de los diferentes planos de nuestra existencia (espiritual, mental y físico).
Existen niveles que ni siquiera soñamos, pero esa es parte de nuestra evolución y algún día podremos acceder, con el corazón abierto y la mente clara. No solo es nuestra evolución personal, es la evolución de nuestra especie y la de todo el universo.

El plano físico o material; el nivel de nuestra realidad cotidiana tridimensional, está asociado a un estado de conciencia que se corresponde con una determinada vibración cerebral, dominada por ondas Beta.

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Es la actividad cortical del hemisferio izquierdo que produce un tipo de pensamiento secuencial, encadenado (un pensamiento pegado al otro) que crea una realidad material, separatista, densa y conceptual. Cuando no hay espacios o silencios entre los pensamientos, lo que se genera, al igual que en la música, es RUIDO.

Mientras no trasciendas los límites de tu pensamiento ordinario, permanecerás siempre prisionero de sus límites y este será el alcance y el tamaño de tu vida, ni más ni menos.

Aikido es el camino para unificar el cuerpo y la mente, para encontrar la armonía con el flujo de energía universal y desarrollar cualidades humanas superiores.
Debes realizar tu alquimia espiritual en la vida diaria.
Esto significa asimilar, transformar y responder eficazmente.
Cada situación es única.
En Aikido estudiamos esto. Nos entrenamos en armonizarnos con el movimiento para controlar cada situación.

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Estudiar estos principios, reflexionar, entrenarte en el espíritu del verdadero Budo, aumentar tu nivel de energía, entrenar tu tolerancia y compasión y mirar lejos (y también donde pones los pies!).

De esta forma, podrás ir más allá de tus límites, abrazar las contradicciones de la vida, curar enfermedades y crear una realidad feliz y luminosa.

El propósito de esta lección, es transmitirte este principio fundamental de equilibrio.

Aunque comprendas y aceptes intuitivamente que vives en un universo insustancial, creado por la mente y que tu propio cuerpo es materia de cambio y transformación, luz viva condensada por un breve momento; debes asimilar que experimentas una vida humana, viviendo por un rato en una realidad física (que a veces duele y pesa).

Si comprendes el valor de la materia y del mundo físico como vehículo de experiencias, aprenderás a controlarlo y a desplegar tu poder mental, que es otra de las fuerzas de la naturaleza, para crear la realidad que deseas y necesitas.

Considera siempre los dos lados de todas las cosas.


“La hoja del álamo cae siempre mostrando sus dos lados”

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sábado, 25 de febrero de 2017

Hacia una verdadera educación




La educación y el sentido de la vida


Sin una verdadera educación la vida carece de sentido.

Esto se hace evidente si asumimos que venimos a este mundo para aprender y elevar nuestra condición de seres humanos, desarrollando habilidades cognitivas, entrenando el cuerpo y la mente con un propósito superior y ampliando nuestra conciencia.

¿De qué sirve la educación si no inculca virtudes en las personas?

La verdadera educación se preocupa por la libertad del individuo, transformándolo en alguien solidario que no solo busca el éxito propio a expensas de los demás y desconectado del entorno en el que vive. La libertad es el resultado del autoconocimiento, cuando la mente se eleva por encima y más allá de los obstáculos que ella misma se ha creado al ansiar su propia seguridad.

La función de la verdadera educación es ayudar a cada persona a descubrir su verdadero potencial y a trascender todos los obstáculos psicológicos, y no simplemente imponerle nuevos patrones de conducta, nuevas maneras de pensar. Tales imposiciones nunca despertarán la inteligencia y la creatividad, sino por el contrario condicionarán aun más al individuo. Evidentemente esto es lo que está sucediendo en todas partes del mundo, y por eso nuestros problemas continúan y se multiplican.

Es sólo cuando empezamos a entender la profunda significación de la vida humana que puede haber verdadera educación; pero, para entender, la mente debe librarse del deseo de recompensa que engendra el temor y la conformidad. Si consideramos a nuestros hijos como propiedad personal, si para nosotros ellos son la continuación de nuestros pequeños egos y la realización de nuestras ambiciones, entonces crearemos un ambiente, una estructura social en la cual no hay amor, sino la persecución de nuestras propias ventajas y beneficios.

Hoy en día de más en más se expande el negocio de la educación. Escuelas, colegios y universidades “privadas” que privilegian el éxito de sus empresas y el prestigio antes que brindar una verdadera enseñanza y asegurarse que cada niño y cada joven aprendan y puedan expresarse libremente.

Si los padres realmente aman a sus hijos, se preocuparán de que estos reciban una verdadera educación con maestros de verdad, que los respeten, que los animen y que los formen, y no que se los utilice para cualquier otro fin.

Una verdadera educación forma personas libres, inteligentes y solidarias. Y este no es el interés de los que controlan a la sociedad.


Para descargar el documento completo ir a:

https://drive.google.com/open?id=0B978_OYsHKTnT0JNcEJHeG53UjA


martes, 7 de febrero de 2017

La Coca Cola y sus peligrosos efectos para nuestra salud

A continuación un resumen de las múltiples alteraciones metabólicas que produce en nuestro organismo la ingesta de un dañino y adictivo vaso de Coca Cola, como los niveles de azúcar en la sangre se disparan y como, al igual que con drogas tan potentes como la heroína, son estimulados los centros de placer de tu cerebro.



En los primeros 10 minutos: 10 cucharadas de azúcar entran a tu sistema. No vomitas inmediatamente del dulce tan exagerado porque el acido fosfórico corta el sabor, permitiéndote soportarlo.

A los 20 minutos: El nivel de azúcar en tu sangre aumenta rápidamente, causando una explosión de insulina. Tu hígado responde a esto convirtiendo cualquier cantidad de azúcar que pueda atrapar en grasa. (Y hay mucha azúcar en estos momentos)

A los 40 minutos: la absorción de la cafeína está completa. Tus pupilas se dilatan; la presión de su sangre sube; como respuesta, tu hígado suelta mas azúcar en su torrente sanguíneo. Los receptores de adenosina en su cerebro ahora están bloqueados y esto previene que te dé sueño.

A los 45 minutos: Tu cuerpo aumenta la producción de dopamina, estimulando los centros de placer en su cerebro. Esto es físicamente, la misma forma en que la heroína trabaja, a propósito.

A los 60 minutos: El acido fosfórico amarra el calcio, magnesio, y zinc a tu intestino, causando una aceleración extra a su metabolismo. Este está compuesto por altas dosis de azúcar y endulzantes artificiales lo cual incrementa la excreción urinaria del calcio.

A los 60 minutos: las propiedades diuréticas de la cafeína entran a trabajar. (Te hace dar ganas de ir al baño.) Ahora es seguro que evacuaras el calcio, magnesio y zinc que estaba dirigido hacia tus huesos, así mismo como los electrolitos, sodio y agua.

A los 60 minutos: Mientras la fiesta dentro del cuerpo muere poco a poco, y se comienza a tener un bajón de azúcar. Los consumidores se pueden volver irritables, lentos o perezosos.

También ya has, literalmente, orinado toda el agua que estaba en la Coca Cola. Pero no sin antes agregarle nutrientes valiosos que tu cuerpo pudiera haber usado para cosas tan importantes como hidratar tu sistema, o construir huesos y dientes fuertes.

Esto será seguido por un bajón de cafeína el cual vendrá en las próximas horas. (Tan solo 2 si eres fumador.)

La Coca Cola sola no es el enemigo solamente en este caso. Es el combo dinámico de dosis inmensas de azúcar combinadas con cafeína y acido fosfórico, las cuales son encontrados en todas las gaseosas y bebidas del mundo.


Bebida Multiuso
En muchos de los estados de Estados Unidos, la Patrulla de Caminos porta 10 litros de Coca Cola en su auto para quitar la sangre que queda sobre el pavimento, después de un accidente. Puedes poner un bistec de carne en una recipiente lleno de Coca Cola y éste se desaparecerá en dos días. Para limpiar un inodoro, sólo debes vaciar una lata de Coca Cola dentro de la taza y dejarla en reposo durante una hora, luego tira de la cadena.

El ácido cítrico de la Coca Cola, quita las manchas de la porcelana vidriosa. Para remover las manchas de óxido del cromo de los paragolpes de los coches tienes que frotar con un trozo de papel aluminio arrugado mojado con Coca Cola y éstas desaparecerán al frotar. Para limpiar la corrosión en los terminales de la batería de tu coche echa una lata de Coca Cola sobre ellos y las burbujas se llevaran la corrosión. Para aflojar un tornillo oxidado aplica un trapo empapado con Coca Cola durante varios minutos y éste estará listo para salir.

Para quitar manchas de grasa en la ropa, coloca las piezas engrasadas dentro de la lavadora. Vacía encima una lata de Coca Cola, agrega el detergente y lava el ciclo completo.

La Coca Cola soltará las manchas de grasa. También sirve para limpiar el parabrisas de tu auto cuando se ensucie en el camino. El ingrediente activo en la Coca Cola es ácido fosfórico. Su PH es 2.8, esto basta para disolver un clavo en 4 días.


Adicto a la Bebida
Los refrescos de cola contienen una sustancia ‘potencialmente adictiva’, la cafeína, extraída de la nuez de cola, otro de los ingredientes de la famosa fórmula. Esta sustancia, consumida en módicas cantidades (20 mg.) es un estimulante del sistema nervioso que produce sensaciones agradables, pero si se ingiere en cantidades elevadas (400 a 600 mg.) puede provocar insomnio, taquicardia, dolores de cabeza y hasta ataques de ansiedad. Una lata de Coca Cola contiene aproximadamente 50 mg. de cafeína, y si tomamos en cuenta que generalmente una lata “nunca es suficiente” o si pensamos en los envases de más de un litro (que sin duda alguien en algún momento ha tomado completos), la ingestión de cafeína sobrepasa el límite entre lo agradable y lo tóxico, además la cafeína, si se consume en frío, acelera su acción. Esta sustancia es principalmente peligrosa para los niños.

La Coca Cola contiene también gas carbónico que, según la AMEDEC, es un ingrediente que provoca “adicción psicológica”.

El color característico de la Coca Cola se debe a un aditivo llamado E-150, este ha sido asociado con deficiencia de vitamina B6 que es importante para la metabolización de las proteínas y la salud de la sangre, su carencia puede producir anemia, depresión y confusión entre otros síntomas, además de generar hiperactividad y bajo nivel de glucosa en la sangre.

Hasta hace poco, la compañía Coca Cola era una de las principales empresas consumidoras de azúcar. Ahora, en lugar de utilizar el azúcar como un ingrediente más de su fórmula, está utilizando alta fructuosa, un jarabe hecho a base de maíz transgénico proveniente de los Estados Unidos esto se da en los países que no prohíben los transgénicos. Esto además de causar graves daños a la industria azucarera, y particularmente a los campesinos cañeros, resulta en perjuicio de los consumidores que ni siquiera saben lo que están comprando y consumiendo. Sí, los refrescos de la marca Coca Cola, como muchos otros productos que utilizan alta fructuosa, contienen transgénicos.

Por si fuera poco, los azúcares que contiene el refresco, paulatinamente van disolviendo el esmalte de los dientes debilitándolos y produciendo caries. Y no solo eso, los azúcares que no logra digerir el organismo, se transforman en grasa, dando como posible consecuencia sobrepeso e incluso problemas de obesidad.

Anteriormente la diabetes estaba asociada a pacientes adultos, pero en el último tiempo se ha visto un aumento de casos de esta enfermedad en niños y adolescentes con exceso de peso. Actualmente existen 22 millones de niños menores de 5 años con sobrepeso. La diabetes es una enfermedad que afecta principalmente los ojos, riñones, los pies y el corazón.

Y para aquellos que creen que este problema se resuelve tomándose una “coca light”, les tenemos otra noticia: hay estudios que señalan que el consumo de sustitutos de azúcar, o azúcar sintética en grandes cantidades, provoca daños cerebrales, pérdida de memoria y confusión mental (según la AMEDEC). La sustancia que provoca estas afecciones se llama aspartamo y sostienen que podría contribuir al desarrollo del Alzheimer. Además, señalaron que los componentes químicos del “aspartamo” tienen otras consecuencias graves por un consumo excesivo, como daños a la retina y al sistema nervioso.


Ya estás enterado de algunas de las consecuencias que puede traer para tu salud tomar Coca Cola… y eso que no conocemos todos los ingredientes, de la famosa “fórmula secreta”.

Coca Cola fue nombrada una de las “10 peores empresas” de 1998 por Multinational Monitor por “llenar a los niños americanos de azúcar y agua de soda”.

¿La Coca Cola te sigue pareciendo inofensiva?




El Acido Fosfórico

El ácido fosfórico es dañino para el calcio de los huesos y es uno de los mayores contribuyentes al aumento de la osteoporosis. Para transportar el concentrado de Coca Cola, los camiones comerciales deben portar la tarjeta de “Material Peligroso”, reservada para materiales altamente corrosivos. Los distribuidores de Coca Cola han estado usándolo para limpiar los motores de sus camiones durante cerca de 20 años.

Muchas han sido las discusiones alrededor de las bebidas de cola con respecto a la salud, muchos argumentos a favor y en contra se han desatado a lo largo de su historia, desde aquellos que dicen que la Coca Cola es medicinal por que “te sube la presión” hasta aquellos que afirman que la Coca Cola produce enfermedades graves. Y el tema de consumo de refrescos de cola en México no es cualquier cosa, México está entre los tres primeros países consumidores de refrescos de cola en el mundo, en más de una ocasión ocupando el primer lugar, y se estima que el consumo promedio anual es de 114 litros por habitante. Pero esto como consumidores, a nuestra salud ¿qué beneficio nos aporta?

Según la Asociación Mexicana de Estudios para la Defensa del Consumidor (AMEDEC), el consumo de los refrescos de cola “constituye la mas grave distorsión de nuestros hábitos de alimentación”. Los refrescos de cola no tienen ningún valor nutritivo, no contienen vitaminas, proteínas ni minerales y sí gran contenido de endulzantes y aditivos como conservadores y colorantes.

Y no solo no alimenta, algunos de sus ingredientes pueden ser nocivos para tu salud. Entre los ingredientes ‘conocidos’ de la misteriosa fórmula secreta Coca Cola se encuentra el ácido fosfórico, utilizado como aditivo, que además de ser uno de los anticorrosivos favoritos de los mecánicos, (utilizado para limpiar motores, defensas, etc), en tu cuerpo provoca desmineralización ósea, esto significa que no permite la adecuada absorción de calcio en el organismo, debilitando los huesos y por tanto incrementándose la posibilidad de tener fracturas. Además, la combinación de este ácido con azúcar refinada y fructuosa dificulta la absorción de hierro, lo que puede generar anemia y mayor facilidad para contraer infecciones, principalmente en niños, ancianos y mujeres embarazadas.

Fuente: Alberrta.com