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jueves, 14 de marzo de 2013

El agua y la información

H2O

La información contenida en cada molécula de agua se remonta a los orígenes mismos del universo. Las sustancias que entran en contacto con el agua no le imprimen nueva información, en realidad lo que hacen es activar estructuras particulares de la memoria.

El cerebro funciona de forma similar.




El agua puede guardar información y transmitirla, esta capacidad está relacionada con su estructura molecular y la particular forma que tienen sus moléculas de agruparse formando racimos o conglomerados que interactúan entre si de manera específica y dinámica, llamados en inglés water clusters.



 Cluster de agua: (H2O)100 mostrando su configuración  icosaédrica y la estructura subyacente.

Esta tendencia a formar agrupaciones o cúmulos es una característica del universo y la podemos observar a gran escala en las estrellas y galaxias,  pero también en las asociaciones humanas (clusters empresariales) e incluso en el mundo de la informática como es el caso de Linux, que es un sistema operativo libre desarrollado por colaboradores de todo el mundo.

Los clusters del agua son grupos de moléculas enlazadas entre sí constituyendo una unidad funcional, siendo variable la cantidad de moléculas que los conforman. Estas agrupaciones moleculares no son bien comprendidos aún por la ciencia, la cual mediante modelos virtuales (computacionales) trata de describirlas y entender sus peculiares características.

Las cargas diferenciadas en el interior de cada molécula (el oxígeno de carga negativa y el hidrógeno de carga positiva) representan un dipolo. Como cargas iguales se repelen y cargas diferentes se atraen, las moléculas se unen formando determinados diseños o patrones, cuyas agrupaciones tridimensionales se llaman “cluster”.
Los puentes o enlaces de hidrógeno entre las moléculas son los encargados de transmitir la información al agua.

Las moléculas de agua que describimos como pequeños triángulos cuyos 3 vértices están ocupados por un oxígeno y dos hidrógenos, unidos fuertemente entre si mediante enlaces covalentes, poseen algo mas.
 Según el químico inglés John Anthony Pople (1925 – 2004, premio Nobel de Química en 1998):
“Los hidrógenos de una molécula se unen al oxigeno de su vecina por medio de enlaces de hidrógeno de una fuerza mucho más débil, esto es que cada átomo de oxígeno se une a cuatro de hidrógeno, a dos mediante enlaces covalentes normales y a dos por enlaces de hidrógeno, el oxígeno en el centro del tetraedro y los cuatro hidrógenos en los vértices con cargas electrostáticas que difieren”.

Estos puentes de hidrógeno descubiertos por Pople, operan con una fuerza mucho más débil que los enlaces covalentes normales pudiendo estirarse, doblarse, y moldearse sin romperse.
Es así que estos enlaces pueden absorber, almacenar y ceder energía, comportándose como si fueran unos resortes flexibles que modificando sus características posicionales y espaciales de múltiples formas, almacenan información en la estructura del agua, de una manera similar a como un ordenador puede almacenar, captar y transmitir los elementos de la memoria.

La estructura del agua está ordenada en tetraedros, de la misma forma que un cristal de cuarzo. Esto está comprobado y es aceptado por la mayoría de los físicos y químicos especializados en este campo, aunque mantengan una actitud conservadora, típica de la ciencia dominante.

molécula de agua (H20)

molécula de cuarzo (Si02)

De acuerdo con las leyes de la mecánica cuántica y el principio de incertidumbre de Heisenberg, estos tetraedros que forman las unidades moleculares del agua presentan pulsos eléctricos ya que sus enlaces de hidrógeno cambian en covalentes con cargas eléctricas muy distintas, al mismo tiempo que los electrones que desaparecen de un vértice, aparecen en otro.

Los clusters de agua emiten señales de energía típicas relacionadas con el movimiento de sus moléculas individuales. En el agua, los clusters forman estructuras cuasi-cristalinas. Estas redes vibran con altas frecuencias de gran variabilidad, incluso pueden parecerse a las ondas de radio y ser captadas. Esto lo ha hecho un grupo de investigadores de la Universidad de Berkley, con un espectrómetro de absorción por infrarrojo.

Las moléculas del agua responden a las vibraciones del medio organizándose de acuerdo a la naturaleza de estas.

Alexander Lauterwasser, un investigador y fotógrafo alemán, realizó un trabajo fotográfico, basado a su vez en las investigaciones hechas por Ernst Chladni y Hans Jenny en el campo de la cimática. En 2002, publicó su libro Wasser Klang Bilder (Imágenes del sonido en el agua) con las imágenes de la superficie del agua puestas en movimiento por diferentes fuentes sonoras que iban desde ondas sinusoidales puras, música de Beethoven, Karlheinz Stockhausen e incluso cantos armónicos (difónicos). Estas son algunas de las imágenes obtenidas:


Patrones de sonido en el agua





La memoria del agua

Mediante diversos experimentos bioquímicos se comprobó que la inmunoglobulina E (IgE), que es un anticuerpo presente en las reacciones alérgicas e inflamatorias, puede estimular a los leucocitos basófilos para que liberen la histamina contenida en sus gránulos.

Lo notable es que en estos experimentos, como los realizados por el médico inmunólogo J. Benveniste, después de ser diluida la solución de IgE al 10-120, todavía ocurría una activa desgranulación de los basófilos. Hay que aclarar que de acuerdo al número de Avogadro (que es el número de moléculas presentes en 1 mol de sustancia, NA6,022 x 1023 mol), las máximas diluciones ya no contendrían moléculas del anticuerpo.
Esto demuestra que el agua preserva las características de las sustancias con las cuales estuvo en contacto.



Esta capacidad del agua para guardar información es el fundamento de la Homeopatía.

A principios 2001, científicos de la Queen's University de Belfast, efectuaron una serie de estudios sobre la Homeopatía con el objetivo de demostrar como falsa la teoría sobre la capacidad del agua de memorizar información. Estos investigadores, liderados por la Prof. Madeleine Ennis, llevaron a cabo un experimento de grandes dimensiones, tomando parte en él también universidades y laboratorios en Bélgica, Francia e Italia.

Los estudios comprobaron que las moléculas de agua tienden a organizarse entre ellas de maneras diversas y de forma estable, por lo que pueden memorizar información absorbida a su vez previamente de otras moléculas.

Las características físicas del agua, en especial las que involucran la estructura y capacidad de sus moléculas para agruparse de múltiples formas, están relacionadas con la calidad de la misma. Los modelos actuales para el comportamiento del agua líquida proponen que las estructuras principales que explican las propiedades anómalas características del agua, son las uniones icosaédricas de un número determinado de moléculas.


Se trata de una red cerrada de moléculas cuya estructura le permite al agua contraerse y expandirse para conservar el equilibrio entre sus puentes de hidrógeno. Estas estructuras aportan una gran estabilidad.

Otra comprobación interesante de esta fuerza subyacente que aporta orden, la hizo hace poco un grupo de investigadores de físico-química en la Universidad de Pensilvania. Descubrieron que las moléculas de los clusters se agrupan en estructuras de ordenación superior. Estas estructuras son, exclusivamente, los 5 cuerpos o sólidos Platónicos es decir: tetraedro, hexaedro, octaedro, dodecaedro y el icosaedro.

Una única molécula de H2O forma, como ya vimos, un simple tetraedro, y puede por ejemplo, agruparse en estructuras dodecaédricas de veinte moléculas individuales, lo que se parece al dibujo de una pelota de fútbol. De esta manera se constituyen en el agua complejas estructuras estables, quedando intactas incluso en el vapor de agua; lo que indica que poseen una gran energía en su interior.



A estas formaciones se las puede definir como estructuras con “densidad de información extremadamente alta“. El nivel de organización de estas formaciones es tan alto como el de los cristales (la estructura con más alto orden), por lo que a estos agrupamientos también se los conoce como: “cristales líquidos” o “agua cristalina”.

Linus Pauling ganador 2 veces del premio Nobel, a mediados de 1950, postuló la teoría de que las moléculas de agua podían presentarse unidas formando dodeicosaedros de caras hexagonales y pentagonales a las que llamó clatratos.


Clatratos

Un clatrato (del latín clathratus, "rodeado o protegido, enrejado") es una sustancia química formada por una red de un determinado tipo de molécula, como el agua, que atrapa y retiene a un segundo tipo diferente de molécula.

Un hidrato gaseoso es, por ejemplo, un tipo especial de clatrato en el que la molécula de agua forma una estructura capaz de contener un gas

El agua congelada puede crear celdas capaces de contener moléculas de gas, enlazadas mediante puentes de hidrógeno. Numerosos gases de bajo peso molecular, como el oxígeno (O), nitrógeno (N), dióxido de carbono (CO2), metano (CH4), ácido sulfihídrico (H2S), Argón (Ar), Kriptón (Kr), Xenón (Xe), etc., forman clatratos en ciertas condiciones de presión y temperatura. Cuando están vacías, estas celdas son inestables y colapsan formando hielo convencional.

La estructura del agua en nuestro cuerpo es en su mayor parte cristal líquido en forma de clatrato (H2O)37, es decir, un estado intermedio de la materia (mesomórfico), estable y que por ser cristal líquido conserva las propiedades de los líquidos más las propiedades de los cristales ópticos y eso lo convierte en un medio con capacidad para almacenar información (memoria).

Esta conformación permite que la información y la energía recorran todo el organismo a velocidad lumínica, aportando sincronía y coherencia. De hecho, estos fotones contienen una cantidad enorme de información.

Es el agua la que permite la conexión electromagnética (fotónica) de todo el cuerpo.

Si los cristales líquidos del agua orgánica tienen las propiedades de fluidez y movimiento de un líquido y la óptica de un cristal sólido, es evidente que además sirven como unidad de almacenamiento de memoria. De hecho estas propiedades explican que las células puedan procesar información en millonésimas de segundo.

Por otra parte las propiedades de los cristales líquidos han sido la base de grandes avances tecnológicos en el campo de la informática, las ciencias y las comunicaciones (ordenadores, pantallas de plasma, telefonía móvil, satélites, aparatos de diagnóstico en medicina, holografía, láseres, etc.)

Podemos decir que los seres humanos somos como un complejo ordenador biológico, donde las células se comunican a través de una pantalla de cristal líquido descodificando y proyectando hologramas.

Esta demostrado que el ADN tiene propiedades de antena (emite y recibe radiaciones, incluso más allá del espacio-tiempo) y que el interior de su molécula enrollada funciona como un superconductor.

Un superconductor se comporta de un modo muy distinto a los conductores normales: no se trata de un conductor cuya resistencia es cercana a cero, sino que la resistencia es exactamente igual a cero. Esto no se puede explicar mediante los modelos empleados para los conductores habituales.

La superconductividad se puede explicar como una aplicación del Condensado de Bose-Einstein, que es un estado de agregación de la materia que se da en ciertos materiales a muy bajas temperaturas. La propiedad que lo caracteriza es que una cantidad macroscópica de las partículas del material pasan al nivel de mínima energía, denominado estado fundamental.


El condensado es una propiedad cuántica que no tiene análogo clásico. Debido al principio de exclusión de Pauli, sólo las partículas bosónicas (como los fotones) pueden tener este estado de agregación (superposición).
Sin embargo, los electrones que son fermiones, pueden aparearse formando un par de fermiones que se comporta como un bosón. Esta pareja se denomina “par de Cooper”.

Las interacciones de los electrones entre sí están mediadas por la estructura cristalina del agua.

El pensamiento, como actividad de la conciencia es una forma de vibración (onda) que genera una perturbación en el medio (campo). Esta vibración modela la estructura del agua. No olvidemos que somos 2/3 partes de H20.
Nuestro cuerpo vibra y guarda información de acuerdo a nuestras emociones y a nuestra actividad mental... y el agua no olvida.


sábado, 4 de septiembre de 2010

la geometría del universo


Cada punto del espacio contiene la potencialidad de contener toda la información en él.
Pero, ¿como es posible que algo que no poseé dimensiones, contenga al infinito?
Para los antiguos egipcios los movimientos de la creación comienzan con un punto central conceptual: el ojo de Horus, desde donde sale la flor de la vida, cuyo fruto es el universo.
El punto es la referencia para saber que existe el movimiento, en él comienza su geometría sagrada, creando el primer espacio virtual del universo; un triángulo equilátero, que es la base del tetraedro, el primer sólido puro hecho de información y conciencia, la forma masculina primaria de todo lo creado.
Este proceso se multiplica en todas las direcciones, creando un espacio virtual referenciado en sí mismo que comienza a girar alrededor del punto de origen (el ojo de Horus), surge así el principio femenino: la esfera. Un espacio pasivo, sin tensiones, con todos sus puntos referenciados al centro, al ojo de Horus. La esfera lo contiene todo, todos los volúmenes y formas, es una expresión de unidad, de totalidad, e integridad. Ninguno de los puntos en su superficie es más importante que el otro y a todos se llega de igual manera desde su centro de fuerza y energía, que los origina a todos. Los átomos, las células, los planetas y soles, todos reproducen esta forma circular de unidad y potencialidad.

La primera esfera contiene los cinco modelos de poliedros regulares, los llamados: sólidos platónicos, con todos sus ángulos y lados iguales. Platón aprendió la geometría sagrada de maestros egipcios.

sólidos platónicos
Estos poliedros son la base, los ladrillos, sobre los cuales está construido el universo.

Entonces el espíritu, desde el centro, realiza su primer movimiento y se desplaza hasta los límites de la esfera y genera otro tetraedro que comienza a girar y forma un nueva esfera. Visto en un plano frontal, es decir en 2D, esta nueva figura se llama: vesica piscis.


Los egipcios creian que del ojo formado por la intersección de las 2 esferas, salián los números, las letras, los 7 sonidos fundamentales y todas la sabiduría de la creación. Esta figura oval puede contener exactamente en su interior 2 triángulos equilateros que al ser rodeados (contenidos) por un rectángulo son la base de la proporción aurea, la divina proporción, esta proporción fue usada en todos sus templos, para relacionar las 3 dimensiones entre sí y a estas con la naturaleza. De ahí se derivan todas las relaciones matemáticas fundamentales y los números más importantes como Fi (número áureo) y Pi.


Luego continua el movimiento a lo largo de la superficie de la primera esfera y se van creando nuevas esferas, que al igual que las dos primeras, se van entrecruzando, creando nuevos sonidos, nuevos colores…hasta que al llegar a la 7ª esfera se completa el primer ciclo y se forma la semilla de la vida.
Este patrón geométrico se repite hasta el infinito creando todo lo que existe. La naturaleza siguiendo este esquema hace una flor, una galaxia o la división celular del cigoto, la célula huevo fecundada, que formará un cuerpo humano.
Al continuar la semilla su expansión en una espiral infinita creando nuevas esferas, en la 3ª ronda de giros se completan las 19 esferas que conforman: la flor de la vida, por la forma que toma este patrón geométrico. Contiene las escalas musicales, los colores del espectro de la luz, los patrones de crecimiento de los tejidos vivos, cada esfera tiene la misma capacidad para desarrollarse que la primera. Cada esfera contiene al principio masculino y al femenino, la recta y la curva, contiene a los 5 sólidos platónicos, es decir, contiene a la matriz geométrica que formará todo lo que existe.

flor del vida
Estos son símbolos de la inseparable relación entre las partes y el todo, el principio de unidad para la geometría de todas las formas existentes, sin importar su diversidad.
Diseños y estructuras que existen en la naturaleza desde un átomo hasta una galaxia, pasando por todas las formas reconocibles de vida, todo sigue un patrón, un arquetipo geométrico, que nos revela la naturaleza de cada forma. La flor de la vida nos revela que todo está conectado, que es inseparable y que es unidad. Nos recuerda nuestra relacion con el todo y nos permite comprender la esencia y la estructura del universo y de nosotros mismos, como parte de el.

Entonces, el concepto del universo surgido de un punto, no es tan extravagante.
La teoría del Big Bang, lo último aceptado por la ciencia como origen de nuestro universo, dice que todos provenimos de un punto con un tamaño equivalente a la longitud de Planck (10-33, 10 elevado a la menos 33) millones de veces más pequeño que un átomo.

Todos los puntos surgidos del primer punto, son réplicas de este y están interconectados, todos contienen la capacidad de un universo en sí mismos, poseen toda la información.
La dinámica de esta geometría se llama Fractal.
Los fractales han sido inventados por el matemático Benoit Mandelbrot para describir la geometría de la naturaleza, cuyas formas complejas e irregulares escapan a la geometría clásica.
Una particularidad de los fractales, como ocurre con muchas formas de la naturaleza, es la repetición de formas similares a distintas escalas de observación. Así, una parte de una nube reproduce a la nube entera, y una roca recuerda las formas de la montaña. Una forma típicamente fractal es aquella de la coliflor, o del brócoli, cuyas partes son exactamente idénticas a la imagen del todo.

brócoli romanesco
Un fractal es un objeto que exhibe autosimilitud (recursividad, en términos matemáticos), a cualquier escala. Es decir, si nos fijamos en una porción cualquiera de un objeto fractal, notaremos que tal sección resulta ser una réplica a menor escala de la figura principal.
El Universo está hecho de fractales, desde las galaxias hasta las bacterias...incluso nuestras neuronas o el sistema circulatorio, y está hecho de niveles de organización sucesivas e imbricadas, como las muñecas rusas (mamushka) que una entra dentro de la otra, pero son iguales, las más pequeña es copia de la más grande.
Si bien es cierto que su "descubrimiento" matemático tuvo lugar en 1872, su representación es muy antigua. Ya en el Renacimiento se usaban patrones fractales en vitrales, arquitectura, pintura, etc.


Volvemos a la pregunta, ¿Cómo algo finito, sin dimensiones puede contener lo infinito?
Por empezar, los sistemas finitos, limitados y el infinito, son complementarios.
Para comprenderlo mejor veámoslo geométricamente.

Volvemos al círculo que contiene un triángulo (2D) o en 3D, podemos visualizar una esfera con un tetraedro en su interior. Como además el universo está polarizado: masculino, femenino, positivo, negativo, yang e yin, etc., le agregamos a la esfera otro triángulo igual, pero invertido, así, visto en 2D se forma una estrella de David, de 6 puntas, podríamos seguir subdividiéndo estos 2 triángulos que forman la estrella en triángulos cada vez más pequeños, sucesivamente hasta el infinito. Si hiciera un zoom sobre los niveles más pequeños, tendría una replica del original y podría seguir dividiendo en nuevos triángulos cada vez más pequeños infinitamente, es un hecho matemático, y sin haber salido de los límites de la esfera.

Porque se puede dividir hasta el infinito dentro de la circunferencia del círculo.

Este es un ejemplo de cómo lo infinito puede caber en un espacio finito, es decir, dentro de límites.
Esto significa que cada átomo, cada célula de nuestro cuerpo, tiene un potencial infinito en su interior y un conectividad infinita con todo lo demás.

Hasta podríamos afirmar que cada una de estas partículas es un diminuto agujero negro, ya que hay una cantidad infinita de partículas en él, que pueden ser divididas, eso significa que tiene una masa infinita, creando una singularidad.

Lo curioso es que generalmente cuando pensamos en infinito tratamos de imaginarlo afuera de nosotros, cuando en realidad nuestra naturaleza infinita esta en el interior, dentro de cada átomo, de cada célula. Además, en el exterior siempre nos topamos con los límites perceptúales de los sentidos: la vista, el oído, el gusto, el olfato, el tacto. Apenas nos alcanzan para crear una realidad dentro de un pequeño marco de referencia.

Otro dato interesante: los átomos son en un 99, 9999 % vacío. Esto nos puede dar una idea de la sustancia de la que estamos hechos.
Esta es la enseñanza de todos los maestros espirituales que desde la antigüedad enseñan que para encontrar nuestra esencia, nuestra naturaleza infinita hay que mirar hacia el interior de si mismo, mediante la meditación, la reflexión, el recogimiento.

Por eso debemos comenzar a cambiar de mentalidad y percibir la estructura de la realidad de otra manera. Esta es la clave para entender nuestra naturaleza y nuestro potencial.
Conocerse a si mismo, no es un movimiento hacia el exterior, por el contrario, el secreto esta dentro de cada uno.

continúa...