miércoles, 26 de septiembre de 2018

Hacia una medicina de la conciencia

La vuelta a la naturaleza
por Dr. Mariano Giacobone

English version at bottom

En esta época de tecnificación y deshumanización, la medicina y el Sistema de Salud no están aparte.

El viejo “arte de curar” está desapareciendo. Los médicos modernos han perdido la habilidad de diagnosticar y la sabiduría para curar, y esto debido a que cada vez hay más medios tecnológicos que les informan sobre sus pacientes y el mercado del medicamento ha crecido exponencialmente, al punto que podemos hablar del “negocio de la enfermedad”.
Cada vez hay más enfermedades y cada vez hay menos salud. Los gérmenes son cada vez más fuertes, al punto que ya han sido declarados “enemigos públicos”, los antibióticos para combatirlos son cada vez más fuertes y devastadores.
Esto evidencia la debilidad general del sistema inmunitario de la mayoría de las personas.

Nuevas enfermedades mentales, nuevos medicamentos.
Virus poderosos, nuevas vacunas.
Para el mortífero cáncer, artillería pesada.
Celebramos anualmente el Día mundial de la diabetes.  Día mundial contra el cáncer. Día mundial contra la hepatitis (promocionando vacunas). Incluso “Día mundial de enfermedades raras”, etc, etc.
Organizados por la Federación Internacional de Diabetes, la Organización Nacional para los Trastornos Raros, la Asociación Internacional para el Estudio de la Obesidad, la Alianza Global de la Sepsis, la Unión Internacional contra el Cáncer!´(no les suena a Guerra de las Galaxias?!).
Bueno, también hay un “Día mundial de la salud” pero lejos de promoverla y estimularla, se puso para “concientizar” a la gente sobre la enfermedad y tener recursos para “vencerla”.
Mientras se considere a la “enfermedad” como un enemigo a vencer la seguiremos tratando como tal. Y los métodos utilizados terminarán siendo: “munición de guerra”.

Si funciona bien y es un éxito de la ciencia médica y si no…no importa, que pase el que sigue. “Hicimos todo lo posible por el paciente, al punto de destruirlo y no sirvió para nada, lo lamentamos…”. Con frecuencia se olvida que es el cuerpo el que cura, la propia capacidad curativa de las células. En todo caso, la medicina va (o debe ir) a favor de estos procesos. Las células son inteligentes...(Un poco más de respeto y humildad querido Doc!). 
Pero hoy sabemos que la quimioterapia es extremadamente tóxica, mata todo a su paso y deja al paciente con apenas recursos para sobrevivir, y algunos pocos lo hacen…pero ¿a que costo? Por otra parte quizás se hubieran curado con otos métodos menos cruentos.
Sin embargo este no es el interés de los que venden medicamentos y tratamientos y se enriquecen con ellos.

Los efectos adversos de los medicamentos generalmente son peores que la enfermedad y algunos ni siquiera se conocen, ya que muchos medicamentos están en fase de experimentación (en humanos!) y otros efectos peligrosos están explicados con letra muy chica!.

La educación impartida y la “cultura” nos llevan a aceptar esta forma inhumana y materialista de medicina, confundiéndola con “ciencia”.

Los médicos son entrenados para “combatir” la enfermedad sin conocer la verdadera naturaleza de esta. Confían más en “drogas de diseño” de última generación y en métodos cruentos y sofisticados, que en la capacidad curativa del propio cuerpo y en métodos naturales, utilizados ancestralmente y de comprobada eficacia.

Se puede entender que la medicina “científica” sea la forma que predomina, ya que además del condicionamiento educativo, la mayoría de la gente tiene su sistema inmunitario debilitado, debido a su forma de vida y a sus malos hábitos (alimentación, emociones, falta de ejercicio), o a una mala genética, este hecho sumado a la ignorancia y al miedo, hacen que inevitablemente se recurra a métodos duros (hard medicine).

El problema con la medicina moderna, es que en la mayoría de los casos los efectos secundarios y la calidad de vida durante los tratamientos son malos o en el mejor de los casos “inconvenientes” para el paciente.

Otro punto importante. La medicina moderna, trata enfermedades, no enfermos. No toma en cuenta la realidad del paciente y cada caso en particular y de esta forma u otra, termina “vendiendo” tratamientos, (generalmente anti naturales y costosos).

Por todo esto y mucho más….la vuelta a lo natural es imprescindible.
Volver a una forma de pensar más espiritual y comprender la vida y sus procesos de una manera integral, global, teniendo en cuenta a la persona en su totalidad y comprendiendo que la enfermedad no es el “enemigo” sino un proceso que emerge por una causa previa y está expresando una situación de desequilibrio. Así que más que “matar al indeseable” hay que corregir la condición de desequilibrio y esto es lo más difícil y lo que hace a la medicina un “arte de curar”, una vía para aportar alivio y sanación, comprensión y equilibrio, y que el resultado sea individuos más sanos, fuertes y felices y no “eternos” enganchados al sistema de salud.

Obviamente hay excepciones y casos particulares donde se impone actuar de manera imperativa (emergencias médicas, accidentes o enfermedades graves), pero una vez recuperado se debe optar por terapias naturales, porque de esta forma no se entorpecerán los procesos regenerativos del cuerpo, por el contrario, se fortalecerán.

La salud depende de la alegría de vivir y se mantiene con una alimentación variada y natural, con ejercicios adecuados, descanso suficiente y emociones positivas.

La calidad de vida es importante y no depende de los bienes acumulados ni de tu status social, sino de la riqueza en conocimientos y de un corazón generoso y agradecido.



Towards a medicine of consciousness
The return to nature

In this age of technification and dehumanization, medicine and the Health System are not apart.

The old "art of healing" is disappearing. Modern doctors have lost the ability to diagnose and the wisdom to cure, and this is because there are more and more technological means that inform them about their patients and the drug market has grown exponentially, to the point that we can talk about the "business of the illness".
There are more and more diseases and there is less and less health. The germs are getting stronger, to the point that they have already been declared "public enemies", the antibiotics to fight them are getting stronger and more devastating.
This shows the general weakness of the immune system of most people.

New mental illnesses, new medicines.
Powerful viruses, new vaccines.
For the deadly cancer, heavy artillery.

We celebrate World Diabetes Day every year. World day against cancer. World day against hepatitis (promoting vaccines). Even "World Day of rare diseases", etc, etc.
Organized by the International Diabetes Federation, the National Organization for the Rare Disorders, the International Association for the Study of Obesity, the Global Alliance of Sepsis, the International Union against Cancer! '(Does not sound like Star Wars?!).

Well, there is also a "World Health Day" but far from promoting and stimulating it, it was set up to "make people aware" of the disease and have the resources to "overcome it".
As long as the "disease" is considered an enemy to overcome, we will continue to treat it as such. And the methods used will end up being: "ammunition of war".

If it works well, and it is a success of medical science,if it does not ... it does not matter...the next one, please! "We did everything possible for the patient, to the point of destroying it and it did not help, we regret it ...". It is often forgotten that it is the body that heals, the own healing ability of the cells. In any case, medicine goes (or should go) in favor of these processes. The cells are intelligent ... (A little more respect and humility dear Doc!).

But today we know that chemotherapy is extremely toxic, kills everything in its path and leaves the patient with scarce resources to survive, and a few do ... but at what cost? On the other hand, perhaps they would have cured themselves with other less bloody methods.
However, this is not the interest of those who sell medicines and treatments and get rich with them.

The adverse effects of medications are generally worse than the disease and some are not even known, since many medications are in the experimentation phase (in humans!) And other dangerous effects are explained in very small print !.

The education imparted and the "culture" lead us to accept this inhuman and materialistic form of medicine, confusing it with "science".

Doctors are trained to "fight" the disease without knowing the true nature of it. They have more confidence in "designer drugs" of the latest generation and in bloody and sophisticated methods, than in the healing ability of the body itself and in natural methods, used ancestrally and proven effective.

It can be understood that "scientific" medicine is the predominant form, since in addition to educational conditioning, most people have weakened immune systems, due to their way of life and their bad habits (food, emotions, lack of exercise), or bad genetics, this fact coupled with ignorance and fear, inevitably lead to hard methods.

The problem with modern medicine is that in most cases the side effects and the quality of life during the treatments are bad or at best "inconvenient" for the patient.

Another important point. Modern medicine treats diseases, not people. Does not take into account the reality of the patient and each case in particular and this way or another, ends up "selling" treatments, (usually unnatural and expensive).

For all this and much more ... the return to the natural is essential.
Return to a more spiritual way of thinking and understand life and its processes in a comprehensive, global way, taking into account the person as a whole and understanding that the disease is not the "enemy" but a process that emerges for a cause prior and is expressing a situation of imbalance. So rather than "killing the undesirable" the condition of imbalance must be corrected and this is the most difficult thing and what makes medicine an "art of healing", a way to provide relief and healing, understanding and balance, and that the result is healthier, stronger and happier and not "eternal" individuals hooked to the health system.

Obviously there are exceptions and particular cases where it is mandatory to act in an imperative way (medical emergencies, accidents or serious illnesses), but once recovered, natural therapies should be chosen, because in this way the regenerative processes of the body will not be obstructed, on the contrary , will be strengthened.

Health depends on the joy of living and is maintained with a varied and natural diet, with adequate exercises, sufficient rest and positive emotions.

The quality of life is important and does not depend on money or accumulated assets or your social status, but on the wealth of knowledge and a generous and grateful heart.



jueves, 13 de septiembre de 2018

Principios para la sanación

La salud depende de la alegría de vivir
 Dr. Mariano Giacobone

Estos principios generales también son válidos para curar cualquier enfermedad o condición crónica, incluso el cáncer, adicciones, desequilibrios y para mantener la salud del cuerpo-mente.

-Visualizar la curación y el buen estado de cada órgano
Sabemos que el pensamiento es una onda que transporta energía e información. La visualización crea imágenes que el cerebro interpreta como reales. Más intensa (vívida) es la imagen o representación, más intenso será el efecto (físicamente hablando).
Como ya vimos, el cerebro no hace diferencia con la información que le llega. Gestiona de la misma manera una información real que una imaginaria.
Esta onda de información tiene el poder de eliminar los programas nocivos y regenerar los tejidos.
La “creencia” es la clave. Si crees que te puedes curar, te curas. Si crees en la enfermedad, estarás siempre enfermo.

-Profundizar la respiración
La respiración es esencial. Está directamente ligada a la vida y a la muerte. Es lo primero que hacemos al nacer y lo último que haremos al morir. Podemos estar sin comer, incluso sin beber varios días, pero no podemos dejar de respirar ni unos minutos.
Existe, y muy exactamente una relación entre la respiración y el espíritu, podemos dirigir nuestro espíritu mediante la respiración. A su vez, la forma en que respiramos evidencia nuestro estado mental.
Si ustedes se enojan o están tristes, insatisfechos o enfermos, y si buscan calmarse o aliviarse, concéntrense en la exhalación suave y profunda, imperceptible, por debajo del ombligo y de inmediato encontrarán la calma y vuestro cuerpo y espíritu se volverán apacibles y recobrarán la condición normal.
Esto es muy importante. Cuerpo y corazón se tranquilizan. Si les duele el estómago es inútil pensar en esto, sino se vuelve más doloroso. Igual con el dolor de cabeza. Lo mejor es concentrarse en la exhalación y así calmarse. Es el mejor método. Pero es necesario que la exhalación sea larga, suave y profunda.
Un proverbio zen dice: “Ahí donde el pensamiento surge, el espíritu aparece”.
Pero ¿desde donde pensamos?, ¿qué trayectoria sigue el pensamiento en nuestro cuerpo?
Surge de los nervios y centros autónomos (vegetativos) para ir al hipotálamo, luego al tálamo, después al córtex antiguo y al final al neocórtex.
Es así como funciona el pensamiento.
El hipotálamo es muy importante. Es la raíz del pensamiento y de la memoria, es el punto de unión entre el cuerpo y el espíritu, entre el cerebro y los órganos del cuerpo.
Forma parte del sistema límbico, encargado de procesar las emociones, la memoria, los instintos sexuales y el hambre.


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En casi todas las personas de esta “civilización moderna”, el hipotálamo es débil. Si lo volvemos fuerte, evitamos las enfermedades y ganamos en instinto e intuición.
Para fortalecerse, necesita además de la energía del corazón, de su “fuego”.
Está comprobado. Esos que van seguido al médico están condenados a volver más y más. Es un fenómeno psicosomático. A veces es necesario consultar un buen médico, si sentimos el cuerpo enfermo. Pero hay que consultar a uno que tenga una visión integral de ustedes mismos. Los especialistas a menudo no ven más que una parte del cuerpo y además en los hospitales no tienen en cuenta vuestra personalidad ni vuestro temperamento.
Podemos controlar nuestro cuerpo y nuestro espíritu por nosotros mismos. Controlar el espíritu con el espíritu es muy difícil. Pero podemos controlar nuestro espíritu con nuestra respiración. Es muy fácil.
Querer controlar el espíritu mediante el espíritu es como querer apagar el fuego con fuego. Se produce más fuego. Para apagar el fuego el agua es lo más indicado.
De la misma forma para curar enfermedades y alejar la tristeza, los sufrimientos, la ansiedad, lo mejor es concentrarse en la exhalación. Así nos volvemos calmos. Pero es necesario realizar una exhalación muy larga y profunda, sin cortarla antes de la inspiración.
Además para respirar largamente es necesario respirar suavemente, imperceptiblemente, profundamente. Si nos concentramos de ésta manera, nuestro cerebro se vuelve fresco, la circulación de la sangre y energía se renueva, el intercambio gaseoso en los pulmones es activado, la tos se calma, se mitiga el dolor, los síntomas desaparecen.
Los ejercicios respiratorios cotidianos son la base.
Mediante la respiración podemos calmar la mente y hacer que las vibraciones del cerebro se vuelvan coherentes y por lo tanto más eficaces a la hora de procesar datos y gestionar información.
Las neuronas son devoradoras de oxígeno. No necesitan gran cosa, pero sin O2, disminuye su rendimiento y finalmente mueren.

-Calmar la mente y pensar positivo
El control mental es un mecanismo esencial en todo proceso curativo. Es fundamental para una correcta adaptación a las circunstancias y para elaborar una respuesta adecuada.
La felicidad es una onda expansiva coherente que no solamente evita el desorden mental, sino que organiza nuestro espíritu y pone orden interiormente.
La concentración mental aumenta la coherencia de las ondas cerebrales.
Concentrar nuestro espíritu en alguna cosa o acción, genera una gran influencia en la esfera interna y en el entorno.
En la vida cotidiana, la mayor parte de las personas no pueden concentrarse. Pasan todo el día parloteando sin sentido y mirando hacia el exterior sin ser capaces de concentrarse en una cosa. Su espíritu vagabundea. Algunos incluso toman la forma de un fantasma, sin raíces y arrastrados por cualquier viento.
Por el contrario, si desarrollamos la concentración y la capacidad de atención, y adquirimos el hábito de observar profundamente en nuestro espíritu, aparece la verdadera felicidad y la sabiduría, fuentes de energía e información.
Para este propósito es importante disciplinarse y ordenar la actividad psicofísica, para que no sea caótica y favorezca la curación. Un cambio se hábitos se impone.
El pensamiento positivo genera por su propia naturaleza, un flujo coherente de energía e información que no solo estimula la curación sino que ayuda a prevenir cualquier enfermedad.
Se trata de información que gestiona el cerebro creando una realidad en consecuencia: en este caso, positiva y favorable, que afecta a todos los niveles del ser: físico, energético y espiritual.
El pensamiento positivo siempre genera un buen sentimiento, las células responden a este estímulo produciendo señales y todo el organismo escucha y lee este mensaje.
Se dice pensamiento positivo, pero más correcto es decir: sentimiento positivo. El sentimiento incluye a la emoción y las emociones tienen una fuerte conexión con el cuerpo físico.

-Comer solo lo necesario, optando por alimentos naturales y frescos (no procesados)
Obviamente, depende de las necesidades de cada persona, su edad, sexo, actividades que realiza y de su estado de salud.
No solo es importante el valor calórico y nutricional de un alimento, sino también su poder organizador, y esto está dado por las características de su cultivo, crianza y manufactura.
El poder organizador se refiere a la capacidad de los alimentos de aportar orden en nuestro complejo organismo y esto es fundamental para el desarrollo de la vida y por supuesto de la salud.
Esta capacidad está relacionada con el sol y los fotones.
Los alimentos almacenan la luz del sol y nuestro cuerpo se sirve de esos fotones para obtener orden e información.
Es electromagnetismo que sirve para nutrir y ordenar el campo electromagnético del cuerpo, sin esto, hay desorden, caos y enfermedad. Los alimentos procesados, el azúcar y harinas refinados, alteran el campo electromagnético del cuerpo.
Los alimentos procesados pierden la capacidad de aportar orden a nivel molecular, ni que decir de los alimentos artificiales o los producidos sin luz solar (cultivos indoor, aves de criadero). Además están los conservantes, saborizantes y colorantes que disminuyen la calidad del alimento y lo hacen potencialmente nocivo.
Por eso siempre que se pueda hay que optar por alimentos naturales de la región en
donde uno vive y evitar la comida chatarra.

-Descansar y aprender a relajarse
El descanso y el sueño nocturno son fundamentales, es el momento donde el cuerpo repone energía y se regenera. La mente necesita descansar y el sueño es una parte esencial para la salud psicofísica.
La incesante actividad, sobretodo mental, de la vida cotidiana genera una sobrecarga en el sistema interno, por lo que “parar la actividad” es necesario. Además permite que el sistema se reinicie y pueda recomenzar fresco y regenerado.
La relajación es otro aspecto importante, particularmente porque la forma de vida actual
genera tensiones y bloqueos, que manifiestan estrés, miedo, preocupación y agotamiento.



-Hacer ejercicios físicos y energéticos adecuados.
Es la mejor manera de mantenerse en buena salud.
Mens sana in corpore sano. Esto es muy antiguo y muy trillado pero su significado es
siempre válido.
El ejercicio fortalece el cuerpo e incrementa la resistencia a las enfermedades, estimula los procesos fisiológicos y el sistema inmunitario, aumenta el flujo de sangre y energía favoreciendo la oxigenación de tejidos y órganos y los mecanismos de purificación, se evita el estancamiento y la acumulación de elementos que normalmente deben ser eliminados. La mente se calma y se relaja. La actividad física y energética retroalimenta la motivación y la vitalidad y potencia los mecanismos
de adaptación.
Adecuado hace referencia a que cada persona debe adaptar la actividad física a sus necesidades y posibilidades (edad, condición, época del año, etc) y no al revés.
Hay disciplinas más completas y profundas que otras: Aikido, Qi Gong, Taichi, Yoga y también otras artes marciales, están entre las mejores prácticas tradicionales ya que además de optimizar el cuerpo físico, permiten armonizar y desarrollar la energía y equilibrar las emociones.
La clave está en la perseverancia y la regularidad.
De esta manera se pueden apreciar los beneficios.
Lo contrario del ejercicio es la vida sedentaria: poco movimiento, mucho tiempo sentado en malas posiciones, dispositivos como computadoras, celulares, etc (fuentes de emisión de radiaciones nocivas), poco contacto con la naturaleza, deficiente oxigenación, excesiva actividad mental y tendencia al estancamiento (físico y emocional).
El ejercicio es salud porque para poder realizarlo hace falta un mínimo de salud.
El ejercicio es cosa de sanos.

-Masaje y automasaje 
El masaje es una práctica excelente para mantener la salud y como terapia de muchas enfermedades. Las presiones y estiramientos en el cuerpo favorecen la circulación de sangre (y otros fluidos corporales) y energía, promueven la curación y eliminan bloqueos. Se fortalecen las partes débiles y se relajan las tensas.
Es muy importante la asistencia de un /a masajista idóneo/a, pero no solo técnicamente hablando, sino también espiritualmente, que exprese empatía y deseo de curación.
El automasaje y los estiramientos practicados cotidianamente son muy eficaces para mejorar y mantener la salud.

-Perdonar y perdonarse
Hay que poder perdonar a los que nos hicieron mal y también a nosotros mismos por el mal que nos hemos hecho (y quizás a otros también) y por todo el sufrimiento que aceptamos vivir, por egoísmo e ignorancia y considerando que en el pasado estuvimos en el error. Esta observación origina un vector de equilibrio y su influencia es de carácter expansivo y positivo.
El perdón es un acto de cancelación. Una vuelta a cero. Genera un movimiento de energía e información que elimina los bloqueos y los sentimientos negativos y de frustración enquistados en lo más profundo del ser. Es un movimiento liberador que nace en el corazón pero que esta acompañado por la comprensión que otorga la sabiduría profunda. Esto amplifica las señales electromagnéticas del corazón (al liberarse de un bloqueo) y esta energía expansiva se traduce en felicidad y en un aumento de la capacidad curativa (resistencia + regeneración).
El campo electromagnético recibe esta ondulación generándose un feedback que incrementa la información y la energía que recibe cada célula, que producen una “química” acorde. Una química de felicidad.
La salud y la felicidad tienen su propia química, la enfermedad tiene la suya.
Como se dice: “es preferible ser feliz que tener la razón”.
Perdonar es inteligente. El cuerpo sabe.

-Desarrollar un sentimiento de empatía por todos los seres
En el nivel fundamental estamos entrelazados. En física cuántica esta propiedad se la llama entanglement: partículas que surgen de una misma fuente comparten la información instantáneamente, los cambios que experimenta una los registran las otras aunque estén separadas por distancias siderales, a tal punto que no puede considerárselas sistemas separados.
Lo que sentimos por los otros lo sentimos por nosotros mismos.
Percibimos un universo de partes separadas e individuales debido a una limitación de la percepción.
Esta es una reflexión de Albert Einstein al respecto:
“Un ser humano es parte de un todo que llamamos "el universo", y está limitado en el espacio y el tiempo. Inevitablemente hace la experiencia de su ser, sus pensamientos y sentimientos como algo separado del resto - una especie de ilusión óptica de su conciencia. Esta ilusión es una prisión para nosotros, que nos restringe y limita a nuestros deseos personales y al afecto reservado para nuestra familia.
Nuestra tarea es liberarnos de esta cárcel ampliando nuestro círculo de compasión para que abrace a todos los seres vivos y a la naturaleza en todo su esplendor.”

-Ser agradecido y aprender a aceptar las cosas como son
Lo que nos toca vivir debemos tomarlo como una posibilidad de transformación y aprendizaje.
Dar gracias genera una reacción positiva en el medio interno y en el entorno. Es un movimiento armonioso y expansivo que surge del corazón y afecta incluso la química corporal y los campos electromagnéticos a nuestro alrededor.
Significa también abrir las manos y dejar partir.
El agradecimiento es el mejor remedio para los apegos y mezquindades.
Agradecer es un don.

Estos principios deben comprenderse y asimilarse en su conjunto, como un todo. Esta es la manera más eficaz, que ayuda además a erradicar malos hábitos y tendencias mentales y físicas.