domingo, 20 de junio de 2010

Enderezando la espalda

Una persona tiene la edad de su columna”, este antiguo proverbio chino señala la importancia que tiene el estado de la columna vertebral.

Pero, ¿Por qué es tan importante tener la espalda derecha?

Empecemos por el principio.
La columna vertebral erecta es nuestro principal rasgo evolutivo, incluido el cerebro, claro está. Como iremos viendo, el cerebro, la médula espinal y la columna vertebral están íntimamente relacionados.
El hecho de haber comenzado a caminar en dos pies (bipedestación) generó una serie de cambios que marcaron drasticamente la evolución de nuestra especie.

Hace unos 6 ó 7 millones de años en África, como adaptación a las condiciones de la sabana aparecieron primates capaces de caminar fácilmente de modo bípedo y mantenerse erguidos. Este era un medio cálido y con fuerte radiación ultravioleta e infrarroja , en otras palabras: el sol pegaba muy fuerte, de manera que una de las mejores soluciones adaptativas era parase en dos pies y disminuir la cantidad de pelos de la piel, esto evita el excesivo recalentamiento del cuerpo. Pero parece que el efecto del sol directo en la cabeza, ha influido de forma determinante en la explosión evolutiva de nuestra especie.

Para lograr la postura y marcha erecta han tenido que aparecer importantes modificaciones:

Cráneo:
Para permitir la bipedestación, el foramen magnum (u orificio occipital por el cual la médula espinal pasa del cráneo a la columna) se ha desplazado; mientras en los simios el foramen magnum se ubica en la parte posterior del cráneo, en el Homo sapiens (y en sus ancestros directos) el foramen magnun se ha "desplazado" casi hacia la base del mismo.

Columna vertebral:
La columna vertebral bastante rectilínea en los simios, en el Homo sapiens y en sus ancestros bípedos ha adquirido curvaturas que permiten soportar mejor el peso de la parte superior del cuerpo, tales curvaturas tienen un efecto amortiguador, tipo "resorte".

Por lo demás la columna vertebral ha podido erguirse casi 90º a la altura de la pelvis, si se compara con un chimpancé se nota que al carecer este primate de la curva lumbar, su cuerpo resulta empujado hacía adelante por el propio peso; en la columna vertebral humana el centro de gravedad se ha desplazado, de modo que el centro de gravedad de todo el cuerpo se sitúa encima del soporte que constituyen los pies (está más pegado a la línea vertical del cuerpo). Al tener el Homo sapiens una cabeza relativamente grande el centro de gravedad corporal es bastante inestable. Otro detalle; las vértebras humanas son más circulares que las de los simios, esto les permite soportar mejor el peso vertical.

Pelvis:
La pelvis se ha debido ensanchar, lo cual ha sido fundamental en la evolución de nuestra especie. Los huesos ilíacos de la región pelviana en los Homo sapiens (e inmediatos antecesores) "giran" hacia el interior de la pelvis, esto le permite soportar mejor el peso de los órganos al estar en posición erecta. Esta modificación de la pelvis implica una disminución importante en la velocidad de la carrera por parte de los humanos. La bipedestación implica una posición de la pelvis, que hace que las crías nazcan "prematuras": en efecto, el parto humano es denominado ventral acodado ya que existe casi un ángulo recto entre la cavidad abdominal y la vagina que en el pubis de la mujer es casi frontal, si en todos los otros mamíferos el llamado canal de parto es muy breve, en cambio en las hembras de Homo sapiens es más prolongado y sinuoso, esto lentifica el trabajo de parto y puede traer complicaciones, este tipo de gestación y parto ha sido fundamental en la evolución de los seres humanos, a nivel de lazos sociales, lenguaje, hábitos que llevaron a una serie de cambios en la configuración del sistema nervioso y del resto de la fisiología. Entre otros motivos: una hembra debía tener mayor número de crías en su vida fértil y también, con la evolución cultural, comenzó a ser ayudada a parir.

La columna vertebral además de conducir todos los impulsos nerviosos que entran y salen por la médula espinal, representa un eje de verticalidad y de equilibrio. Existe un flujo de energía vital (CHI) que la recorre y su correcta posición influye incluso en el normal funcionamiento de los órganos internos.
Cuando la espalda, o sea la columna vertebral, esta derecha, el flujo de sangre y energía es abundante y el cerebro recibe suficiente nutrición e información. Y a su vez, cada órgano, cada extremidad, cada parte del cuerpo conectada puede recibir convenientemente el impulso nervioso y la información que sale del cerebro.

Si el centro de gravedad está correctamente ubicado, la postura es equilibrada, esto trae una serie de beneficios psíquicos y fisiológicos.

Es más fácil encontrar la estabilidad a un menor costo energético.
Ahorrar energía es fundamental para cualquier organismo, de forma que todo lo que hagamos en las posturas correctas influirá directamente en la salud y claro, en la felicidad.
Más energía a menor costo= mejora la adaptación y la función de los sistemas.

Si la espalda está encorvada, se generan tensiones innecesarias, ya que las estructuras de sostén se verán obligadas a tirar de manera desigual para que el cuerpo o la cabeza no caigan. Esa condición si no se corrige trae como consecuencia dolor y mal funcionamiento de los órganos internos, esto limita el movimiento y genera rigidez en una estructura que debe ser móvil y flexible, cuya naturaleza es conducir.

Si a una manguera la acodamos, la comprimimos o la torcemos, el flujo de líquido en su interior disminuirá, se afectará. Imaginemos ahora a la columna como un tubo flexible que de manera dinámica conduce energía, nutrientes e información. Cualquier rigidez o torcedura alterará su función, y su propia naturaleza, que es estar erecta y flexible.

Hay dos zonas importantes en la columna.

A nivel de la parte baja de la espalda, es decir: entre las últimas vértebras dorsales y las primeras lumbares (D11 a L3) y la parte alta de la misma, entre las últimas vértebras cervicales y las primeras dorsales (C7 a D2). (ver referencia)

La parte baje sostiene a la espalda y la parte alta a la cabeza.
En estas dos zonas debe haber una cierta tensión, se le llama: Tensión justa, ya que no es ni una laxitud ni una crispación. Si estas zonas están fuertes y flexibles, la espalda y la cabeza pueden estar derechas, en equilibrio y sin esfuerzo, y como vimos antes, esto es fundamental.

No solo a nivel de la salud. Es una cuestión de evolución. Si la espalda se encorva o se tuerce, envejecemos más rápido y se reduce la capacidad de adaptación.
Si la espalda está derecha, los hombros se relajan con facilidad y se libera la presión en el cuello (que contribuye a bloquear el flujo hacia y desde el cerebro).

El área baja de la espalada: la zona lumbosacra, tiene tendencia a debilitarse con el paso del tiempo y por la falta de mantenimiento, lo que afecta el estado de los riñones que se encargan de la energía vital. Por eso en la vejez la espalda tiende a encorvarse. De aquí la frase del comienza: tenemos la edad de nuestra columna. Si podemos mantener nuestra columna vertebral estirada y flexible, el envejecimiento del organismo se ralentiza.

La espalda recta no solo aporta dignidad y nobleza a la postura, ayuda a que el cerebro potencie sus capacidades, al obtener mejor nutrición e información y equilibre su funcionamiento, esto evidentemente aumenta la inteligencia y permite que se expanda la conciencia.
Este hecho simple y natural, no solamente nos mejora como individuos si no que representa una evolución (y una revolución) que afecta incluso a los demás.

Por eso es fundamental enseñar a los niños a tener la espalda derecha y adoptar buenas posturas, en particular de pié y sentados.

Los respaldos de los asientos en general son muy malos, en las casas, en la escuela o el trabajo. La vida sedentaria, pasar largas horas sentados: frente a la TV, a la computadora, estudiando o leyendo, etc, en malas posiciones, con la cabeza inclinada y la espalda encorvada, favorece aún más esta debilidad. Luego se pierde referencia, sensibilidad, estamos torcidos y no nos damos cuenta y ahí se complica más.

Por el contrario, cuanto más concientes somos del estado y posición de la espalada (y del resto de la postura), el sistema propioceptivo, actuará corrigiendo de manera inconciente y automática las deformidades y malas posturas, equilibrando entre otras cosas el tono de los músculos posturales.

Hacer ejercicios para mantener la columna vertebral es muy importante. Yoga, taichichuan y chi kung son disciplinas muy valiosas para esta finalidad.

Para aprender a estar bien sentados, en una postura fuerte y estable, con la espalda y la cabeza derechas, correctamente alineadas y en equilibrio, la práctica de zazen (meditación Zen) es lo mejor y su eficacia está demostrada, incluso científicamente.

Tener la espalda derecha nos hace dueños de nuestro cuerpo y de lo que pensamos, nos permite controlar mejor las emociones y generar una respuesta rápida y eficaz.

Es el rasgo evolutivo que nos caracteriza.

Elevarnos hacia el cielo manteniendo las raíces en la tierra.

2 comentarios:

jose angel dijo...

Hola Mariano

estoy gratamente sorprendido, este sábado estuve pensando en la importancia de mantener recta la espalda, y desee que en algún momento abordaras el tema en tu propio estilo,
y mira, que pronto recibí la respuesta.

no me has defraudado, lo has expuesto mu bien, con conceptos que no había yo tomado en cuenta,
gracias nuevamente.

Tengo un libro muy viejo de Thomas Hanna, donde expone sus observaciones, reduce las alteraciones de postura a dos reflejos, de luz roja y de luz verde. Ademas enseña una serie de ejercicios para corregir tales errores, no lo tengo digitalizado, sino te lo compartía con mucho gusto.

Un fuerte abrazo y te deseo una excelente semana.

mariano giacobone dijo...

Ya ser concientes de la propia postura es un logro, es el primer paso para mejorar.
gracias por tus buenos deseos, igualmente para tí jose angel
un abrazo
mariano