miércoles, 10 de noviembre de 2010

Múltiples dimensiones



Estamos habituados, mejor dicho, programados, a considerar a nuestro cuerpo solo desde el nivel físico.

La ciencia dominante lo considera así, aunque por otra parte se comprueba que todo en esencia es energía e información en distintos grados de condensación y lo que consideramos “físico” o material corresponde simplemente a un nivel más denso de organización y a una más lenta frecuencia vibratoria.

Pero un ser humano posee varios cuerpos de acuerdo a la frecuencia en la que vibren, desde los niveles más sutiles como el espíritu, las emociones, la energía vital, que vibran en una rápida frecuencia hasta llegar al nivel físico y a la densidad de la materia. Los planos sutiles, que nos conectan con todo, vibran más rápido y el plano físico que nos separa e individualiza, lo hace con una frecuencia más lenta.
En realidad esta diferenciación se hace para comprender mejor y facilitar su estudio, pero de hecho es uno solo cuerpo, una sola conciencia. En esencia la materia y la energía son lo mismo.

Somos conciencia infinita animando un cuerpo físico por un corto período de tiempo. Seres multidimensionales hechos a imagen y semejanza del universo, reflejando su misma forma de organización.

Así como cada uno de nosotros es una parte del universo que contiene la información del todo. Cada parte de nuestro cuerpo contiene también la información del todo. Cada átomo que compone nuestro cuerpo es un universo en si mismo.

Actualmente se ha desarrollado la teoría de los múltiples universos, y nosotros a pequeña escala poseemos también una multiplicidad de universos, tenemos la posibilidad de interrelacionarnos con diferentes dimensiones, ya que la energía y la conciencia son una, y están conectadas con todo. Son todo.

Un átomo y su electrón son objetos multiverso, ¿que significa?, que existen y dejan de existir de un instante al otro. Aparecen y desaparecen. Cuando se los intenta medir (ver principio de incertidumbre) la cosa se complica.

Las partículas, en mecánica cuántica, no siguen trayectorias definidas.

No es posible conocer exactamente el valor de todas las magnitudes físicas que describen el estado de movimiento de la partícula en ningún momento, sino sólo una distribución estadística.

Por lo tanto no es posible asignar una trayectoria a una partícula, como lo describe la física clásica y las leyes de Newton.

Lo que se puede decir es que hay una determinada probabilidad de que la partícula en cuestión se encuentre en una determinada región del espacio en un momento determinado.

Las partículas aparecen y desaparecen, pero ¿A donde van?.

Los universos paralelos existen.

Así de contundentes fueron los resultados del estudio efectuado en el 2007 por científicos de la Universidad de Oxford, en el que demuestran matemáticamente que el concepto de estructura de árbol de nuestro universo es real.

Esta propiedad del universo es la que sirve de base para crear nuestra realidad.

La teoría de los universos paralelos fue propuesta por primera vez en 1950 por el físico estadounidense Hugh Everett, en la que intentaba explicar los misterios de la mecánica cuántica que resultaban completamente desconcertantes para los científicos. Expresado de una manera muy simplificada, lo que propuso Everett fue que cada vez que se explora una nueva posibilidad física, el universo se divide. Para cada alternativa posible se “crea” un universo propio.

Un ejemplo puede ayudarnos a entender este concepto: imaginemos que un peatón escapa por poco de ser atropellado por un coche. Este evento tiene lugar en un universo, pero en otro puede haber resultado atropellado y estar recuperándose en un hospital. Y en un tercero, puede haber muerto. El número de posibilidades es infinito.

Este concepto resultaba muy extraño para los científicos, quienes generalmente lo descartaban considerándola una fantasía. Por supuesto, en la Literatura, muchos escritores aprovecharon esta idea para crear numerosas historias (ver: "La noche boca arriba" de J. Cortázar). Incluso en Hollywood se realizaron varios films (por ej: ¨The one" con Jet Li).

Sin embargo, las nuevas investigaciones realizadas en Oxford demuestran que los universos paralelos y las multiples dimensiones son matemáticamente posibles.

El equipo dirigido por el Dr. David Deutsch, demostró matemáticamente que la estructura del universo contiene infinitas bifurcaciones creadas al dividirse en versiones paralelas de sí mismo, que pueden explicar la naturaleza probabilística de la mecánica cuántica.

Haciendo un gráfico, la línea de tiempo del universo podría verse como si fuese un árbol infinitamente grande.

La mecánica cuántica predice que una partícula no existe realmente hasta que es observada. Hasta entonces, las partículas ocupan una nebulosa de estados “superpuestos” al mismo tiempo. (superposición cuántica)

El hecho de ser observadas, “fuerzan” a las partículas a adoptar un estado particular de realidad, de la misma manera que una moneda girando en el aire solo muestra “cara” o “cruz” una vez que se detiene. Según la teoría de los universos paralelos, cada decisión de este tipo generaría un nuevo universo por cada uno de los posibles resultados.

Lo interesante es que el aspecto de la realidad del universo paralelo es aplicable a los objetos de todos los tamaños: galaxias, estrellas, humanos, átomos…todo.

Se la llama teoría de los universos paralelos pero se podría llamar teoría de los electrones paralelos.

Y lo que aquí se afirma es que los átomos existen en más de un lugar a la vez, en diferentes universos al mismo tiempo y los seres humanos, compuestos de átomos, existimos también en más de un lugar, en más de un estado mental, en diferentes cuerpos y formas de organización, es decir en múltiples universos.

Esto nos lleva a modificar la percepción que tenemos de la realidad y de nosotros mismos, y nos coloca en un nuevo lugar: el del observador que crea su realidad con cada mirada, con cada pensamiento, con cada deseo.
Somos conciencia infinita y estamos ligados a todo lo que existe.

Esto no es posible medirlo o comprobarlo con nuestra percepción limitada ni con ningún tipo de tecnología, porque el nivel último de la realidad es fundamentalmente vacío. (ver "el vacío creador")

Ya vimos en entradas anteriores que incluso nuestra apariencia y todo lo que percibimos es simplemente una imagen tridimensional proyectada por nuestro cerebro a partir de su programación y de nuestras creencias.

La realidad tiende al cambio y a la diversidad, a la variedad infinita.

Existe un número ilimitado de universos y, en realidad no hay tal cosa como el pasado, el presente y el futuro, tal como los percibimos nosotros.

Lo que está ocurriendo ahora ya ha ocurrido y está por ocurrir. Pasado, presente y futuro se funden en Uno, en el eterno presente. Ahora y aquí.

Solo existe la realidad de este momento.

Este momento incluye al pasado y al futuro.

Por este motivo, al realizar con la totalidad de nuestro ser nuestra verdadera naturaleza, este hecho unificador (cuerpo y espíritu en unidad), desprende una cantidad enorme de energía y luz, que se irradia e ilumina a todas los seres, con los cuales estamos íntimamente conectados, en todas las direcciones, en todas las dimensiones, en el pasado y en el futuro.

Natural y armoniosamente.

2 comentarios:

jose angel dijo...

Hola Mariano,

me da gusto que hayas tocado este tema, el de los universos múltiples. Es que pensando en ello me he planteado lo siguiente:

las religiones nos hablan de los seres espirituales, muchas personas ha tenido experiencias de ver seres no humanos, espectros, familiares, fantasmas, etc

y ahora la ciencia nos plantea la posibilidad de otros universos ocurriendo en este instante y aquí mismo.

a mi me parece que es un momento en que la ciencia y las creencias metafísica podrían encontrar una coincidencia, me parece que esos universos que la ciencia propone son los mundos espirituales de los que vamos y venimos entre encarnaciones.

Me gustaría leer tu opinión.

mariano giacobone dijo...

Es posible, no se puede ni negar ni afirmar rotundamente, ya que desde nuestra perspectiva conciente cualquier noción es limitada.
Para mi lo interesante de esta percepción es que la realidad no es como la entendemos ni como nos enseñan.
Podemos ir tan lejos como queremos y expandir nuestra conciencia. La realidad material tiene la misma sustancia que nuestros sueños.

Comprender esto en realidad es tener la mente abierta.
un abrazo