martes, 9 de febrero de 2010

Los 5 aspectos de la conciencia


La conciencia es la fuerza invisible que nos mantiene vivos. Es la energía espiritual y psíquica, la parte divina del ser, de naturaleza esencialmente luminosa. No tiene sustancia, pero anima y proporciona expresión y apariencia a la sustancia, es decir al cuerpo físico.

Puede decirse que es el espíritu del cual surgen todas las cosas. Es la conciencia universal que da vida a todas las existencias, incluso la realidad material que conocemos es creada por la conciencia.

La naturaleza luminosa del ser, esta energía espiritual, se particulariza en el ser humano en cinco aspectos: Hun, Shen, Yi, Po y Zhi , que arraigan en los cinco órganos principales (hígado, corazón, bazo, pulmón y riñón) y están relacionados con los cinco movimientos o elementos.


Para ampliar un poco más y aclarar la cosa. Una de las teorías fundamentales de la medicina china y de su base filosófica, es la teoría de los 5 elementos o movimientos. Y dice que todo en la naturaleza corresponde a uno de estos 5 elementos, que son: madera, fuego, tierra, metal y agua. También se los llama movimientos, ya que están en permanente transformación e interrelacionados entre sí de forma dinámica.


Hun, se relaciona con el cielo, y reside en el hígado. Genera los proyectos y gobierna el inconsciente. Desencadena los impulsos necesarios para emprender una acción. Es el que se encarga de crear un entorno favorable y armonioso, mediante sus características de confianza, flexibilidad y de “ver” lejos. En la medicina china el hígado es el general, o sea, es el que se encarga de que las "órdenes" superiores lleguen a todos los niveles. Se halla en relación con el atavismo, adicciones, el instinto hereditario, la fuerza de la palabra, las pulsiones y las pasiones. Controla la imaginación y desempeña un papel esencial en todo acto de creación.
Se relaciona con la fe, con el deseo previo que genera la motivación necesaria para emprender cualquier acción. Es la fuerza expansiva de la madera que nutre el fuego de la acción. Cuando se bloquea su energía se transforma en enojo, ira, frustración, rigidez y pueden aparecer una multitud de trastornos físicos (digestivos, circulatorios, ginecológicos, alergias, insomnio, cefaleas, reumatismos, etc.)



Shen, que en este caso es otro de los aspectos de la conciencia, designa toda la actividad anímica de la persona. Corresponde al fuego. Que se traduce en calor, acción, motivación y compasión. Se dice que el Shen de una persona reside en el corazón y se puede ver fácilmente en sus ojos. Los ojos de alguien que tiene buen shen centellean y están vivos. Se puede observar, por otro lado, en los ojos “sin vida” de una persona muerta. En la medicina china, el corazón es el emperador, es el encargado de armonizar todos los otros aspectos, de transformar los estímulos en respuestas convenientes. Podríamos decir que todo pasa por él. Es la sede de las emociones.

Cuando el shen, el espíritu, esta perturbado y no está armoniosamente en su “casa”, es decir en el corazón, la persona tiende a sufrir de insomnio, intranquilidad o de trastornos emocionales. Si la situación persiste y se agrava puede llegar al daño físico: cardiopatías, hipertensión arterial, mala absorción intestinal, etc.



Yi se relaciona con la tierra y con la energía del bazo y el estómago. Es la parte de nuestra mente responsable del registro de las experiencias, de su clasificación, conservación, compilación y reformulación. Directamente unido a la memoria, gestiona la capacidad de integrar y reproducir informaciones. Permite la reflexión profunda y un exceso, como la rumiación, puede convertirse en obsesión y preocupación, afectando generalmente el tracto digestivo (malas digestiones, gastritis, úlceras, colon irritable, etc.) Ocupa siempre un lugar central, actúa en la transformación de la energía material en espiritual, y su insuficiencia puede afectar incluso al sistema glandular.

Po, corresponde a las características del metal, y está asociado al pulmón y al intestino grueso. Cuya función es de purificación e interrelación directa con el medio externo. Es el ministro de relaciones exteriores que además tiene ingerencia en los asuntos internos. Es la parte de la conciencia más corporal, determina las acciones y reacciones del organismo destinadas a escoger, sin que intervenga la mente, lo que es útil para su supervivencia y a rechazar lo que le es perjudicial. Se expresa en los instintos primarios (succión, deglución e incluso defecación), y más particularmente en el instinto de conservación, vinculado al apego inconsciente al cuerpo. Si no respiramos, morimos. El pulmón es la sede del coraje.

Una insuficiencia en la energía del pulmón conlleva problemas respiratorios, asma, debilidad, depresión y tristeza. La respiración es el puente que conecta el mundo visible con el invisible, es decir, nuestra realidad física con los planos más sutiles de la existencia.


Zhi habita en el riñón y está asociado al agua. En su aspecto luminoso se refleja como sabiduría. Corresponde a la voluntad, a la determinación, a la capacidad para realizar una intención. Aporta autoridad y afirmación al yo.

Cuando es débil o insuficiente se manifiesta como miedo e incluso pánico. La energía del riñón nutre las médulas (ósea, espinal) y por lo tanto influye en el cerebro. Cuando la persona agota sus reservas energéticas y su esencia vital, que también se atesora en los riñones, envejece, entonces las funciones cerebrales comienzan a declinar y su vida se acorta. Es el ministro de finanzas, que atesora y distribuye los recursos.

Hoy en día el exceso de deseos, el estrés y la falta de ejercicos contribuyen a agotar la esencia vital del individuo y la aparición de envejecimiento precoz, mala calidad de vida, pérdida de capacidades intelectuales y enfermedades como el Alzheimer, se hacen más evidentes.
Por eso los sabios taoístas desarrollaron técnicas para acumular la energía (chi) y aumentar la fuerza vital a fin de prolongar la vida y expandir sus posibilidades. Longevidad y sabiduría.
La práctica regular de zazen, chi kung, tai chi chuan e incluso yoga, aportan la calma necesaria, favoreciendo la armonía entre estos 5 aspectos y fortaleciendo la energía vital.

4 comentarios:

jose angel dijo...

Hola Mariano,
que gran tema, nos hace mucha falta aprender mas sobre nuestro cuerpo fisico y la relacion que tiene con los pensamientos y la naturaleza,

espero que en post posteriores profundices mas en ello, que intuyo hay mucho todavia por explicar,

quiero preguntarte:
crees que hay una relación energetica entre la incapacidad de expresion y enfermedades en la garganta? ¿como se da?

por ejemplo:

una persona que ha tenido dificultades toda su vida para expresarse, para hablar de sus sentimientos, que prefiere aislarse en lugar de abrirse a los demas, desarrolló problemas tiroideos en la adolescencia, y le removieron el 50% de ella, despues de casi 20 años inicia el mismo proceso inflamatorio en el resto de la tiroides, incidentalmente ahora desempeña un trabajo que le obliga a hablar en publico constantemente y le causa estres

gracias y un abrazo

mariano giacobone dijo...

Hola jose angel,
la mayoría de los trastornos en el cuerpo físico, excepto los producidos por accidentes, infecciones o por mala higiene de vida, por ejemplo, son originados en los niveles mas sutiles de la persona, ya sea en el cuerpo energético o en el espiritual, que incluye pensamientos y emociones.

Esto nos lleva a considerar que hay muchos niveles en los que uno puede tratar una afección. Obviamente depende de la naturaleza del trastorno.

Es muy probable que esta persona que me comentas tenga un gran bloqueo energético en la garganta y eso le provova el daño físico. La solución no es solamente sacarle la glándula, debe trabajar para restablecer en esa zona el normal flujo de sangre y energía, y eso lo puede hacer con acupuntura, masajes, qi gong y ejercicios adecuados. Puede aprender a cantar, hacer musicoterapia.
En fin, ya ves que el tema dá para mucho. Por eso la medicina convencional tiende a fracasar o llega tarde, porque solo considera el nivel físico y aqui lo que te queda es generalmente operar o tratar solo el síntoma.

En otro post anterior explico la relación entre los tres cuerpos (espiritual, energético y físico), igual seguiré con este apasionante tema.
un abrazo

jose angel dijo...

Gracias por tu sugerencia, Mariano, me parece muy acertada en todo lo que explicas, seguire atento a tus publicaciones tan constructivas.

Adrian Cardenas dijo...

Excelente artículo, corto, conciso, acertado y muy eficiente.
Gracias por compartir con todos tu conocimiento