sábado, 21 de julio de 2012

La fuente de la vida

El agua es sinónimo de vida. Sin ella no es posible la vida, por lo menos no como la conocemos. Los seres vivos dependemos absolutamente del agua para vivir. Por otra parte, la vida y la conciencia están estrechamente ligadas. El agua puede considerarse parte de la vida y de la conciencia, de hecho, la célula es una unidad viva con conciencia, compuesta en su mayor parte por agua.



El citosol de la célula es principalmente un medio acuoso, el cual puede estar compuesto por un 70-80% de agua. En el se encuentran disueltas microscópicas sustancias orgánicas, principalmente biomoléculas como proteínas, ácidos nucleicos y polisacáridos, y también contiene sustancias inorgánicas (sales minerales, iones). Los iones inorgánicos disueltos son un componente de los sólidos presentes en el agua e indican la calidad de esta.
Si bien la imagen más utilizada al referirse al citosol es la de partículas flotando libremente en el agua, el citosol tiene una organización muy alta a nivel molecular.
El citosol es un fluido de “naturaleza gelatinosa” y sus cambios de estado (sol-gel) se relacionan con el procesamiento de la información y la dinámica celular.

Si consideramos que la célula, que es la menor parte constituyente de un organismo vivo y consciente, tiene su nivel de conciencia, ¿acaso sus componentes fundamentales no lo tendrían también? Si aceptamos que el sustrato de la vida es la conciencia y que vivimos en un universo “inteligente”, entonces cada partícula, cada átomo y molécula (incluida el agua) que conforman un organismo vivo, tienen también su grado de conciencia.

Somos conscientes porque el universo es conciencia y el universo es consciente porque nosotros los somos.

A pesar de que la mayor parte del planeta es agua, al igual que nuestro cuerpo (aprox. 70%), todavía no comprendemos la naturaleza de este precioso elemento.

Dada nuestra familiaridad e intimidad con el agua, el hecho no deja de ser sorprendente.

Océanos, lagos, ríos, precipitaciones; abundantes en casi todas las regiones de la Tierra, el agua determina en gran parte los paisajes y los climas y delinea la vida sobre nuestro planeta.




El agua es un componente esencial de la estructura y el metabolismo de todos los seres vivos. Este papel primordial deriva de sus singulares propiedades físicas y químicas.

Un ejemplo biológicamente importante del agua es su efecto hidrófobo, y se manifiesta particularmente en los grupos hidrocarbonados CH, que tienden a ser repelidos por las moléculas de agua. Este efecto es uno de los responsables de las complejas estructuras espaciales que presentan las proteínas, el ADN y las bicapas lipídicas de las membranas celulares. En ausencia de agua, todas estas estructuras serían inestables.

Aunque la estructura del agua es bien conocida, sus interacciones con otras moléculas y con el medio no lo son. La ciencia considera al agua como un líquido inerte, pero lo cierto es que sus moléculas tienen memoria y además… ¡responden al llamado de la conciencia!

Aristóteles consideraba el agua como uno de los cuatro elementos constituyentes del universo (los demás son el aire, la tierra y el fuego). Para Platón estaba formada por icosaedros, una de las 5 formas geométricas fundamentales, que forma parte de los llamados sólidos platónicos.



icosaedro

Según la antigua filosofía china, el agua es uno de los 5 elementos o movimientos que se relacionan con los ciclos de la naturaleza y describen la interdependencia y la circularidad de todos los fenómenos, los otros son: madera, fuego, tierra y metal.

Estos 5 elementos se generan y controlan mutuamente en un movimiento permanente y equilibrado.





El agua se relaciona con los riñones (y la vejiga), y por medio de estos con la esencia vital (Jing), los huesos, las médulas (ósea y espinal) y el cerebro, cabellos, dientes y oídos, con el invierno, lo salado, la voluntad, la vitalidad, el miedo y la sabiduría.

La esencia vital, llamada Jing, es una sustancia liquida, el elemento material básico de la constitución del organismo, encargado de mantener la vitalidad.
Es el elemento estructural más básico.

Jing es la materia original y fundamental, dotada de gran capacidad vital, capaz incluso de generar nueva vida. Contiene la memoria ancestral, transmitida por los genes y la propia agua. Se transforma en energía (Chi) y conciencia (Shen) y estos a su vez se convierten en sustancia y vitalidad. De hecho, este ciclo contínuo de transformaciones son la base misma de la vida, y esto es posible porque estos 3 elementos constituyentes comparten la misma naturaleza y son diferentes manifestaciones de la unidad fundamental: el espíritu.

El origen de la esencia vital es: 1) Congénito (llamado del cielo anterior), y corresponde al aporte de energía e información proveniente de los progenitores. Es la herencia genética y ancestral.
2) Adquirido (llamado del cielo posterior, ya que es posterior al nacimiento) generado y mantenido por el aporte de agua y nutrientes.

La esencia Jing se almacena en los riñones y se encarga de la reproducción, de mantener la vitalidad, se transforma en energía vital y además nutre e hidrata todos los tejidos y órganos del cuerpo.

El agua representa la energía Yin por excelencia, la opuesta y complementaria de la energía Yang

Yin es la parte o aspecto de la energía que nutre, hidrata, refresca y tiende a formar sustancia (materia o estructura), se oculta, es subyacente y tiende a descender. Es el principio femenino.

Por la otra parte, Yang es la energía funcional, el fuego, el calor, el movimiento, la actividad, tiene carácter expansivo, asciende e ilumina. Representa lo masculino.





Nuestros antepasados tenían otra conciencia del agua, pero esto se ha ido perdiendo con el tiempo y la civilización. El sentido místico, mágico, curativo y purificador de cuerpo y espíritu con la que se consideraba a este precioso elemento, ha quedado reducida a un simple H2O, la formula más conocida del mundo.

De todas formas, para la mayoría es muy simple, basta con abrir el grifo y aparece: “potabilizada”, “tratada” y finalmente “desnaturalizada”, apta para el consumo humano…aunque esta manipulación sea, cada vez más, motivo de controversias...

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4 comentarios:

Alexis dijo...

Hola Mariano, cómo va ?

Pensás que existe alguna relación entre los tres estados del agua y los tres puntos para prestar atencion durante zazen ?

Yo veo.. respiración - gaseoso.. pensamientos - líquido.. postura del cuerpo - sólido..

Un abrazo.

Alexis

mariano giacobone dijo...

Zazen es el abandono de todos los conceptos y categorías humanas, el agua es al agua y zazen es zazen. No es necesario pensar, más importante es repetir y continuar profundizando en la práctica. Inconscientemente y de forma natural.
un abrazo

Alexis dijo...

más claro echále agua ;-)

danken

mariano giacobone dijo...

bitte!