lunes, 7 de septiembre de 2009

La creatividad en la vida cotidiana (continuación)


Ampliando más el tema.


Según la enciclopedia: "La creatividad, es la generación de nuevas ideas o conceptos, o de nuevas asociaciones entre ideas y conceptos conocidos, que habitualmente producen soluciones originales, se relaciona con la inventiva, el pensamiento original y divergente y la imaginación."

De hecho, muchos inventos e ideas geniales, incluso teorías científicas revolucionarias, comenzaron como producto de la imaginación y la inventiva. Tal es el caso de la teoría de la relatividad de Einstein y los inventos geniales de Leonardo da Vinci.

Tanto en el budismo como en el taoísmo, y la mayoría de las culturas tradicionales en Oriente, la creatividad es parte fundamental de la práctica espiritual, ya que se considera el resultado de una mente libre y abierta, o sea normal, y se vincula con la capacidad de autoconocimiento, observación, reflexión y cuestionamiento. Cualidades superiores en una persona.

El ser humano posee un alto grado de necesidad de socializar, que influye en su comportamiento, al grado que la mayoría, lo único que le importa es desempeñar correctamente su rol social.

Para lograr integrarse en la sociedad, sigue ciegamente las pautas y normas aprendidas desde la niñez, aceptando lo que es bueno y lo que es malo, según modelos preestablecidos y estereotipos que guían su conducta y modelan su personalidad, y por temor a ser rechazado o a fracasar el individuo no buscará nada fuera de esos patrones y mucho menos creará otros nuevos.

Algunas personas “pagan” el precio de su creatividad volviéndose “insociables”, otros expresan su capacidad creativa como un síntoma de su personalidad desequilibrada, de su sufrimiento, incluso de su “locura”. Hay muchos ejemplos de estos casos en la historia.


Pero la creatividad a la que hago referencia, es una capacidad inherente del ser humano que le sirve para adaptarse mejor y ampliar sus posibilidades. Y con “mejor” quiero decir, de manera más plena, más feliz, mas sana, incluso más “exitosa”.

La inventiva no se puede enseñar, aunque se puede aprender, rompiendo la vida rutinaria, es decir, rompiendo con hacer siempre lo mismo o, quizá, simplemente, con hacer más de lo mismo. Eso significa que el mismo individuo que está buscando la imaginación (o la idea creativa) es quien debe bucear en su propia mente y trabajar en sí mismo para desarrollar sus propias habilidades de pensamiento y personalidad.

Existen muchas formas de bloqueo para la creatividad y en principio, pueden deberse a varias circunstancias:
-Una especialización muy profunda, es decir, no saber hacer más que una cosa.

-Tener en cuenta solo el lado racional y lógico del pensamiento.

-Un enfoque superficial y estrecho de la vida.

-Falta de confianza y motivación.

-Comodidad.

-Miedo a hacer el ridículo o a equivocarse.

-Respeto excesivo por la autoridad.

-Aceptar las cosas y hechos como se les presentan sin considerar otras posibilidades.


Si bien la creatividad no se puede enseñar o aprender, si se pueden crear condiciones favorables para que esta se exprese y se desarrolle.

La práctica de la meditación como zazen profundiza el conocimiento de si mismo y favorece el equilibrio de los hemisferios cerebrales. De hecho, la “creatividad” brota naturalmente como un reflejo de la condición normal del individuo.

El estudio de las artes como la música, la pintura, la caligrafía y las artes plásticas en general, la expresión corporal o la danza, estimulan enormemente el talante creativo de un individuo, más aun si comienza de pequeño. Hay otras disciplinas relacionadas, como el Yoga o las artes marciales que favorecen el equilibrio psicofísico.

Estas actividades “no rutinarias”, amplían el campo de la conciencia y de la expresividad, formando nuevas asociaciones entre las neuronas e instalando programas personalizados y originales de conducta, esto ofrece a la persona una nueva comprensión de si mismo y de su entorno permitiéndole más posibilidades para ser sano y feliz, al generar pensamientos creativos.

La creatividad es la expresión del ser universal.

La conciencia es capaz de crear universos. La mente es en esencia libre.

Es importante asumir el lado creativo, como creaciones únicas e irrepetibles que cada uno es, con un tiempo y durabilidad limitada, para aprender y experimentar.

Se trata de una mentalidad.

He aquí el secreto: la creatividad es una cuestión “de mente”...

2 comentarios:

Adriana Paoletta dijo...

Bellísimo Blog Mariano!
Un gusto encontrarte por aquí. Gracias por tu esperiencia!
Un abrazo de luz
Adriana

Adriana Paoletta dijo...

"experiencia" poderosa por cierto!