jueves, 16 de noviembre de 2023
sábado, 23 de septiembre de 2023
lunes, 18 de septiembre de 2023
lunes, 11 de septiembre de 2023
jueves, 7 de septiembre de 2023
martes, 5 de septiembre de 2023
domingo, 19 de julio de 2020
Las vacunas son peligrosas. Vaccines are dangerous
Dr. Mariano Giacobone

Las vacunas no son seguras Está
demostrada y documentada su elevada toxicidad y la gran cantidad de efectos
adversos que tienen, algunos muy graves e irreversibles, sobre todo en los
niños. Además, y no es un dato menor, ni siquiera está demostrada su eficacia.
Hay mucha controversia al respecto y demasiada desinformación. Muchos utilizan el argumento de que los efectos adversos, algunos muy graves e incluso letales, son mínimos con respecto al beneficio que aportan. Sin embargo este es un juego de palabras que esconde una falacia, ninguna sustancia tóxica con capacidad para enfermar puede fortalecer al organismo ni mucho menos curar, así no funciona la naturaleza, esto se trata solo de negocios y control.
Y como bien sabemos, las estadísticas son generalmente manipuladas y falseadas según conveniencia.
Vacunas que no están aprobadas, otras que son criticadas. La OMS y La Agencia Europea de Salud, tras la cantidad de casos reportados en todo el mundo, advierten de los peligros de la vacuna Johnson & Johnson contra el coronavirus. Guerra entre laboratorios, intereses comerciales, política ... ¿y la salud y el bienestar de las personas?
Que las difundan y las vendan y
luego sean obligatorias no es de extrañar, generan enormes ganancias a las
grandes Farmacéuticas, que son las que financian a los gobiernos e
instituciones (como la OMS), que las vuelven legales y se ocupan de inocularlas
a la población. Los medios y las redes sociales participan en este negocio, con
su mensaje repetitivo, tendencioso y falso.
Sepan que las vacunas son herramientas de control masivo y no puedes tener ninguna certeza de lo que inoculan en tu cuerpo. Ni del efecto que pueden hacer sobre tu salud, sobre tu ADN, sobre tu sistema inmunitario. El riesgo es demasiado grande como para entregar mansamente tu cuerpo a la mal llamada ciencia. ¿Y con los niños que pasa? Con su sistema tan vulnerable y en pleno desarrollo, pensamos que es inocuo inyectarles sustancias tóxicas, que en realidad los debilitan y algunos enferman gravemente.
Hay mejores maneras y más naturales de prevenir enfermedades y evitar contagios.
La salud se protege de manera
natural, porque es tu cuerpo el que elabora las defensas y te mantiene en vida.
Y para esto es suficiente con
alimentarse correctamente, hacer ejercicios adecuados para cada persona, tener emociones y pensamientos positivos, practicar
la solidaridad y estimular las ganas de vivir y progresar.
Está claro que una buena higiene de vida es fundamental.
Como médico estoy obligado a
informar para mejorar la salud.
Cuídense, pero no se abstengan
de vivir, hay que liberarse del miedo y de los mensajes confusos y fatalistas. No se dejen engañar ni abusar.
Arriba la vida. Salud Para
todos!
Vaccines are dangerous
viernes, 29 de mayo de 2020
La buena medicina muere con el sistema
Dr. Seiki Giacobone

martes, 26 de mayo de 2020
Cuando la salud se confunde con la política
Dr. Mariano Giacobone


jueves, 14 de mayo de 2020
Las mentiras sobre el coronavirus
domingo, 10 de mayo de 2020
La farsa del coronavirus

viernes, 1 de mayo de 2020
Nuestros amigos los microbios
El cuerpo humano está constituido por millones de microorganismos que desempeñan una amplia gama de funciones en todas las fases de la vida.
Estos minúsculos organismos, que solo se pueden observar a través de un microscopio, ayudan a resistir enfermedades, a fortalecer el sistema inmunitario, a digerir los alimentos, a metabolizar sustancias, a determinar nuestro olor corporal y pueden incluso afectar nuestro comportamiento.
De acuerdo a la Teoría de la Infección postulada por Pasteur, los microbios son los responsables de la mayoría de las enfermedades. Estos pequeños organismos, casi todos demasiado pequeños para verlos a ojo desnudo, invaden a los humanos, animales y otros huéspedes. Su crecimiento y reproducción dentro del portador puede producir una enfermedad.
"Germen" o microbio puede referirse a un virus, bacteria, parásito, hongo o prión. Los microorganismos causantes de enfermedades son llamados patógenos y las enfermedades que causan son llamadas enfermedades infecciosas.
Esta teoría es ahora fundamental en la industrializada medicina moderna y la industria farmacéutica, conduciendo al desarrollo de vacunas y antibióticos a gran escala, y al concepto de que los gérmenes son enemigos de la salud y por lo tanto “peligrosos” y hay que combatirlos. Cabe aclarar que la higiene propuesta por Pasteur como método, es necesaria para evitar enfermedades y cuidar la salud, eso está claro.
El error de esta teoría es que no toma en cuenta el delicado equilibrio de la vida y de las reacciones del organismo, no todos los gérmenes son “malos”, es más, de una manera u otra todos cumplen un rol fundamental y el cuerpo se sirve de ellos para mantener la vida y también para curarse. Las pestes y epidemias del pasado han desaparecido por si mismas (al encontrar un equilibrio con el ecosistema) y sus causas son aún motivo de investigación.
La enfermedad aparece cuando se rompe el equilibrio y esto puede pasar por múltiples causas: Un sistema inmunitario débil, mala alimentación, medicación (antibióticos, vacunas, corticoides, etc), sedentarismo, causas genéticas y hereditarias, etc. Y a gran escala, como parte de un equilibrio de nuestra especie con el ecosistema.
La guerra contra los microbios ha generado en la mentalidad de las personas y en la de la mayoría de los médicos e investigadores una percepción errónea de lo que ocurre en realidad y un desconocimiento de la biología fundamental.
Y por supuesto ha generado y lo hace cada vez más, enormes ganancias a la industria farmacéutica.
El que ha perdido es el ser humano. Cada vez más débil, sin instintos, alejados de la naturaleza, sin capacidad de autocuración ni para comprender lo que ocurre en su cuerpo ni en su entorno.
Esto no significa que un microorganismo no pueda enfermar, lo que no se tiene en cuenta, y este es el gran error, es la capacidad curativa del cuerpo y sus procesos de adaptación, y que “disparar” munición pesada (antibióticos y vacunas) contra los microbios, no solo mata también a los “buenos” sino que genera muchos efectos adversos, algunos muy graves, lo que profundiza aún más el desequilibrio y debilita al cuerpo.
Recordemos que antibiótico significa "anti-vida".
Sin embargo, la humanidad ya utilizaba los microbios, mucho antes de que se supiera que estos existían, en la elaboración de alimentos como el pan y el queso, o de bebidas fermentadas como el vino y la cerveza.
Los primeros habitantes
Los microbios fueron los primeros habitantes de la Tierra hace 3500 millones de años. Las evidencias muestran que los primeros fósiles fueron bacterias.
Ellos prepararon la casa y han sobrevivido a muchas cosas. Sin los microbios no tendríamos un ambiente favorable para existir como el que tenemos.
En un inicio la vida en el planeta era muy difícil debido a los efectos que la radiación del sol provocaba en el ADN. No obstante, las bacterias se adaptaron al ambiente, evolucionaron y adquirieron la capacidad de hacer fotosíntesis; es decir, de tomar la energía y mediante un proceso químico convertirla en oxígeno.
Gracias a la acción de las bacterias aparece el oxígeno y la capa de ozono. Al haber una capa protectora de la luz ultravioleta, las mutaciones se reducen. De esta forma, las bacterias se empiezan a asociar y así es como aparecen los organismos multicelulares.
Otro hecho relevante en la evolución de los microbios es que en casi todas las células del cuerpo tenemos la descendiente de una bacteria, la mitocondria, que constituye una parte esencial de la célula y es la encargada de producir energía.
El antepasado de las mitocondrias era una bacteria que fue ingerida por otro organismo unicelular y con el tiempo ambas desarrollaron una relación de dependencia mutua. La célula brindaba protección y alimento a la bacteria y esta le daba energía para moverse, reproducirse y sobrevivir. De ahí venimos todos los eucariotas: humanos, animales y plantas. Todos tenemos mitocondrias”.
Más microbios que células
La vida en el planeta depende de los microorganismos, todo es un ecosistema. Hay más microbios que estrellas en el universo. La Tierra es un cuerpo vivo, nacemos de ella y nos desarrollamos con ella y a ella un día regresaremos. Es muy importante comprender nuestra relación con ella.
El cuerpo humano es como una constelación de millones de microorganismos, principalmente bacterias, que junto con sus genes constituyen lo que se conoce como el microbioma humano, cuyo estudio busca responder preguntas acerca del comportamiento de los microbios benignos.
Vemos ejemplos en la naturaleza como las hormigas zompopas. Estas hormigas son muy exitosas porque fomentan los buenos microbios para combatir a los patógenos. Igual que nosotros, ellas tienen microbios que las enferman, pero para protegerse favorecen a los benignos (ver enlace).
Cada parte del cuerpo está poblada por distintos microbios y hay enormes diferencias entre unos y otros. Por ejemplo, la diferencia entre la comunidad microbiana de la boca y del intestino es comparable con la que existe entre los microbios de una pradera y los de un arrecife.
Significa que unos centímetros de distancia en el cuerpo humano representan una mayor diferencia para nuestra ecología microbiana que cientos de kilómetros en la Tierra.
Tenemos diez veces más microbios que células humanas.
Asimismo, cada persona tiene su propio microbioma, lo cual depende de factores tales como la dieta, la genética, la inmunidad y sus hábitos de vida.
En el libro Déjalo ensuciarse, la profesora en la Universidad de Calgary e investigadora en el Centro de Investigación en Microbiomas de Canadá, Marie Claire Arrieta y B. Brett Finlay, especializado en infecciones bacterianas, explican por qué la exposición a los microbios es sumamente importante desde el nacimiento, pues solo así es como el sistema inmunitario aprende a defenderse y se fortalece.
El tracto vaginal es muy rico en bacterias beneficiosas. Luego, con la leche materna hay más intercambio de microbios y así se va reforzando más. Los primeros tres años son clave en la formación de la microbiota.
Cuando nacemos, el sistema inmunitario está inmaduro y las bacterias nos ayudan a formarlo. En el nacimiento nos damos el primer 'baño de microbios', incluso los microbios son diferentes si el nacimiento es vía vaginal o por cesárea.
Funciones vitales
Hay tres aspectos de la salud humana en los que los microbios desempeñan una función vital.
El primero de ellos es el digestivo, ya que los microorganismos nos ayudan en la digestión de los alimentos y proveen nutrientes y vitaminas, entre estas la vitamina B12.
“En el tracto digestivo, los componentes de la microbiota intestinal (antes llamada flora) contribuyen a asimilar nutrientes y a hacer digeribles ciertos compuestos de los alimentos”.
El segundo es la educación del sistema inmunitario para reconocer lo propio de lo extraño. Si no se entrena al sistema inmunitario, ante cualquier situación el cuerpo humano puede presentar una alergia o generar una respuesta pobre o inadecuada.
Nuestra sociedad ha tomado una posición materialista y drástica: “desháganse de todos los microbios", "mátenlos a todos", y esto nos ha traído una serie de consecuencias negativas.
También se ha estudiado que las pocas defensas que presentan algunas personas o en enfermedades como el asma, pueden ser el resultado del desarrollo insuficiente del sistema inmunitario debido a la poca exposición a los microbios o por otras causas que debiliten el sistema inmunitario.
Hay que encontrar un balance, no se trata de tener una mala higiene, sino de exponerse lo suficiente al ambiente, esta es la manera de encontrar un equilibrio con nuestro entorno, fortalecernos y recuperar el instinto perdido.
El tercero tiene que ver con la protección contra patógenos, y aquí entran en juego los microbios benignos. Es el caso de la microbiota intestinal que cubre la pared del intestino y no permite que los microbios patógenos tengan espacio para actuar. Lo mismo ocurre con la piel y la mucosa bucal, vaginal, etc.
Se ha comprobado que el cuerpo se sirve de microorganismos para digerir tejidos necróticos o “muertos”, incluso generando cierta sintomatología, que es mal interpretada por la medicina moderna y se ataca etiquetándola como infección, profundizando el desequilibrio en el organismo y debilitándolo todavía más.
Esta guerra indiscriminada contra el mundo microbiano dio como resultado un aumento de la resistencia bacteriana, es decir, los gérmenes patógenos se volvieron más fuertes y los benignos más débiles. Un ejemplo lo vemos en las personas acostumbradas a los antibióticos y también en las tan peligrosas “infecciones intra-hospitalarias”. Esto ha generado antibióticos mas potentes, más vacunas y cada vez menos inmunidad y resistencia a las enfermedades. Verdaderamente no se puede hablar de un “avance” de la medicina.
Como vemos, es muy importante el cambio de modelo, transformar la concepción de la medicina moderna. Debemos volver a la naturaleza y comprender nuestro lugar en ella. Una forma de vida saludable es la clave: naturaleza, aire libre, buena alimentación, emociones positivas, ejercicios y reposo adecuados para cada uno.
¡Salud para todos!
¿Cómo aumentar las defensas del organismo?
miércoles, 29 de abril de 2020
Mejora tu sistema inmunitario
domingo, 26 de abril de 2020
El aislamiento no es salud
Evidentemente los medios de comunicación y las redes sociales contribuyen a la difusión de falsa información y a la confusión general. En ese caos reside su poder y a través de ese poder, su beneficio.
Esta idea, grabada a fuego en la mente de público y profesionales, es la base para el miedo a contagiarse, para evadir la responsabilidad sobre nuestra salud y para beneficiar a la industria.
Reconocer el origen tóxico de enfermedades tendría graves consecuencias para la industria alimentaria, farmacéutica y todas las industrias contaminantes en general, mientras que atribuir la culpa a los microbios ha conseguido que los fabricantes de tóxicos, para exterminarlos, y vacunas, para prevenirlos, se conviertan en una de las industrias más poderosas del mundo. Y ello a pesar de que la nueva biología lleva décadas explicando que las bacterias y los virus son la clave del origen de la vida, de su mantenimiento y de la salud, formando una compleja comunidad en nuestro medio interno, e incluso integrados en nuestra información genética.
lunes, 20 de abril de 2020
Los peligros de la vacunación
He aquí algunos puntos que ayudan a esclarecer, en próximas entradas iré desarrollándolos:
1. Las vacunas se basan en una falsa teoría de la enfermedad : la Teoría Microbiana (teoría de la infección) que provocó una supeditación de la medicina a los intereses de la industria farmacéutica, y que sirvió de excusa para declarar la guerra a los microbios, una guerra que ha resultado ser autodestructiva.
Los "microbios" están en nuestro planeta mucho antes que nosotros, nuestro organismo se ha adaptado a ellos y viceversa. Sin ellos no sería posible la vida y el equilibrio de las funciones de nuestro organismo depende en gran medida de la interacción con ellos. Recordemos que no todos los gérmenes son "malos". La medicina cruenta que dispara con "munición pesada" a mansalva rompe este delicado equilibrio y provoca la enfermedad.
3. Las vacunas, por tanto, no tienen sentido biológico, lo cual significa que:
—las vacunas no pueden tener ningún efecto positivo: esto explica que las vacunas no hayan acabado con las epidemias o disminuido su incidencia. Los documentos históricos, datos, estadísticas e informes no manipulados disponibles demuestran que la evolución de las enfermedades consideradas “infecciosas” ha dependido de la evolución de las condiciones de vida.
—las vacunas solo pueden tener efectos negativos. Más aún: todas las vacunas tienen necesariamente consecuencias negativas para la salud y la vida, que pueden ser más o menos graves e incluso mortales, presentarse a corto, medio o largo plazo, y ser reconocidas legalmente o no, aunque todas ellas estén documentadas con rigor. En especial, es muy urgente investigar y precisar el papel de las vacunas en general en el aumento del número de enfermos y en particular en la irrupción y proliferación de las llamadas “enfermedades raras”.
La cantidad de niños con autismo, enfermedades neurológicas y trastornos de aprendizaje y conducta, a aumentado en forma exponencial en las 2 últimas décadas.
4. Las vacunas, como todos los fármacos, están sometidas a los intereses del poder económico y político. Esto significa que la información oficial que llega a la mayoría de la población a través de los medios de comunicación es tendenciosa o falsa, que los procesos de aprobación están condicionados, que las decisiones políticas están influenciadas y que los programas de vacunación, tanto en el mundo llamado “desarrollado” como en los países mal llamados “pobres”, están controlados por grandes poderes que actúan a través de fundaciones falsamente “filantrópicas”, de organismos internacionales financiados y de la institución clave de la medicina industrial moderna: los laboratorios farmacéuticos y, en particular en este caso, los fabricantes de vacunas .
El 75% del presupuesto de la FDA lo paga la Industria Farmacéutica.
El 80% del presupuesto de la OMS lo paga la Industria Farmacéutica.
Dicha Industria subvenciona universidades, profesionales, presupuesto para "investigación " y "desarrollo" de nuevos fármacos.
El oligopolio de la industria de las vacunas esta concentrado en 4 empresas: Sanofi Pasteur, Merck, Pfizer y GlaxoSmithKline, que absorben alrededor del 80% de la recaudación global de la venta de estos productos.
Lo que se llama el negocio turbio de la medicina y la enfermedad.
5. Las vacunas no son convenientemente testeadas y los datos de las insuficientes pruebas que se realizan, son falseados y esto está documentado (más abajo dejo algunos enlaces para que amplíen su visión y comprensión de este problema grave). Su aprobación como "medicamento" esta sujeta a intereses "no médicos".
Nadie puede decirte que una vacuna es "segura" y en la mayoría de los casos los efectos adversos son muchísimo peores que la enfermedad que pretenden prevenir (es suficiente con leer lo que está en letra muy chica en los prospectos) , incluso llegan a provocar la muerte.
6. Por lo tanto, nosotros como sociedad, ¿Como podemos actuar ante este fenómeno peligroso, que además viene con el peso de la ley?.
Lo primero es tomar conciencia y formar su propia opinión.
Segundo, desengancharse del sistema de miedo y falsa información, que te aliena y hace que tomes decisiones equivocadas y quizás fatales. Los medios y las redes sociales son vectores de estos intereses.
La vía de contagio no es la respiración, "¡es el miedo!". Es más seguro "desconfiar" de lo que te dicen, en particular las empresas farmacéuticas, que ganan fortunas y gastan miles de millones de dólares anuales en juicios, demandas y perjuicios por daños a la población (por supuesto esto no lo verás en la TV).
Debemos proteger a los niños, que son los más vulnerables y los efectos adversos en ellos, son devastadores y para toda la vida, si no es que la pierden.
Estamos a favor de la salud y de la vida. No soy político, soy médico y estudio profundamente los pro y los contra de cualquier forma de sanación. La función de un médico es también la de informar y educar, ya que esta es la mejor forma de prevenir enfermedades y mejorar la calidad de vida, después de todo, se trata de esto, ¿no es así?
La mejor prevención es el conocimiento y cuidar la salud de manera natural, con alimentación sana, hábitos de vida favorables y emociones positivas y solidarias.
Tu cuerpo sabe curarse. La naturaleza no es el enemigo.
La salud depende de la alegría de vivir.
jueves, 21 de noviembre de 2019
Un diálogo de conciencias. A dialogue of conscientes
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