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miércoles, 26 de agosto de 2015

Niveles de conciencia


Planos de correspondencia
  
He aquí una breve descripción de los planos o niveles de la conciencia:

1) El TODO (la Mente Creadora, Dios, Espíritu, Conciencia Única o como prefieras llamarlo/a).
Es el nivel más fundamental. Es la unidad absoluta. Es el punto cero. Es el origen de la vida y de cualquier manifestación de la conciencia. De esto no se puede hablar ni intentar clasificarlo, porque es la fuerza o la conciencia de la cual surge todo lo creado: desde complejos universos hasta la más ínfima partícula y por eso excede nuestra limitada capacidad humana.

2) Conciencia cósmica o mente universal: subconsciente profundo, conciencia Alaya, es multidimensional, no localizada, es la sede del conocimiento y el almacén de la memoria universal. Forma el cuerpo espiritual. Es la mente unificada. Es la luz total, que no viaja ni mueve por no estar dividida. Es anterior aún al deseo que provoca su movimiento y separación.

3) Éter o plasma: es el primer movimiento de la conciencia (pensamiento) que se separa para cumplir con los deseos de la mente. Es multidimensional, es la sede de los registros akásicos, que es el almacén cósmico de información.
Presenta varios niveles de densidad. Forma el cuerpo etérico y su vibración tiende a condensarse en formas materiales. Es la sustancia tenue que llena todo el espacio.


4) Cuerdas y/o Quarks (componentes fundamentales de la materia): corresponde al nivel cuántico, es la sopa donde se cocina el mundo físico. A partir de este nivel aparecen las partículas y se crea la realidad física. Forma el cuerpo de energía o cuerpo luminoso.

5) Partículas subatómicas: es el nivel por debajo del átomo. Es el dominio de los electrones, protones, neutrones, fotones (luz en movimiento: como partícula presente en los intercambios de energía). Electromagnetismo.. El elemento que lo representa es el fuego. Forma el cuerpo mental.


6) Átomo: es el primer nivel de la materia: representado por gases (aire) y líquidos (agua). Se definen los elementos constitutivos de la materia (tabla periódica). Se crean el tiempo y el espacio como los conocemos. Es el cuerpo físico no visible e incluye al cuerpo emocional, ya que las emociones son las más físicas de las vibraciones sutiles.


7) Molécula: es el más físico de los niveles. Forma la materia como la conocemos y sobre la que nos informan nuestros sentidos: Corresponde a los sólidos (elemento tierra). Células. Tejidos. Organismos. Es el nivel de las reacciones químicas y de la información genética. Forma el cuerpo físico visible.



El diagrama se presenta de forma lineal pero hay que entenderlo como una onda que aparece, crece, evoluciona y desaparece para volver a aparecer eternamente en ciclos.
  
El espíritu se transforma en materia. La materia libera espíritu.
La materia es energía concentrada. La energía es materia liberada.
La energía es luz, la luz es vida, la vida es conciencia.
La vida y la conciencia impregnan toda la Creación.

A partir del TODO, es decir, Dios o la Mente Creadora, omnipresente, inmóvil e indiferenciada, la conciencia comienza a moverse (vibrar) para cumplir los deseos del Creador de realizar o plasmar su creación.

Desde la tenuidad extrema hasta la densidad de la materia, cuanto más se acerca a los planos físicos, más se diferencia y toma el aspecto de una creación individual, cuyo único propósito es el de contener a la conciencia, es decir, servir de vehículo de información y energía, manteniendo el equilibrio con todo el cosmos.

Si comprendes esto podrás asumir más fácilmente el hecho de que vives en un universo lleno de luz y conciencia, en el que abunda la energía y la vida y cuyo lenguaje común es la transformación y el intercambio rítmico equilibrado.

Vivimos en un universo de abundancia, cada creación es un acto amor.

El universo, con todas sus manifestaciones, es una creación del espíritu.
La realidad en la que vives es una creación del espíritu.
Tu cuerpo mismo es una creación del espíritu.

Tu conciencia individual es una extensión de la conciencia única, la Mente Creadora de todo, y tienes la capacidad para hacerla vibrar y ascender a planos superiores de tu ser o no hacer nada y resonar por defecto con la frecuencia básica y material.

En esencia no hay diferencia, sin embargo, en los niveles superiores tu conciencia se vuelve cósmica, se expande, gana en información, energía y posibilidades. Es el camino de la iluminación.

Si no cambias tu percepción ordinaria y material del mundo que te rodea y de ti mismo, vivirás prisionero de tus sentidos y de la realidad física que has creado: desequilibrada, tensa, limitada y generalmente dolorosa.

De aquí la importancia de estudiar la conciencia, comprender como están hechas las cosas y como influir en ellas, controlar tu mente y tus emociones, aprender a respirar y a conectarse con la naturaleza. Es el camino del autoconocimiento y del cultivo de la energía. Es la vía del despertar.
   

La Conciencia experimenta y se conoce a través de sus creaciones

lunes, 4 de agosto de 2014

Puntos de luz en la creación


Cada uno es un punto en la Creación.
Un punto formado a su vez por una infinidad de puntos.

Cada cosa creada en el universo es un punto con su propio centro y un campo de onda que lo rodea. Cada partícula es un punto, cada átomo es un punto, cada molécula es un punto, cada célula es un punto, con su propio centro, su propio campo y su propia conciencia.

Tu propio cuerpo, formado por millones y millones de células, tiene su propio centro,  con sus campos de onda y su conciencia. Al mismo tiempo, tu cuerpo es un punto que forma parte de un cuerpo mayor que también tiene su conciencia.

 

El universo es un solo cuerpo, una sola conciencia, que manifiesta infinitos puntos e infinitas conciencias. La multiplicidad de formas y conciencias es simplemente la Mente del Creador manifestándose en diferentes niveles.

Cada punto de la creación contiene el deseo del Creador. Cada punto es un punto de deseo.

La Creación expresa deseo y contiene en cada punto centrado este deseo

Y cada uno, como una unidad individual de la Creación, es un punto de deseo en el punto cero de este universo de la Mente.

  
Hijos del deseo

Alrededor de ese punto central, que es tu alma, se crea un registro de tu deseo, que se expresa en tu cuerpo y en el campo de ondas que lo rodea, un campo de ondas hecho a tu medida, que expresa la intensidad de tu deseo en el silencio cero del universo inmutable.

Nuestro cuerpo, al igual que todo en la creación, tiene dos mitades: una visible, manifestada, y la otra invisible, no manifestada. La mitad visible, es el cuerpo físico, material y palpable. Es el polo positivo.
La otra mitad es una onda extendida en los campos de energía que rodean al cuerpo físico. Es inmaterial y no se percibe con los sentidos físicos. Es el polo negativo.
  
La medida de tu campo de onda es la medida de la intensidad de tu deseo

 

El molde o patrón del cuerpo que se crea en el interior del campo es un registro eléctrico de tus deseos.
Tu cuerpo es el registro de la suma total de los deseos que se han expresado en los millones de años de su evolución.

Nunca perderás este registro modelado que es tu cuerpo. Cada molécula de ADN (de los billones que posees) contiene toda la información desde el inicio de la vida.
Durante tu gestación en el útero expresas todos estos estadios evolutivos: desde un simple unicelular hasta un ser humano complejo.

  
Cada célula de tu cuerpo contiene toda la información desde el inicio de la vida

Aunque tu cuerpo se desintegre y pierdas conciencia de él por un tiempo, tu alma nunca perderá conciencia de él.
Tu mente ordinaria, atada a tu cuerpo y a tus sentidos físicos, pierde la conciencia del yo individual y su realidad cuando estos desaparecen, igual que durante el sueño. Pero tu alma lo recuerda todo.

El deseo en su conciencia lo recuerda.

El propósito de la experiencia de cada alma en la materialidad del mundo físico es que el Libro de Memorias se pueda abrir y que el alma pueda conocer su relación con su Creador.

La información no se pierde.

Cada punto de experiencia, cada bit de pensamiento, cada molécula de tu cuerpo emocional, dejan un registro impreso en la sustancia del espacio tiempo. A esta sustancia se le ha llamado tradicionalmente éter.

El éter de los antiguos es nuestro actual mundo cuántico, poblado con una multitud de entidades cuánticas conocidas y desconocidas. Es el nivel por sobre el mundo físico, el reino de las partículas que aparecen y desaparecen y se encuentran entrelazadas.

El éter no es una sustancia simple, pero está compuesto de las diversas entidades cuánticas (electrones, fotones, etc) y sus diversas combinaciones ahora comenzando a ser conocido por la ciencia convencional.


Por lo tanto, hay diversos tipos de éter que tiene una gran cantidad de características.
Hasta no hace mucho, la ciencia sostenía la idea de que "el éter no existe" porque no se puede medir, lo cual se demostró es una tontería. La electricidad no era mesurable hace algún tiempo. Las ondas de radio tampoco eran mesurables hace algún tiempo.

Que la ciencia excluya aquello que no pueda comprobar según sus cánones y modelos convencionales, no significa que eso no exista.

Hoy en día no utilizamos el término "éter", ya que se le ha dado una mala reputación. El nuevo término para la misma cosa es plasma, el cual presenta ciertamente muchas variedades o niveles de energía.


Esta sustancia que va desde la tenuidad extrema hasta la densidad de la materia, no es otra cosa que la sustancia de la mente, la vibración de la conciencia en diferentes niveles y planos de correspondencia, pero en esencia se trata de la misma cosa.


Para acceder a la información contenida en estos registros, es decir, para poder abrir el Libro de Memorias (también conocido como registros akáshicos), hace falta energía y dedicación. Acumular energía y concentrar la intención.

Sin estas condiciones solo navegaras en la superficie de tu nivel físico. Pero esta información no se encuentra en el plano material sino en la profundidad de tus niveles esenciales.

Es como una semilla que contiene toda la información para repetir un cuerpo, aunque busques dentro de ella con el  microscopio más potente no encontrarías ni el menor indicio de un cuerpo ¿Dónde se guarda el molde y los elementos para repetir un mismo cuerpo?
La información se guarda en el espacio, en los campos de onda que pertenecen a cada cuerpo. La semilla contiene la esencia y el material genético con las instrucciones para ensamblar ese cuerpo. Los elementos materiales los toma del medio.

No hay nada que se parezca a un cuerpo en el interior de la semilla. Las instrucciones para el ensamblado de las partes y la energía potencial, se encuentran en el ADN dentro de ella, pero sin la contraparte invisible, sin la información presente en los campos de energía que la rodean es imposible la forma y el crecimiento.

Hablamos de campos de energía e información, éter, plasma o simplemente de sustancia de la Mente pero también puedes llamarlo luz. Esta luz es el movimiento de la conciencia, su vibración. Y esta luz puede ser muy tenue y vibrar a altísima frecuencia o desacelerar y materializarse, es decir, densificarse al punto de presentarse sólida al tacto..

Todos los cuerpos están hechos de luz

Recuerda siempre que tu único cuerpo tiene dos mitades opuestas y complementarias, al igual que tu mente tiene dos polos opuestos que se alternan y balancean como un péndulo: pensamiento y no pensamiento. Uno genera y el otro controla. El pensamiento es electricidad, mueve y genera, produciendo trabajo y creación. El no pensamiento es magnetismo, controla, modela, dirige y permite la renovación.


La mitad física y visible de tu cuerpo es la que efectúa el "trabajo" de colectar experiencias, es el vehículo material del cual se sirve el espíritu para aprender y manifestarse, esta parte es la que  conocemos como vida. Es luz cristalizada que sigue las instrucciones de la conciencia.
Mientras que la otra mitad invisible y no manifestada, es el mar de potencialidad  infinita, la sustancia invisible de la Mente, conectada con el Todo.

Luego de un tiempo, debes dejar el cuerpo físico, tu conciencia individual se funde con los campos de energía, vuelve a la sustancia original volcando toda la experiencia colectada y permitiendo la renovación completa del cuerpo físico.

A esto le llamamos muerte, porque no tenemos en cuenta la naturaleza cíclica de la creación e ignoramos que cuando las condiciones sean propicias la semilla dará una nueva forma. La mitad física se manifestará nuevamente para expresar el deseo del Creador y permitir la experiencia y el registro de información.

La luz volverá a materializarse de acuerdo a la información contenida en dichos campos de onda.

Aparición y desaparición, puntos que se prenden, se apagan y se vuelven a prender, esa es nuestra naturaleza.

Somos puntos luminosos que titilan en la inmensidad del cosmos inmutable