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jueves, 14 de marzo de 2013

El agua y la información

H2O

La información contenida en cada molécula de agua se remonta a los orígenes mismos del universo. Las sustancias que entran en contacto con el agua no le imprimen nueva información, en realidad lo que hacen es activar estructuras particulares de la memoria.

El cerebro funciona de forma similar.




El agua puede guardar información y transmitirla, esta capacidad está relacionada con su estructura molecular y la particular forma que tienen sus moléculas de agruparse formando racimos o conglomerados que interactúan entre si de manera específica y dinámica, llamados en inglés water clusters.



 Cluster de agua: (H2O)100 mostrando su configuración  icosaédrica y la estructura subyacente.

Esta tendencia a formar agrupaciones o cúmulos es una característica del universo y la podemos observar a gran escala en las estrellas y galaxias,  pero también en las asociaciones humanas (clusters empresariales) e incluso en el mundo de la informática como es el caso de Linux, que es un sistema operativo libre desarrollado por colaboradores de todo el mundo.

Los clusters del agua son grupos de moléculas enlazadas entre sí constituyendo una unidad funcional, siendo variable la cantidad de moléculas que los conforman. Estas agrupaciones moleculares no son bien comprendidos aún por la ciencia, la cual mediante modelos virtuales (computacionales) trata de describirlas y entender sus peculiares características.

Las cargas diferenciadas en el interior de cada molécula (el oxígeno de carga negativa y el hidrógeno de carga positiva) representan un dipolo. Como cargas iguales se repelen y cargas diferentes se atraen, las moléculas se unen formando determinados diseños o patrones, cuyas agrupaciones tridimensionales se llaman “cluster”.
Los puentes o enlaces de hidrógeno entre las moléculas son los encargados de transmitir la información al agua.

Las moléculas de agua que describimos como pequeños triángulos cuyos 3 vértices están ocupados por un oxígeno y dos hidrógenos, unidos fuertemente entre si mediante enlaces covalentes, poseen algo mas.
 Según el químico inglés John Anthony Pople (1925 – 2004, premio Nobel de Química en 1998):
“Los hidrógenos de una molécula se unen al oxigeno de su vecina por medio de enlaces de hidrógeno de una fuerza mucho más débil, esto es que cada átomo de oxígeno se une a cuatro de hidrógeno, a dos mediante enlaces covalentes normales y a dos por enlaces de hidrógeno, el oxígeno en el centro del tetraedro y los cuatro hidrógenos en los vértices con cargas electrostáticas que difieren”.

Estos puentes de hidrógeno descubiertos por Pople, operan con una fuerza mucho más débil que los enlaces covalentes normales pudiendo estirarse, doblarse, y moldearse sin romperse.
Es así que estos enlaces pueden absorber, almacenar y ceder energía, comportándose como si fueran unos resortes flexibles que modificando sus características posicionales y espaciales de múltiples formas, almacenan información en la estructura del agua, de una manera similar a como un ordenador puede almacenar, captar y transmitir los elementos de la memoria.

La estructura del agua está ordenada en tetraedros, de la misma forma que un cristal de cuarzo. Esto está comprobado y es aceptado por la mayoría de los físicos y químicos especializados en este campo, aunque mantengan una actitud conservadora, típica de la ciencia dominante.

molécula de agua (H20)

molécula de cuarzo (Si02)

De acuerdo con las leyes de la mecánica cuántica y el principio de incertidumbre de Heisenberg, estos tetraedros que forman las unidades moleculares del agua presentan pulsos eléctricos ya que sus enlaces de hidrógeno cambian en covalentes con cargas eléctricas muy distintas, al mismo tiempo que los electrones que desaparecen de un vértice, aparecen en otro.

Los clusters de agua emiten señales de energía típicas relacionadas con el movimiento de sus moléculas individuales. En el agua, los clusters forman estructuras cuasi-cristalinas. Estas redes vibran con altas frecuencias de gran variabilidad, incluso pueden parecerse a las ondas de radio y ser captadas. Esto lo ha hecho un grupo de investigadores de la Universidad de Berkley, con un espectrómetro de absorción por infrarrojo.

Las moléculas del agua responden a las vibraciones del medio organizándose de acuerdo a la naturaleza de estas.

Alexander Lauterwasser, un investigador y fotógrafo alemán, realizó un trabajo fotográfico, basado a su vez en las investigaciones hechas por Ernst Chladni y Hans Jenny en el campo de la cimática. En 2002, publicó su libro Wasser Klang Bilder (Imágenes del sonido en el agua) con las imágenes de la superficie del agua puestas en movimiento por diferentes fuentes sonoras que iban desde ondas sinusoidales puras, música de Beethoven, Karlheinz Stockhausen e incluso cantos armónicos (difónicos). Estas son algunas de las imágenes obtenidas:


Patrones de sonido en el agua





La memoria del agua

Mediante diversos experimentos bioquímicos se comprobó que la inmunoglobulina E (IgE), que es un anticuerpo presente en las reacciones alérgicas e inflamatorias, puede estimular a los leucocitos basófilos para que liberen la histamina contenida en sus gránulos.

Lo notable es que en estos experimentos, como los realizados por el médico inmunólogo J. Benveniste, después de ser diluida la solución de IgE al 10-120, todavía ocurría una activa desgranulación de los basófilos. Hay que aclarar que de acuerdo al número de Avogadro (que es el número de moléculas presentes en 1 mol de sustancia, NA6,022 x 1023 mol), las máximas diluciones ya no contendrían moléculas del anticuerpo.
Esto demuestra que el agua preserva las características de las sustancias con las cuales estuvo en contacto.



Esta capacidad del agua para guardar información es el fundamento de la Homeopatía.

A principios 2001, científicos de la Queen's University de Belfast, efectuaron una serie de estudios sobre la Homeopatía con el objetivo de demostrar como falsa la teoría sobre la capacidad del agua de memorizar información. Estos investigadores, liderados por la Prof. Madeleine Ennis, llevaron a cabo un experimento de grandes dimensiones, tomando parte en él también universidades y laboratorios en Bélgica, Francia e Italia.

Los estudios comprobaron que las moléculas de agua tienden a organizarse entre ellas de maneras diversas y de forma estable, por lo que pueden memorizar información absorbida a su vez previamente de otras moléculas.

Las características físicas del agua, en especial las que involucran la estructura y capacidad de sus moléculas para agruparse de múltiples formas, están relacionadas con la calidad de la misma. Los modelos actuales para el comportamiento del agua líquida proponen que las estructuras principales que explican las propiedades anómalas características del agua, son las uniones icosaédricas de un número determinado de moléculas.


Se trata de una red cerrada de moléculas cuya estructura le permite al agua contraerse y expandirse para conservar el equilibrio entre sus puentes de hidrógeno. Estas estructuras aportan una gran estabilidad.

Otra comprobación interesante de esta fuerza subyacente que aporta orden, la hizo hace poco un grupo de investigadores de físico-química en la Universidad de Pensilvania. Descubrieron que las moléculas de los clusters se agrupan en estructuras de ordenación superior. Estas estructuras son, exclusivamente, los 5 cuerpos o sólidos Platónicos es decir: tetraedro, hexaedro, octaedro, dodecaedro y el icosaedro.

Una única molécula de H2O forma, como ya vimos, un simple tetraedro, y puede por ejemplo, agruparse en estructuras dodecaédricas de veinte moléculas individuales, lo que se parece al dibujo de una pelota de fútbol. De esta manera se constituyen en el agua complejas estructuras estables, quedando intactas incluso en el vapor de agua; lo que indica que poseen una gran energía en su interior.



A estas formaciones se las puede definir como estructuras con “densidad de información extremadamente alta“. El nivel de organización de estas formaciones es tan alto como el de los cristales (la estructura con más alto orden), por lo que a estos agrupamientos también se los conoce como: “cristales líquidos” o “agua cristalina”.

Linus Pauling ganador 2 veces del premio Nobel, a mediados de 1950, postuló la teoría de que las moléculas de agua podían presentarse unidas formando dodeicosaedros de caras hexagonales y pentagonales a las que llamó clatratos.


Clatratos

Un clatrato (del latín clathratus, "rodeado o protegido, enrejado") es una sustancia química formada por una red de un determinado tipo de molécula, como el agua, que atrapa y retiene a un segundo tipo diferente de molécula.

Un hidrato gaseoso es, por ejemplo, un tipo especial de clatrato en el que la molécula de agua forma una estructura capaz de contener un gas

El agua congelada puede crear celdas capaces de contener moléculas de gas, enlazadas mediante puentes de hidrógeno. Numerosos gases de bajo peso molecular, como el oxígeno (O), nitrógeno (N), dióxido de carbono (CO2), metano (CH4), ácido sulfihídrico (H2S), Argón (Ar), Kriptón (Kr), Xenón (Xe), etc., forman clatratos en ciertas condiciones de presión y temperatura. Cuando están vacías, estas celdas son inestables y colapsan formando hielo convencional.

La estructura del agua en nuestro cuerpo es en su mayor parte cristal líquido en forma de clatrato (H2O)37, es decir, un estado intermedio de la materia (mesomórfico), estable y que por ser cristal líquido conserva las propiedades de los líquidos más las propiedades de los cristales ópticos y eso lo convierte en un medio con capacidad para almacenar información (memoria).

Esta conformación permite que la información y la energía recorran todo el organismo a velocidad lumínica, aportando sincronía y coherencia. De hecho, estos fotones contienen una cantidad enorme de información.

Es el agua la que permite la conexión electromagnética (fotónica) de todo el cuerpo.

Si los cristales líquidos del agua orgánica tienen las propiedades de fluidez y movimiento de un líquido y la óptica de un cristal sólido, es evidente que además sirven como unidad de almacenamiento de memoria. De hecho estas propiedades explican que las células puedan procesar información en millonésimas de segundo.

Por otra parte las propiedades de los cristales líquidos han sido la base de grandes avances tecnológicos en el campo de la informática, las ciencias y las comunicaciones (ordenadores, pantallas de plasma, telefonía móvil, satélites, aparatos de diagnóstico en medicina, holografía, láseres, etc.)

Podemos decir que los seres humanos somos como un complejo ordenador biológico, donde las células se comunican a través de una pantalla de cristal líquido descodificando y proyectando hologramas.

Esta demostrado que el ADN tiene propiedades de antena (emite y recibe radiaciones, incluso más allá del espacio-tiempo) y que el interior de su molécula enrollada funciona como un superconductor.

Un superconductor se comporta de un modo muy distinto a los conductores normales: no se trata de un conductor cuya resistencia es cercana a cero, sino que la resistencia es exactamente igual a cero. Esto no se puede explicar mediante los modelos empleados para los conductores habituales.

La superconductividad se puede explicar como una aplicación del Condensado de Bose-Einstein, que es un estado de agregación de la materia que se da en ciertos materiales a muy bajas temperaturas. La propiedad que lo caracteriza es que una cantidad macroscópica de las partículas del material pasan al nivel de mínima energía, denominado estado fundamental.


El condensado es una propiedad cuántica que no tiene análogo clásico. Debido al principio de exclusión de Pauli, sólo las partículas bosónicas (como los fotones) pueden tener este estado de agregación (superposición).
Sin embargo, los electrones que son fermiones, pueden aparearse formando un par de fermiones que se comporta como un bosón. Esta pareja se denomina “par de Cooper”.

Las interacciones de los electrones entre sí están mediadas por la estructura cristalina del agua.

El pensamiento, como actividad de la conciencia es una forma de vibración (onda) que genera una perturbación en el medio (campo). Esta vibración modela la estructura del agua. No olvidemos que somos 2/3 partes de H20.
Nuestro cuerpo vibra y guarda información de acuerdo a nuestras emociones y a nuestra actividad mental... y el agua no olvida.


domingo, 4 de noviembre de 2012

Nuestro cuerpo de energía


Los potenciales de acción

La integración de las diferentes señales físicas que recibe la célula, sólo es posible si cada una es traducida primero en un tipo común y unificador de señal.
Una vez unificadas las señales, estas se integran y posteriormente son traducidas en una respuesta en los diferentes niveles. 


El lenguaje común para generar una respuesta a nivel celular, son los potenciales de acción.
Por ejemplo, todos los diferentes tipos de señales que recibimos en nuestro cerebro (visión, audición, tacto, propiocepción, etc.) son traducidas en impulsos eléctricos que permiten una respuesta unificada y coherente. 


Como vimos en entradas anteriores, un potencial de acción es una onda de descarga eléctrica que viaja a lo largo de la membrana celular. La polaridad se invierte de negativo a positivo volviendo a negativo, en un ciclo que dura unos milisegundos. 
Esta actividad electrica no se mantiene en un punto de la membrana, sino que se desplaza a lo largo de la misma. Puede recorrer el axón de una neurona a mucha distancia, por ejemplo transportando señales desde el cerebro hasta la médula espinal y de allí a un músculo en alguna extremidad del cuerpo. En animales grandes como las jirafas o las ballenas la distancia puede incluso ser de varios metros. 

Para que se desencadene un potencial de acción es necesario un estímulo suficiente para traspasar un determinado umbral.

Los potenciales de acción se utilizan en el cuerpo para intercambiar información entre las diferentes células y tejidos del organismo.
Esta información bioeléctrica es transformada en las estructuras encargadas de generar una respuesta, por ejemplo: los músculos la vuelven a convertir en acción mecánica, o las glándulas en secreción química

Si las células tienen un sistema de integración, también deben de utilizar señales de unificación heredadas e incluidas en la información genética. Las células siguen reglas lógicas y específicas antes de responder y además comunican entre ellas de maneras diversas, pero poseen una comunicación holística e instantánea que no puede ser mediada por potenciales eléctricos ni químicos, dada su velocidad, complejidad e instantaneidad.
Existe un nivel de organización y control mucho más sutil e instantáneo que integra las señales y la información. 

El sistema nervioso es discontinuo y está formado por una gran variedad de estructuras, cada una con sus particularidades y distintas velocidades de interacción, sin embargo la integración de las señales es instantánea, varias de estas estructuras y conexiones se activan al mismo tiempo.

Por lo tanto, estas señales de unificación celular no pueden ser señales eléctricas, químicas o mecánicas. 

¿Cómo es que cada célula sabe lo que le pasa al resto de las células del organismo casi instantáneamente? 
Porque forman parte de un mismo organismo, organizado en niveles vibratorios de jerarquía y complejidad y cada nivel tiene su vehículo de información apropiado para ese nivel (electricidad, química o luz), pero debemos considerar que el sustrato fundamental e integrador es la conciencia.

Coherencia a través del agua


cúmulos de agua
La capacidad del agua para formar cúmulos ordenados de moléculas y las características hidrofóbicas de la membrana plasmática y de ciertas biomoléculas, generan las condiciones para que las células puedan procesar información tan eficazmente como lo hacen. 


Para que una simple célula de nuestro cuerpo pueda efectuar miles de reacciones químicas por segundo, la información no puede seguir el procesamiento clásico secuencial (algorítmico), ya que demandaría mucho tiempo y el sistema sufriría retardos e imposibilidad de funcionar. 
La información a ese nivel se procesa en forma paralela, precisamente por el mantenimiento de la superposición cuántica de los sistemas de partículas y moléculas nadando en un medio acuoso.
El agua aporta orden y coherencia, ya que dada sus propiedades electromagnéticas y sus cambios de estado, permite aislar el sistema y evitar así la decoherencia ambiental.

El campo y la materia

Los sistemas biológicos se rigen por la interacción especial entre el campo electromagnético coherente generado por la luz (biofotones) y la materia viva.

Esta emisión de biofotones es una luz con un alto grado de orden. La radiación lumínica de este tipo es muy sutil y se caracteriza por su coherencia, por tener una intensidad muy estable y las oscilaciones, que normalmente están presentes en la luz, son mínimas. 


Emisión de biofotones por un tejido vivo
Por este motivo el campo electromagnético de este tipo de luz tiene la capacidad de transmitir información y de actuar como formador de orden. Esta radiación tiene las características de un láser biológico. 
El modelo clásico de la biología no es suficiente para explicar lo que realmente sucede en el cuerpo, y esta limitación se debe a que se omite su interacción con los campos de energía e información que crean y sustentan al organismo. 


Cada célula genera su propio campo electromagnético, en consecuencia, los diferentes tejidos y órganos también tienen su propio campo y así hasta el organismo completo, que genera su propio campo, el que interactúa con el resto de los campos electromagnéticos de otros organismos, todos viviendo bajo la influencia del campo electromagnético de la Tierra, que recibe la influencia del campo solar y este, de otras estrellas y galaxias. 

Cada nivel de la escala genera su propio campo electromagnético, desde un átomo hasta una estrella, pasando por la célula. Infinitos campos interconectados mediante un flujo incesante de energía e información. 

El cuerpo humano es un gran campo electromagnético en su totalidad. 


Es un cuerpo de energía, y la percepción que tenemos de él como de una estructura de carne y hueso es sólo la representación que hace nuestro cerebro de las señales que reciben los sentidos. La forma, el color, el movimiento, el olor, el sabor, las texturas que experimentamos con nuestro cuerpo, son representaciones virtuales que el cerebro hace de estas señales, del mismo modo que un televisor transforma señales electromagnéticas en imágenes y sonidos, capaces de generar emociones e impactar en el mundo físico. 
Líneas de fuerza en un dipolo
La mayoría de las moléculas del organismo son dipolos eléctricos, en presencia de un campo eléctrico se polarizan, orientando sus cargas en relación a ese campo. Cuando la radiación presenta una frecuencia y amplitud correctas, los dipolos se alinean, favoreciendo la coherencia y la fuerza del propio campo electromagnético de la célula, modificando la permeabilidad y las funciones de la membrana y del resto de las estructuras de la célula.

Hemos visto que la membrana celular está formada por moléculas que son dipolos, por lo que un campo electromagnético externo influirá directamente en su organización y función.
Podemos deducir a partir de este hecho, la influencia que tienen las radiaciones nocivas (celulares, antenas de telefonía, líneas de electricidad, microondas, rayos X y Gamma, etc.) en la estructura molecular de las células.
Por otra parte, este efecto perjudicial sobre la salud ya es un hecho comprobado, aunque las empresas que se benefician con la venta de estos dispositivos lo oculten o minimicen.


Nos alimentamos de luz

La principal fuente de energía es el sol. La vida aparece y se desarrolla mediante procesos que transforman la luz en energía química.

La luz es el nutriente fundamental de los seres vivos, y está demostrado que bastan unos pocos fotones para generar efectos en el nivel fundamental de la célula.


Esta es la razón fundamental del porque es importante comer alimentos frescos y naturales, con el menor tratamiento y proceso industrial posible, ya que estos procedimientos, aunque parezcan eficaces y seguros, anulan la capacidad del alimento para transmitirle orden al organismo y esto es esencial para mantener el normal funcionamiento de las células, lo que se traduce en salud y felicidad.

La resonancia celular

Las células tienen la habilidad de comportase como verdaderos resonadores

Un resonador es cualquier dispositivo o sistema que es capaz de entrar en resonancia o que tiene la capacidad de comportarse de manera resonante, lo cual quiere decir que oscila a unas determinadas frecuencias con una amplitud más grande que a otras.

Las ondas u oscilaciones pueden ser electromagnéticas o mecánicas. Los resonadores se utilizan tanto para generar ondas de frecuencias determinadas o para seleccionar frecuencias específicas de una señal. Por ejemplo, los instrumentos musicales utilizan resonadores acústicos que producen ondas sonoras de tonos específicos.

Una cavidad resonante es un resonador electromagnético, es decir, es un dispositivo formado por un cierto espacio limitado por superficies dieléctricas, que utiliza la resonancia para seleccionar determinadas frecuencias del conjunto de ondas electromagnéticas que lo atraviesan.

Las células de nuestro cuerpo se comportan como resonadores electromagnéticos. Este tipo de resonancia eléctrica se produce al coincidir la frecuencia propia de la célula con la frecuencia de una excitación externa. 

Por esto las células pueden entrar en resonancia entre ellas. El hecho de que sus membranas estén compuestas por materiales dieléctricos les permiten crear campos electromagnéticos evanescentes, que no transmiten energía pero si información y les permiten interactuar con sistemas similares. 

Este es el mecanismo electromagnético de control de las funciones biológicas, mediado por biofotones de baja intensidad (radiación electromagnética ultradébil). 

La resonancia mórfica crea campos de información que son un mecanismo de memoria y aprendizaje en la naturaleza. 

Todo lo similar dentro de un sistema autoorganizado será influido por todo lo que ha sucedido en el pasado, y todo lo que suceda en el futuro en un sistema similar será influido por lo que sucede en el presente. Es una memoria en la naturaleza basada en la similitud, y se aplica a átomos, moléculas, cristales, organismos vivos, animales, plantas, cerebros, sociedades y, también, planetas y galaxias. Así que es un principio de memoria y hábito en la naturaleza. 




Según Sheldrake
"Morfo viene de la palabra griega morphe, que significa forma. Los campos mórficos son campos de forma; campos, patrones o estructuras de orden. Estos campos organizan no solo los campos de organismos vivos sino también de cristales y moléculas. Cada tipo de molécula, cada proteína por ejemplo, tiene su propio campo mórfico -un campo de hemoglobina, un campo de insulina, etc. De igual manera cada tipo de cristal, cada tipo de organismo, cada tipo de instinto o patrón de comportamiento tiene su campo mórfico. Estos campos son los que ordenan la naturaleza. Hay muchos tipos de campos porque hay muchos tipos de cosas y patrones en la naturaleza..." 


Nuestras células naturalmente emiten y absorben fotones, y sin ellos, la vida no sería posible. 
Hay una retroalimentación permanente entre el campo y la materia, de manera que el campo dirige la ubicación y la actividad de la materia, mientras que la materia proporciona las condiciones de contorno del campo. Dado que el campo es casi totalmente coherente, los patrones de interferencia lumínica en el campo contienen la información necesaria sobre la función reguladora.

La célula y los agujeros negros

La vibración fundamental de la membrana celular se encuentra en el rango de los 100 GHz (1011 Hz), por lo tanto tiene un período de oscilación de 0,01 nanosegundo.

Si relacionamos esta altísima frecuencia con el radio de una célula promedio, aprox. 0,005 mm = 5 micras (µ), y su masa, aprox. 30 picogramos (pg) = 30 x 10-12 gr, resulta que la membrana de la célula se comporta como un horizonte de sucesos conteniendo una singularidad, esto convierte a las células en diminutos agujeros negros, es decir, las células presentan la misma estructura y dinámica que estos.

El centro de cada partícula, de cada célula, de cada organismo, de nuestro cuerpo, del planeta, del sol, de la galaxia y de hecho, de todo el universo, contiene una singularidad.
Una singularidad es un lugar en el que la densidad de materia y la curvatura del espacio se hacen infinitas, y pierde significado desde el punto de vista matemático. 

De acuerdo a la teoría general de la relatividad, una singularidad es un punto teórico con volumen cero y densidad infinita.
La membrana celular limita y contiene un espacio infinito, o sea una singularidad

Dentro de un círculo o una esfera, podemos efectuar infinita cantidad de divisiones, esto significa que tenemos infinita cantidad de información. Cada división representa un nuevo nivel, con un nuevo límite, el que a su vez puede ser dividido en uno más pequeño y así hasta el infinito. Todos los niveles están conectados, cada nivel con sus coordenadas temporoespaciales específicas observa a los demás desde su propio y único punto de vista.

Sin embargo, ninguno dejo de pertenecer a la totalidad




Esta dinámica fractal se observa en todo el universo, en todas las escalas. Incluso en nuestras células y átomos. En el interior de sus límites se encuentra el infinito, es decir, contienen potencialidad infinita e infinita conectividad con todo lo demás. 

Podemos tomar cada célula, átomo o partícula que constituyen nuestro cuerpo y dividirlos hasta el infinito, eso significa que contienen infinita cantidad de información y que poseemos infinita cantidad de divisiones dentro de nosotros.
Es como si cada átomo fuera un diminuto agujero negro con una cantidad infinita de información, o sea, infinita cantidad de partículas que a su vez pueden ser divididas ad infinitum, eso significa que tiene una masa infinita. 

Cada nivel de la escala, cada límite, es una singularidad en si mismo.

La realidad resulta de las múltiples divisiones del espacio en un vacío estructurado de manera fractal. Los niveles mas grandes contienen a los más pequeños y todos comparten la misma información.

El vacío representa la fuerza en contracción, no lo podemos percibir porque en cada punto todos los vectores convergen cancelándose y por eso no hay manifestación. Mientras que todos los fenómenos que percibimos son la fuerza en expansión, vectores que sobresalen y nosotros captamos estos desequilibrios
Toda la realidad emerge de la interacción entre contracción y expansión.

Sístole y diástole, al igual que el corazón.

La radiación electromagnética es la fuerza que se expande, como la luz, un chorro de plasma o la sangre que expulsa el corazón, es lo que percibimos, la generación.

La fuerza que tira hacia el centro y que curva el espacio-tiempo creando una singularidad es la gravedad, la fuerza en contracción, la implosión, el control.
Cada célula es infinita en su interior, esta es la razón por la que podemos compararla con un agujero negro. 

Algo más sobre los agujeros negros

De acuerdo con las últimas investigaciones efectuadas en las universidades de Michigan y Maryland, en el Max-Planck Institute para Física Extraterrestre en Alemania y el Centro para Astrofísica del Harvard-Smithsonian, junto con los nuevos datos aportados por el observatorio de Rayos-X Chandra de la NASA, los poderosos agujeros negros en el centro de las grandes galaxias y cúmulos galácticos actúan como los corazones del sistema, bombeando energía en períodos regulares para controlar el crecimiento de ellos mismos, así como la formación de estrellas.

La materia que cae dentro de los agujeros negros provoca esporádicos o aislados estallidos de energía, mediante la cual los agujeros negros son capaces de influir en el destino de sus galaxias anfitrionas. Las investigaciones demuestran que los agujeros negros pueden bombear energía de un modo apacible y rítmico, más que con violencia, tal como lo hace el corazón.

Mediante la observación y la simulación por computadoras, los científicos comprobaron cómo el agujero negro en el centro de la galaxia elíptica M 84 envía de manera segura burbujas de plasma caliente al espacio calentando así el espacio interestelar. 



M84 (fotografía del observatorio Chandra), puede observarse los chorros de plasma caliente expelidos desde el agujero negro masivo en el centro de la galaxia
Este calor disminuye la velocidad de formación de estrellas nuevas y el crecimiento del agujero negro mismo y esto aporta estabilidad a la galaxia. Los gases interestelares sólo se unen en nuevas estrellas cuando se van enfriando. Aparentemente el calentamiento es más eficiente en los sitios donde es más necesario. 

Podemos comparar el agujero negro central de una galaxia con el corazón, que bombea sangre periódicamente a nuestro sistema circulatorio para mantenernos vivos, los agujeros negros de igual manera, les dan a las galaxias un componente caliente vital que permite controlar su crecimiento. Los agujeros negros son una cuidadosa creación de la naturaleza que permite que una galaxia mantenga un equilibrio dinámico. 

Estas observaciones explican el porque de la existencia de grandes cantidades de gas caliente alrededor de ciertas galaxias, haciéndolas aparecer brillantes al telescopio de rayos-X Chandra.
El mecanismo de calentamiento de los agujeros negros es persistente y rítmico, produciendo suficiente calor para sofocar significativamente la formación de estrellas. Estas burbujas de plasma son producidas por los estallidos de energía que ocurren, uno tras otro y ocasionalmente. 

¿Que tiene que ver todo esto con la célula

Esto parece un tanto abstracto y opuesto a nuestra manera de percibir las cosas. Pero si las partículas que constituyen los átomos que forman las células, se comportan como agujeros negros (ver: electrón agujero negro) y el centro de nuestra galaxia (y aparentemente de todas las galaxias) es un agujero negro supermasivo, ¿Por qué no lo sería también la célula que se encuentra entre los dos? 
Después de todo es parte de la dinámica de polaridades que presenta el universo: una fuerza que contrae y lleva al colapso y otra que expande e irradia. Fuerzas opuestas que se complementan. Control y generación. Una fuerza que tiende al orden y otra que desordena. 

Este equilibrio permite la vida.

Es la misma relación que existe entre lo finito y el infinito. Como hemos visto, los dos son complementarios.

Nuestro cuerpo es infinito en su interior.

La membrana plasmática no solo sirve para delimitar dos espacios y contener una singularidad, sino que funciona como un verdadero microchip que procesa todo tipo de señales controlando el medio interno celular, por lo tanto la salud de la célula, y de todo el organismo, depende de los campos magnéticos, las cargas eléctricas y la dinámica de la membrana.

Los campos electromagnéticos alteran la permeabilidad de la membrana celular y con ello el funcionamiento y la organización de todo el organismo.




Esto evidencia la influencia que ejercen en la calidad de vida las radiaciones nocivas, y también las benéficas.

Conclusión: Más sol, ejercicios al aire libre y alimentación natural y menos teléfonos celulares, computadoras, comida procesada y vida sedentaria. 



Después de todo es lo menos que podemos hacer por nuestro cuerpo, que en definitiva es el que nos mantiene vivos y nos permite percibir y proyectar la realidad que vivimos.

El verdadero cuidado del medio ambiente comienza en cada uno.


sábado, 21 de julio de 2012

La fuente de la vida

Dr. Mariano Giacobone


The source of life (English version at bottom)

El agua es sinónimo de vida. Sin ella no es posible la vida, por lo menos no como la conocemos. Los seres vivos dependemos absolutamente del agua para vivir. Por otra parte, la vida y la conciencia están estrechamente ligadas. El agua puede considerarse parte de la vida y de la conciencia, de hecho, la célula es una unidad viva con conciencia, compuesta en su mayor parte por agua.



El citosol de la célula es principalmente un medio acuoso, el cual puede estar compuesto por un 70-80% de agua. En él se encuentran disueltas microscópicas sustancias orgánicas, principalmente biomoléculas como proteínas, ácidos nucleicos y polisacáridos, y también contiene sustancias inorgánicas (sales minerales, iones). Los iones inorgánicos disueltos son un componente de los sólidos presentes en el agua e indican la calidad de esta.
Si bien la imagen más utilizada al referirse al citosol es la de partículas flotando libremente en el agua, el citosol tiene una organización muy alta a nivel molecular.
El citosol es un fluido de “naturaleza gelatinosa” y sus cambios de estado (sol-gel) se relacionan con el procesamiento de la información y la dinámica celular.

Si consideramos que la célula, que es la menor parte constituyente de un organismo vivo y consciente, tiene su nivel de conciencia, ¿acaso sus componentes fundamentales no lo tendrían también? Si aceptamos que el sustrato de la vida es la conciencia y que vivimos en un universo “inteligente”, entonces cada partícula, cada átomo y molécula (incluida el agua) que conforman un organismo vivo, tienen también su grado de conciencia.

Somos conscientes porque el universo es conciencia y el universo es consciente porque nosotros lo somos.

A pesar de que la mayor parte del planeta es agua, al igual que nuestro cuerpo (aprox. 70%), todavía no comprendemos la naturaleza de este precioso elemento.

Dada nuestra familiaridad e intimidad con el agua, el hecho no deja de ser sorprendente.

Océanos, lagos, ríos, precipitaciones; abundantes en casi todas las regiones de la Tierra, el agua determina en gran parte los paisajes y los climas y delinea la vida sobre nuestro planeta.




El agua es un componente esencial de la estructura y el metabolismo de todos los seres vivos. Este papel primordial deriva de sus singulares propiedades físicas y químicas.

Un ejemplo biológicamente importante del agua es su efecto hidrófobo, y se manifiesta particularmente en los grupos hidrocarbonados CH, que tienden a ser repelidos por las moléculas de agua. Este efecto es uno de los responsables de las complejas estructuras espaciales que presentan las proteínas, el ADN y las bicapas lipídicas de las membranas celulares. En ausencia de agua, todas estas estructuras serían inestables.

Aunque la estructura del agua es bien conocida, sus interacciones con otras moléculas y con el medio no lo son. La ciencia considera al agua como un líquido inerte, pero lo cierto es que sus moléculas tienen memoria y además… ¡responden al llamado de la conciencia!

Aristóteles consideraba el agua como uno de los cuatro elementos constituyentes del universo (los demás son el aire, la tierra y el fuego). Para Platón estaba formada por icosaedros, una de las 5 formas geométricas fundamentales, que forma parte de los llamados sólidos platónicos.



icosaedro

Según la antigua filosofía china, el agua es uno de los 5 elementos o movimientos que se relacionan con los ciclos de la naturaleza y describen la interdependencia y la circularidad de todos los fenómenos, los otros son: madera, fuego, tierra y metal.

Estos 5 elementos se generan y controlan mutuamente en un movimiento permanente y equilibrado.





El agua se relaciona con los riñones (y la vejiga), y por medio de estos con la esencia vital (Jing), los huesos, las médulas (ósea y espinal) y el cerebro, cabellos, dientes y oídos, con el invierno, lo salado, la voluntad, la vitalidad, el miedo y la sabiduría.

La esencia vital, llamada Jing, es una sustancia liquida, el elemento material básico de la constitución del organismo, encargado de mantener la vitalidad.
Es el elemento estructural más básico.

Jing es la materia original y fundamental, dotada de gran capacidad vital, capaz incluso de generar nueva vida. Contiene la memoria ancestral, transmitida por los genes y la propia agua. Se transforma en energía (Chi) y conciencia (Shen) y estos a su vez se convierten en sustancia y vitalidad. De hecho, este ciclo contínuo de transformaciones son la base misma de la vida, y esto es posible porque estos 3 elementos constituyentes comparten la misma naturaleza y son diferentes manifestaciones de la unidad fundamental: el espíritu.

El origen de la esencia vital es: 1) Congénito (llamado del cielo anterior), y corresponde al aporte de energía e información proveniente de los progenitores. Es la herencia genética y ancestral.
2) Adquirido (llamado del cielo posterior, ya que es posterior al nacimiento) generado y mantenido por el aporte de agua y nutrientes.

La esencia Jing se almacena en los riñones y se encarga de la reproducción, de mantener la vitalidad, se transforma en energía vital y además nutre e hidrata todos los tejidos y órganos del cuerpo.

El agua representa la energía Yin por excelencia, la opuesta y complementaria de la energía Yang

Yin es la parte o aspecto de la energía que nutre, hidrata, refresca y tiende a formar sustancia (materia o estructura), se oculta, es subyacente y tiende a descender. Es el principio femenino.

Por la otra parte, Yang es la energía funcional, el fuego, el calor, el movimiento, la actividad, tiene carácter expansivo, asciende e ilumina. Representa lo masculino.




Nuestros antepasados tenían otra conciencia del agua, pero esto se ha ido perdiendo con el tiempo y la civilización. El sentido místico, mágico, curativo y purificador de cuerpo y espíritu con la que se consideraba a este precioso elemento, ha quedado reducida a un simple H2O, la formula más conocida del mundo.

De todas formas, para la mayoría es muy simple, basta con abrir el grifo y aparece: “potabilizada”, “tratada” y finalmente “desnaturalizada”, apta para el consumo humano…aunque esta manipulación sea, cada vez más, motivo de controversias...

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English version

Water is synonymous with life. Without it, life is not possible, at least not as we know it. Living beings absolutely depend on water to live. On the other hand, life and consciousness are closely linked. Water can be considered part of life and consciousness, in fact, the cell is a living unit with consciousness, composed mostly of water.

The cell cytosol is primarily an aqueous medium, which can be composed of 70-80% water. It contains dissolved microscopic organic substances, mainly biomolecules such as proteins, nucleic acids and polysaccharides, and also contains inorganic substances (mineral salts, ions).
Dissolved inorganic ions are a component of solids present in water and indicate water quality. Although the most used image when referring to cytosol is that of particles that float freely in water, the cytosol has a very high level molecular organization.
Cytosol is a "gelatinous nature" fluid and its changes in state (sol-gel) are related to information processing and cell dynamics.

If we consider that the cell, which is the least constituent part of a living and conscious organism, has its level of consciousness, would not its fundamental components also have it? If we accept that the substratum of life is consciousness and that we live in an “intelligent” universe, then each particle, each atom and molecule (including water) that make up a living organism, also has its degree of consciousness.
We are aware because the universe is consciousness and the universe is conscious because we are.

Although most of the planet is water, like our body (approx. 70%), we still do not understand the nature of this precious element.

Given our familiarity and intimacy with water, the fact is still surprising.

Oceans, lakes, rivers, rainfall; Abundant in almost all regions of the Earth, water largely determines landscapes and climates and outlines life on our planet.

Water is an essential component of the structure and metabolism of all living things. This primary role derives from its unique physical and chemical properties.

A biologically important example of water is its hydrophobic effect, and it manifests itself particularly in CH hydrocarbon groups, which tend to be repelled by water molecules. This effect is one of those responsible for the complex spatial structures presented by proteins, DNA and lipid bilayers of cell membranes. In the absence of water, all these structures would be unstable.

Although the structure of water is well known, its interactions with other molecules and with the environment are not. Science considers water as an inert liquid, but the truth is that its molecules have memory and also ... respond to the call of consciousness!

Aristotle considered water as one of the four constituent elements of the universe (the others are air, earth and fire). For Plato it was formed by icosahedrons, one of the 5 fundamental geometric forms, which is part of the so-called platonic solids.

According to ancient Chinese philosophy, water is one of the 5 elements or movements that relate to the cycles of nature and describe the interdependence and circularity of all phenomena, the others are: wood, fire, earth and metal.

These 5 elements generate and control each other in a permanent and balanced movement.

Water is related to the kidneys (and the bladder), and through these with the vital essence (Jing), the bones, the marrows (bone and spine) and the brain, hair, teeth and ears, with winter, Salty, vitality, fear and wisdom.

The vital essence, called Jing, is a liquid substance, the basic material element of the constitution of the organism, responsible for maintaining vitality.
It is the most basic structural element.

Jing is the original and fundamental matter, endowed with a great vital capacity, capable of even generating new life. It contains the ancestral memory, transmitted by the genes and the water itself. It is transformed into energy (Chi) and consciousness (Shen) and these in turn become substance and vitality. In fact, this continuous cycle of transformations is the very basis of life, and this is possible because these 3 constituent elements share the same nature and are different manifestations of the fundamental unity: the spirit.

The origin of the vital essence is: 1) Congenital and corresponds to the contribution of energy and information of the parents. It is the genetic and ancestral inheritance.
2) Acquired (post birth) generated and maintained by the supply of water and nutrients.

The essence of Jing is stored in the kidneys and is responsible for reproduction, to maintain vitality, it is transformed into vital energy and also nourishes and hydrates all the tissues and organs of the body.

Water represents Yin energy par excellence, the opposite and complementary of Yang energy.

Yin is the part or aspect of the energy that nourishes, hydrates, refreshes and tends to form substance (matter or structure), is hidden, is underlying and tends to descend. It is the feminine principle.

On the other hand, Yang is functional energy, fire, heat, movement, activity, has an expansive character, ascends and illuminates. It represents the masculine.

Our ancestors had another awareness of water, but this has been lost over time and civilization. The mystical, magical, healing and purifying sense of body and spirit with which this precious element was considered, has been reduced to a simple H2O, the best known formula in the world.

Anyway, for most it is very simple, just open the tap and it appears: “potable water”, “treated” and finally “denatured”, suitable for human consumption… although this manipulation is, increasingly, cause for controversy ...




miércoles, 12 de enero de 2011

La memoria del agua


Hay una habilidad del agua que la ciencia pasa por alto. Y es que el agua tiene memoria

Este fenómeno, obviamente está más allá del nivel aceptado de la investigación convencional.
Varios investigadores, tales como el Prof. Benveniste, el Dr. Ludwiy y el Prof. Schweitzer, han proporcionado clara evidencia que el agua actúa como un registrador líquido y es capaz de recibir, almacenar y transmitir vibraciones electromagnéticas.

Por tener las moléculas del agua polos positivo y negativo, se comportan como pequeños imanes. Ellos de adhieren a sus moléculas vecinas y forman grupos de varios cientos de moléculas, Esto es conocido desde hace ya tiempo. Estos grupos son estructuras muy sensibles y las influencias vibratorias pueden imprimirse en ellas.

Esto es lo que le da al agua la habilidad de almacenar información.

El agua es un vehículo de información.

La homeopatía utiliza esta propiedad. En la homeopatía, una sustancia es diluida tantas veces, que eventualmente ya no queda molécula de la sustancia original. Sin embargo, no solo mantienen el efecto si no que lo incrementan. Esto ha sido demostrado en gran cantidad de experimentos, y, después de todo, la homeopatía tiene más de 200 años y todavía sigue vigente.

La homeopatía funciona por la habilidad que tienen los grupos de moléculas para almacenar impresiones vibratorias. Cada sustancia y elemento tiene su propio patrón vibratorio individual.
Si llevamos a cabo el proceso homeopático de diluir y agitar, este patrón vibratorio llega a bloquearse dentro de la estructura grupal del agua. Cuando tomamos este remedio preparado homeopáticamente, la estructura del grupo es transferida hacia nosotros, y nosotros respondemos al patrón vibratorio de la sustancia original, con la cual es preparado el remedio.

Las flores de Bach y similares, funcionan con este mismo principio

Este fenómeno fue demostrado siguiendo el procedimiento científico por el Prof. Benveniste en Francia, a finales de los años ochenta, y fue confirmado por investigadores en cinco diferentes universidades.
El experimento de Benveniste estudió la influencia de sustancias diluidas y agitadas en agua,
Otro ejemplo es el experimento con cristales de agua de Emoto, que estudia los efectos de los pensamientos y la música en el agua.

Los hallazgos de Emoto son mucho más asombrosos porque muestran que el agua puede reconocer el contenido de pensamientos y palabras, y reaccionar a estos.


Contaminación

Si el agua es tan susceptible a impresiones vibratorias como esta, ¿también tomará las impresiones de contaminantes y químicos ambientales y los transfiere a nosotros cuando tomamos el agua? No parece ser así: el Dr. Wolfgang Ludwig en Alemania ha llevado a cabo pruebas que muestran que no solo los contaminantes físicos tienen efectos dañinos, si no también el agua que ha sido expuesta a esos contaminantes, porque la estructura del grupo ha tomado esas impresiones vibratorias.

El agua de la red que bebemos y los sistemas convencionales de tratamiento de aguas no son los adecuados.

Pueden quitar los agentes contaminantes físicos y producir agua de potable que esté, incluso químicamente limpia, sin embargo la estructura grupal del agua queda completamente alterada por el tratamiento y, después del tratamiento todavía transportará el patrón vibratorio de las toxinas y de los productos químicos al cuerpo humano.
La contaminación atmosférica originada en procesos industriales, químicos y pesticidas y por la contaminación electromagnética de todo tipo, incluso a nivel de comunicaciones, tiene un impacto vibracional en el agua que bebemos.


De todas formas, la Tierra como organismo vivo tiene la capacidad de purificarse y encontrar su equilibrio, incluso nuestro cuerpo, si lo cuidamos convenientemente, con ejercicios adecuados, aprendiendo a respirar, teniendo una alimentación natural, equilibrando además pensamientos y emociones, tiene la capacidad de purificarse y de encontrar su equilibrio.

Lo interesante es que como cuerpos físicos somos 2/3 partes de agua.

La naturaleza del agua que nos forma no es diferente que la de los océanos o la lluvia.
Nuestros pensamientos y emociones influyen directamente en las células incluso más allá del nivel molecular.
Forma parte indisociable de la vida. Sin ella no sería posible la vida.


El agua es vida porque esta viva y responde a la conciencia.