sábado, 28 de noviembre de 2009

El arte de la Paz

O´Sensei Morihei Ueshiba

El arte de la paz comienza contigo. Trabaja sobre ti mismo sin descanso. Todos tenemos un espíritu que puede ser refinado, un cuerpo que puede ser entrenado de cierta manera, un sendero conveniente para seguir. Estás aquí con el sólo propósito de darte cuenta de tu divinidad interior y manifestar tu iluminación innata. Alimenta la paz en tu propia vida y luego aplica el arte a todo lo que encuentres.

No son necesarios edificios, dinero, poder o prestigio para practicar el Arte de la Paz.

El cielo está exactamente allí donde te hallas y ese es el lugar para entrenarse. Todas las cosas, materiales y espirituales, surgen de una misma fuente y están relacionadas como si formaran una familia. El pasado, el presente y el futuro están contenidos en la fuerza de la vida. El universo emergió y se desarrollo desde una fuente única, y nosotros evolucionamos a través del proceso óptimo de unificación y armonización.

El Arte de la Paz es la medicina para un mundo enfermo. En el mundo existen el mal y el desorden porque la gente ha olvidado que todas las cosas emanan de una sola fuente. Regresa a esa fuente y deja atrás todo pensamiento autocentrado, todo deseo mezquino y toda ira. Aquellos que están poseídos por la nada lo poseen todo.

Si no te has unido a la verdadera vacuidad,
nunca comprenderás el
Arte de la Paz

El Arte de la Paz funciona en todas partes en la tierra, desde la vastedad del espacio hasta la más pequeña planta o el más pequeño animal. La fuerza de la vida lo penetra todo y su fortaleza es ilimitada. El Arte de la Paz nos permite percibir y recurrir a esa enorme reserva de energía universal.

Ocho fuerzas sostienen la creación:
Movimiento y quietud,
Solidificación y fluidez,
Extensión y contracción,
Unificación y división.

La vida es crecimiento. Si detenemos el crecimiento, técnica y espiritualmente, somos tan útiles como cadáveres.


El Arte de la Paz es la celebración del enlace del cielo, la tierra y la humanidad. Es todo lo verdadero, lo bueno y bello. Una y otra vez será necesario que te retires entre montañas profundas y valles ocultos para restablecer tu lazo con la fuente de vida. Inspira y déjate elevar a los confines del universo; espira y deja al cosmos regresar dentro de ti. Luego aspira toda la fecundidad y vitalidad de la tierra. Por último, combina el aliento del cielo y el aliento de la tierra con el tuyo propio, transformándote en el aliento mismo de la Vida.

Todos los principios del cielo y de la tierra están vivos dentro de ti. La vida misma es la verdad y esto nunca cambiará. Todo, en el cielo y en la tierra, respira. La respiración es el hilo que ata a la creación y la mantiene unida.

Considera el flujo y reflujo de la marea. Cuando las olas vienen a golpear la orilla, se alzan y caen provocando un sonido. Tu respiración debería seguir el mismo patrón, absorbiendo el universo entero en tu vientre con cada inhalación. Debes saber que todos tenemos acceso a cuatro tesoros: La energía del sol y la luna, la respiración del cielo, la respiración de la tierra y el flujo y reflujo de la marea.

Aquellos que practican el Arte de la Paz deben de proteger los dominios de la Madre Naturaleza, divino reflejo de la creación, y mantenerla bella y fresca.

Contempla las obras de este mundo, escucha las palabras del sabio y toma todo lo que es bueno como propio. Con esto como base, abre tu propia puerta a la verdad. No desprecies la verdad que está justo ante ti. Observa cómo fluye el agua en el arroyo de un valle, suave y libremente entre las rocas. Cada cosa - incluyendo ríos y montañas, plantas y árboles - debería ser tu maestro.

Crea cada día nuevamente vistiéndote con el cielo y la tierra, bañándote con sabiduría y amor colocándote en el corazón de la Madre Naturaleza.

No dejes de aprender de la voz pura del arroyo de montaña,
que fluye eternamente salpicando las rocas
.

La Paz se origina con el fluir de las cosas, su corazón es como el movimiento del viento y de las olas. El Camino es como las venas que hacen circular la sangre a través de nuestros cuerpos, siguiendo el curso natural de la fuerza de la vida. Si estás separado siquiera un poco de la esencia divina, estás alejado del Camino.

Tu corazón está lleno de semillas fértiles esperando brotar. Del mismo modo que una flor de loto surge del lodo para florecer en todo su esplendor, la interacción de la respiración cósmica hace florecer el espíritu para que dé fruto en este mundo. Estudia las enseñanzas del pino, del bambú y del pimpollo de ciruelo. El pino está siempre verde, firmemente enraizado y es venerable. El bambú es fuerte, resistente a inquebrantable. El pimpollo de ciruelo es vigoroso, perfumado y elegante.


Mantén siempre tu mente tan luminosa y clara como el vasto cielo, el gran océano y el pico más alto, vacía de todo pensamiento. Mantén siempre tu cuerpo lleno de luz y calor. Llénate a ti mismo con le poder de la sabiduría y la iluminación. Tan pronto como te ocupas del “bien” y el “mal” de tus semejantes, creas una abertura en tu corazón por la que entra la malicia. Examinar, competir y criticar a otros te debilita y te derrota.

El Arte de la Paz no es fácil. Es una lucha hasta el fin, la matanza de los malos deseos y de la falsedad interior. En algunas ocasiones, la Voz de la Paz resuena como un trueno, sacudiendo a los seres humanos y sacándolos de su letargo. Clara como el cristal,
Para practicar adecuadamente el Arte de la Paz, debes calmar el espíritu y retornar a la fuente.
Eliminar toda malicia, egoísmo y deseo para limpiar el cuerpo y el espíritu.
Sentir eterna gratitud por los dones recibidos del universo, de tu familia, de la Madre Naturaleza y de tus semejantes.

El Arte de la Paz esta basado en cuatro Grandes Virtudes: Valor, Sabiduría, Amor y Amistad, simbolizadas por el Fuego, el Cielo, la Tierra y el Agua.
La esencia del Arte de la Paz es limpiar tu ser de malicia, armonizar con tu ambiente y despejar tu Camino de todos los obstáculos y barreras.

La única cura par el materialismo es la limpieza de los seis sentidos (ojos, oídos, nariz, lengua, cuerpo y mente). Si los sentidos están obstruidos, la percepción se enturbia. Cuanto más turbia la percepción, más se contaminan los sentidos. Esto crea desorden en el mundo y ese es el mal más grande. Refina tu corazón, libera los seis sentidos y déjalos funcionar sin obstrucciones, y tu cuerpo y alma enteros brillarán.

Toda vida es una manifestación del espíritu, la manifestación de amor. Y el Arte de la Paz es la forma más pura de ese principio. Un guerrero es responsable de detener toda discusión y toda lucha. El amor universal funciona de formas diversas; a cada manifestación se le debe permitir libre expresión. El Arte de la Paz es verdadera democracia.

Hay muchos caminos que llevan a la cima del Monte Fuji, pero hay una sola cumbre: el amor. La lealtad y la devoción hacen al valiente. La valentía conduce al espíritu de sacrificio. El espíritu de sacrificio genera confianza en el poder del amor.

La economía es la base de la sociedad. Cuando la economía es estable la sociedad se desarrolla. La economía ideal une lo espiritual y lo material, y las mejores mercancías con las cuales comerciar son la sinceridad y el amor.

El Arte de la Paz no se apoya en armas ni en la fuerza bruta para triunfar; en lugar de eso nos afinamos con el universo, mantenemos la paz en nuestros ámbitos, nutrimos la vida y evitamos la muerte y la destrucción. El verdadero significado de la palabra samurai es aquel que sirve y adhiere al poder del amor.

Ilumina el Camino de acuerdo a la luz interior.

El Camino de la Paz es extremadamente vasto; refleja el propósito de ambos mundos, el manifiesto y el oculto, el visible y el invisible.

Tu mente debería armonizar con el funcionamiento del universo; tu cuerpo, con el movimiento del universo; cuerpo y mente formando una unidad que se unifica con la actividad del universo.

Enseñanza de O´Sensei Ueshiba (1883-1969)

viernes, 20 de noviembre de 2009

conociendo nuestro cerebro




El Cerebro y la Corteza Cerebral

"Los hombres deberían saber que de ningún lado más que del cerebro provienen las alegrías, deleites, risas, bromas y pesares, tristezas, depresiones y lamentaciones. Y mediante esto, en un modo especial adquirimos la sabiduría y el conocimiento, y vemos y oímos y sabemos qué es lo malo y qué es lo bueno, qué es lo dulce y qué lo desagradable. Por el mismo órgano nos volvemos locos y delirantes, y nos asaltan miedos y terrores algunos por la noche y otros durante el día, y los sueños y los vagabundeos sin fin, y las preocupaciones que son nada adecuadas, y la ignorancia de las circunstancias del momento, la grosería y la falta de habilidades. Todas estas cosas le debemos al cerebro cuando no está sano…o cuando sufre cualquiera otra aflicción inusual o fuera de lo natural."
Hipócrates (De la Enfermedad Sagrada)

La corteza es la parte más nueva (evolutivamente) y la más grande del cerebro. Es por aquí donde emerge la percepción, la imaginación, el pensamiento, el juicio y la decisión.
Es ante todo una delgada capa de sustancia gris – normalmente de 6 neuronas de espesor – por encima de una amplia colección de vías (fibras) de sustancia blanca. La delgada capa está fuertemente plegada, si la extendieramos, ocuparía unos 2500 cm2. Esta capa incluye unos 10.000 millones de neuronas (algunos autores estiman el doble), con cerca de 50 trillones de sinapsis.
Las circunvoluciones (pliegues) tienen “crestas” que se llaman giros, y “valles” que se llaman surcos. Algunos surcos son bastante pronunciados y largos, y se usan como límites convenidos entre las cuatro áreas del cerebro llamados lóbulos.
La parte delantera más alejada se llama lóbulo frontal. Este ha sido fundamental en la evolución de nuestra especie: este lóbulo es el responsable de los movimientos voluntarios y la planificación, tiene un rol importante en la personalidad y la inteligencia.

En la parte posterior del lóbulo frontal, a lo largo del surco que lo separa del lóbulo parietal, existe un área llamada córtex motor. En estudios con pacientes que estaba recibiendo cirugía en el cerebro, la estimulación de áreas del córtex motor con pequeñas descargas eléctricas causaba movimientos. Ha sido posible para los investigadores realizar un mapa de la corteza motora bastante preciso. Las partes más bajas de la córtex motor, cercanas a las sienes, controlan los músculos de la boca y la cara. Las partes de la córtex motor cercanas a la parte superior de la cabeza controlan las piernas y los pies.

Por debajo y detrás de los lóbulos frontales está el lóbulo parietal (que en latín significa “pared”). Este incluye un área llamada córtex somato sensorial, justo debajo del surco que separa este lóbulo del lóbulo frontal. De nuevo, los médicos estimularon los puntos de esta área encontrando que sus pacientes describían sensaciones como si los tocaran en varias partes de su cuerpo. Al igual que con la córtex motor, se puede trazar un mapa de la córtex somato sensorial, con la boca y la cara cercana a las sienes y las piernas y pies en la parte superior de la cabeza.

En los costados, por debajo de los parietales, encontramos el lóbulo temporal (uno en cada hemisferio obviamente). El área especial del lóbulo temporal es la córtex auditivo. Como su nombre lo indica, esta área está íntimamente conectada con los oídos y especializada en la audición. Se localiza cerca de las conexiones de este lóbulo con los lóbulos parietal y frontal.
En la parte trasera de la cabeza está el lóbulo occipital. Donde está la corteza visual, la cual recibe información desde los ojos y se especializa, por supuesto, en la visión (integración y comprensión).

Las áreas de los lóbulos que no están especializadas se llaman córtex de asociación. Además de conectar las cortezas sensorial y motora, este es también el lugar donde los procesos de pensamiento ocurren y muchas de nuestras memorias son finalmente almacenadas.

Los Hemisferios
Al mirar al cerebro desde arriba, advertimos que está dividido en dos mitades separadas por una línea o cisura longitudinal. Hay, de hecho, dos hemisferios, como si tuviésemos dos cerebros en nuestras cabezas en lugar de solo uno. Por supuesto, esas dos mitades están íntimamente unidas por un arco de materia blanca, que son fibras de conexión llamado cuerpo calloso.

Nuestros cerebros son dobles, y cada mitad tiene su propia forma de conocimiento, su propia manera de percibir la realidad externa. Cada hemisferio cerebral tiene un estilo de procesamiento de la información que recibe.
«El hemisferio izquierdo analiza en el tiempo, mientras que el derecho sintetiza en el espacio.» Por esto el pensamiento conciente, asociado a la palabra, al tiempo y a la individualidad en la actualidad emerge mayormente del lado izquierdo.
Hemisferio Izquierdo
El hemisferio izquierdo procesa la información analítica y secuencialmente, paso a paso, de forma lógica y lineal. El hemisferio izquierdo analiza, abstrae, cuenta, mide el tiempo, planea procedimientos paso a paso, verbaliza, Piensa en palabras y en números, es decir contiene la capacidad para las matemáticas, para leer y escribir.
La percepción y la generación verbales dependen del conocimiento del orden o secuencia en el que se producen los sonidos. Conoce el tiempo y su transcurso. Se guía por la lógica lineal y binaria (si-no, arriba-abajo, antes-después, más-menos, 1, 2, 3, 4 etc.).
Este hemisferio emplea un estilo de pensamiento convergente, obteniendo nueva información al usar datos ya disponibles, formando nuevas ideas o datos convencionalmente aceptables.
Aprende de la parte al todo y absorbe rápidamente los detalles, hechos y reglas.
Analiza la información paso a paso.
Quiere entender los componentes uno por uno.

Hemisferio Derecho
El hemisferio derecho, por otra parte, parece especializado en la percepción global, sintetizando la información que le llega. Con él vemos las cosas en el espacio, y cómo se combinan las partes para formar el todo. Gracias al hemisferio derecho, entendemos las metáforas, soñamos y creamos nuevas combinaciones de ideas.
Es el experto en el proceso simultáneo o de proceso en paralelo; es decir, no pasa de una característica a otra, sino que busca pautas y gestaltes. Procesa la información de manera global, partiendo del todo para entender las distintas partes que componen ese todo. El hemisferio holístico es intuitivo en vez de lógico, piensa en imágenes, símbolos y sentimientos. Tiene capacidad imaginativa y fantástica, espacial y perceptiva.
Este hemisferio se interesa por las relaciones. Este método de procesar tiene plena eficiencia para la mayoría de las tareas visuales y espaciales y para reconocer melodías musicales, puesto que estas tareas requieren que la mente construya una sensación del todo al percibir una pauta en estímulos visuales y auditivos.
Con el modo de procesar la información usado por el hemisferio derecho, se producen llamaradas de intuición, momentos en los que «todo parece encajar» sin tener que explicar las cosas en un orden lógico. Cuando esto ocurre, uno suele exclamar espontáneamente «¡Ya lo tengo!» o «¡Ah, sí, ahora lo veo claro!» El ejemplo clásico de este tipo de exclamación es el ¡Eureka! (¡lo encontré!) atribuido a Arquímedes. Según la historia, Arquímedes experimentó una súbita iluminación mientras se bañaba, que le permitió formular su principio de usar el peso del agua desplazada para deducir el peso (específico) de un objeto sólido sumergido.
Este hemisferio emplea un estilo de pensamiento divergente, creando una variedad y cantidad de ideas nuevas, más allá de los patrones convencionales.
Aprende del todo a la parte. Para entender las partes necesita partir de la imagen global.
No analiza la información, la sintetiza. Es holístico y relacional, no le preocupan las partes en sí, sino saber como encajan y se relacionan unas partes con otras.

"Mucho debo a la tierra en que crecí. Más aún a las Vidas que me nutrieron. Pero sobre todo a Allah, que me dio dos lados distintos en mi cabeza. Mucho reflexiono sobre el bien y la Verdad, en las fes que hay bajo el sol. Pero sobre todo pienso en Allah, que me dio dos lados en mi cabeza, no uno. Antes me quedaría sin camisa ni zapatos, sin amigos, tabaco o pan, que perder por un minuto los dos lados distintos de mi cabeza." Rudyard Kipling


El hemisferio izquierdo está relacionado con la parte derecha del cuerpo (normalmente), y el hemisferio derecho está relacionado con la parte izquierda del cuerpo. Esto es porque a nivel del tallo cerebral las fibras nerviosas se entrecruzan. Como vimos, es el hemisferio izquierdo el que normalmente se ocupa del lenguaje, y parece ser más apto para las matemáticas y la lógica. El hemisferio derecho tiene más que ver con cosas como la orientación espacial, el reconocimiento de caras, y la imagen corporal. También gobierna nuestra capacidad de apreciar el arte y la música.

Alguno de los trabajos más interesantes que se han hecho relacionados con los dos hemisferios lo realizó Roger Sperry. El trabajó con gente que habían sufrido una operación quirúrgica para controlar su epilepsia. Según la opinión de algunos neurocirujanos, en casos graves, la epilepsia severa podría ser casi eliminada seccionando el cuerpo calloso. El resultado: estos pacientes realmente tenían dos cerebros (o cortezas, para ser más exactos).
Por ejemplo, Sperry encontró que si ponía algo en la mano derecha de una de estas personas después de su operación, ellos podían decir lo que era. Pero si lo ponía en su mano izquierda, no podían hacerlo. Esto es fácil de comprender: La sensación de un objeto en la mano derecha va hasta el hemisferio izquierdo y, puesto que esta es la zona del lenguaje, la persona podía decir lo que era. La sensación de una cosa en la mano izquierda, sin embargo, iba hacia el hemisferio derecho, el cual no puede hablar mucho.

Los ojos están conectados a los hemisferios de una forma un poco complicada. La parte derecha de cada retina (la cual ve las cosas a la izquierda del punto de fijación) va hacia el hemisferio izquierdo. Lo que esto significa es que, si tienes a alguien con la mirada fija en un punto de fijación y le muestras brevemente algo a la izquierda, es el hemisferio derecho el que recibe la información. Si les muestras algo a la derecha, es el hemisferio izquierdo el que recibe la información.
Sperry proyectaba cosas en una pantalla y pedía a los pacientes bien que dijesen lo que habían visto o bien que cogiesen lo que habían visto con una mano u otra de una caja llena de cosas. Así, si el mostraba una pelota en la parte izquierda de la pantalla y un lápiz en la derecha, la persona podría decir “lápiz” (usando los centros del lenguaje del hemisferio izquierdo) pero coger una pelota de la caja con su mano izquierda (usando el hemisferio derecho).
Hay muchas anécdotas interesantes que vienen de su investigación. Por ejemplo, resulta que, aunque el hemisferio izquierdo tiene el lenguaje, es bastante malo para el dibujo. El hemisferio derecho, que controla la mano izquierda, podría dibujar bastante bien.
El hacía que los pacientes realizaran pequeños puzzles. Un hombre, intentando hacer el puzzle con su mano derecha, no podía evitar que su mano izquierda intentara ayudarle.
La mayoría de nosotros, por supuesto, tenemos un cuerpo calloso intacto, y las dos mitades de nuestros cerebros están en constante comunicación.

Uno de los hallazgos recientes más sorprendentes es el que las reacciones emocionales que se siguen de las lesiones de los lados derecho e izquierdo del cerebro, son diferentes. Las lesiones en la mayoría de las áreas del lado izquierdo van acompañadas de los sentimientos de pérdida que serían de esperar a resultas de un daño muy grave. El paciente está afectado por su incapacidad y a menudo se siente deprimido.
Pero la lesión en un área extensa del hemisferio derecho suele dejar al paciente sin preocupación alguna respecto a su estado. La emoción y el “estado de ánimo” se asocian frecuentemente a las estructuras del sistema límbico situadas más profundamente, pero en los últimos años se ha reconocido que la corteza cerebral, sobre todo el córtex del hemisferio derecho, contribuye también de un modo importante. Las lesiones producidas en el hemisferio derecho no sólo dan origen a reacciones emocionales impropias del estado del paciente, sino que dificultan también el reconocimiento de la emoción en los demás. Un paciente cuyo lado izquierdo del cerebro está dañado, tal vez no sea capaz de comprender una frase, pero en muchos casos aún puede reconocer el tono emocional con que se pronuncia. El paciente que tiene lesión en el hemisferio derecho, suele entender el significado de lo que se dice, pero a menudo es incapaz de reconocer si se dice con enojo o con buen humor.

El Lenguaje
Por lo tanto, el lenguaje es predominantemente una función del hemisferio izquierdo, aunque el hemisferio derecho tiene un poco de lenguaje también: tiene una buena comprensión de insultos y malas palabras. Por otra parte, si el hemisferio izquierdo esta dañado suficientemente temprano en la infancia, el hemisferio derecho se apodera de la función del lenguaje. Y parece que hay algunas personas que tienen el lenguaje en el lado derecho o incluso en ambos lados.
Es interesante considerar que los monos y gorilas parecen ser sensibles a llamadas de su propia especie en el hemisferio izquierdo: vuelven sus orejas derechas hacia el sonido. Incluso algunos pájaros cantores, como los canarios, tienen especialización hemisférica.
Una de las cosas que se descubrieron más tempranamente sobre el cerebro fueron los centros del lenguaje. Uno de ellos es llamado el área de Broca, por el médico que hizo el descubrimiento. Está localizada en la parte inferior del lóbulo frontal izquierdo. Un paciente que haya tenido un daño en esa área pierde la capacidad de hablar, lo que se llama afasia de expresión.
Otra área es el área de Wernicke, la cual está cercana al área de Broca pero en el lóbulo temporal, justo al lado del córtex auditivo. Aquí es donde entendemos el significado del lenguaje, y un daño en esta área te llevaría a una afasia de recepción, lo que significa que no serías capaz de entender lo que se te esté diciendo.
Ocasionalmente, alguien tiene un daño en las conexiones entre las áreas de Wernicke y Broca. Esto lleva a una afasia de conducción. Algunas personas con este problema pueden entender el lenguaje bastante bien, y pueden producirlo igualmente bien. Pero no pueden repetir algo que acaban de oir.
Otro área importante es el giro angular, justo por encima y debajo del área de Wernicke. Sirve como conexión entre los centros del lenguaje y el córtex visual. Si este área es dañada, la persona sufrirá de alexia (incapacidad para leer) y agrafia (incapacidad para escribir).

Como hemos visto en otras entradas del blog, el funcionamiento del cerebro es verdaderamente complejo, y a pesar de que podemos diferenciar distintas estructuras y zonas con funciones aparentemente opuestas, es un órgano que funciona como una unidad, y por supuesto interconectado con el resto del organismo.

Lo que antes se creía oculto y desconocido , tanto en su estructura como en su funcionamiento, como el papel del inconciente y de partes evolutivamente muy antiguas, hoy comenzamos a comprender que lo que consideramos como un pensamiento conciente, libre e independiente, es en general el resultado de procesos inconcientes profundos, previamente elaborados e integrados, algunos en regiones del cerebro que compartimos incluso con los reptiles.
El secreto está en el inconciente.
Este será el próximo tema.

lunes, 2 de noviembre de 2009

La conciencia



Podemos decir que el ser humano es fundamentalmente un ser conciente.

Para el ser humano, la realidad es sobre todo la conciencia que tiene de la misma. Igualmente, un ser humano es la conciencia que él tiene de sí mismo.
La conciencia es el conocimiento del entorno y del propio ser. Y el conocimiento es información.
La conciencia no es solo propia del homo sapiens, sino que es una propiedad que emerge de la vida misma.
Cada forma de vida tiene su grado de conciencia. Los árboles tienen conciencia, los animales tiene conciencia, una célula es la menor unidad biológica con conciencia. La tierra, considerada como un organismo, tiene su conciencia y finalmente, el universo mismo es conciencia. Sino no sería posible (ni lógico) que nuestra conciencia apareciera de la “nada”. De la misma manera que cada uno como “ser conciente” es producto de la multiplicación, desarrollo y expansión de una única célula original, el universo se inicio de la misma forma, a partir de un punto que en esencia contenía todo.
Así que de hecho hay una sola conciencia, aunque esta tome formas y grados diferentes en la naturaleza; y en el ser humano, como parte de ella que es, ocurre lo mismo. Aunque aparentemente este es el único que puede expandir y trascender su propia conciencia y su individualidad. Es el conocimiento de si mismo.

En la comunidad científica las opiniones son variadas. Para algunos la conciencia comienza en el 3er. mes de gestación, cuando ya hay un esbozo de cerebro (tubo neural), para otros incluso después del nacimiento, en los primeros meses de vida.
Las explicaciones convencionales representan a la conciencia como una propiedad emergente de las redes neuronales del cerebro, igual que una computadora. Las opiniones que prevalecen entre los científicos en este campo son que:
1) los patrones de actividades de la red neuronal se correlaciona con los estados mentales,
2) las oscilaciones sincrónicas de la red en el tálamo y la corteza cerebral temporal unen o enlazan a la información,
3) la conciencia surge como una nueva propiedad de la complejidad computacional entre las neuronas .

Sin embargo, estos enfoques no parecen ser suficientes para explicar ciertas características enigmáticas de la conciencia, tales como:

• La naturaleza de la experiencia subjetiva, o nuestra "vida interior".
• La unión de las actividades del cerebro separadas o espacialmente distribuidas produciendo una visión unitaria y un sentido coherente de sí mismo o 'unidad';
• La transición de procesos subconcientes en conciencientes;
• No computabilidad, o la noción de que la conciencia implica un factor que no depende del azar ni de algoritmos, y que la conciencia no puede ser simulada (Penrose, 1989, 1994, 1997);
El libre albedrío.
• El flujo de tiempo subjetivo.

Las tecnologías de imágenes cerebrales muestran la localización anatómica de las actividades que parecen correlacionarse con la conciencia, pero que no pueden ser directamente responsables de la conciencia.
Penrose y Hameroff creen que la conciencia es el producto de la actividad en ciertas organelas de las neuronas llamadas microtúbulos.
Aquí ocurrirían fenómenos a nivel cuántico, como el entrelazamiento, la superposición de partículas y el colapso de la función de onda, en el que de un estado no-manifestado de múltiples posibilidades el pensamiento surge al colapsar el sistema en una de las tantas posibilidades, por la acción del “observador”. Pero, si el observador somos nosotros mismos, ¿de dónde surge? Aquí la ciencia queda muda.

Hay muchas teorías y ninguna comprobable, ya que todas tratan de “objetivar” y analizar según el método científico un complejo fenómeno subjetivo, una cualidad emergente del espíritu.


Pero el espíritu y la materia no son diferentes. La conciencia tiene una base orgánica, biológica. Depende también obviamente de la actividad celular.
La conciencia humana es el producto final de un complejo proceso o conjunto de procesos a nivel biológico, emocional, mental (conceptual) y espiritual.

El cerebro es el órgano fundamental, que recoge y traduce información creando pensamientos y emociones.
Nuestro sistema nervioso está primero en el “top ten” de la escala evolutiva. Por su actividad aparece la mente, que no solo crea una realidad sino que también crea mundos.

La conciencia es creadora de universos.

Si la conciencia que se tiene de la realidad no concuerda con lo que es la realidad, entonces hay un "error de percepción", también definido como ignorancia. Esta conciencia ilusoria impide a la vida humana adaptarse adecuadamente a la realidad en la que vive, teniendo comportamientos erróneos que adoptan formas de conflictos, desequilibrios y enfermedades, que traen egoísmo, dolor y sufrimiento.
Pero no se trata solamente de la adaptación al medio externo, ya que cuando se vive en una sociedad enferma, que despersonaliza y esclaviza, ¿Qué significa adaptarse?, hay que considerar además el entorno natural (las estaciones, el clima, la alimentación, la actividad física, etc.)
También debemos tener en cuenta el ser interior, la propia individualidad, es decir, adaptarse también a nuestro medio interno, a nuestra esencia, y lograr la armonía y el equilibrio entre los dos medios. Y cuando esto ocurre ya no hay dualidad ni contradicciones y el miedo y la duda desaparecen.
La base del error de percepción es una atención incorrecta. Por lo cual, corregir el error de percepción mediante un cultivo sistemático de la atención es fundamental.

Importancia de la atención
La atención en relación con la percepción funciona como filtro de los estímulos ambientales, decidiendo cuáles son los estímulos más relevantes y dándoles prioridad por medio de la concentración de la actividad psíquica sobre el objetivo, para un procesamiento más profundo de la información en la conciencia.

Por otro lado, la atención es entendida como el mecanismo que controla y regula los procesos cognitivos; desde el aprendizaje por condicionamiento hasta el razonamiento complejo.
Pero la atención no es solamente la capacidad mental para captar la mirada en uno o varios aspectos de la realidad y prescindir de los restantes, es la mente, que de forma clara y vívida, escoge uno de varios posibles objetos de pensamiento simultáneos. Su esencia está constituida por focalización, concentración y conciencia. Atención significa dejar ciertas cosas para tratar con efectividad otras.

Entonces, la conciencia es el producto final de un largo proceso cognitivo. En este proceso podemos distinguir tres fases:
1). Captación de la información. La información procedente del medio ambiente, y del medio interno, es captada por los órganos sensoriales y transportada a través del sistema nervioso hasta las zonas del cerebro dotadas de receptores específicos.
2). Procesamiento de la información. El cerebro procesa la información y genera la "imagen" o conciencia de la realidad.
3). Respuesta adaptativa (conducta). En el lóbulo frontal de la corteza cerebral, centro de la decisión conciente, surge la orden que a través del impulso nervioso llega hasta las zonas motoras generando una respuesta o conducta.

En las tres fases la función de la atención es fundamental, ya que el error de percepción puede darse en una o varias de estas fases del proceso de conocimiento.
Hay que aclarar además que al hablar de adaptación no me refiero a una conducta “rígida” y estereotipada, prefabricada o condicionada, ya que tanto el medio externo (el entorno) como el interno, cambian y se transforman todo el tiempo.
Efectivamente, una de las características de eso que llamamos “realidad” es la impermanencia y la falta de sustancia (vacío). Por eso la atención es la herramienta que nos permite adaptarnos convenientemente, de manera dinámica y creativa, y evolucionar.
La atención es una condición sine qua non de la conciencia.
Pueden buscar mas data sobre el tema en el archivo del blog.
En la próxima entrada veremos como mejorar la atención y expandir la conciencia.

domingo, 25 de octubre de 2009

Condiciones necesarias para la aparición de la vida


Desde el punto de vista de la ciencia la aparición de la vida en un planeta es debida a una propensión natural de la materia a organizarse en estructuras cada vez más complejas cuando se cumplen ciertas condiciones.

Estas condiciones son las de un equilibrio, una zona templada entre los extremos de demasiado calor y demasiado frío, demasiado masivo y demasiado liviano, entre lo muy lejano y lo muy cercano que se esté de la estrella.

Hay pues un espacio propicio para la vida en órbita alrededor de muchas estrellas, de ahí la alta probabilidad de que la vida pueda existir en muchos otros planetas en el universo.

Condición N º 1: La masa de la estrella.

Las estrellas gigantes tienen una esperanza de vida de menos de mil millones de años. Por lo tanto, mueren antes de que cualquier forma de vida inteligente haya tenido tiempo para desarrollarse. Del mismo modo, las estrellas con una masa 10 veces más pequeña que la del sol no pueden "encenderse" (es decir, para iniciar el proceso de la fusión termonuclear que hace la diferencia entre una estrella y un planeta). Una estrella mediana como el Sol es la más favorable.

Condición 2: La masa del planeta.

La masa del planeta determina la composición de la atmósfera. La gravedad selecciona los átomos que permanecen en el planeta, y aquellos que pueden escapar al espacio. Si el planeta es demasiado masivo, retiene íntegramente gases como el hidrógeno y el helio, lo que crea una atmósfera a base de metano o amoniaco, como en Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. Si el planeta no es lo suficientemente masivo, se desprende gas de hidrógeno, pero también el gas más pesado (esencial para la vida) como el oxígeno y el agua, además, se evapora en el espacio. Estos planetas sin atmósfera están expuestos, por falta de protección, a la radiación solar ultravioleta y al bombardeo de meteoritos. En el sistema solar, Mercurio es un ejemplo de este tipo de planeta.

Condición N º 3: La distancia de la estrella.
La distancia de la estrella determina la cantidad de radiación solar recibida, y esto condiciona: -La temperatura, que determina la presencia o ausencia de agua líquida, esencial para el desarrollo de la vida.
-La luz disponible para las plantas.
-La cantidad recibida de radiaciones nocivas para la vida y la estabilidad del ADN (radiación ultravioleta, rayos gamma, etc.)

Si la Tierra hubiera estado un 4% mas cerca del sol su destino sería el de Venus: un horno. Si hubiera sido más del 1 ó 2%, su destino era el de Marte, un planeta de hielo.

La banda de espacio propicio para la vida alrededor de una estrella, como se ve es relativamente estrecha.

Condición Nº 4: La composición del planeta.
Agua, oxígeno, carbono, hierro, son elementos esenciales para la vida como la conocemos en la Tierra, es decir, basadas en la química del carbono y del agua. Pero no se excluye que otras formas de vida diferentes puedan desarrollarse a partir de otros elementos químicos como el silicio, o el metano.

La composición interna del planeta y su núcleo también determinará la presencia o ausencia de una magnetosfera, cuyo objetivo es proteger al planeta de la radiación dañina desde el espacio y el sol. En la Tierra, la magnetosfera es generada por el movimiento del hierro fundido en el corazón de nuestro planeta.

Condición Nº 5: Las leyes físicas de la materia y del universo.
Si los planetas y las estrellas pueden existir, es principalmente a través de las leyes físicas de nuestro universo, y la "combinación correcta" de sus componentes.

Por lo tanto, nuestro mundo no existiría si no hubiera habido originalmente un poco más de materia que de antimateria. El universo como lo conocemos, está hecho de material que quedó después de la aniquilación mutua de las masas de materia y antimateria en los primeros momentos del universo.

Del mismo modo, si la velocidad inicial de expansión del Universo era más débil, la fase de nucleosíntesis primordial habría durado más tiempo. Si hubiera durado unos pocos millones de años, en lugar de minutos, nuestro universo sería hoy enteramente compuesto de átomos pesados. Un mundo de metal, estable y estéril.

De manera general, las fuerzas físicas fundamentales de la naturaleza (gravedad, fuerza electromagnética y las fuerzas nucleares fuerte y débil) y las constantes universales (la velocidad de la luz, constante de Planck, la constante gravitacional ...) están perfectamente configuradas para permitir la aparición de la vida.

Los científicos han calculado que si cambiamos un poco los valores de estas constantes, no habría aparecido la vida en el universo.
El astrofísico Trinh Xuan Thuan, lo resume así: "El universo se ha establecido muy especialmente para el surgimiento de la vida y la conciencia. El ajuste inicial es de un virtuosismo impresionante: se podría comparar a la habilidad de un arquero que acierta con éxito su flecha en el centro de un objeto cuadrado de 1 cm de lado alejado a 15 millones de años luz"...

Como vemos, la ciencia puede explicar algunas causas y condiciones que nos ayuden a comprender y a apreciar el fenómeno de la vida. Pero el origen y significado de la conciencia y del espíritu no podrán encontrarse nunca en un laboratorio, por más sofisticado y moderno que este sea.
Pero, ¿En que momento de la vida aparece la conciencia,... o ya estaba?
Continúa

lunes, 19 de octubre de 2009

como peces en el agua


El maestro le dice a su alumno: "El mundo en el que vives es solamente agua y peces, hay 12 peces y 12 mundos.

El alumno le responde: ..pero maestro... ¡solo hay un mundo!

El maestro replica: ¡Hay muchos mundos! el mundo que ves, el que veo yo...el que cada uno ve. El mundo en el que tu vives es misterioso, excitante, desconocido. El mío es viejo, familiar y tranquilo, nunca conocerás mi mundo...ni yo el tuyo.

¿Nunca? pregunta el joven.

¿Acaso puedes ver con mis ojos, pensar con mi cerebro o sentir con mi corazón?, dice el viejo.

Pero. ...maestro, usted es uno con la naturaleza, igual que yo.

Y el maestro le responde: Somos uno en verdad...pero no somos idénticos. Observa la cantidad de seres vivos que existen...y todos poseen mundos diferentes. Incluso uno mismo posee diferentes mundos, en la vida social, en la intimidad, mundos visibles y otros invisibles...
No te consideres el centro del universo! ..y no te digas soy sabio..soy recto...soy bello. Busca en cambio la sabiduría, la rectitud y la belleza, para honrarlas en todo lugar y en cada momento".

...COMO LOS PECES EN EL AGUA.

domingo, 4 de octubre de 2009

los tres cuerpos


El ser humano es un agregado de múltiples elementos, que se manifiestan de diferentes formas, expresando cada uno su naturaleza particular, aunque en realidad son manifestaciones que surgen de la misma fuente. Es decir, a pesar de los diferentes aspectos de la naturaleza humana: visibles e invisibles, físicos y espirituales, la esencia fundamental es una e indivisible.

El universo vibra, y nosotros obviamente también, ya que somos parte y expresión de él. Cada partícula de nuestro ser vibra de una manera determinada. Según sea su vibración se manifestará de una u otra manera, constituyendo diferentes planos o niveles de existencia.
Podemos, para comprendernos mejor, distinguir tres planos o cuerpos: El cuerpo físico, el cuerpo energético y el cuerpo espiritual.

El primero, el plano físico, que corresponde al nivel más básico. Es la materia. Lo que podemos ver, sentir y tocar a través de los sentidos. Se manifiesta en una realidad de cuatro dimensiones. tres para el espacio (arriba-abajo, atrás-adelante y los costados), donde solo puede moverse dentro de esos límites, y la cuarta que corresponde al tiempo.
Es la parte más limitada de nuestro ser, la que menos alcance tiene. Es la que degenera y envejece.
La que da forma y contiene al espíritu y permite que este pueda expresarse en este plano de la existencia. Es el vehículo. Nuestra parte carnal. Sin ella no existiríamos. Existimos en virtud de nuestro cuerpo físico, de nuestra forma material. Es el recipiente, el envase que guarda el precioso elixir de la vida. Un recipiente sin el cual no sería posible la vida. Pero el recipiente no es el elixir.
Y hablando de vida; lo que anima a este cuerpo físico, que un día se desintegrará devolviendo sus componentes fundamentales al universo (al cual pertenecen), lo que permite que este conglomerado de células y tejidos, de huesos y carne, sienta y experimente. Aquello que hace que este cuerpo que creemos propio pueda ser conciente de sí mismo, lo encontramos en los planos más sutiles e invisibles y es lo que podemos llamar, el cuerpo espiritual.

Aquí están incluidos los pensamientos, las emociones, las percepciones y todas las vibraciones sutiles, más o menos elevadas, incluso inconcientes, que forman parte de la totalidad de nuestro ser, de nuestra esencia original.

Aquí la cosa se pone más difícil. ¿Cómo hacer para hablar del espíritu sin limitarlo, sin encerrarlo en simples categorías relativas?. ¿Cómo hacer para hablar de la experiencia subjetiva?. No obstante haré un intento.

Desde hace siglos, la cultura occidental, influida por la religión y el espíritu científico, fue separando a las personas: por un lado el cuerpo físico, que pasó a pertenecer a la ciencia, ya que se puede cortar, pesar y medir. Se puede estudiar “objetivamente”.
La otra parte, la invisible, la que corresponde al espíritu, a la conciencia., la que incluye los atributos mas elevados de la persona, su lado “divino”, fue expropiado por la Iglesia, manipulándolo, limitándolo, para que encaje en un montón de dogmas, culpas y otras supersticiones, generando la creencia que para acceder a esta naturaleza universal, divina, hay que primero pasar por intermediarios.

En este contexto el ser humano “moderno y civilizado” se fue desarrollando. Por un lado el cuerpo, por otro el espíritu. No es raro, por esta razón, que fácilmente nos identifiquemos con nuestro lado físico y material, pensando que solo somos la imagen que refleja el espejo o solo este cuerpo que empezó a morir el día que nació.
Un claro error de percepción, debido a la ignorancia de creer que es más importante el envase que el contenido. Como el que guarda la botella, cuidándola todos los días y tira la preciosa bebida. O la persona que prefiere tener el auto “reluciente” pero no va a ninguna parte.

¿Pero acaso la conciencia es diferente del cuerpo?. Es una realidad científica que cada célula es conciente de sí misma. Sabe que hacer, sabe lo que necesita exactamente y también sabe cuando algo va mal. Este conglomerado de “pequeñas” conciencias forma nuestro cuerpo espiritual y el cerebro es el integrador, el que controla emociones y genera ideas. Pero, ¿Cuáles son los límites de este cuerpo espiritual?.

Para la medicina china, el cuerpo y el espíritu comparten un mismo origen y además se transforman mutuamente entre sí. Materia y espíritu en continuo cambio, gracias a la energía vital que forma el otro cuerpo, el cuerpo energético. Sin energía vital (Chi) no podríamos vivir. La vida es energía. La respiración es energía.
Esta energía además es la responsable del nacimiento, el crecimiento y la muerte, de que generemos calor, nos protege, estimula las funciones fisiológicas y sostiene al organismo, determina además la calidad de vida y la longevidad. La obtenemos del aire que respiramos y los alimentos que consumimos y otra parte ya nos viene de “fábrica” y corresponde a la energía propia de cada célula, contenida en su ADN (energía ancestral).
La energía es el puente que une el mundo visible con el invisible. La respiración conecta el cuerpo y a las emociones, modulando y purificando.
El cuerpo energético está en la base de las transformaciones entre el cuerpo físico y el espiritual.

Volviendo a la conciencia.
Antes de nacer, ¿Qué éramos? Todos nuestros componentes han surgido de la misma célula original fecundada, el huevo o cigoto, que se fue multiplicando, diferenciando y expandiendo. Al igual que el Big-bang.
De hecho hoy se sabe que los protones, neutrones y electrones que componen los átomos y moléculas que forman nuestras células, provienen de esa explosión original que creo al universo actual.
Y ahora la “gran pregunta”¿En que momento esa masa indiferenciada de células comienza a tener conciencia de si misma? ¿Acaso esta conciencia podría salir de la nada? y luego crear a un ser que a su vez creará toda una historia personal, hará hijos que a su vez tendrán su propia conciencia personal continuando así el encadenamiento de la existencia. Es un misterio.
Aquí, los científicos y los religiosos comienzan a especular. La ciencia va a estar siempre limitada para dar una respuesta ya que solo tiene en cuenta la parte ya manifestada, es decir, la que se puede observar “objetivamente”.
Pero sabemos ahora que el universo que podemos ver, es solo una pequeña parte de lo que verdaderamente existe, el resto permanece oculto, a los límites de nuestros sentidos físicos.
Es igual para todos los seres, la parte manifestada es solo una pequeña porción dentro de un mar infinito de posibilidades no manifestadas. Un pequeño cuerpo físico nadando en un océano de espiritualidad.

Cuerpo, energía y espíritu no son diferentes. Poseen la misma esencia y se transforman entre sí.
Las emociones afectan al cuerpo y si este enferma nuestro espíritu también. Si hay poca energía enfermamos y vivimos menos.

El pensamiento mueve la energía que a su vez mueve al cuerpo.
Primero está el deseo, que se vuelve una idea que pone en marcha el motor para que el vehículo se mueva, finalmente este se desplaza.
Para cada uno, el vehículo (cuerpo) y el conductor (espíritu) son lo mismo, están unidos
Por eso es importante como comemos, como respiramos y como pensamos.

La salud y la felicidad van juntas.

La enfermedad y el sufrimiento aparecen cuando el cuerpo (el vehículo) va para un lado y el espíritu (el conductor) va para el otro. Victima de las contradicciones y dualidades, porque el conductor no conoce el vehículo ni el camino y lo que es más grave, no sabe a donde quiere ir.

Esta verdad más que una teoría, representa una guía de vida, o más bien, de ruta.

Si nuestro mapa no sirve, entonces hay que tirarlo y fabricar uno nuevo que nos sirva y nos ayude a llegar a buen destino.

Cuando los tres cuerpos, que en realidad son uno, funcionan en armonía, nos sentimos en plenitud y se potencian nuestras posibilidades.

La vieja ignorancia y los malos hábitos son transformados por el autoconocimiento, a partir de un simple “click” en el espíritu. Una vuelta de llave.
A esto se le llama: “encender el motor del darse cuenta”.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

El buen barquero

Van gogh, "botes de pesca regresando a tierra" 1888


El espíritu no tiene forma, pero algunas veces puede tenerla: Algunas veces se puede atrapar nuestro espíritu, otras veces esto es imposible.

Cuando la actividad del espíritu llena el cosmos, o sea, cuando la mente individual apaga su actividad dualista y nos volvemos "uno" con el universo, entonces podemos disponer de todos los acontecimientos cambiantes, evitar todos los accidentes y obtener las diez mil cosas.

Dogen Zenji, fué un célebre maestro Zen japonés que vivió en el siglo XIII. De una gran profundidad de espíritu, escribió:
“Cuando un hombre se aleja en barca de la orilla, puede imaginarse que la orilla esta en
movimiento. Pero si baja su vista, justo al lado de su embarcación, se dará cuenta de que
es ella la que se desplaza.”

Del mismo modo, si miramos atentamente, íntimamente, en el interior de nuestra barca,
podremos comprender que somos nosotros los que nos movemos, así se puede superar la ilusión de los sentidos.

Cuando consideramos todos los fenómenos de nuestra vida, todas las existencias, todas las cosas a través de nuestras ilusiones y de nuestras limitaciones, podemos equivocarnos y
pensar que la naturaleza original es dependiente y móvil, y que existe un "exterior" separado del "interior".

Pero cuando uno se vuelve íntimo consigo mismo, con su verdadero espíritu, y comprende su naturaleza original, entonces se puede realizar que todos los fenómenos, todas las existencias existen en cada uno, y que lo mismo sucede para todos los seres.


La naturaleza original de la existencia no puede ser captada por nuestros sentidos, por nuestras impresiones.
Cuando la captamos por nuestros sentidos la materia objetiva no es real, no es verdadera sustancia, sino que es imaginación.
Cuando pensamos comprender que la sustancia de nuestro espíritu es tal, es un error. Cada uno es diferente. Las formas y los colores son los mismos, pero cada uno los ve de manera diferente a través de sus ilusiones: fisiológicas y psicológicas. Todos los problemas de nuestra vida cotidiana encontrarán una solución con el tiempo.

Todo es pasajero e impermanente.

Los problemas de la vida son diferentes para cada uno, y cada uno tiene necesidad de un medio diferente para resolver sus cuestiones. Por consiguiente tenemos que crear nuestro propio método. Si se imita, se cae en el error. Hay que crear por sí mismo.

No solo es importante conocer las respuestas, también es importante comprender las preguntas. Es decir, plantearnos preguntas inteligentes, auténticas, profundas. En relación con nuestra vida, con el sentido que esta tiene para cada uno. Darle una dirección a nuestra barca.

Reflexionar.

Si no volvemos la mirada a nuestra propia embarcación, iremos siempre a la deriva, sin rumbo, azotados por las olas de la vida y las viscicitudes.

El buen barquero conoce su barca y sabe a donde quiere ir, por eso nunca está perdido.

domingo, 27 de septiembre de 2009

Maestro Sosan y la fé en el espíritu

Sosan (Seng-Tsan en chino) fué el 3er. patriarca en la línea del Budismo Zen y vivió en el siglo VII de nuestra era. Un gran maestro que escribió el "Poema de la fé en el espíritu", shin jin mei, en japonés. También podría traducirse como: "creer en la mente".
Es un ejemplo de la sabiduría profunda, que surge de la práctica de zazen y de la observación de la vida y de sí mismo.
He aqui una parte de este poema:

No persigas las marañas externas,
Permanece en el vacío interno;
Sé sereno en la unidad de las cosas,
Y (el dualismo) se desvanecerá por sí solo.

Cuando te esfuerzas por ganar la quietud, deteniendo el movimiento,
La quietud así ganada está siempre en movimiento;
Mientras te demores en el dualismo,
¿Cómo puedes realizar la unidad?

Cuando volvemos a la raíz (hacia el propio ser), encontramos el significado;
Cuando perseguimos los objetos externos, perdemos la razón.

En el instante en que nos iluminamos por dentro,
Atravesamos el vacío de un mundo que nos enfrenta.

Las transformaciones que se suceden en un mundo vacío que nos enfrenta
Parecen reales en su totalidad debido a la Ignorancia;

Procura no ir en pos de lo verdadero,
Cesa tan sólo de no abrigar opiniones.
No mores en el dualismo,
Evita cuidadosamente perseguirlo;
Tan pronto tengas lo correcto y lo erróneo,
Aparecerá la confusión, y la Mente se perderá.

Obedece a la naturaleza de las cosas [a su propia naturaleza],
y andarás libre y tranquilo.
Cuando el pensamiento está en la esclavitud se oculta la verdad,
pues todo es oscuro y poco claro,
y la pesada práctica de juzgar
trae consigo irritación y cansancio.
¿Qué beneficios pueden derivarse de las distinciones y las separaciones?

Si deseas ir por el Camino de la Unidad, no desprecies ni siquiera el mundo de los sentidos y las ideas.
En efecto, aceptar plenamente es idéntico a la verdadera Iluminación.

lunes, 7 de septiembre de 2009

La creatividad en la vida cotidiana (continuación)


Ampliando más el tema.


Según la enciclopedia: "La creatividad, es la generación de nuevas ideas o conceptos, o de nuevas asociaciones entre ideas y conceptos conocidos, que habitualmente producen soluciones originales, se relaciona con la inventiva, el pensamiento original y divergente y la imaginación."

De hecho, muchos inventos e ideas geniales, incluso teorías científicas revolucionarias, comenzaron como producto de la imaginación y la inventiva. Tal es el caso de la teoría de la relatividad de Einstein y los inventos geniales de Leonardo da Vinci.

Tanto en el budismo como en el taoísmo, y la mayoría de las culturas tradicionales en Oriente, la creatividad es parte fundamental de la práctica espiritual, ya que se considera el resultado de una mente libre y abierta, o sea normal, y se vincula con la capacidad de autoconocimiento, observación, reflexión y cuestionamiento. Cualidades superiores en una persona.

El ser humano posee un alto grado de necesidad de socializar, que influye en su comportamiento, al grado que la mayoría, lo único que le importa es desempeñar correctamente su rol social.

Para lograr integrarse en la sociedad, sigue ciegamente las pautas y normas aprendidas desde la niñez, aceptando lo que es bueno y lo que es malo, según modelos preestablecidos y estereotipos que guían su conducta y modelan su personalidad, y por temor a ser rechazado o a fracasar el individuo no buscará nada fuera de esos patrones y mucho menos creará otros nuevos.

Algunas personas “pagan” el precio de su creatividad volviéndose “insociables”, otros expresan su capacidad creativa como un síntoma de su personalidad desequilibrada, de su sufrimiento, incluso de su “locura”. Hay muchos ejemplos de estos casos en la historia.


Pero la creatividad a la que hago referencia, es una capacidad inherente del ser humano que le sirve para adaptarse mejor y ampliar sus posibilidades. Y con “mejor” quiero decir, de manera más plena, más feliz, mas sana, incluso más “exitosa”.

La inventiva no se puede enseñar, aunque se puede aprender, rompiendo la vida rutinaria, es decir, rompiendo con hacer siempre lo mismo o, quizá, simplemente, con hacer más de lo mismo. Eso significa que el mismo individuo que está buscando la imaginación (o la idea creativa) es quien debe bucear en su propia mente y trabajar en sí mismo para desarrollar sus propias habilidades de pensamiento y personalidad.

Existen muchas formas de bloqueo para la creatividad y en principio, pueden deberse a varias circunstancias:
-Una especialización muy profunda, es decir, no saber hacer más que una cosa.

-Tener en cuenta solo el lado racional y lógico del pensamiento.

-Un enfoque superficial y estrecho de la vida.

-Falta de confianza y motivación.

-Comodidad.

-Miedo a hacer el ridículo o a equivocarse.

-Respeto excesivo por la autoridad.

-Aceptar las cosas y hechos como se les presentan sin considerar otras posibilidades.


Si bien la creatividad no se puede enseñar o aprender, si se pueden crear condiciones favorables para que esta se exprese y se desarrolle.

La práctica de la meditación como zazen profundiza el conocimiento de si mismo y favorece el equilibrio de los hemisferios cerebrales. De hecho, la “creatividad” brota naturalmente como un reflejo de la condición normal del individuo.

El estudio de las artes como la música, la pintura, la caligrafía y las artes plásticas en general, la expresión corporal o la danza, estimulan enormemente el talante creativo de un individuo, más aun si comienza de pequeño. Hay otras disciplinas relacionadas, como el Yoga o las artes marciales que favorecen el equilibrio psicofísico.

Estas actividades “no rutinarias”, amplían el campo de la conciencia y de la expresividad, formando nuevas asociaciones entre las neuronas e instalando programas personalizados y originales de conducta, esto ofrece a la persona una nueva comprensión de si mismo y de su entorno permitiéndole más posibilidades para ser sano y feliz, al generar pensamientos creativos.

La creatividad es la expresión del ser universal.

La conciencia es capaz de crear universos. La mente es en esencia libre.

Es importante asumir el lado creativo, como creaciones únicas e irrepetibles que cada uno es, con un tiempo y durabilidad limitada, para aprender y experimentar.

Se trata de una mentalidad.

He aquí el secreto: la creatividad es una cuestión “de mente”...

martes, 1 de septiembre de 2009

La creatividad en la vida cotidiana



Los niños cuanto más pequeños más creativos son, y a medida que van creciendo y recibiendo "educación" uniformadora posiblemente sean más productivos pero seguramente irán perdiendo toda su capacidad creativa.

Pero, ¿porque es importante la creatividad?

Es una pregunta interesante y la respuesta puede enfocarse desde varios lados.

Para empezar es una capacidad innata que todos poseemos.

Los seres humanos somos creativos por naturaleza. De andar desnudos y viviendo en cuevas pasamos a convertirnos en la especie dominante, inventora, creadora de arte y cultura, capaz de modificar y moldear no solo el medio en el que vivimos sino a nosotros mismos.
La historia está llena de individuos creativos a los que se les denomina, genios, artistas, creadores, etc. y sin embargo parecen la excepción. Pero que han tenido o tienen de diferente con los demás. ¿Mas oportunidades?, ¿más inteligencia?, ¿una mejor educación?
Hay una gran variedad de casos y todos diferentes, pero con un denominador común: cada uno expresa algo único y diferente, original, una idea, una intuición, plena de imaginación, que es llevada adelante y desarrollada.

Entonces ¿no tenemos todos esa capacidad?... Pues sí.
La diferencia es que ciertos individuos logran desarrollarla y otros no.
Es un hecho que los niños son más creativos que los adultos, y lo son antes de recibir cualquier educación.

¿Pero que es lo que pasa luego de ese largo proceso educativo para que se malogre esta capacidad innata?

Está claro que los esquemas de enseñanza en las escuelas e instituciones educativas no favorecen el desarrollo de una manera libre de pensar, más bien coartan y aniquilan las ideas que difieren de la mayoría, sin embargo es durante la infancia cuando se consolida la capacidad creativa de una persona.

En la etapa preescolar, donde el niño todavía recibe educación por los 5 sentidos, mediante juegos, imágenes y canciones, aprende muy fácilmente ya que aún su mente está abierta y poco condicionada.

Pero cuando este niño pasa a la escuela primaria, a los 6 años, el abanico pedagógico se va cerrando poco a poco, a medida que va progresando en los distintos cursos se le pide mayor adaptación y se lo evalúa en función de unos objetivos generales que vienen marcados por las autoridades educativas pertinentes. El niño toma conciencia de que para tener éxito escolar no tiene que conocer la respuesta más creativa sino la respuesta correcta.


El pensamiento divergente e imaginativo, se ahoga aún más en la etapa secundaria marcada por el sistema de evaluaciones continuas. El alumno puede elegir entre itinerarios preestablecidos, como el humanístico o el científico, que lo van encausando, ya sin vuelta atrás, hacia conocimientos estandarizados y donde se valoran sobretodo las capacidades lingüísticas y de memoria, incluso la imaginación es reprimida.

Mientras que la creatividad consiste en hallar respuesta a los problemas que no se resuelven de manera convencional, el sistema educativo, refuerza y “machaca” hasta que el joven llega a la universidad, el conocimiento de la ya sabido.

En la etapa universitaria, continúa la absorción de contenidos y si bien se tolera un poco más ser diferente, se valora fundamentalmente la acumulación de conocimientos y se desprecia el conocimiento práctico.

¿Como hacer entonces para que este estudiante “domesticado”, se vuelva creativo y desarrolle ideas propias?

Es evidente que es más fácil manejar y conducir a una masa de gente que ya fue condicionada desde la más tierna edad que a individuos libres, creativos e inteligentes. Como a los pollitos, se les corta las alas y no van muy lejos.

A medida que pasa la vida, en la etapa adulta, aparentemente ya está todo “cocinado” y no hay vuelta atrás. Son tantos los condicionamientos y miedos instalados que al común de las personas le parece imposible crear una nueva realidad y cambiar el curso de sus vidas.
Por una parte existe como vemos la manipulación tendenciosa de la educación, y esto no es nuevo, pero por otra parte la civilización a partir del conocimiento científico y de una lógica más bien materialista, fue desarrollando más el hemisferio cerebral izquierdo, sede del pensamiento racional y analítico, y olvidando y atrofiando el lado derecho del cerebro que es el que está relacionado con la música y las artes, con la intuición y el pensamiento mágico, incluso con el silencio. Es decir, nuestro lado creador esta sometido por nuestro lado ejecutor.

De niños, no es problema, se permite, es parte de los juegos y del encanto de la infancia, pero de adultos no hay ni tiempo ni lugar para la creatividad. Muy simple, hay que producir y hay que pagar las cuentas.

Volviendo a la pregunta del principio, ¿Por qué entonces es importante la creatividad?

En primer lugar se puede decir que una persona tiene más oportunidades de ser feliz y de adaptarse mejor cuanto más creativa es. Esto significa que podrá utilizar los recursos de los que dispone, internos y externos, para resolver problemas y desafíos que la vida le presenta y hacerlo de una manera original y eficaz.

Cuando dejamos que nuestra esencia se manifieste, no hay manera de no ser creativos ya que cada uno es en sí mismo una creación “única” e irrepetible, y si bien desde un punto de vista biológico somos todos iguales, hay algo que cada uno puede y debe manifestar a su manera. Y esto en virtud del espíritu que nos anima y se manifiesta a través nuestro. Es la fuerza universal o energía vital, que origina todo a partir del vacío, del vacío creador y forma parte de la auténtica naturaleza de todos los seres.

Así que ya vemos que la creatividad no es algo “snob” o intelectual. Tiene que ver con la vida misma. Ser creativos es estar vivos. La vida misma es creatividad; lo contrario es estar muertos, significa seguir esquemas y órdenes convencionales, estereotipados, que más vale someten y no permiten manifestarse como el propio ser esencial lo pide.
Y esta tendencia cómoda y “masificadora”, que nos aleja de nuestra esencia, es la raíz de todo el sufrimiento e insatisfacción que padecemos.

Y entonces, ¿se puede mejorar e incrementar la capacidad creativa?

Ya lo veremos,

Continúa