sábado, 14 de mayo de 2011

La arquitectura de la vida


Tensegridad celular

La integridad tensional o tensegridad es un modelo explicativo de la organización de ciertas estructuras de tipo dinámico no solo en el campo de la arquitectura y la ingeniería si no también en biología.

Este principio arquitectónico se refiere a un tipo de estructuras formadas por componentes aislados comprimidos que se encuentran dentro de una red tensada continua, de tal modo que los miembros comprimidos (generalmente barras) no se tocan entre sí y están unidos únicamente por medio de componentes en tensión, es decir traccionados (habitualmente cables), que son los que forman los límites espaciales del sistema.

El término Tensegridad, proviene del inglés: Tensegrity, y fue creado por el arquitecto Buckminster Fuller (inventor de los domos geodésicos y primer teórico de la tensegridad), y es una contracción de tensional integrity (integridad tensional).
Fuller define los sistemas de tensegridad como estructuras que estabilizan su forma mediante tensión continua o "integridad tensional" en lugar de por compresión continua , como se utiliza en un arco de piedra.
“Un sistema de tensegridad es un sistema en estado de auto equilibrio estable y está formado por un conjunto discontinuo de componentes comprimidos en el interior de un continuo de componentes tensos".
Una estructura de tensegridad se compone de piezas o elementos, en "tensión", que trabajan en oposición a otros elementos que sirven de apoyo y que se resisten a ser comprimidos.
Estos elementos se equilibran de tal forma que al tensarse estabilizan toda la estructura.
¿Qué tienen en común el cuerpo humano, la carpa de un circo y el aparejo de un velero?: La tensegridad.

En el cuerpo humano, los huesos son los puntos de apoyo en compresión que se oponen a la tensión creada por las partes elásticas (músculos, fascias, ligamentos, etc).
En un barco de vela, el mástil, los esparcidores y el casco actúan como elementos de compresión que trabajan en oposición a los cables que tensan y estabilizan toda la estructura. Del mismo modo, los cables y vientos tensan la tela de lona de la carpa de circo (o de camping, es lo mismo) que tira de las rígidas estacas en el suelo y los postes verticales para dar a su forma.
Aún tenemos muy arraigado el modelo newtoniano de la gravedad. Todo se mantiene erguido y en su lugar por acción del peso de los materiales, un bloque sobre otro. La estabilidad, en este modelo, es de tipo compresivo (columnas, vigas, palancas, puntales, etc).
En cambio, en la “tensegridad” las estructuras están diseñadas desde una perspectiva diferente y más dinámica.

En lugar de utilizar la relación “peso-empuje”, las estructuras con “integridad tensional” están ideadas como un ‘‘sistema de tensiones equilibradas en todas las direcciones’’ (omnidireccional).
Además estas estructuras no tienen necesidad de estar apoyadas en algo, ya que al estar pretensadas poseen un equilibrio interno propio, por lo que no dependen de la gravedad para asegurar su propia estabilidad.

La tensión generada por la gravedad en el modelo newtoniano, es reemplazada, en el modelo de “tensegridad”, por tensiones multidireccionales de cada uno de los elementos de la estructura.
Las primeras estructuras construidas con barras y cables siguiendo el principio de tensegridad fueron creadas a fines de los 40´ por un alumno de Fuller, el escultor Kenneth Snelson.
Una estructura constituye un sistema de tensegridad si se encuentra en un estado de autoequilibrio estable.
El equilibrio entre estos dos tipos de fuerza dota de forma y rigidez a la estructura. Esta clase de construcciones combina amplias posibilidades de diseño junto a gran resistencia, así como ligereza y economía de materiales.
“Tensión continua, compresión discontinua “

¿Es posible que en los tejidos vivos ocurra lo mismo?
A mediados de los años 70, se planteó la hipótesis que relaciona las estructuras de tensegridad con el comportamiento mecánico de las células. Para comprobarlo, el biólogo D. Ingber, modeló una estructura compuesta por seis barras unidas con hilos elásticos. Al colocarla sobre una superficie rígida tendía a adoptar una forma aplanada, mientras que cuando se la liberaba mostraba una conformación más redondeada (se retraía).
Las células presentan el mismo comportamiento.

Desde un punto de vista estructural, la célula puede considerarse un sistema de tensegridad.
Como veremos más adelante, la red 3D del citoesqueleto celular cumple el mismo papel que las barras y los cables en las estructuras de tensegridad, es decir, equilibra las fuerzas que darán forma y rigidez a la célula.

El balance entre estas propiedades le confiere a la célula una integridad tensional que es fundamental. La célula depende de su estructura para poder llevar a cabo sus funciones.
Las estructuras con integridad tensional son muy livianas con respecto a sus posibilidades mecánicas. Además, una señal mecánica transmitida al sistema en un punto, provoca una redistribución de las fuerzas en todas las direcciones. Esto explica la capacidad para absorber choques y la tendencia al equilibrio que tienen estas estructuras.
El modelo de tensegridad permite predecir precisamente el comportamiento de los tejidos vivos.
En líneas generales se puede decir que la célula crece y se divide mientras está estirada, si permanece retraída inicia un programa de muerte (apóptosis), y madura y se diferencia con un grado intermedio de extensión. Este es un ejemplo de la relación entre la estructura y la función a nivel celular.

La tensegridad materializada por el cableado entre todas las estructuras internas permite comprender cómo la célula responde inmediatamente a los estímulos mecánicos externos, ya sean fisiológicos (regeneración, cicatrización), patológicos (traumatismos) o terapéuticos (digitopresiones y estiramientos).
Las fuerzas mecánicas y la bioquímica celular están íntimamente ligadas.
La distorsión física de la célula y del citoesqueleto puede alterar la bioquímica celular e incluso la expresión de los genes (crecimiento, diferenciación celular, etc).
Esta es el enlace interesante:
Investigadores del Hospital de niños de Boston y de la Universidad de Harvard han llegado a comprobar el mecanismo de tensegridad celular.
Demostraron que los microfilamentos contráctiles, que forman parte del esqueleto molecular de la célula: “el citoesqueleto”, actúan como bandas elásticas estiradas que comprimen las fibras huecas llamadas microtúbulos y tiran de las clavijas moleculares que anclan las células a un medio de sostén externo - la matriz extracelular.

Para conocer mejor de que se trata, aquí va una breve descripción:
El citoesqueleto es una estructura dinámica ubicada en el interior de la célua que le permite a esta moverse (usando estructuras como los cilios y los flagelos), mantener la forma y desempeña un importante papel tanto en el transporte intracelular de moléculas como en la división celular.
Este esqueleto celular es un entramado tridimensional de proteínas que provee el soporte interno para las células, anclando las estructuras internas de la misma. En las células eucariotas, consta de microfilamentos, filamentos intermedios y microtúbulos.
Estos andamios moleculares también funcionan como pistas para el movimiento de los corpúsculos u organelas dentro de la célula, y orientar a muchas de las enzimas y los sustratos que participan en las reacciones bioquímicas que regulan funciones celulares esenciales.
Según el punto de vista convencional, la célula se asemeja a un globo inflado llena de una sustancia gelatinosa, sin embargo, esta visión es de poca utilidad cuando se trata de entender cómo las fuerzas mecánicas regulan el comportamiento celular, ya que no se tiene en cuenta la microestructura interna de la célula.

El citoesqueleto es dinámico pero no pierde la capacidad de mantenimiento de la forma, la funcionalidad y la estructura de la red tridimensional que lo conforma.
Su carácter reticulado y tridimensional así como la capacidad de auto-mantenimiento, confieren a los sistemas de tensegridad, como el citoesqueleto, un comportamiento mecánico casi neumático.
Las células reciben todo el tiempo información de las fuerzas que ocurren a su alrededor, aún cuando se encuentran en movimiento (migrando). Tales fuerzas no sólo producen deformaciones en la célula sino que también inducen a que se presenten fenómenos como señalización por adhesión (envío y recepción de señales) y reorganización del citoesqueleto.

Podemos imaginar al citoesqueleto como una estructura intracelular en forma de red, que continuamente está sujeta a estímulos mecánicos relacionados con la tensión y la compresión, los cuales son medibles y explicables mediante las leyes de la física relacionadas con la biomecánica.
Esta forma de "biología mecánica", es tan importante para la función del cuerpo como las hormonas y otras interacciones químicas. Por ej: en caso de una lesión o muerte celular, el citoesqueleto y los núcleos de las células vecinas, al encontrar más espacio, distorsionan su forma, lo que estímula genes y reacciones químicas provocando una multiplicación y un crecimiento celular hasta que las células se ponen apretadas y tensas, reciben la señal mecánica que se traduce al lenguaje químico y entonces dejan de crecer.
Así es como se regeneran los tejidos.

continúa

jueves, 5 de mayo de 2011

Envejecer no es morir

Para comprender mejor la naturaleza del envejecimiento celular, hay que entender la relación que existe entre los genes de un individuo, su medio ambiente y la capacidad de adaptación.

Los seres humanos estamos sujetos a un riesgo genético para el desarrollo de ciertas enfermedades relacionadas con el envejecimiento (sobretodo estadísticamente), como son la enfermedad de Alzheimer, cáncer, diabetes, enfermedades cardiovasculares y accidente cerebrovascular (acv).

La forma de vida moderna contribuye al desgaste del organismo. El estrés y el sedentarismo no son naturales. El consumo exacerbado, o consumir lo que no se necesita, provoca enfermedad (o por lo menos mala calidad de vida), al igual que trabajar en exceso o preocuparse por todo.

Se sabe que la longevidad es genéticamente regulada por varios genes, y los genes, es decir el ADN, pueden ser a su vez modificados por el medio. Esto es evidente ya que la forma de comunicación del universo es la retroalimentación (feedback). Información que viaja en todas las direcciones.

No solo recibimos información, también la emitimos. Modificamos el medio y el medio nos modifica.

En función de lo que emitimos, recibimos y según lo recibido, emitimos. Nuestras creencias modifican el entorno. Al mismo tiempo, somos creaciones del entorno.

Esto es así porque en el nivel esencial no hay separación.

Los factores ambientales juegan un papel muy importante en el proceso de envejecimiento, y pueden determinar historias de vida muy diferentes en los individuos de una misma población. Un ejemplo ilustrativo en la naturaleza es la diferencia de 10 veces en la longevidad entre la abeja reina y las abejas obreras. Las abejas trabajadoras tienen un rápido envejecimiento y viven solo meses, mientras que la reina que tiene el mismo genotipo, pero que es alimentada y cuidada de manera diferente, envejece mucho más lentamente y logra vivir varios años produciendo huevos.

Hay muchos factores que pueden condicionar el envejecimiento, ya sea tanto acelerándolo como retardándolo y promoviendo un envejecimiento más saludable o exitoso.

Los factores más comúnmente conocidos son los hábitos: estilo de vida, dieta, ejercicio, tabaquismo, estrés, excesiva exposición a químicos o radiación solar, contaminación ambiental, enfermedades crónicas (diabetes, arterioesclerosis, hipertensión arterial, etc), muchos de los cuales median su efecto a través del estrés oxidativo y el daño producido por los radicales libres.

Otros factores ambientales como la altura, el trabajo pesado, el estrés mantenido: ya sea físico o mental, el trabajo nocturno, que altera el ritmo circadiano normal y la falta de sueño, influyen en la longevidad y en la calidad de vida, por supuesto.

El envejecimiento es también un estado de la mente

Si queremos entender el fenómeno del envejecimiento, no podemos separar cuerpo y conciencia, ya que son lo mismo, o dicho de otra manera, son diferentes manifestaciones de la misma esencia.

La esencia es el vacío, el océano de potencialidad infinita, de donde surgen todas las formas y manifestaciones. En esencia cuerpo y mente son vacuidad.

Perpetuo cambio e interdependencia.

Nacer, crecer, madurar, envejecer y morir, ese es nuestro destino en este cuerpo humano.

Sin embargo debemos considerar todos los aspectos de la existencia y comprender nuestra verdadera naturaleza.

Somos conciencia Infinita

Estamos hechos de energía e información, y como sabemos, en este nivel el tiempo no existe como tal, así que considerando nuestra naturaleza esencial hablar de envejecimiento no tiene sentido.

La esencia del universo, de la cual estamos hechos, es la realidad del perpetuo cambio. Desde este punto de vista no hay nacimiento ni muerte, ni juventud ni vejez.

Solo ciclos de transformación.

El universo no es joven ni viejo. Un protón no es joven ni viejo ni tampoco un fotón. La transformación que pueden sufrir no está sujeta al paso del tiempo. Al fin y al cabo, las células están formadas por moléculas, átomos, energía e información.

El ser esencial es eterno.

Sin embargo, envejecemos y un día vamos a morir. Eso es también un hecho.

La muerte, como parte del proceso de transformación, permite el paso a nuevas formas de vida, a nuevas posibilidades, a nuevas experiencias,

El envejecimiento es un proceso irreversible

En términos físicos podríamos compararlo con la 2ª ley de la termodinámica referente a la entropía. Está claro que vamos de la juventud a la vejez y no lo contrario, no es posible en nuestra realidad humana, que sigue inevitablemente la flecha del tiempo.

Desde un punto de vista biológico, no hay organismos viejos ni envejecidos, ya que esta terminología tiene un significado estático, y además es relativo (a otra forma más joven o menos vieja), pero en su estado absoluto cada organismo es lo que es momento tras momento.

No podemos encerrar a la vida dentro de categorías estrechas.

El reloj biológico

Todas las células del cuerpo, a excepción de las gametos (óvulo y espermatozoides), se multiplican por división mitótica (mitosis). En este proceso, cada célula duplica su material genético y lo distribuye en las dos células hijas, que son, al menos en teoría, genéticamente idénticas a la célula madre.

Sin embargo, si cultivamos células in vitro, el número de veces que pueden multiplicarse es limitado y no supera las 40 a 60 divisiones. Lo que ocurre es que en determinado momento las células dejan de dividirse e ingresan en un estado irreversible denominado senescencia, en el cual no pueden volver a multiplicarse y esto, inevitablemente las lleva a la muerte.

Este mecanismo de autocontrol evita, entre otras cosas, que las células se reproduzcan indefinidamente o que puedan “mutar” y volverse “malignas”.

Los estudios que se han realizado muestran que el momento en el cual la célula ingresa al estado de senescencia no depende de un tiempo cronológico o metabólico sino del número de divisiones celulares que han tenido lugar. Cuando se estudiaron más precisamente algunos de los elementos que cambian de generación en generación en estas líneas celulares se observó que un parámetro crítico para que la célula entre en estado de senescencia es la longitud de los telómeros.

Los telómeros son las regiones de los extremos de los cromosomas y están compuestos de secuencias repetitivas de ADN que no codifican para ningún gen en particular. Una de sus funciones esenciales es la de proteger al resto del cromosoma de la degradación y de la unión de los extremos del ADN entre sí por enzimas reparadoras. Si bien la célula duplica su ADN previamente a la división no es capaz de copiar la totalidad de la secuencia del telómero y, como resultado, el telómero se hace más corto en cada replicación, perdiéndose alrededor de 50 a 200 nucleótidos en cada ciclo de división celular.

El desgaste del telómero con la sucesión de ciclos celulares, impide su función protectora, con lo que el cromosoma se hace inestable, aparecen errores en la división durante la mitosis, anomalías genéticas y diversos tipos de mutaciones. Las células que presentan estos defectos, no sólo son incapaces de duplicarse, sino que dejan de ser viables, activándose los procesos de muerte celular programada (apoptosis).

La telomerasa: Sin embargo, en el caso de las células germinales y embrionarias, de las que el organismo no puede prescindir, existe una enzima específica, la telomerasa, que es capaz de restaurar la secuencia del telómero.

Una célula madre, puede dividirse indefinidamente y mantener la capacida de crear otras líneas celulares y tejidos. Es decir, contiene la capacidad de formar y regenerar a un organismo. Estás células permanecen en el individuo a lo largo de toda su vida.

Hay un estilo interno de chi kung taoista que fortalece los huesos y la médula ósea fortaleciendo la energía (chi) vital y logra salud y longevidad al promover y aumentar justamente el poder regenerador del organismo.

Para mantener la salud y curar enfermedades, la energía vital, la vitalidad, es fundamental. Este concepto generalmente no es tenido en cuenta por la ciencia médica.

Pero el secreto de la salud y la longevidad reside en la cantidad de energía e información que se tenga.

La energía vital se puede cultivar, proteger, nutrir, fortalecer, expandir, acumular y transformar. Sin energía no es posible la vida. El chi vital está en la base de todos los procesos biológicos.

La información es educación, aprendizaje, práctica y experiencia.

De manera que una persona con un una fuerte energía vital, conocimientos (de si mismo y del entorno) y un equilibrio mental y emocional, tiene más posibilidades de alargar su vida, enfermar menos, expandir su conciencia y por consiguiente sus posibilidades y su calidad de vida.

(ver post: Los 8 aspectos de la salud y la longevidad y ¿Porqué envejecemos?)


martes, 3 de mayo de 2011

La danza de los planetas


Durante el mes de Mayo, en el hemisferio sur, podemos observar hacia el Este, un curioso desfile de planetas antes del amanecer.
Los protagonistas (en orden de aparición en el horizonte) son: Venus, Mercurio, Júpiter y Marte, por arriba de Venus, siguiendo la eclíptica está Urano, pero es difícil verlo en las ciudades a simple vista (debido a la contaminación lumínica) .

  • 7/05 - Se puede observar un triángulo formado por Venus y Mercurio formando el lado menor, y Júpiter debajo, casi equidistante con Marte. Los 4 planetas serán observables en una línea de 4° de extensión.
  • 11/05 - Mercurio, Venus y Júpiter en conjunción, casi en línea y con una separación de 2° entre los extremos formados por Mercurio y Júpiter.
  • 13/05 - Mercurio, Venus y Júpiter formando un triángulo rectángulo de 2.5° de hipotenusa. Marte se localizará a 4.7° del conjunto.
  • 21/05 - Mercurio, Venus y Marte en conjunción, formando un triángulo de 2.2° de lado mayor.
  • 23/05 - Venus y Marte en conjunción, separados por 1°, con Mercurio a 2.1° de Venus.
  • 29/05 - La Luna (fase del 11.3%) y Júpiter, separados por 5.6°.
  • 30/05 - La Luna (fase del 5.9%) localizada a 5° de Marte y a 8° de Venus.
Al que madruga, no solo dios lo ayuda, si no que además se puede conectar con el cielo y experimentar un espectáculo bello y espiritual: una verdadera danza de planetas.



domingo, 17 de abril de 2011

La realidad es una proyección de la mente


La función de la mente es la de crear una coherencia entre la realidad que percibes y tus creencias. Por lo tanto si existe en tu mente la creencia que no eres capaz o eres susceptible o vulnerable a algo, la mente se encarga de que eso se vuelva coherente y se manifieste esa creencia en la realidad, es decir en el mundo físico.

El caso opuesto lo representa la autoestima, la confianza en si mismo y el pensamiento positivo, que también generan una realidad acorde. La realidad es una materialización de un pensamiento previo.

Es una cuestión de vibración: simplemente variaciones de frecuencia y longitud de onda.


Los pensamientos impactan en el mundo físico

Un antiguo proverbio dice: “cuidado con lo que deseas, por que se puede cumplir”, Entonces, si crees que puedes o si crees que no puedes, en ambos casos: ¡tienes razón! El diálogo interno es el que hace la diferencia.

Las curaciones espontáneas no tienen ninguna explicación por parte de la ciencia, obviamente ya que la mayoría de los médicos no consideran que alguien pueda curarse por si mismo. No se considera al cuerpo como un organismo conciente de si mismo, dotado de inteligencia propia.

Sin embargo hay toneladas de evidencias de gente que se cura, a pesar de la opinión y del tratamiento médico, de enfermedades “incurables” como el cáncer, trastornos de la inmunidad, enfermedades degenerativas, artritis reumatoide, etc.

Y el común denominador de estas personas es que dejaron la antigua forma de pensar y decidieron cambiar la manera de percibir su propia vida. Cambiaron su percepción del mundo pensando de otra forma. Lo que cura la enfermedad es un cambio en la mentalidad.

Los sabios taoístas de la antigüedad sabían, de forma empírica y por intuición, que la mente mueve la energía y la energía mueve a la materia.

Donde va la mente, la materia se organiza. Pero, sin materia la mente no se puede manifestar. Se necesitan mutuamente. El pensamiento es energía e información, así que correctamente enfocado puede modificar el sustrato mismo de la materia.


Las células son reprogramables


El destino de las células no depende exclusivamente de los genes, si no que también es el medio ambiente el que lo determina.

En esencia todo es información.

Crecemos con la idea que somos entidades individuales, cuando en realidad somos una gran comunidad, compuesta por 50 trillones de células (más o menos), cada una consciente y altamente capacitada para nutrirse, reproducirse, regenerarse, adaptarse y realizar intercambios con el medio externo e interno.

La célula es un microcosmos hecho a imagen y semejanza del Cosmos, (además de ser una auténtica farmacia natural). Si tomamos algunas células o un tejido del cuerpo y lo colocamos en un medio de cultivo desfavorable, las células sufren, enferman y si no se cambia la situación, mueren.

Pero si las sacamos de este medio y las colocamos en otro más favorable, comienzan a sanar inmediatamente. Esto está probado. El entorno influye en el medio interno, a su vez el entorno, es creado y moldeado por los pensamientos. Pero en esencia no hay adentro ni afuera. Los límites entre el “adentro” y el “afuera” son relativos.

¿Cuáles son los límites de nuestra persona? ¿La piel, la ropa, el campo electromagnético? Si en esencia hay una sola conciencia y estamos todos interconectados ¿Cual es el límite de un pensamiento o de un sentimiento? ¿Verdaderamente nos pertenecen nuestros pensamientos?

La conexión entre el medio interno y el externo se hace por medio de una retroalimentación. Información que viaja en ambas direcciones. Tomamos y damos al medio constantemente energía e información. Creamos al medio y el medio nos crea.

Un reciclaje cotidiano de partículas, átomos y moléculas. Cuerpo y espíritu en permanente transformación.

¿Qué parte de nuestro cuerpo podemos considerar verdaderamente propia? ¿Si cuerpo y mente en esencia son lo mismo: porque nos identificamos con lo que ni siquiera nos pertenece verdaderamente?.

No es que pertenezcamos a alguien más, simplemente es la comprobación de que lo que creemos tan sólido y real, es solo una ilusión, un error perceptual.

Nuestro verdadero ser es ilimitado

Esto solo puede aceptarse en un estado de equilibrio y normalidad. Desde el punto de vista ordinario del ser humano moderno y civilizado es impensable la vida sin los límites y adicciones de la materia (el mundo físico de los sentidos) y las obligaciones impuestas por otros, Muchas personas pasan la totalidad de sus vidas, sin saberlo, en una prisión construida con la mente, son prisioneras de sus pensamientos. Identificarse con la individualidad sin considerar la totalidad del ser, es tan ridículo como considerar a una hoja como algo separado del resto del árbol.

La realidad que percibimos es una proyección de nuestra mente

Con la mente podemos, además comunicar con cualquier órgano interno, con cualquier parte del cuerpo. Cada célula piensa y siente.

Los pensamientos modelan el medio interno.

Visto así, es sencillo, sin embargo, cambiar la programación a veces no lo es. Sobretodo porque desde niños estamos condicionados por la educación en la familia y en las escuelas, a creer más en lo que nos dicen que en lo que pensamos o sentimos. Somos educados para ser controlados más que para ser controladores o creadores. Por eso parece difícil poder controlar los pensamientos o crear una nueva manera de pensar.


La práctica de la meditación (zazen) le permite a uno trascender los límites del pensamiento consciente y volverse íntimo consigo mismo, de está forma se descubre el ser universal, su naturaleza esencial, que entonces puede expresarse espontaneamente en la vida diaria.


La mente que se observa a si misma gana en energía e información

A esto se le llama: “expansión de la conciencia”

La mente tiene 2 aspectos. Uno consciente y otro subconsciente. Y aunque son parte de una totalidad, son diferentes.

El consciente es la parte visible y por lo tanto la más pequeña (como un iceberg). La parte consciente de la mente es con lo que pensamos, incluye nuestros deseos y anhelos, las aspiraciones. Es la actividad mental que aparentemente nos conecta con todo lo demás.

El subconsciente es como una máquina. Graba y reproduce. Si te acostumbras a un programa y lo repites suficientes veces queda grabado en el subconsciente y cuando tocas el “play” continúa reproduciendo esto el resto de tu vida, a menos que lo programes de nuevo.

Incluso a nivel cerebral, las neuronas forman redes dinámicas de intercomunicación que modulan la entrada y salída de información y pueden cambiar la configuración del hardware, esta capacidad del tejido nervioso es llamada neuroplasticidad (ver también sinapsis).

Existe la creencia que dirigimos nuestras vidas con la mente consciente. Sin embargo la neurociencia actualmente ha comprobado que esto no es así. La mente conciente como mucho funciona un 5% del día y generalmente solo un 1%.

Increíble, ¿no?

Esto significa que en realidad tu vida está siendo dirigida por la mente subconsciente, y los programas primarios o básicos que se graban en este nivel los adquieres generalmente de otras personas y en épocas tempranas de la vida.

Ya en el estado fetal, en el útero, comenzamos a descargar programas, a adquirir conductas de nuestros padres, de manera que cuando nacemos, una buena parte de la personalidad ya está establecida y a los 2 años de edad, podría decirse que gran parte de la programación ya fue hecha.. Y estos programas, de los que no somos concientes, porque fueron instalados desde que eramos muy pequeños, van generando y controlando nuestro vida cotidiana.


Como ya vimos, hay una tendencia establecida a quitarnos el poder sobre nosotros mismos, por medio de la cultura, la educación, la religión, los medios de comunicación e incluso la medicina.

Entonces a la pregunta: ¿Porqué me pasa siempre esto?, ¿Porque no puedo ser feliz?. ¡Porqué no tengo dinero, o salud? La respuesta es: ¡“Porque solo una pequeñita parte de tu mente consciente controla tu vida”!, dicho de otra forma; “solo el 5% de tu vida procede de lo que tu quieres” y el 95% restante son programas y conductas provenientes del subconsciente que han sido programadas previamente por otros. Y esto es lo que nos limita y modifica la percepción de lo que en verdad somos.

Lo que cambia el modo de percibir el entorno y a uno mismo es creer en el poder para solucionar algo, o cambiar aspectos de su vida, o mejorar, sentirse bien, encontrar una nueva forma de pensamiento u otras emociones e incluso…curarse.


Este cambio de mentalidad es lo que nos permitirá percibir y actuar desde la profundidad de nuestro ser. Nuestras células guardan el recuerdo y la información de la esencia misma del universo. Son el universo.

La respiración celular es la respiración del universo. La inteligencia celular es la inteligencia del universo.

En el inconsciente profundo se encuentra guardada toda la información.


El verdadero poder está en el inconsciente

Einstein decía. “Una decisión muy importante que deberás tomar en tu vida, es decidir si vives en un universo que te sustenta, te apoya y te quiere o en un universo que no te sostiene, que te ignora y que te es hostil.”

Es evidente que no es lo mismo andar por la vida sintiéndose aislado y cortado del resto, como un individuo perdido, amenazado y sin muchas posibilidades, que sentirse íntegros y confiados, siempre y en cualquier parte en “casa” y sin conflictos con todo lo demás.


lunes, 11 de abril de 2011

Partículas inteligentes


Como se ve en el post anterior, el cerebro es capaz de producir sus propias sustancias alucinógenas, narcóticas o analgésicas con determinados propósitos, pero la variedad es enorme. El cerebro es una verdadera fábrica de químicos. En realidad es más bien como un sofisticado sistema biológico de comunicación.


Los neurotransmisores son mensajeros químicos que hacen mucho más fluida la interacción entre la mente y el cuerpo. Transportan información de una neurona a otra. Conectan los diferentes planos del ser: la mente y el cuerpo (y obviamente el sistema energético).


Las posibilidades de un neurotransmisor son muchas. Esta sustancia es capaz de estimular o inhibir rápida o lentamente (desde milésimas de segundo hasta horas o días), puede liberarse hacia la sangre (en lugar de hacia otra neurona, glándula o músculo) para actuar sobre varias células y a distancia del sitio de liberación (como una hormona), puede permitir, facilitar o antagonizar los efectos de otros neurotransmisores. O también puede activar otras sustancias del interior de la célula, (estos son los llamados segundos mensajeros), para producir efectos biológicos (por ejemplo:. activar enzimas como las fosforilasas o las cinasas).


Por esta amplitud de posibilidades también se utilizan términos como el de neuromodulador, neurorregulador, neurohormona o neuromediador.

Aunque el uso de términos diferentes puede ayudar a definir acciones y contextos de comunicación intercelular, aquí utilizaremos el de neurotransmisor, pues hablamos simplemente de intercambio de información, de transmisión de señales, de uniones funcionales entre células.


Esto está ampliamente investigado desde hace años por la ciencia. Lo que hasta ahora estaba faltando en la descripción, era un ingrediente fundamental: la inteligencia (o sea la conciencia). Detrás de cada molécula, de cada partícula hay información, conciencia. Esta mente, o inteligencia propia del cuerpo (visto que mente y cuerpo son la mismo), es la que mueve, coordina y dirige. Sabe que hacer, como y cuando, para adaptarse, sobrevivir y evolucionar., ¿y como lo sabe?

Si todas las células pueden funcionar como una gran orquesta, ¿Quién dirige la orquesta?.


Está claro que sin una estructura física, no es posible ni viable, queda en lo abstracto. El espíritu necesita materializarse para experimentar. El que dirige es el espíritu.

Y una orquesta, además de un director, necesita de músicos e instrumentos. Aquí es donde aparecen los neurotransmisores, materializando un efecto deseado o pensado previamente por la misma conciencia o inteligencia del cuerpo, de acuerdo a sus necesidades y requerimientos.


El sustrato de la materia es energía e información.

Pero incluso antes que esto está la conciencia misma del universo, la inteligencia fundamental que impregna y anima todo.


La mente, cualquiera sea su definición, es no material, sin embargo la unidad con estas moléculas es tan íntima, que no podría proyectarse ni manifestarse en el cuerpo sin utilizar estas sustancias químicas.

Pero estas sustancias químicas no son la mente, ¿o si?


Cuando observamos que mente y cuerpo no son diferentes, que comparten la misma esencia y el mismo origen, entonces, podemos asumir que los neurotransmisores son la mente. Cada partícula es inteligente. El pensamiento es la actividad de la mente. Como sabemos un pensamiento es energía e información. La energía y la materia son lo mismo. La energía se materializa y la materia se transforma en energía (E=MC²).


Los pensamientos se materializan


La materia, es decir el mundo físico que conocemos, esta hecho de pensamientos.

Un eminente neurólogo inglés y premio Nobel, sir John Eccles, lo resumía así: “Si uno quiere ser testigo de una verdadera experiencia de psicoquinesis, basta con admirar las hazañas de la mente sobre la materia en el interior del cerebro. No deja de ser sorprendente el que para cada pensamiento la mente consiga mover átomos de hidrógeno, oxígeno, carbono y otras partículas de las células cerebrales. Como la mente insustancial y la materia gris del cerebro, tan diferentes una de la otra, interactúan entre sí es un misterio”.


El misterio del poder de la mente sobre la materia no tiene explicación para muchos científicos porque parten de modelos equivocados. Hay quienes prefieren seguir indagando en estructuras químicas más y más complejas, operando en niveles de fisiología cada vez más sutiles, o como los físicos de partículas, que construyen aceleradores cada vez mas gigantes para fragmentar la materia en pedacitos cada vez mas pequeños tratando de encontrar la última verdad y resumirla en una ecuación.

Pero la verdad es escurridiza e inatrapable, porque para encontrar la esencia de la materia no hay que buscar en la materia si no en el espíritu.


Otra cosa que podemos asumir es que nuestro cuerpo físico fue diseñado con inteligencia como un elemento constitutivo, ya viene así de fábrica.

La inteligencia a la que hago referencia es una actividad emergente del mar de potencialidad infinita. Es algo implícito en la creación, en la naturaleza.


Se dice que la célula es la menor unidad biológica con conciencia, ya que sabe nutrirse, protegerse, reproducirse, sabe lo que necesita y lo que le hace mal y sobretodo: sabe lo que tiene que hacer.

Pero, ¿Cómo aprendió? ¿Es que hay una inteligencia detrás de la inteligencia?

La respuesta es que el espíritu, la conciencia, lo impregna todo.


Hay una sola conciencia


En esencia somos uno con todo, somos diferentes manifestaciones de la misma conciencia. En el nivel esencial solo existe la no separación, es decir, la no diferenciación.


Ya vimos que la mente utiliza el lenguaje químico para que el cuerpo ejecute sus órdenes, y el maestro de la química en el cuerpo es el ADN.

Incluso la molécula de ADN esta compuesto por partículas más pequeñas unidas químicamente. Podemos también aceptar que el ADN, con sus miles de millones de bytes de información, y un complejo código genético, es una molécula inteligente, por lo menos más inteligente que la sencilla molécula del azúcar, por ejemplo.

Es difícil de imaginar que en el azúcar haya algún tipo de inteligencia. Pero al fin y al cabo el ADN esta compuesto por cadenas de azucares (desoxirribosa), bases nitrogenadas, (simplemente nitrógeno e hidrógeno) y otros componentes sencillos. Si estos no son inteligentes, ¿Cómo hace el ADN para volverse listo solo con unir unos con otros?


Siguiendo este razonamiento ¿porque no serían inteligentes los átomos de nitrógeno o de carbono que forman el azúcar, o el hidrógeno, que esta en todas partes?

Quizás lo sean.


Si nuestro cuerpo tiene una conciencia, una inteligencia fundamental, ¿porque no sus componentes?, y los componentes de los componentes y así hasta el infinito.


Empezamos a intuir y comprender el verdadero poder de la mente y a comprobar por medios científicos, antiguas enseñanzas espirituales: "La mente organiza la materia, le da forma, a su vez, la materia contiene a la mente y le permite expresarse".

Pero en esencia son lo mismo: vacuidad.


Veremos que esta vía química de comunicación, altamente sofisticada y eficaz, no solo esta limitada al sistema nervioso, también el sistema inmunitario tiene una comunicación intima con la mente.

Otro dato: el incesante diálogo interno no pasa desapercibido. Cada célula del cuerpo lo escucha, en especial, los linfocitos y otros componentes del sistema de defensa se ven afectados.

Las creencias generan una determinada química que afecta directamente a cada célula del cuerpo. Lo que creemos impacta profundamente en la organización de la materia, es decir, en el cuerpo físico y por lo tanto en la realidad que se genera.


Por eso hay que estar atentos a lo que se piensa y saber parar el motor. Desarrollar la atención es fundamental. Para esto la práctica de la meditación –zazen-, es la clave.

Si vamos a mantener la radio interna prendida, hay que saber que además de consumir recursos, la escucha todo el universo.



lunes, 4 de abril de 2011

La química de la conciencia


La glándula Pineal y la molécula de DMT


Entre las múltiples funciones endógenas de la glándula pineal, (ver post anterior): como la de controlar los centros hipotalámicos, el biorritmo, presentar además un efecto antioxidante y protector contra radicales libres, producir melatonina, etc. Esta estructura del cerebro produce una molécula: la DMT o Dimetiltriptamina.


La N,N-dimetiltriptamina (DMT) es una forma natural de sustancia alucinógena de la familia de la triptamina.


Muchas culturas, indígenas y modernas, ingieren DMT como psicodélico, en extractos naturales o en forma sintética.

Está considerada como uno de los neurotransmisores alucinógenos más poderosos para el ser humano.


La DMT (N,N-dimetiltriptamina) es un alcaloide derivado de la triptamina y se encuentra en numerosas plantas y seres vivos. Está intimamente relacionada con el triptófano, un aminoácido presente en toda la naturaleza, y es muy fácil convertir triptófano en DMT.


Su uso oral entre humanos es posible gracias a la sinergia entre un IMAO (inhibidor de la monoaminoxidasa) y plantas ricas en dimetiltriptamina como la Mimosa Hostilis o la Psychotria viridis. Este brebaje se conoce con el nombre de ayahuasca o yajé.


"Los chamanes conocen desde hace muchísimo tiempo esta combinación química generadora de estados alucinógenos. La bebida ritual, conocida como Ayahuasca, es el claro exponente de esta combinación y se realiza mediante la mezcla de plantas: una que contendrá el agente psicoactivo N, N-DMT, como por ejemplo la Mimosa hostilis y la otra que contendrá el agente que permita que se dé el efecto alucinógeno deseado (IMAO) como por ejemplo la Peganum harmala o la Banisteriopsis caapi."


La DMT se metaboliza de forma muy rápida, volviéndose inactiva por vía oral, debido a la monoaminoxidasa.


Lo notable es que nuestro cuerpo produce naturalmente DMT.


La DMT, producida en pequeñas cantidades por humanos, mamíferos, y por lo que se ve también, en la mayoría de los seres vivos, participe en los efectos visuales del sueño natural e incluso en las experiencias cercanas a la muerte y otros estados místicos.


Cuando sueñas produces DMT


Está comprobado que durante el sueño los niveles de DMT en el cerebro son periódicamente aumentados, evidentemente para generar alucinaciones oníricas visuales y posiblemente otros estados alterados de la conciencia.


La DMT actúa como un portal interdimensional, un vehículo que transporta el espíritu fuera del cuerpo, creando otra realidad.


Afecta directamente a la conciencia.


DMT es una expresión química de la conciencia, que permite una diferente modalidad de percepción, es decir, ayuda a percibir una realidad diferente u otras dimensiones de la misma realidad.


Es otra prueba de que estamos capacitados, equipados, para crear realidades y cambiar de dimensiones de la existencia, de manera natural. Como si la naturaleza nos diera la posibilidad de conocer y experimentar distintas dimensiones y estados del ser.

Y también es otra comprobación de que la realidad que vivimos y consideramos sólida e inmutable es simplemente el resultado de una serie de estímulos y percepciones.

Información que se procesa.


La realidad es información


La percepción de la realidad y la neuroquímica del cerebro son una misma cosa.


Si cambia la química, cambia la percepción y la realidad se altera. Si cambia la percepción, cambia la química y por consiguiente el cerebro percibe otra realidad.



La química no solo está referida al uso de drogas. El lenguaje de las células es químico.

El pensamiento y la respiración influyen directamente en la química celular.


La meditación (zazen) al mejorar el metabolismo en el cerebro profundo, aumenta la producción de neurotransmisores, hormonas y otras sustancias, lo que modifica la química celular, generando las condiciones para que podamos trascender los límites del conciente y percibir una realidad diferente, más amplia y equilibrada.


Todos estos no son más que mecanismos de adaptación, es parte de la dinámica de la evolución.


La adaptación a la realidad implica un cambio de realidad.

En el cambio está la evolución.




sábado, 2 de abril de 2011

La glándula pineal


La glandula pineal o epífisis se encuentra ubicada en el centro del cerebro, a la altura del entrecejo, mide apenas 5 mm de ancho y 10 mm de largo.


Mientras que en Oriente, ya en la antigüedad, esta pequeña estructura cerebral era relacionada con la apertura de la conciencia y la elevación del espíritu, en occidente muy poco se conocía aún.

Galeno en el siglo II estudió esta glándula, concluyendo que la pineal tenía la función reguladora del flujo del pensamiento. Mucho más tarde, Descartes, en el siglo 17, expresó que las sensaciones percibidas por los ojos son captadas por la pineal y de ahí parten hacia los músculos y otros órganos para producir respuestas adecuadas, un conocimiento que actualmente es aceptado.


Por medio de vías nerviosas, la glándula pineal esta unida a la retina, tan pronto como la luz penetra a través de los párpados, o cuando la luz llega en forma directa a la retina, se produce serotonina, sin luz (noche), la glándula produce melatonina.


La pineal convierte la información lumínica en secreción hormonal.


No solo es capaz de percibir estados lumínicos externos, sino que su estructura molecular en su parte anterior se asemeja a un ojo en el estado más primitivo.


El incremento de la actividad pineal se encuentra estrechamente relacionado con cierto tipo de actividades mentales y perceptuales, como por ejemplo visiones o incluso visualizaciones.


También se relaciona con la meditación.

En la India, para los yoguis la glándula pineal es la ventana de Brahma, el ojo de diamante, es donde se halla la conexión al loto de los mil pétalos situado en el séptimo chacra en la coronilla. Los monjes tibetanos la asocian con el centro de la clarividencia y de la intuición, de sabiduría y de creatividad, cualidades superiores las cuales el ser humano moderno no ha desarrollado y por eso en la mayoría de la gente estas capacidades se encuentran dormidas o latentes.


La pineal es una glándula con funciones biológicas muy interesantes.

Esta íntimamente relacionada con los órganos sexuales pues secreta ciertas hormonas que regulan el crecimiento y desarrollo de dichos órganos.

Una vez que se ha logrado el total desarrollo y maduración de estos órganos, la glándula pineal comienza a involucionar y secretar cada vez menos hormonas.


Esta glándula también es la encargada de secretar melatonina, como vimos, en ausencia de luz. Esta hormona influye en el sueño nocturno y en el despertar por la mañana (está relacionada con los ciclos de vigilia y sueño).

La secreción de melatonina alcanza su pico en la mitad de la noche, y gradualmente cae durante la segunda mitad de la noche. La melatonina es, además, una hormona antioxidante, aunque en cantidades excesivas en el cuerpo aparentemente puede resultar cancerigena.

Aumenta la síntesis de proteínas en el cerebro y por lo tanto, también de algunos neuropéptidos como la dopamina y de ciertas hormonas como la somatotropina (hormona del crecimiento).

La melatonina modula el sistema inmune.


Funciones de la glandula Pineal (las que se conocen)

• Está relacionada con el inicio de la pubertad.

• Es un interruptor que sirve para modular la fisiología de todos los centros neuroendocrinos hipotalámicos

• Armoniza el sistema neurovegetativo con el entorno por medio de la vista y de los otros sentidos.

• Relacionada con los ritmos de vigilia y sueño. Induce al sueño.

• Regula los ritmos circadianos.

• Previene una calcificación prematura en la infancia.


Pero hay más….


La glándula pineal y la conciencia


La pineal también se asocia con él 6º chakra (el de la visión). Éste es el chakra del dominio, dónde se alcanza la integración de la personalidad, es aquí donde se desarrolla el sentido de la intuición y donde uno conecta con su dimensión divina.

Se le llama tercer ojo porque este chakra ve más que los dos ojos.

Este “ojo” está protegido por el tálamo que es una estructura neuronal del cerebro profundo, la cual posee una serie de interruptores y switches (como una central de control), regulando el flujo de información que llega al córtex (conciente) y otras partes.


La práctica regular de zazen optimiza la actividad de la glándula pineal, es decir, ayuda a que madure, al incrementar el flujo de sangre y energía en todas las células y favorecer la apertura de los respectivos chakras.

Cuando la pineal comienza a abrirse, es como si floreciera, los interruptores del talamose encienden” (turn on) y permiten que el subconciente fluya hacia el lóbulo frontal, la sede de la individualidad y la mente conciente.

Es una sintonía. Un aumento en el flujo de energía e información.

Como cuando sintonizamos una radio, luego del ruido empezamos a captar con claridad. En el ser humano funciona igual, cuando determinados centros energéticos se activan y se sintonizan con la energía universal, se produce una expansión inevitable de la conciencia y del campo energético. Esto se traduce en iluminación, no solo en términos espirituales, sino también físicos.

La práctica de la meditación es fundamental, ya que es la mejor forma de acceder a los niveles profundos del ser y de tomar contacto con la esencia.

La pineal puede ser considerada como un verdadero dispositivo natural, una antena, capaz de conectar nuestra mente y cuerpo con el universo. Al estar vinculada también al 7º chakra (chakra de la coronilla o de los mil pétalos), su apertura permite el acceso a planos superiores de la conciencia y a otras dimensiones de la existencia.


La pineal es la glándula del sueño y paradojicamente también del "despertar"



continúa



sábado, 19 de marzo de 2011

¿Que había antes del Big Bang?




Durante las primeras fracciones de segundo el universo era tan pequeño y denso que para poder estudiarlo es necesario desarrollar una teoría cuántica de la gravedad.

La gravedad es la interacción dominante porque se trata de un objeto con mucha masa (en este caso, toda la masa del universo), sin embargo, toda esta masa y energía está encerrada en un punto no más grande que una partícula elemental, por lo tanto es un sistema cuántico.

Aún no se ha desarrollado esa teoría pero se han logrado encontrar algunas aproximaciones que son consistentes con la teoría cuántica. Cabe aclarar que hay varias teorías que tratan de explicar esto, obviamente con diferentes puntos de vista.
Según estos modelos, del vacío pueden aparecer estados de materia de forma espontánea.

Espacio y tiempo son conceptos que no tienen sentido antes de la aparición de la materia en el universo.

El espacio y el tiempo aparecen con la materia al momento del big-bang.

Que el universo entero haya aparecido del vacío (o de la "nada") va en contra de la razón y por eso es difícil de comprender. La lógica con la que nuestra mente se relaciona con el mundo exterior y construye modelos del mismo, está construida sobre la base de experiencias con el mundo macroscópico y no con el mundo microscópico subnuclear.

Es por esta razón que queremos someter todos los procesos a un modelo sencillo de 'causa-efecto', y lo que se aparta de ese modelo muy difícilmente lo podemos entender. El sujeto se separa del objeto para tratar de estudiarlo, y solo percibe un aspecto limitado de la totalidad. Desafortunadamente el modelo 'causa-efecto' no sirve para explicar el comportamiento de la materia a nivel subnuclear.
En sistemas cuánticos es posible por ejemplo que un objeto esté simultáneamente en varios lugares, o que un objeto salte de un lugar a otro sin 'pasar' por los puntos intermedios (por ejemplo: efecto túnel cuántico). Este tipo de situaciones no se ajustan al modelo 'causa-efecto' y no tienen equivalente alguno con procesos a escala humana.

Preguntar qué había antes del big-bang es equivalente a preguntar qué hay más allá del borde del universo. ¿Existe un 'espacio' dentro del cual se está expandiendo el universo?

La respuesta igualmente va en contra de la lógica: es el espacio mismo el que se está expandiendo en el big-bang.

Pero podemos llevar esto más lejos (o más cerca) y hacernos otra pregunta: ¿Qué había antes de que naciéramos? ¿Nada?, si es así, ¿de donde surgimos y de que manera?.

Sabemos que somos el resultado de la unión de 2 células que se encuentran y se transforman para dar origen a la célula huevo o cigoto, que en sí misma contiene la capacidad y la tecnología para formar un ser humano completo, que un día creará y materializará su propia historia. crecerá, tendrá hijos (que a su vez harán su historia) y finalmente desaparecerá.
Esto es algo misterioso.

Se ha descubierto que lo que llamamos espacio vacío, el "vacío", en realidad está repleto de inmensa energía potencial. La conclusión convencional es considerar al espacio como la nada, simplemente el lugar donde se sitúa la materia, lo hacemos nuestro espacio y como nos movemos en él creemos que esta vacío.
Pero el vacío tiene más energía que la materia que está en ese vacío y de hecho, la materia y el vacío son una misma cosa, hay una continuidad.
Se ha descubierto que hay más energía en un centímetro cúbico de vacío que en todo el universo manifiesto.
Un buen descubrimiento ciertamente, solo que no se nota, parece invisible.

Cada punto en el vacío tiene energía infinita convergiendo en ese punto. Debido a que la energía está proviniendo simultáneamente de todas direcciones, entonces hay un momento de cancelación, las líneas de fuerza, los vectores, se cancelan mutuamente y es por eso que esta cantidad de energía en el espacio es invisible, o no manifestada.
Es una energía universal que se cancela a sí misma omnidireccionalmente (en todas las direcciones). Este proceso de cancelación omnidireccional es tan perfecto que incluso una cantidad infinita de energía parece oculta en el espacio vacío.

Ahora, esto de que el espacio esté infinitamente lleno de energía, tiene inmensas implicaciones en cuanto a nuestra manera de ver el universo.
Desde este punto de vista cada punto en el cual hay total vacío es donde la energía se está cancelando de manera perfecta. Pero si en cualquier punto el proceso de cancelación omnidireccional no se completa, si hay un pequeño desequilibrio o disbalance en el proceso de balance energético (un vector sale un poco más), entonces ahí hay una distorsión en este punto y es esta distorsión en la cancelación lo que resulta manifestarse como materia.

Desde este punto de vista toda la materia, todo el universo manifiesto, no es más que una temporal asimetría en el vacío que se cancela.

El tiempo del universo que conocemos empezó con el big bang, al igual que el tiempo de nuestras vidas comenzó con la misma fecundación del óvulo. Sin el óvulo y sin el espermatozoide no sería posible nacer, esto indica que al mismo tiempo hay una continuidad, hay algo en nosotros que nos precede: los materiales que nos forman, la información genética, la energía, el espíritu, el deseo de encarnarnos, de vivir….
Si estamos hechos a imagen y semejanza del universo, el universo está hecho a imagen y semejanza nuestra.
¿Porque su origen sería tan diferente que el nuestro, o el de una estrella, o una libélula?
Si todo surge de la misma fuente: el vacío creador.

Por otra parte, este universo que según la ciencia a partir de sus cálculos y observaciones, se expande, obviamente también se contrae. Si tenemos en cuenta la naturaleza bipolar de la creación (ver: Yin y Yang).

Preguntar que había antes del big bang, no es diferente de preguntarnos de donde salimos. ¿En que momento esa masa indiferenciada de células comienza a tener conciencia de si mismo?

¿Cuál es la sustancia última de la que estamos hechos?
¿De que está hecho el universo?
¿Cuál es su esencia fundamental?

Esta verdad no puede conocerse solo con el intelecto, es necesaria la experiencia subjetiva, la meditación, penetrar en el vacío interior, para percibir su verdadera naturaleza, más allá de las categorías y conceptos. Por eso la ciencia, aunque su aporte es fundamental, nunca podrá conocer que hay detrás del horizonte de sucesos, que hay más allá de los límites de lo visible.

El universo, las galaxias, las estrellas, planetas, células, átomos, partículas, son manifestaciones surgidas de la misma fuente. La fuente es el espíritu. La conciencia. El océano de potencialidad infiníta.
El universo al igual que todo lo creado, tiene una parte visible y otra invisible, que corresponden a niveles de organización, dicho de otra forma: a planos de la existencia. Diferentes planos vibracionales. Una parte que nace, muere, se transforma y otra, esencial, que ni nace ni muere, ni se deteriora, es infinita e inalterable. Es la conciencia.

¿Que había antes del big bang?

Conciencia




domingo, 13 de marzo de 2011

La conciencia dirige al universo


Cuando cambias el campo magnético de tu cuerpo, también cambia el átomo que está adentro.
Y nosotros estamos hechos de esos átomos.

El campo magnético de nuestro corazón cambia de acuerdo a nuestras emociones, por lo tanto los sentimientos que tenemos en el corazón, cambian el campo magnético que mantiene unido todo aquello de lo que estamos hechos. Literalmente estamos alterando nuestra realidad física.
Pero no solo se trata de sentimientos o emociones.

Si tienes la conciencia del tamaño de un huevo, cuando observas el mundo, tu comprensión de él no es más grande que un huevo, cuando escuchas algo tu entendimiento tiene el tamaño de un huevo y cuando despiertas por la mañana la dimensión de tu vigilia es aproximadamente la misma que la de un huevo.

Pero si puedes expandir tu conciencia, es decir, si puedes ir más allá de las fronteras de tu percepción ordinaria y salir del cascarón, cuando observes el mundo, tu comprensión será mayor, cuando escuches algo tendrás mayor entendimiento y durante el día estarás más despierto.
La respuesta se encuentra en cada uno.

La conciencia se expande a partir del vacío.

La fuente inagotable de amor y sabiduría, de energía e información, está en el interior del ser. Es la esencia misma del ser.

Incluso lo que creemos más sólido, tiene la misma consistencia que un pensamiento.
A medida que observamos vamos creando la realidad.

No existe la realidad sin un observador. El observador es la conciencia. Sin conciencia no hay realidad, ni siquiera existiría el universo.

Vamos creando este mundo a medida que lo recorremos.

El universo no está hecho de materia, si no de pensamientos, es pura conciencia, organizada en diferentes niveles de vibración.

Para expandir la conciencia y trascender la percepción ordinaria, hay que dar un salto hacía el vacío interior, en el silencio y la inmovilidad, y confiar plenamente en nuestra auténtica naturaleza universal. Trascender los límites y contradicciones, sin miedo, sin culpa, sin dudar.
Después de todo somos el universo experimentándose a si mismo.

jueves, 3 de marzo de 2011

La célula: un diminuto agujero negro


Nuestras células son también agujeros negros.
Manifiestan la naturaleza bipolar del universo. La célula es el resultado de una fuerza que expande y otra que contrae, ambas en equilibrio, generándose y controlándose todo el tiempo, en un feedback continuo. La forma y el vacío no son diferentes. Existencia y no existencia dependen una de la otra.

El centro de la galaxia es un agujero negro, también el centro de un átomo, incluso el de una partícula subatómica o el de una célula.

Vivimos dentro de un agujero negro.

Estamos dentro de un universo que es un gran agujero negro.

En este universo, los agujeros negros más pequeños de los cuales estamos por fuera, se manifiestan como agujeros blancos. Irradian. Vemos la parte del horizonte de sucesos que irradia, es decir la parte expansiva. Y estos agujeros blancos tienen el aspecto de una galaxia, de una estrella, de un planeta, de un átomo, de una partícula subatómica o de una célula.
El agujero negro y el agujero blanco no son objetos distintos, están uno dentro del otro. Generan una retroalimentación entre el campo gravitatorio y el campo electromagnético.

Los agujeros negros son puertas dimensionales. Un agujero negro tiene su complemento en un agujero blanco, que se llama así porque, al contrario del negro que absorbe todo (incluso la luz), este deja escapar todo, por eso es visible, y ambos estarían conectados por un agujero de gusano (ver post: http://budacuantico.blogspot.com/2010/09/la-forma-y-la-conciencia-del-universo.html ).

Cada célula de nuestro cuerpo es una puerta dimensional, es decir nos permiten cambiar de dimensión. ¿Que significa esto?. Para conocer otras dimensiones del ser hay que dirigirse al interior de uno mismo, en nuestro propio cuerpo esta la respuesta. No hay nada afuera.

La fuerza de gravedad curva el espacio-tiempo, a mayor masa, mayor curvatura . Esto provoca que la radiación electromagnética se curve también, en el caso de un agujero negro que presenta una gran concentración de masa en su interior y efectos gravitacionales tan enormes que nada, ni siquiera la luz puede escapar, lo cual crea una retroalimentación abierta. Una retroalimentación abierta que es un fractal.
Un fractal es una ecuación que se repite y repite y genera retroalimentación abierta. Todo lo que vemos son agujeros negros de distintas escalas. Incluidos todos los átomos que nos forman. No hay ninguna evidencia de entropía. Todo lo que se observa en realidad, son evidencias de agujeros negros diminutos, desorganizándose y reorganizándose. O en realidad, cambiando los niveles de organización.

Cuando morimos, ni uno solo de nuestros átomos desaparece. Simplemente pasan de un nivel de organización a otro. Pasan de una escala a otra. Quedan disponibles para nuevas combinaciones. Nuestros átomos son agujeros negros diminutos, por eso están vacíos.

¿Por que no se caen las estrellas, los planetas o un electrón? ¿Que fuerza hace que giren sin perder impulso? ¿Que es lo que nos mantiene cohesionados como cuerpos físicos?. Respuesta: La gravedad, el colapso gravitacional.
Es la estructura misma del vacío la que hace que la radiación se expanda girando. Tetraedros y esferas.
Los agujeros negros son parte fundamental en la dinámica del universo.
Esto cambia la manera en la que podemos percibirnos y experimentar otras dimensiones de la existencia.
El interior del horizonte de sucesos, o sea, por dentro de la esfera, es infinito.

Nuestro cuerpo mismo es un brote surgido del vacío. La realidad que percibimos con los sentidos es limitada, solo percibimos una estrecha franja del espectro electromagnético, que además luego, es interpretada.

Nuestras células son fundamentalmente vacío, su naturaleza esencial es infinita.

Las células que componen nuestro cuerpo, están rodeadas por una membrana plasmática , que es como un horizonte de sucesos.
Esta membrana vibra en una frecuencia elevadísima, la oscilación es de 10 elevado a la 11 Hercios (Hz). Esta frecuencia genera una cantidad enorme de energía y cumple todos los requisitos para formar un agujero negro (ver: Schwarzschild).

Teniendo en cuenta la frecuencia y el radio de la célula, si la colocamos en un gráfico que vaya desde una partícula subatómica hasta la estrella más grande, la célula se ubicará en el medio de esta gráfica.

La distancia entre estos diferentes niveles sigue una proporción definida por el número áureo, y esta misma proporción se encuentra en toda la naturaleza.
Ver post http://budacuantico.blogspot.com/2010/09/la-forma-y-la-conciencia-del-universo.html

Una célula genera tanta energía que obedece a las leyes de los agujeros negros. Las escalas se basan en phi, el número áureo de la geometría sagrada, tanto a nivel cósmico como a nivel subatómico.
Esto muestra que somos el trazo de unión entre lo infinitamente grande y lo infinitamente pequeño. Lo que unifica el todo. Es interesante, porque ya hace miles de años los sabios taoistas consideraban al ser humano como un punto de unión entre las energías del cielo y la tierra (yang e yin).

No estamos separados de todo lo que nos rodea, estamos inmersos en una dinámica de retroalimentación fractal, un feedback de energía e información que conecta intrínsecamente todas las cosas mediante una estructura de vacío de un potencial infinito.
Esto significa que todo lo creado surge de la misma matriz universal, compartimos el mismo origen con todo lo que existe, por eso, cada cosa, cada partícula, cada punto del espacio, contienen la información del todo. Un proverbio dice: "La luna se refleja en cada gota de agua".

Como vemos, todo lo creado se organiza en niveles, que van desde lo infinitamente pequeño a lo infinitamente grande. Desde un átomo hasta una galaxia, pasando por la célula. Y en todos se repite la misma estructura y dinámica. Las fuerzas que intervienen son las mismas, los materiales son básicamente los mismos, la conciencia es la misma.

La célula se divide siguiendo la estructura del vacío, lo hace sobre una base binaria: 1, 2, 4, 8, 16, etc.
Cuatro células forman un tetraedro, ocho forman dos tetraedros, etc.
Las células madre son las células fundamentales que contienen toda la información y son capaces de crear otros linajes celulares. A partir de las 64 divisiones empiezan a crearse (diferenciarse) las células especializadas: neuronas, células del corazón, del hígado, de la sangre, hueso, piel, etc.

Somos una extensión del espacio, el universo observándose a si mismo. Esta retroalimentación, este flujo de energía e información, crea la realidad. Somos la experiencia del universo que aprende sobre si mismo…

Esta retroalimentación entre lo interno y externo, entre lo que sale y lo que entra, es lo que impulsa la dinámica de todas las fuerzas del universo, las cuales se reducen sólo a 2: la gravedad y el electromagnetismo.
No hay necesidad de otras interacciones como la fuerza nuclear débil o la fuerza nuclear fuerte.
La ciencia dominante se equivoca. crean una descripción del universo de acuerdo a ideas y modelos establecidos convencionalmente.
No existen los sistemas aislados, está todo interrelacionado y por eso la descripción del electrón o del átomo, como partículas separadas o aisladas del resto, es incompleta, errónea. La nube de electrones y el átomo son continuos porque constantemente interactúan con el resto del universo. Irradian energía y esa energía con el tiempo vuelve a curvarse hacia sí para generar la gravedad, y así sucesivamente.
Si no consideramos al universo como un todo conciente, cualquier descripción que hagamos de él será tendenciosa, limitada y dogmática.

Visto de esta manera, no hay porque que inventar fuerzas ni matemáticas para entender porque los protones, de carga positiva, no se separan en el núcleo del átomo o el electrón no cae de su órbita: "Porque ellos también son agujeros negros con gravedad y campo electromagnético".

Somos la materialización momentánea de la conciencia del universo.

Nuestro cuerpo es la expresión del vacío creador.

La postura de zazen es la manifestación de esta vacuidad, a partir de la cual la forma se crea armoniosamente. Es el punto cero, que incluye expansión y contracción, un puente entre el mundo visible y el invisible.

Conocer la naturaleza es conocerse asi mismo y viceversa.

Para conocerse a si mismo, hay que olvidarse de si mismo. Es decir trascenderse, observar su propia vida, su propia naturaleza. Atravesar el horizonte de sucesos y penetrar en el agujero negro de nuestro interior.

Conocerse significa también reconocer nuestra naturaleza de vacuidad.

domingo, 27 de febrero de 2011

La forma del vacío


Toda la creación se puede explicar a partir de la figura del tetraedro, es decir, la pirámide, en este caso, de base triangular.

Dos tetraedros unidos, masculino-femenino, conforman la estrella de David y la multiplicación de tetraedros hasta 64 (el número de codones del ADN y el número de hexagramas del I Ching) nos conducen hasta una figura representada en todas las tradiciones espirituales llamada La Flor de la vida.

Dentro de esa matriz, encontramos una forma geométrica llamada “matriz isométrica de Buckminster Fuller”, el descubridor de un isótropo en un meteorito cuya geometría ha dado lugar a las casas modelos domo, etc.


A esa matriz isométrica se le ha llamado “vector en equilibrio”. (Por ejemplo: las casas fabricadas con este modelo realmente tienen el poder de restablecer la energía porque reproducen el equilibrio cósmico).


La vida sigue este mismo modelo pues la célula huevo o cigoto se divide en dos, y después en cuatro y ocho esferas y así sucesivamente hasta 64, que es el mismo número de codones de la molécula del ADN.


El código binario reproducido en el Tao (el yin y el yang) se puede encontrar también en la informática, que sigue esta progresión en las memorias RAM de 64-128-256-512 megahertzios o en las propias memorias USB.
Incluso en el I Ching podemos hallar estas progresiones y demostrar geométricamente que el antiguo oráculo chino es más que eso, de hecho es un plano del Orden Cósmico. Por ejemplo: los dos hexagramas primarios, tierra (Chien) y cielo (Kun), compuestos de seis trazos partidos y seis trazos enteros, respectivamente, son la única manera de construir la estrella de David en 3D (2 tetraedros opuestos y complementarios).

Dos tetraedros en tres dimensiones (3D) suman 12 lados, añadiendo tetraedros por el sendero de la geometría sagrada nos lleva al 24, 36, 72 y, por fin, al 144, el número de la revelación, que aparece en el Apocalipsis y que la tradición recoge como que 144.000 despiertos son los necesarios para la llegada de la Luz. Según otros eruditos, cuando la conciencia vibra a 144 hertzios (Hz) es la frecuencia del despertar (o de la condición normal de la conciencia y del cuerpo).

En fin, hay mucho información al respecto y muchas interpretaciones, algunas muy profundas y otras un poco descabelladas.

Lo cierto es que la relación entre geometría y creación, entre la forma y el vacío está demostrada por la observación y por la experiencia subjetiva a través de la práctica de zazen, que es la postura de meditación zen.

Curiosamente, la figura geométrica de la molécula del agua es un tetraedro, que funciona como un transductor de la información del vacío.

Por otra parte, el agua es el único elemento que se expande al enfriarse y se contrae al calentarse, es decir, que tiene una estructura termodinámica diferente, y se refleja en su geometría al enfriarse, concretamente hexagonal, como demostró Masaru Emoto mediante sus experimentos con agua helada. El copo de nieve es un vector de equilibrio hexagonal, es un fractal (ver: La geometría del universo y La forma y la conciencia del universo ).

Entonces, la expansión es una esfera. Las ondas electromagnéticas se propagan de forma circular, lo que percibimos e interpretamos como una onda, no es más que la parte visible (la mitad) de la esfera que gira. Es igual para una ola.

Al colocar la estrella de seis puntas (2 tetraedros) dentro de la esfera, nos encontramos que ambas bases se encuentran a los 19º47´de latitud, exactamente la misma latitud donde están todos los volcanes y las pirámides más importantes de nuestro Planeta… y de otros, como en Marte y Jupiter, hay mucha información sobre este tema en la web.

Según el científico Nassim Haramein, los volcanes son agujeros negros, es decir, puertas dimensionales, por eso hay muchos ovnis y otros fenómenos en esas zonas.
Colocando dos tetraedros enfrentados dentro de la esfera, como en la estrella de David, nos encontraremos con dos latitudes simétricas donde se concentra una gran actividad energética y ocurren fenómenos aún no explicables por la ciencia, y esto no sólo en la Tierra, sino en todos los Planetas.
Todo en el universo está formado siguiendo esta geometría.

Por ejemplo, en esa latitud, se encuentran los volcanes más activos de Hawai y la ciudad de Teotihuacan. Los anillos de Saturno y Júpiter también cumplen con esto y se ha fotografiado el Polo Norte de Marte encontrándose un hexaedro, es decir, una entrada a su parte interna. El Polo Sur de Saturno es un enorme vórtice que parece estar absorbiendo energía como un agujero negro, lo que lleva al centro del planeta. Todo ello también se cumple en el Sol: las mayores llamaradas solares están en el 19’47 latitud Norte y Sur, también.

8 estrellas de David en tres dimensiones, cada una conteniendo 8 tetraedros, generan una figura que irradia la esfera y que es la estructura del vacío por medio de los fractales.

“El vacío contiene el infinito, una forma fractal de lo pequeño y de lo grande.

"El vacío genera la realidad y la realidad refleja la estructura del vacío”.

La estructura del vacío es una figura llamada matriz isométrica donde los vectores isométricos generan el equilibrio. Es la ya mencionada matriz isotrópica de vectores de Buckminster Fuller, que está representada en las ruinas de Teotihuacan, en Méjico. Contiene 20 tetraedros (el número de sellos solares del calendario maya) y que podría tomarse como un “mapa matemático fundamental del universo”. Una matriz isotrópica unida con otra (como en la estrella de David), generan una esfera perfecta, que crea un vector en equilibrio perfecto en el interior. Esa es la unión de macho-hembra, la armonía del yin y del yang. El tao.

Esa es la estructura del vacío y allí estaría la clave para llegar a la Energía Libre, o energía del punto cero (ilimitada y universal) y cuya clave reside en la geometría: 64 cubos de tetraedro son la estructura del vacío.

“La parte en expansión es el círculo, la de contracción, la semilla de la vida, el tetraedro. El centro, el agujero negro, es lo que hace que todo gire. Cuanto más hacia el centro uno vaya, más radiación tendrá. Hay una relación entre el colapso gravitatorio interno y la radiación electromagnética generada.

La geometría del colapso debe ser el menor volumen geométrico posible, y este corresponde al tetraedro. Esa es la estructura del vacío y el camino hacia el potencial infinito de energía y gravedad. En el equilibrio entre uno y otro, está el Ser.

Un equilibrio que, incluso geométrica y matemáticamente, nace de los movimientos de sístole y diástole del cosmos, contracción y expansión, inspiración y exhalación, flujo y reflujo, correspondientes respectivamente a la gravedad (curvatura del espacio-tiempo) y a la radiación electromagnética de todo lo creado.
Nuestro sistema solar se encuentra en un brazo de la galaxia, bajando y subiendo a través del ecuador de la galaxia, recibiendo constantemente la radiación electromagnética de otros soles.
El Universo que observamos es finito, limitado, pero en cambio, su interior es infinito e ilimitado y la clave para entenderlo son los fractales. Estas son figuras geométricas que se repiten con una ligera variación y un poquito más (o menos) de tamaño.

“Todo se mueve a la velocidad de la luz, incluidos los átomos. Nosotros también nos movemos a la velocidad de la luz. La tierra rota a gran velocidad y gira a más velocidad aún alrededor del sol, que a su vez todavía mucho más rápido gira alrededor del centro de la galaxia, que gira junto a otras galaxias, etc.
Pero en realidad "no hay movimiento, lo que hay son fluctuaciones”.

Tenemos la idea de una continuidad sin fisuras, porque nuestros cerebros se encargan de manera eficiente de editar el material que recibe. Pero todo en el universo se desplaza de a saltos cuánticos. El tiempo como entidad no existe.
El Universo expande energía en el vacío que luego se curva para generar la gravedad.

El Universo es fractal.

Cada parte contiene la información del todo. Como es arriba es abajo. El universo crea las cosas a su manera. Un átomo, una célula, un planeta, un sol, una galaxia. Todos surgen de la misma fuente original.

Siguiendo esta observación podemos deducir que si el centro de nuestra galaxia (y por ende de otras también) es un gran agujero negro, también el centro del Sol y de la Tierra y como nosotros estamos hechos a imagen del universo, siguiendo la misma geometría, tenemos nuestro propio agujero negro, de hecho el interior de cada célula es un agujero negro...

Continúa.