sábado, 17 de noviembre de 2018

Alimentación Natural



Curso de Alimentación Natural

 Dictado por el Dr. Mariano Giacobone

Sábados de Enero 2019.
de 10 hs a 11.30 hs
Lugar: Escuela Budo Shin - Mar del Plata (Playa Grande).
Informes e inscripción (grupo reducido):
al (0223) 486-0441 o por mensaje privado.
Email: marianogiacobone@hotmail.com.


viernes, 26 de octubre de 2018

El universo consciente


La imaginación del creador
Por Mariano Giacobone



El universo vive, es conciencia. Es una proyección de la mente del Creador, su imaginación, su sueño; y nosotros somos una extensión de esa mente. Somos esa conciencia.
Somos el sueño del Creador.

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martes, 23 de octubre de 2018

Clases de Aikido


Horarios de Práctica:

Lunes - Miércoles - Viernes: de 18 hs a 19.15 hs
Sábados: 9 hs a 10.30 hs

A cargo de sensei Mariano Giacobone

Budo Shin Dojo se encuentra en Mar del Plata (Argentina) en la zona de Playa Grande.

Tel: (0223) 486-0441
Email: Marianogiacobone@hotmail.com

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domingo, 21 de octubre de 2018

Medicina integral


por el Dr. Mariano Giacobone

La ciencia médica y en general los médicos no toman en cuenta la relación entre los pensamientos y emociones con el cuerpo físico. E incluso tienen problemas para saber donde se originan los pensamientos.

De hecho, para la ciencia, la mente y el cuerpo están separados y aunque hoy en día hay evidencias, incluso científicas, de la influencia de la conciencia sobre la materia, que corrobora las más antiguas tradiciones espirituales y medicinas tradicionales como la China y la India, la mentalidad de la mayoría de los médicos y la forma de entender la enfermedad y el proceso curativo continúa siendo completamente materialista.

La medicina moderna, sigue tratando a la enfermedad del cuerpo físico como si esta fuera un fenómeno aislado que debe ser tratado de una forma específica, predeterminada. La bacteria A que provoca la enfermedad B se cura con el antibiótico C.

Y en esta cadena de causa y efecto quedan afuera la mente, el sistema inmunitario y la inteligencia de las células, es decir la capacidad curativa del cuerpo.
Pero nuestras células son “conscientes” y tienen además millones de años de evolución y acceso a información que escapa al dominio de lo “objetivo”. Por lo tanto no tomar en cuenta este hecho, no es muy “inteligente” y mucho menos sabio

Para la medicina científica el inteligente es el médico, sus conocimientos “académicos”, sus técnicas cada vez más sofisticadas y la moderna aparatología, pero no el cuerpo, que es considerado como físico y material, entonces no se le da ninguna chance ni posibilidad que ejerza su poder curativo.

Pero incluso el medicamento más potente y la técnica quirúrgica más avanzada solo pueden ser eficaces si hay una respuesta por parte del cuerpo.
La buena medicina es preventiva. Anticipa la aparición de la enfermedad, ¿De qué manera? Ayudando a que el individuo esté sano, feliz y en armonía, favoreciendo su equilibrio fisiológico y fortaleciendo la energía vital, que es la fuente del proceso curativo.

El cuerpo tiene su inteligencia propia, si esta es estimulada y respetada, entonces podrá defenderse y curarse de cualquier afección.

Hay muchos casos documentados de curaciones espontáneas o “milagrosas”, que es el nombre que se lo pone a algo que no se sabe o no se puede etiquetar.
Personas con enfermedades degenerativas o con cáncer, que deciden “abandonar” el tratamiento convencional químico o quirúrgico, por la falta de resultados positivos, por no tener confianza o por sus numerosos y difíciles efectos adversos y secuelas, y “milagrosamente” se curan, sus enfermedades comienzan a remitir.

Y el común denominador de todos estos casos es el cambio de mentalidad. Los pacientes dejaron de identificarse con esa enfermedad y utilizaron el poder de sus pensamientos para dirigir y potenciar el proceso curativo.

He visto pacientes recuperar funciones neurológicas perdidas, curarse de cáncer, aumentar su inmunidad o hacer desaparecer enfermedades de larga data solo con un cambio de mentalidad, de hábitos (de alimentación, de forma de vida) y aplicando el poder sanador de sus pensamientos.

Desde el advenimiento del pensamiento científico, ya hace algunos siglos, los médicos son adoctrinados a ver y a tratar al paciente siguiendo la metodología científica. Y como lo estamos experimentando en la actualidad, se ha vuelto cada vez más técnica y sofisticada y cada vez mas alejada del ser humano.
¿Que significa esto? Que es el paciente el que debe adaptarse a la evolución de la medicina, que muchas veces sigue intereses comerciales y ajenos al bienestar de la persona y no la medicina (o el médico) que se adapta a la realidad del paciente.

Esto es grave, ya que primeramente anula la capacidad y el entorno curativo indispensable para la sanación.
Segundo, el paciente es “etiquetado” según sus síntomas y signos dentro de un determinado síndrome o cuadro clínico, que es tratado convencionalmente y de manera arbitraria con medicamentos o cirugía. Debo decir que es más fácil de esta forma, aunque parezca más “científico” y especializado.

“No hay enfermedades sino enfermos” Hipócrates

En una consulta médica standard, el tiempo que el médico le destina a cada paciente es de apenas unos minutos, a veces no por mala voluntad, pero el sistema de salud está diseñado para atender en cantidad y no en calidad. Por otra parte están los intereses comerciales de los laboratorios y empresas que persiguen beneficios económicos con la atención médica, la venta de medicamentos, exámenes médicos, etc. Contrariamente a lo que decía Hipócrates, en este caso “no hay enfermos sino enfermedades”. De esta forma es más fácil diagnosticar, etiquetar y luego vender un tratamiento determinado. El negocio está hecho.

Como podemos ver, en este sistema despersonalizado, es muy fácil desahuciar al paciente, ya que para la medicina, si no se cura de la manera convencional, entonces no hay cura y se descarta automáticamente.

Sin embargo, hay una nueva manera, una nueva medicina, (que curiosamente es muy antigua), que percibe al paciente de una manera integral, holística y humana. Teniendo en cuenta además de la historia personal y de su entorno, también sus emociones y sentimientos, y sobretodo, respetando y favoreciendo la capacidad curativa del cuerpo-mente.
Una verdadera medicina de la conciencia.
Donde el pensamiento positivo y creativo se vuelve no solo fuente de salud y felicidad sino que además ejerce un poder inmediato en la curación.
Es un cambio profundo en la forma de percibirse y percibir la realidad. Una manera distinta de encarar la salud y la enfermedad. Más profunda, más silenciosa, más espiritual.
  
La transformación puede que sea lenta, sobretodo a nivel social, cambiar el paradigma científico, el “modelo” establecido, lleva años y a veces siglos.
Es una verdadera reeducación, una revolución interior.
Quizás no sea fácil, pero vale el esfuerzo.
Y además, como se dice, está lo fácil y lo verdadero.
La elección es de cada uno.



jueves, 18 de octubre de 2018

Despierta tu genio

English version at bottom
Wake up your genius
por Mariano Giacobone

A finales del siglo 19 y comienzos del 20 florecían la ciencia y las artes, hubo una gran cantidad de genios como Tesla, Russell, Keely y Cayce entre muchos otros y un grupo de físicos y matemáticos del nivel de Planck, Heisenberg, Schrödinger, Dirac y el mismo Einstein.  Pintores de la talla de Picasso, Chagall o Monet. En la música: Grieg, Stravinsky, Gershwin, Ellington, etc.

En esa época había disponible una educación más amplia y profunda y menos trabas del sistema. La ciencia en sus albores no estaba sujeta a intereses corporativos ni comprometida en el desarrollo tecnológico casi exclusivamente como lo es hoy en día.
La gente realmente buscaba sobresalir, aprender y experimentar. No había tanta prisa ni la multitud de estímulos superfluos que hay actualmente. La sociedad no estaba organizada en función del consumo y la acumulación de bienes. La confianza y la responsabilidad eran valores fundamentales. Los individuos aprendían a aspirar a sus más grandes ideales, desarrollando ideas y herramientas para alcanzar ese objetivo.
Y si bien la mentalidad en muchos aspectos era más estrecha que hoy en día (la época victoriana, la moral, los valores tradicionales, la Iglesia, etc), en otros se gozaba de libertad de pensamiento e ideales.

La perseverancia en la realización de ideales y metas elevadas lleva inevitablemente al logro y lo conduce a uno a un nuevo nivel de conciencia.
La aspiración última de un ser humano es la auto-realización, es decir, el logro de la conciencia cósmica, la iluminación o simplemente despertar del sueño ilusorio tejido por el propio intelecto o ego.

Estos estados superiores de la mente son lo que han mostrado y enseñado todos los verdaderos maestros espirituales a lo largo de la historia. Es por esto que el propósito o ideal superior es elevar a la humanidad mediante la elevación de la persona.

Cada persona puede tener acceso al más alto nivel de conciencia


Lamentablemente trabajamos en los niveles más bajos de conciencia en nuestra experiencia diaria, ya que resonamos constantemente con frecuencias bajas y nocivas que desorganizan y paralizan nuestros sistemas fundamentales y distorsionan nuestra percepción.

¿Quieres saber lo que significa estar despierto o estar dormido? Ya tienes ese conocimiento. Es muy simple, se trata de aceptar lo que eres en verdad (lo que has sido y lo que serás por siempre).
Y obviamente no hay nada que hacer para lograr esto, excepto creer, porque ya tienes esa naturaleza. Ya eres eso.
Así que cualquier cosa que hagas o inventes para conocerte a ti mismo, es un proceso que tiene solo un objetivo, hacerte creer lo que en verdad ya sabes y permitirte manifestar lo que ya eres.

Los genios del pasado son considerados grandes a causa de sus logros. Estos logros se realizaron debido a la habilidad de acceder a los niveles más altos de su conciencia. Este “poder personal” o mayor capacidad de acceso a la conciencia universal, puede ser aprendido y desarrollado por cualquiera que lo desee suficientemente como para involucrarse con dedicación y persistencia.

Una vez que se trascienden los límites del nivel consciente, es decir, del intelecto, el ego o yo individual; la conciencia se expande naturalmente. “Expandirse” es una manera figurativa de expresarlo, más bien es una unificación o resonancia de la vibración de los planos inferiores con los superiores, desde el nivel físico hasta el éter sutil.

Este estado de unificación o resonancia genera una condición de equilibrio y coherencia en el sistema y en los campos de energía,  lo que permite un mayor acceso a información y eficacia en el procesamiento de la misma.

Tienes la misma herencia universal que todos y compartes la misma información, además estás hecho de la misma sustancia y con el  mismo molde.

La memoria es la clave

Para que tu genio se manifieste, primero debes ser consciente de ello, es decir, asumir que ya tienes esa capacidad y que solo debes desarrollarla. Es una especie de fe, de confianza implícita en si mismo. Este movimiento sutil y armonioso de la conciencia permite el acceso a información contenida en el inconsciente.

El impulso para este movimiento lo da la energía del corazón. Por eso creer es fundamental. La intención o propósito es determinante.
El movimiento del corazón es doble: es una bomba, se expande y se contrae; en una parte del ciclo se llena de energía (luz y sangre), se organiza y autoreferencia. En la otra fase expulsa su contenido y se vacía para nutrir y comunicar el cuerpo entero. Su radiación expansiva afecta al éter (campos de energía, espacio) y por ende a los demás en virtud de que en los niveles fundamentales todo está interconectado (entrelazamiento cuántico).

Si no te tomas en serio este asunto es porque aún no te has descubierto a ti mismo ni percibes tu naturaleza, y continuas dormido, soñando que estás despierto.

La vida es un viaje de conocimiento

La verdadera riqueza es el maravilloso descubrimiento de tu Ser, el poder cósmico que se encuentra dentro de ti y el conocimiento ilimitado, que sin saberlo tienes, y que nunca podrías adquirir ni por medio de libros ni estudiando en universidades durante un millar de años. No es algo que venga de afuera ni que se consiga con sudor y lágrimas. Es un malentendido. Ya eres un ser luminoso.

Despierta a tu conciencia cósmica

La conciencia cósmica es un modo transpersonal de conciencia, es decir, es la mente que trasciende los límites de la percepción ordinaria basada en los sentidos físicos y en la actividad de la corteza frontal. Es la conciencia de la mente universal y la meta es volverse uno con ella.

La característica principal de la conciencia cósmica es la conciencia de la vida y del orden en el universo. Hay vida en cada cosa creada y en cada ser, en cada partícula, en el espacio, en el aire que respiras, incluso en el agua que bebes.
Todo está vivo porque todo es conciencia. La sustancia del universo es vibración. Lo que vibra es el movimiento de la mente, que es luz y que utiliza la electricidad para cristalizarse (materializarse).

Si comprendes esto es porque tu conciencia individual comienza a resonar con la conciencia universal. No es que sea algo diferente, es una cuestión de sintonía, como una antena que emite y recibe y que además puede almacenar información y energía.
No se trata de un estado mental alterado, por el contrario, es una condición superior del ser.

La conciencia cósmica lleva al equilibrio y al orden en el sistema

Este estado de coherencia aporta:

-comprensión intuitiva, clarividencia.
-compasión y sentido moral.
-ausencia del sentimiento de culpa y pecado, autoconfianza.
-iluminación intelectual y sabiduría (el estado de coherencia permite el acceso a la memoria ancestral, a mayor caudal de información, potenciándose el procesamiento de la misma)
-sentido de inmortalidad y trascendencia, comprensión profunda de la naturaleza de la vida.
-sin miedo al cambio ni a la muerte (son consecuencia de todos los anteriores)

Este estado de conciencia es la siguiente etapa en la evolución humana.

Cada partícula que forma tu cuerpo contiene la misma información que todo el universo y puedes tener acceso a ella instantáneamente. Es un proceso natural, es tu esencia divina.
Es suficiente con apagar un momento la radio cotidiana y girar la mirada hacia tu propio ser, enderezar la espalda y trascender el ruido y las influencias externas.
Cuesta asumir nuestra naturaleza universal porque estamos domesticados y programados para creer otra cosa, a percibirnos de una manera falsa y a renunciar a nuestro poder personal que nos permite crear nuestra propia vida y sabiduría.

Si la mayoría de los seres humanos permanecen ignorantes del poder de sus mentes se debe a la falta de pensamiento crítico y a estar programados, por la educación y los medios de comunicación, a creer ciegamente en la realidad creada por el sistema y a aceptar la mentira y las supersticiones.

Escucha la voz de tu conciencia
  
El conocimiento es energía y es poder.
Este conocimiento es real, proviene directo de la fuente, no es pensamiento cerebral reactivo, ni intelecto, es sabiduría intuitiva, es acción y no reacción, es la conciencia pura y original, nuestra esencia inmóvil, que busca manifestarse y aprender.

Reactiva tu vínculo con el espíritu

Cuando estás demasiado ocupado con las cosas materiales y en las relaciones con los demás y no te queda tiempo para escuchar esa voz ni para unificarte en silencio con tu espíritu, te encadenas a las emociones de tu cuerpo y a las demandas de la vida ordinaria y te transformas en un prisionero de sus propios miedos y prejuicios. Te vuelves adicto a tu forma de vida, a la gente y a tu visión material de las cosas y terminas esclavizado por ellas.

En el momento que calmas los pensamientos y cesas la actividad de tu mente ordinaria, que resuena con la miríada de objetos y fenómenos exteriores, empiezas a escuchar tu voz interior, en ese momento, comienzas a ser libre de la esclavitud del cuerpo y de los programas mentales adictivos y parásitos.

Tu mente se vuelve cósmica

Unificar la mente y el cuerpo es fundamental.
La respiración es el puente que une el mundo físico con el mundo espiritual.
La respiración es vida. Es conciencia y equilibrio.

El Poder personal es energía y conocimiento.

El movimiento hacia el interior de tu ser es fundamental. Se le llama introspección. Es la base de la sabiduría y el equilibrio. Luego esa información debe fluir, enriqueciendo nuestra vida cotidiana y el entorno, es la fase de la experiencia, de la creatividad, del movimiento expansivo y luminoso.
Hay que aprender a moverse y a conectar con la energía del entorno.

Así puede surgir el genio, y despertar otros genios, y mutuamente, aprender y seguir evolucionando.

Esa es la naturaleza del genio, servir de vehículo para que se exprese el espíritu de la manera más bella y creativa para beneficio de todos.
  


Wake up your genius
by Mariano Giacobone

At the end of the 19th century and beginning of the 20th, science and the arts flourished, there were a lot of geniuses such as Tesla, Russell, Keely and Cayce among many others and a group of physicists and mathematicians such as Planck, Heisenberg, Schrödinger, Dirac and the same Einstein. Painters of the stature of Picasso, Chagall or Monet. In music: Grieg, Stravinsky, Gershwin, Ellington, etc.

At that time there was a wider and deeper education available and fewer obstacles to the system. Science in its infancy was not subject to corporate interests or engaged in technological development almost exclusively as it is today.

People really wanted to excel, learn and experiment. There was not so much rush or the multitude of superfluous stimuli that there are currently. Society was not organized according to consumption and the accumulation of goods. Trust and responsibility were fundamental values. Individuals learned to aspire to their greatest ideals, developing ideas and tools to achieve that goal.

And while the mentality in many aspects was narrower than today (the Victorian era, morality, traditional values, the Church, etc.), in others enjoyed freedom of thought and ideals.

Perseverance in the realization of high ideals and goals inevitably leads to achievement and leads one to a new level of consciousness.
The ultimate aspiration of a human being is self-realization, that is, the attainment of the cosmic consciousness, enlightenment or simply awakening from the illusory dream woven by one's own intellect or ego.

These higher states of mind are what all true spiritual teachers have shown and taught throughout history. This is why the highest purpose or ideal is to elevate humanity through the elevation of the person.

Each person can have access to the highest level of consciousness

Unfortunately we work at the lowest levels of consciousness in our daily experience, as we constantly resonate with low and noxious frequencies that disorganize and paralyze our fundamental systems and distort our perception.

Do you want to know what it means to be awake or to be asleep? You already have that knowledge. It is very simple, it is about accepting who you really are (what you have been and what you will be forever).
And obviously there is nothing to do to achieve this, except believe, because you already have that nature. You are already that.
So whatever you do or invent to know yourself, is a process that has only one goal, make you believe what you really already know and allow you to manifest what you already are.

The geniuses of the past are considered great because of their achievements. These achievements were made due to the ability to access the highest levels of his consciousness. This "personal power" or greater ability to access universal consciousness can be learned and developed by anyone who wants it sufficiently to engage with dedication and persistence.

Once the limits of the conscious level, that is, of the intellect, the individual ego are transcended; the consciousness expands naturally. "Expand" is a figurative way of expressing it, rather it is a unification or resonance of the vibration of the lower planes with the higher ones, from the physical level to the subtle ether.

This state of unification or resonance generates a condition of balance and coherence in the system and in the energy fields, which allows greater access to information and efficiency in the processing of it.

You have the same universal inheritance as everyone and you share the same information, in addition you are made of the same substance and with the same mold.

Memory is the key

In order for your genius to manifest, you must first be aware of it, that is, assume that you already have that capacity and that you should only develop it. It is a kind of faith, of implicit trust in oneself. This subtle and harmonious movement of consciousness allows access to information contained in the unconscious.

The impulse for this movement is given by the energy of the heart. That is why believing is fundamental. The intention or purpose is determining.
The movement of the heart is double: it is a pump, it expands and contracts; in one part of the cycle it is filled with energy (light and blood), organized and self-referenced. In the other phase, it expels its content and empties itself to nourish and communicate the entire body. Its expansive radiation affects the ether (fields of energy, space) and therefore the others by virtue of the fact that at the fundamental levels everything is interconnected (quantum entanglement).

If you do not take this matter seriously, it is because you have not yet discovered yourself or your nature, and you are still asleep and dreaming that you are awake.

Life is a journey of knowledge

True wealth is the wonderful discovery of your Being, the cosmic power that is within you and unlimited knowledge, which you unknowingly have, and which you could never acquire either through books or studying in universities for a thousand years. It is not something that comes from outside or that is achieved with sweat and tears. It is a misunderstanding. You are already a luminous being.

Wake up to your cosmic consciousness

The cosmic consciousness is a transpersonal mode of consciousness, that is, it is the mind that transcends the limits of ordinary perception based on the physical senses and the activity of the frontal cortex. It is the consciousness of the universal mind and the goal is to become one with it.

The main characteristic of the cosmic consciousness is the consciousness of life and order in the universe. There is life in every created thing and in every being, in every particle, in space, in the air that you breathe, even in the water that you drink.
Everything is alive because everything is consciousness. The substance of the universe is vibration. What vibrates is the movement of the mind, which is light and which uses electricity to crystallize (materialize).

Each particle that forms your body contains the same information as the whole universe and you can access it instantly. It is a natural process, it is your divine essence.
It is enough to turn off the radio daily and turn your gaze towards your own being, straighten your back and transcend the noise and external influences.
It is difficult to assume our universal nature because we are domesticated and programmed to believe something else, to perceive ourselves in a false way and to renounce our personal power that allows us to create our own life and wisdom.

If the majority of human beings remain ignorant of the power of their minds, it is due to the lack of critical thinking and to be programmed, by education and the media, to believe blindly in the reality created by the system and to accept the lie and the superstitions.

Listen to the voice of your conscience

Knowledge is energy and it is power.
This knowledge is real, it comes directly from the source, it is not reactive brain thought, or intellect, it is intuitive wisdom, it is action and not reaction, it is the pure and original consciousness, our immobile essence, which seeks to manifest and learn.

Reactivate your link with the spirit

When you are too busy with material things and in relationships with others and do not have time to listen to that voice or to unify in silence with your spirit, you chained yourself to the emotions of your body and the demands of ordinary life and You become a prisoner of your own fears and prejudices. You become addicted to your way of life, to people and your material vision of things and you end up being enslaved by them.

The moment you calm the thoughts and cease the activity of your ordinary mind, which resonates with the myriad of external objects and phenomena, you begin to listen to your inner voice, in that moment, you begin to be free from the bondage of the body and of the Addictive mental programs and parasites.

Your mind becomes cosmic

Unifying the mind and the body is fundamental.
The breath is the bridge that unites the physical world with the spiritual world.
The breath is life. It is consciousness and balance.

The personal Power is energy and knowledge.

The movement towards the interior of your being is fundamental. It is called introspection. It is the basis of wisdom and balance. Then that information must flow, enriching our daily life and the environment, it is the phase of experience, of creativity, of the expansive and luminous movement.
You have to learn to move and connect with the energy of the environment.

Thus genius can arise, and awaken other geniuses, and mutually, learn and continue to evolve.

That is the nature of genius, to serve as a vehicle for expressing the spirit in the most beautiful and creative way for the benefit of all.









L

miércoles, 3 de octubre de 2018

El sueño de la vida


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La vida es un sueño y la principal función de la mente es soñar.
Todo lo que percibes es parte de ese sueño, incluso mientras estás leyendo estas líneas, estás soñando. Sueñas con el cerebro despierto.

La mente no deja nunca de soñar, está siempre activa, y este movimiento es la actividad de la conciencia única e infinita que se manifiesta precisamente soñando. Cuando este movimiento encuentra su equilibrio, la conciencia se despierta, comprende su propia naturaleza y la naturaleza de la realidad creada, que es su sueño.

Soñamos despiertos y soñamos dormidos.

Las leyes del mundo de la vigilia, son diferentes que cuando dormimos.
Cuando el cerebro esta despierto hay un marco material de referencia, es el mundo físico tridimensional que se mueve saltando de momento en momento y el cerebro une estos momentos creando la ilusión de una continuidad, de una línea que va desde un pasado hasta un futuro.  A esto se le llama duración y sería la 4ª dimensión de nuestra realidad física de la vigilia, es decir, la vida ordinaria.

Sin embargo, cada percepción, cada momento, son como fotogramas.
El movimiento de la mente y la luz hacen el resto, y así se proyecta el sueño o la realidad ilusoria. Los objetos y los seres reflejan esta luz y le dan forma al holograma que crea nuestra realidad cotidiana.


En el momento de dormir, cuando el cerebro apaga sus luces, la realidad cambia, es el mundo de los sueños. Aquí no hay un marco físico de referencia, el proyector de la realidad física 3D esta momentáneamente apagado (aunque no completamente).

Los seres humanos soñamos todo el tiempo y este sueño se transmite de generación en generación. Es el sueño de la sociedad, que es un sueño colectivo hecho de miles de millones de sueños individuales, los cuales se unen formando el sueño de la familia, de la comunidad, del país, del planeta. Este sueño mayor incluye todas las leyes y reglas de la sociedad, su lenguaje, su cultura, sus religiones, su ciencia, su manera de percibir la realidad, sus escuelas y gobiernos.

Somos soñadores

Cada uno nace con la capacidad de soñar. Los adultos que nos preceden nos enseñaron a soñar el sueño de la sociedad. Este sueño externo tiene tantas reglas, que ya desde la cuna comienzan a captar la atención de los niños a fin de introducir estas reglas en su mente. Nuestros padres, la escuela, la televisión, las redes sociales y la religión nos enseñaron como debemos soñar este sueño externo, captando nuestra atención.

La atención es la capacidad de discernir y centrarnos en aquello que queremos percibir. Es como un filtro. El cerebro percibe millones de estímulos simultáneamente, pero utilizamos nuestra atención para retener en el primer plano de nuestra mente lo que necesitamos o nos interesa. Los adultos captan la atención de los niños y por medio de las creencias y la repetición, introducen información en sus mentes. Así es como aprendimos todo lo que sabemos y perpetuamos el sueño de la sociedad.

Luego a fuerza de captar su atención, los niños aprenden a captar la atención de los demás,  esto con el tiempo se va convirtiendo en una necesidad, y esta necesidad de atención acaba volviéndose competitiva. Los niños compiten por la atención de sus padres, de sus maestros, de sus amigos. Más tarde, ya de adultos, para la gran mayoría esta necesidad continúa.

Así, el sueño externo capta nuestra atención y nos mantiene prisioneros durante toda la vida. Y esto es gracias a los acuerdos que hemos hecho. El lenguaje es el vehículo de estos acuerdos.
El lenguaje es el código que utilizamos en nuestro sueño externo para comprendernos y comunicarnos.

Cada letra, cada palabra, cada oración, es un acuerdo. Las cosas tienen nombre: papá, mamá, dios, casa, auto, bueno, malo, azul, alto. Por ejemplo, la palabra bueno es un acuerdo que comprendemos. Una vez que comprendemos los símbolos, es decir, entendemos el código, nuestra atención queda atrapada y la energía se transfiere de una persona a otra.

Es el sueño del cerebro izquierdo. La sociedad moderna esta atrapada en el sistema de símbolos y valores que controla ese hemisferio cerebral. Que es el lado masculino, competitivo, racional, es el que separa para comprender y establece categorías. De hecho, el centro del lenguaje articulado en la corteza cerebral (área de Brocca) se encuentra en la mayoría de las personas del lado izquierdo.



No escogiste tu lengua, ni tu religión ni tus valores morales: ya estaban ahí antes de que nacieras.
Cuando somos niños no podemos elegir que cosas creer y cuales no. Nuestro sistema de creencias ya viene con nuestro nacimiento, no tenemos que hacer nada, ya nos dicen que hacer y que creer.
Nunca escogimos ni el más insignificante de estos acuerdos. Ni siquiera elegimos nuestro propio nombre, y este, como el apellido, muchas veces viene con su propio karma incluido.
De niños no tuvimos la oportunidad de escoger nuestras creencias, pero estuvimos de acuerdo con la información que otros seres humanos nos transmitieron acerca del sueño de la sociedad.

La única forma de almacenar información es mediante el acuerdo

El sueño externo capta nuestra atención, pero si no estamos de acuerdo, no almacenaremos esa información. También es una cuestión afectiva y de identificación.
La memoria y el aprendizaje se relacionan con el cerebro emocional (sistema límbico).
Tan pronto como estamos de acuerdo con algo, comenzamos a creer en ello, y a eso lo llamamos “tener fe”. Tener fe es creer incondicionalmente en algo exterior a uno mismo. O sea, es una fe ciega.

Así es como aprendimos cuando éramos niños. Los niños creen todo lo que dicen los adultos.
Estábamos de acuerdo con ellos, y nuestra fe en ellos era tan fuerte, que el sistema de creencias que se nos había transmitido controlaba totalmente el sueño de nuestra vida. No escogimos estas creencias, y aunque quizá intentamos rebelarnos contra ellas, no éramos lo bastante fuertes para que nuestra rebelión triunfase.


El resultado es que nos rendimos a las creencias mediante nuestro acuerdo. Por ignorancia, por miedo o por comodidad, o un poco de todas juntas.
A este proceso podemos llamarlo: “la domesticación del ser humano”.
Y es a través de esta domesticación que aprendemos a soñar y a vivir.

En la domesticación humana, la información del sueño externo se transfiere al sueño interno y crea todo nuestro sistema de creencias y la imagen que tenemos de nosotros mismos.
Este sueño externo crea un molde, podemos llamarlo el molde del ser humano. Este molde esta hecho de conceptos, categorías, reglas y patrones de comportamiento de lo que constituye un ser humano. Ni bien nacemos nos meten en ese molde y somos modelados para poder participar y continuar perpetuando el sueño de la sociedad.
Luego aprendemos a juzgar. Cada uno se juzga a si mismo de acuerdo a estas reglas y conceptos aprendidos, y luego por extensión, juzgamos a los demás, por consiguiente también somos juzgados por los otros. Esto aumenta la brecha y el sentimiento de separación entre los seres humanos.

La adaptación al sueño externo se basa en el sistema de defensa: lucha y huida, y esto se corresponde incluso con un diseño neuroquímico determinado, producto de la programación.

El proceso de domesticación nos enseña a funcionar con el premio y el castigo. Al igual que se entrena y domestica a los animales. Este método que usamos con los animales es el mismo que se utiliza en los niños. Si te portas bien: premio. Si te portas mal: castigo. Si haces lo que se te dice: premio, si no: castigo.

En el colegio se implementa la misma metodología, mediante los exámenes y evaluaciones, las calificaciones, la disciplina…Si memorizas los datos que te dan y luego lo repites con éxito, eres un buen alumno, no importa si aprendiste o si lo hiciste como un loro o si dentro de un tiempo olvidas toda esa información irrelevante, igual tendrás tu premio. Si no lo logras, eres un mal alumno, o más o menos, depende. Y vas creciendo con la idea de que no eres tan bueno como los otros. Incluso algunos son castigados en sus casas por no cumplir con lo que se espera de ellos. 
Esta es la parte mala del sueño. Bad dream.

Y como todos los niños quieren ser premiados, o por lo menos aceptados, van creciendo haciendo lo que quieren los otros y lo que se espera de ellos, ya que obviamente nadie quiere ser castigado, ni rechazado.
Y así, casi sin darnos cuenta, empezamos a fingir que éramos lo que no éramos, para evitar el castigo y ser aceptados. Es más seguro ser y hacer lo que te dicen que seas o que hagas, después de todo para eso fuimos domesticados.
Y aunque a cierta edad comenzamos a rebelarnos contra los adultos y sus ideas, y queríamos defender nuestra libertad y nuestras convicciones, no éramos lo bastante fuertes ni independientes como para ganar. Después de un tiempo la rebelión comienza a extinguirse por falta de autoconfianza y tapada con capas de nuevas obligaciones y deberes, que nos impone el sueño de la sociedad.

En el proceso de domesticación se van perdiendo todas las tendencias y habilidades naturales. La intuición, la imaginación, la capacidad de soñar, la creatividad, el genio.

La domesticación es tan poderosa que, en un determinado momento de nuestra vida, ya no necesitamos que nadie nos domestique. Estamos tan bien amaestrados que somos nuestro propio amaestrador.
La mayoría de los seres humanos son como animales autodomesticados, que se someten a si mismos sin protestar. Vuelven al corral por sus propios medios y algunos ni siquiera salen de el.

En esta etapa nos domesticamos a nosotros mismos según el sistema de creencias que nos inculcaron y utilizando el mismo sistema de castigo y recompensa, que además presenta las variantes de culpa y preocupación. De esta forma, la víctima y el juez se juntan en una misma persona, alternando su protagonismo.

¿Cómo hacer entonces para despertar y liberarse de la vieja programación?

Ir contra las propias creencias no es nada fácil. La mente ordinaria se opone a cualquier pérdida de coherencia en su funcionamiento habitual, así que es probable que comience a generar pensamientos y sentimientos que impidan cualquier transformación y obstaculicen el proceso de cambio.
Para poder modificar esto hace falta un plus de energía y coraje.

Lo primero es el deseo. El deseo de cambiar, de experimentar nuevas cosas, nuevos puntos de vista, aprender y conocerse. 
Salir del estancamiento. Transformarse.
Este deseo generará confianza en si mismo. La confianza es como un árbol que crece y se expande. Empieza como una semillita y con buena tierra y nutrición se transformará en un árbol, que a su vez dará frutos y más semillas.
La confianza es el combustible que enciende el fuego de la motivación, de la acción. Tiene su sede en el corazón, que le da sentimiento y coherencia a la fe. La fe es como la madera que crece y que encenderá el fuego sagrado. Esta fe no es exterior, es una fe en si mismo, en su propio espíritu, por eso no es ciega y por eso puede conducirte adonde sea.

Este plus de energía genera además una verdadera implosión que permitirá el acceso a la memoria ancestral y a la capacidad de reflexión profunda.
Aparece el orden y la coherencia en el sistema interno y el cerebro equilibra su actividad. Aumenta la concentración y la atención sutil. La mente se vuelve entonces una herramienta poderosa al servicio de la conciencia, que al igual que un instrumento vibrará de manera armónica.

Se optimiza y potencia la capacidad para procesar información, por lo tanto mejoran las capacidades cognitivas.
De este estado de equilibrio y calma mental aparece naturalmente la sabiduría y la compasión y puedes comprender la naturaleza de la realidad y de ti mismo.

Despiertas del sueño, para darte cuenta que toda la vida es un sueño.
Un sueño dentro de otro sueño.
Solo que ahora lo sabes y puedes ayudar a despertar a los demás.

  Dr. Mariano Giacobone


The dream of life

thanks Dr. Carolina Giacobone for your corrections!

 Life is a dream and the main function of the mind is to dream.

Everything you perceive is part of that dream, even while you are reading these lines, you are dreaming. You dream even when your brain is awake.

The mind never stops dreaming, it is always active, and this movement is the activity of the unique and infinite consciousness that manifests precisely by dreaming. When this movement finds its equilibrium, consciousness awakens, understands its own nature and the nature of created reality, which is its dream.

We dream when awake and we dream when asleep.

The laws of the waking world are different than those when we sleep.

When the brain is awake there is a material frame of reference, it is the 3D physical world that moves by jumping from moment to moment and the brain joins these moments, creating the illusion of a continuity, of a straight line that goes from past to future. This is called duration, and would be the 4th dimension of our physical reality of wakefulness, that is, ordinary life.

However, each perception, each moment, is like a frame.

The movement of the mind and the light do the rest, and so the dream or the illusory reality is projected. Objects and beings reflect this light and shape the hologram that creates our everyday reality.

At the time of sleep, when the brain turns off its lights, reality changes, it is the world of dreams. Here there is no physical frame of reference, the projector of the 3D physical reality is momentarily off (though not completely). 

Human beings dream all the time and this dream is transmitted from generation to generation. It is the dream of society, which is a collective dream made up of billions of individual dreams, which come together to form the dream of the family, the community, the country, the planet. This greater dream includes all the laws and rules of society, its language, its culture, its religions, its science, its way of perceiving reality, its schools and governments.

We're dreamers

Each one is born with the ability to dream. The adults who preceded us taught us to dream the dream of society. This external dream has so many rules, that from the cradle, they begin to catch the attention of children, in order to introduce these rules into their minds. Our parents, school, television, social networks and religion taught us how to dream this external dream, capturing our attention.


Attention is the ability to discern and focus on what we want to perceive. It's like a filter. The brain perceives millions of stimuli simultaneously, but we use our attention to retain what we need or want in the forefront of our mind. Adults capture children's attention and through belief and repetition, they enter information into their minds. This is how we learned everything we know and perpetuate the dream of society.

Then by force of attention, children learn to capture the attention of others, this eventually becomes a necessity, and this need for attention becomes competitive. Children compete for the attention of their parents, their teachers, their friends. Later, as adults, for the great majority, this need persists.

Thus, the external dream captures our attention and keeps us prisoners throughout life. And this is thanks to the agreements we have made. Language is the vehicle of these agreements.

Language is the code we use in our external dream to understand and communicate.

Each letter, each word, each sentence, is an agreement. Things have a name: dad, mom, god, home, car, good, bad, blue, tall. For example, the word good is an agreement that we understand. Once we understand the symbols, that is, we understand the code, our attention is trapped and the energy is transferred from one person to another.

It is the dream of the left brain. Modern society is caught in the system of symbols and values ​​that control this cerebral hemisphere. What is the masculine, competitive, rational side, is the one which separates in order to understand, and then establishes categories. In fact, the articulated language center in the cerebral cortex (Brocca area) is found on the left side in most people.

You did not choose your language, neither your religion nor your moral values: they were already there before you were born.

When we are children we cannot choose what to believe and what not to. Our belief system already comes with our birth, we do not have to do anything, they already tell us what to do and what to believe.

We never chose even the most insignificant of these agreements. We do not even choose our own name, and this, like the surname, often comes with its own karma included.
As children we did not have the opportunity to choose our beliefs, but we agreed with the information that other human beings transmitted to us about the dream of society.

The only way to store information is through agreement.

The external dream captures our attention, but if we do not agree, we will not store that information. It is also an affective and identification issue.

Memory and learning are related to the emotional brain (limbic system).
As soon as we agree with something, we begin to believe in it, and we call that "having faith." To have faith is to believe unconditionally in something external to oneself. That is, it is a blind faith.
This is how we learned when we were children. Children believe everything adults say.

We agreed with them, and our faith in them was so strong that the belief system that had been transmitted to us completely controlled the dream of our life. We did not choose these beliefs, and although we may try to rebel against them, we were not strong enough for our rebellion to triumph.

The result is that we surrender to beliefs through our agreement. Out of ignorance, out of fear or comfort, or a little bit of everything together.

We can call this process: "the domestication of the human being".

And it is through this domestication that we learn to dream and to live.

In human domestication, the information of the external dream is transferred to the internal dream and creates our entire belief system, and the image we have of ourselves.

This external dream creates a mold, we can call it the mold of the human being. This mold is made up of concepts, categories, rules and behavior patterns of what constitutes a human being. As soon as we are born, we are put into that mold and we are modeled to participate and continue to perpetuate the dream of society.

Then, we learn to judge. Each one judges himself according to these rules and concepts learned, and then by extension, we judge others, therefore we are also judged by others. This increases the gap and the feeling of separation between human beings.

The adaptation to external sleep is based on the defense system: fight and flight, and this corresponds even with a determined neurochemical design, product of programming.

The process of domestication teaches us to function with reward and punishment. Just as animals are trained and domesticated. This method that we use with animals is the same as that used in children. If you behave well: prize. If you behave badly: punishment. If you do what you are told: prize, if not: punishment.

In the school, the same methodology is implemented, through exams and assessments, grades, discipline ... If you memorize the data they give you and then repeat it successfully, you are a good student, it does not matter if you learned, or if you chanted it as a parrot, or if in a while you forget all that irrelevant information, you will still have your prize. If you do not succeed, you are a bad student, or mediocre, it depends. And you're growing up with the idea that you're not as good as the others. Some are even punished in their homes for not fulfilling what is expected of them.

This is the bad part of the dream. Bad dream.

As all children want to be rewarded, or at least accepted, they grow up doing what others want and what is expected of them, since obviously no one wants to be punished or rejected.

And so, almost without realizing it, we began to pretend that we were what we were not, to avoid punishment and be accepted. It is safer to be and do what they tell you to be or what to do, after all we were domesticated for that.

And although at a certain age we began to rebel against adults and their ideas, and we wanted to defend our freedom and our convictions, we were not strong enough or independent enough to win. After a while the rebellion begins to die out due to lack of self-confidence, and covered with layers of new obligations and duties, imposed by the dream of society.

In the process of domestication, all tendencies and natural abilities are lost. Intuition, imagination, the ability to dream, creativity, our genius.

Domestication is so powerful that, at a certain moment in our lives, we no longer need anyone to tame us. We are so well trained that we are our own trainer.

Most human beings are like self-controlled animals, which submit themselves without protest. They return to the corral by their own means and some do not even leave it.
In this stage, we domesticate ourselves according to the belief system that they instilled in us and using the same system of punishment and reward, which also presents the variants of guilt and worry. In this way, the victim and the judge meet in the same person, alternating their protagonism.

How, then, to wake up and get rid of the old programming?

Going against one's beliefs is not easy. The ordinary mind is opposed to any loss of coherence in its normal functioning, so it is likely that it begins to generate thoughts and feelings that impede any transformation and hinder the process of change.

To be able to modify this, you need extra energy and courage.

The first thing is desire. The desire to change, to experience new things, new points of view, learn and know each other. Get out of stagnation. Turn.

This desire will generate confidence in itself. Trust is like a tree that grows and expands. It starts as a small seed and with good soil and nutrition, it will become a tree, which in turn will bear fruit and more seeds.

Trust is the fuel that ignites the fire of motivation, of action. It has its seat in the heart, which gives feeling and coherence to the faith. Faith is like the wood that grows and that will light the sacred fire. This faith is not external, it is a faith in itself, in its own spirit, that is why it is not blind and that is why it can lead you wherever it is.

This extra energy also generates a true implosion that will allow access to the ancestral memory and the capacity for deep reflection.

Order and coherence appear in the internal system and the brain balances its activity. It will increase concentration and subtle attention. The mind then becomes a powerful tool in the service of consciousness, which, like an instrument, will vibrate harmoniously.

The ability to process information is optimized and enhanced, thus improving cognitive abilities.

Wisdom and compassion naturally appear from this state of balance and mental calm and you can understand the nature of reality and of yourself.

Wake up from the dream, to realize that all life is a dream.

A dream within a dream.

Only now, you know it, and you can help awaken others.

by Dr. Mariano Giacobone