jueves, 12 de noviembre de 2009

Como expandir la conciencia



El cuerpo y el espíritu no están separados. Se transforman entre si constantemente. La actitud del cuerpo influye en el espíritu y a su vez la palabra, las acciones y todo lo que es físico y material en nuestra vida surgen de un deseo o pensamiento previo.

El cuerpo físico se mueve en un universo de tres dimensiones, cuatro si consideramos el tiempo. Pero la conciencia no está sujeta a las mismas leyes físicas, tiene la capacidad de expandirse, de cambiar de dimensiones, de viajar en el tiempo y de organizar la materia. Es interesante porque la misma conciencia que en la vida cotidiana discurre como un pensamiento ordinario, estereotipado, repetitivo y convencional tiene tambien la capacidad de crear universos y trascenderse a si misma.

La postura del cuerpo influye a la conciencia.

La mente no puede verse a si misma, de la misma forma que los ojos no pueden verse a si mismos. Para eso necesitamos un espejo. Para poder trascender la mente individual, es decir la conciencia de si mismo o ego el mejor método es Zazen (meditación Zen), es la práctica mas simple y directa.
En la entrada anterior veíamos que el nivel de atención y la conciencia están relacionados.

El cultivo de la atención durante la práctica de zazen.

La atención puede ser desarrollada enfocándola sobre cuatro aspectos o actividades a nivel:
corporal, sensorial, emocional y mental.
Las cuatro posturas básicas del cuerpo son: caminar, sentarse o estar sentado, estar de pie, estar acostado o acostarse.
El Zen enseña cómo desarrollar la atención en estas cuatro actitudes pero, fundamentalmente, las condiciones más propicias se dan en la postura sentada. De lo que se trata es de desarrollar un nivel óptimo de atención que sea normalmente sostenible. Por ello, la meditación Zen ocupa un lugar fundamental.
La postura de zazen es la que permite mayor nivel de atención y mayor estabilidad.
La postura de pie, por ejemplo, permite un también un elevado nivel de atención pero
una estabilidad menor (mayor nivel de atención pero en un lapsus de tiempo más corto).
La postura acostada permite una mayor estabilidad pero un nivel de atención bajo. La relación
más óptima entre estabilidad-alerta se da en la postura de zazen.
Para que esta estabilidad se produzca es imprescindible que la postura corporal esté bien
equilibrada. Durante zazen, las nalgas están apoyadas sobre un almohadón o cojín y las rodillas firmemente estabilizadas (enraizadas) en el suelo, formando una sólida base triangular.
A partir de esta base, el tronco se endereza y la columna vertebral permanece bien erguida, facilitando una perfecta conductibilidad de los impulsos nerviosos desde las
terminaciones nerviosas, a través de la médula espinal, hasta el cerebro. Para ello, es importante que la nuca esté bien recta, lo cual se consigue fortaleciendo, mediante el entrenamiento, los músculos del cuello.
A nivel de la quinta vértebra lumbar debe producirse naturalmente la curvatura lumbar que
permite que todos los órganos internos permanezcan libres de opresiones y bloqueos. Especialmente relajamos el bajo vientre, esta zona que los japoneses llaman kikai-tandem (océano de energía). El kikai-tandem se sitúa aproximadamente tres o cuatro dedos por debajo del ombligo.
Esta zona, como veremos a continuación, es muy importante para el desarrollo correcto de la atención.
Según el fisiólogo Arthur Guyton : "Se han encontrado en el sistema nervioso dos senderos oscilatorios que, al ser estimulados, pueden causar la atención. Ambos senderos pasan a través del centro simpático en el hipotálamo, por cuya razón esta área se denomina a menudo centro de la atención.
En uno de los ciclos oscilatorios las señales pasan del centro de la atención al tálamo anterior, siendo luego transmitidas en todas direcciones dentro del córtex cerebral. Las áreas corticales, a su vez, retransmiten nuevamente los impulsos hacia el centro de la atención, reexcitándolo y produciendo todavía más impulsos para estimular el córtex. Esta secuencia de transmisión se produce una y otra vez, creando un ciclo oscilatorio que podemos llamar "ciclo oscilatorio 1"

El segundo ciclo oscilatorio que puede causar la atención es el siguiente: desde el centro de la atención se transmiten señales hacia la formación reticular del bulbo en el tronco cerebral, lo cual aumenta el tono muscular en todo el cuerpo. La tensión de los músculos, a su vez, estimula los propioceptores y otras terminaciones de los nervios sensitivos a lo largo de
todo el cuerpo, que ocasionan señales sensorias que son retransmitidas a lo largo de la
médula hasta el tálamo y, finalmente, al centro de la atención. De este modo se establece
un segundo ciclo oscilatorio: el centro de la atención excita los músculos, y las sensaciones corporales reexcitan a su vez el centro de la atención" ( Extraído de la obra "Zazen", de
Katsuki Sekida. Editorial Kairós. Barcelona 1990)
Siguiendo un circuito de retroalimentación (feed-back), el tálamo estimula el córtex y la formación bulboreticular (FBR). Por su parte, el córtex estimula también la FBR. Esta hace que el tono muscular aumente. Esta estimulación del tono muscular estimula los propioceptores, los cuales envían las señales al tálamo.
Tradicionalmente los maestros zen han enseñado a generar el estado de alerta mediante
la tonificación del tono muscular. Especialmente importante en la práctica de la meditación zen es la relación entre el kikaitandem y la nuca. La enseñanza del Zen recomienda a los meditadores practicar una espiración larga y profunda que estimule y tonifique los
músculos abdominales, especialmente los del bajo vientre. Al mismo tiempo se enseña a mantener el cuello y la nuca bien rectos y a conectar conscientemente ambas zonas (nuca
y bajo vientre). De entre toda la masa muscular, la que más directamente incide sobre el estado de alerta de la FBR es la que se encuentra en el bajo vientre. La experiencia de los meditadores corrobora que esta conexión nerviosa produce un estado sostenido de atención lúcida. Este estado de atención lúcida es generado por la respiración propia de zazen, basada en una espiración abdominal larga y profunda.

A partir de la posición sentada, adoptando una postura estable y equilibrada, con la espalda y la cabeza derechas, relajando las tensiones y las crispaciones musculares inútiles, se obtiene la "tensión justa". De esta forma, concentrados en una respiración calma y profunda y en la propia postura, dejando pasar los pensamientos (es decir, el discurso del conciente), el flujo de pensamientos va disminuyendo. El neocórtex se reposa y se activan las areas profundas del cerebro, sedes de la intuición, la creatividad y la sabiduría ancestral.
Pensar sin pensar, pensar desde el fondo del no-pensamiento. El pensamiento absoluto. La mente que se observa a si misma, sin juicio ni discurso ni apegos. La conciencia libre y pura.

Veamos de qué se trata esta especie de trabalenguas.
El pensamiento discursivo conciente es el producto final de un largo y complejo proceso cognitivo que culmina en la actividad del lóbulo frontal (centro de control y decisión conciente
que regula el sistema nervioso voluntario). Como hemos visto, el sistema nervioso voluntario se encuentra hiperestimulado en la mayor parte de los habitantes de las sociedades modernas,
en detrimento del sistema nervioso autónomo. Esta hiperestimulación del SNV se manifiesta en una hiperactividad mental conciente, es decir, por un exceso de pensamientos generados por el lóbulo frontal.
En los registros de electroencefalogramas, esta actividad mental adopta la forma de ondas beta. Debido a ello, muchos desean liberarse de la tensión mental producida por un exceso de pensamientos concientes.
La meditación zen relaja la actividad del lóbulo frontal y estimula la del tálamo, hipotálamo, y demás zonas del llamado cerebro primitivo, el cual, básicamente regula la actividad del sistema nervioso autónomo y a través de él la actividad biológica inconciente. En la medida en la que esto se va produciendo, el electroencefalograma indica la presencia de ondas alfa y theta en el cerebro. Las ondas alfa son emitidas por practicantes experimentado de meditación zen unos diez minutos después del comienzo de la sesión. A los treinta minutos, el registro cerebral de ondas theta indica objetivamente que el practicante ha alcanzado un estado profundo de meditación, comparado a una "ensoñación consciente" Los viejos maestros consiguen permanecer en el límite entre las ondas theta (ensoñación conciente) y las delta (sueño profundo). Podríamos afirmar que este estado constituye el equilibrio perfecto entre actividad mental consciente y actividad mental inconsciente, o lo que es lo mismo, entre sistema nervioso autónomo y sistema nervioso voluntario.
En este estado, la actividad del lóbulo frontal (pensamientos) no bloquea ni condena completamente a la inconciencia la actividad del cerebro profundo (no-pensamientos). Se da un equilibrio entre el estado de pensamiento y el de no-pensamiento. Este hecho tiene grandes repercusiones en el estado de salud de la persona. Por ejemplo: Uno de los problemas más extendidos es el del insomnio. El insomnio es la incapacidad de la mente de liberarse de la actividad del lóbulo frontal y de conectar con el cerebro profundo y con el sistema nervioso autónomo. Es decir, la incapacidad del cerebro de liberarse de la actividad beta y generar actividad alfa, theta y delta.
Al no poder acceder al sueño profundo, durante el cual se autorregula el metabolismo general
gracias a la actividad del sistema nervioso autónomo, el estado de salud global disminuye.
Dormir es "desconectar" del yo consciente y de la tiranía del lóbulo frontal. Los registros del
metabolismo que han sido llevado a cabo en practicantes avanzados de meditación zen dejan
ver que su estado es muy similar al del sueño profundo y al de ensoñación, aunque con la gran
diferencia de que su autoconciencia permanece despierta.

Esta es la manera normal y fisiológica de expandir la conciencia y permitirle que vaya más alla de sus límites, perceptuales y de condicionamiento, y encontrar la verdadera dimensión del ser .
Zazen es sobre todo una técnica de expansión de la conciencia que permite una captación sensorial más amplia, una transmisión de las señales nerviosas más fluida, un procesamiento de la información más completo y, por lo tanto, una reacción más adaptada a la realidad. La conciencia expandida propia de zazen no es ya identificable a la actividad del yo conciente (lóbulo frontal) sino que incluye también actividad inconciente (cerebro profundo),
trascendiendo esta división categórica y generando un tipo de actividad nerviosa holística e
integradora.
La práctica donde la salud y la felicidad se actualizan natural y automaticamente.

5 comentarios:

Tavoficuos da Masra dijo...

Muy bueno Mariano!

Excelentes descripciones de la fisiología del zazen.

Saludos!

mariano giacobone dijo...

Es una breve descripción de uno de los múltiples aspectos de zazen, pero trata de demostrar lo profundo y eficaz de su práctica,
Gracias por tu comentario, Saludos

Aldous Lape dijo...

Hola Mariano, te dejo un video que te puede resultar interesante.

Saludos !

http://www.redesparalaciencia.com/1637/redes/2009/redes-45-el-experto-y-sabio-inconsciente

Aldous Lape dijo...

no se si llegarás a leerlo en el comentario anterior pero la dirección es

http://www.redesparalaciencia.com/

y es el programa 45

saludos !

mariano giacobone dijo...

Muy bueno, conozco el trabajo de Punset, lo que muestra en REDES es reinteresante, esta es una prueba más que hay que volverse un poco más "inconcientes".
saludos!